Disclaimer: "Dissidia ni sus personajes son míos… lo típico. Pou pertenece a quien le creó (no, no sé quién es), y la canción de Bicycle Race al grupo Queen."

Kiara: No sé que escribir… soy un fail como escritora...

Squall: OLA K ASE. Lamentándote o k ase?

Kiara: Hostia, que susto, ¿qué haces aquí?

Squall: Soy la respuesta a tus plegarias, baby. Toma, fúmate un porrito de esos y verás como vuelve la inspiración.

Kiara: ...etto, yo no fumo

Squall: Una caladita y te doy un beso *haciendo morritos*

*Kiara le arrebata el porro de las manos*

¿Veis? Escribir fanfics no es tan difícil…


Capítulo 3: ¿Villano? ¿Qué es eso, se come?

-Caos...

-¿Sí?

-¿Dónde están los de "tu lado"? – preguntó Cosmos, mirando a todas y cada una de las cámaras, dónde no había ni rastro de vida aparte de sus chicos, que seguían un poquito a su bola.

-Pues ni idea – contestó él, simple y llanamente.

-Pero… ¿vendrán, no?

-Supongo.

-¿Por qué los malos seréis tan sosos siempre..?

-¿Y tú por qué no dejas de hacer preguntas?

-¡Eh!


En este preciso momento, en un lugar de… por ahí, cuyo nombre no quiero acordarme…

-¡Esperad, coño! ¡He pinchado! – gritó Golbez - ¡Parad!

-I want to ride my bicycle~ I want to ride it where I like~ - canturreó muy desafinadamente Exdeath. No era mucho peor que Firion imitando a Adele, ni tampoco tenía el estilo de Cloud y Squall y su pésima versión de Dragon Ball… pero es que encima ¡el casco le distorsionaba la maldita voz! George Lucas iba a denunciarlo en cuanto lo escuchara…

-Por favor, que alguien le diga a ese tío que se calle, estoy muy ocupada jugando a Layton y el Futuro Perdido como para hacerlo yo misma – protestó Artemisa, quien tenía las piernas cruzadas sobre el sillín y sostenía su Nintendo DS como si le fuera la vida.

-Artemisa… ¿no estás un poco vieja para los videojuegos? – preguntó Kuja, sudando una gotita.

-¡Eh! ¡Para uno que encuentro sobre viajes en el tiempo..! – protestó la anciana que quería volver a sentirse joven – ¡Y es muy interesante! ¡Sólo las grandes mentes pueden resolver todos los puzzles de este juego y..!

Kefka la interrumpió, acercándose sigilosamente a ella y pegándole un susto.

-Al final – susurró – se descubre que Celeste es en realidad Claire, la antigua novia de Layton que murió, pero logró viajar al futuro, o sea, a la época actual. Pero al final vuelve a su tiempo y muere en la explosión.

-¡¿Pero porque me lo spoileas?! – se quejó ella, cosa que acentuó sus arrugas de manera notable. Kefka se rió y volvió a sentarse en su sitio.

-¡Y a Luke del futuro, o sea Clive, lo encierran en la cárcel tras intentar matarlos a todos! Y eso que toda la culpa… ¡era del alcalde! – exclamó, riendo aún más fuerte.

-¡Noooooooooooo!

-Qué asco de gente… - dijo Garland, quién ocupaba el último de los asientos y no hacía absolutamente nada (que por algo es del primer Final Fantasy) – Y resulta que son más populares que yo ahí fuera – añadió, señalando con un gesto desdeñoso al resto del mundo que tanto le jodía.

-¡Soy el Emperador Mateus..!

-Ya lo sabemos, imbécil…

-Cállate, Garland – escupió el primo lejano de Seymour Guado -. A lo que me refería es… ¡soy de la realeza! ¡No debería estar siendo transportado en una vulgar bicicleta!

-¡No pasa ! – exclamó Kefka, interviniendo de nuevo. Acto seguido, puso un pie en el suelo para frenar a todos los demás y hacer una derrapada bestial y bajó de un salto para dirigirse a Mateus. Y, lo único que se le ocurrió hacer fue encerrarlo en una pequeñísima caja que ponía "Frágil" - ¡Solucionado!

-¡Sácame de aquí, idiota! – gritó el Emperador, furioso, dando golpes a la madera.

El payaso se limitó a reírse y le entregó la caja a Sephiroth, quien, sin duda, le pondría muchísimo cuidado. Nótese el sarcasmo.

-¡Eh, tú! – Exdeath, horrorizado, señaló a Kefka y a la cajita en plan Phoenix Wright, quiero decir, en plan acusador - ¿Has talado un árbol para hacer eso?

-¿Quién, yo? No, que va. Fue todo idea de Kuja – rió, diciendo un nombre al azar.

-¡¿Kuja?! ¡Te voy a mandar al Vacío, desgraciado! –gritó Exdeath, saltando de su asiento y empezando a perseguir al de las plumas. Su armadura pesaba tanto que hacía que el suelo temblara, y el pobre Kuja se sintió transportado al plató de "Jurassic Park", como si lo persiguiera el T-Rex. Lo más curioso es que hizo un cásting para la película, pero no le aceptaron, y eso le cabreaba el doble de lo normal.

-¡Ya está bien! – Garland tuvo que interponer su cacho espadón para separar a Exdeath de Kuja. Sólo que calculó mal y Exdeath tropezó con ella para darse de morros contra el suelo, cosa que a Kefka y a Jecht les causó muchísima gracia. Carraspeó y sacó un enorme mapa lleno de puntitos rojos – Vamos a comportarnos, ¿vale? El jefe dijo que fuéramos a esas coordenadas, así que vamos a ir. ¿O acaso queréis que no haya otro Dissidia?

-¿Tan malo sería? – preguntó Jecht, rascándose el oído izquierdo con el meñique.

-¡Sí! ¡Nuestros juegos están muy anticuados! ¡Muy pocos han jugado con nosotros desde Final Fantasy I, y los pocos que lo han hecho apenas se acuerdan de la mitad, ya! ¡Ni siquiera la inútil de la autora nos conocía antes de Dissidia! – exclamó Garland, dando un pisotón en el suelo y señalando al cielo.

Un folio aparentemente en blanco cayó desde a las manos del guerrero, que entornó los ojos para leer lo qué ponía.

"FUCK YOU. Firmado y con amor: Kiara. Posdata: yo si que jugué a Final Fantasy I, pero me cansé."

Garland rompió el papel con un grito de furia, y Kefka se cayó de culo, de la risa. Los demás, incluso el borde reprimido de Sephiroth, tuvieron que ocultar una risita.

-¡ESCUCHADME BIEN, ANORMALES! – bramó - ¡Vamos a ir todos cagando leches hacia dónde nos ha reunido Caos, ¿está claro?! ¡Y cómo oiga aunque sea cómo respiráis, os acordaréis de mí! ¿¡ENTENDIDO!?

-¡Señor, sí, señor!

-¡PUES VAMOS!

Enseguida todos tuvieron que ayudarle a levantar de nuevo la bicicleta, porque al ser tan enorme era muy pesada y, tras subirse todos haciendo el menor ruido posible, se pusieron en marcha de nuevo. Artemisa incluso le quitó el volumen a la DS, aunque a regañadientes.


Mientras tanto, de vuelta a la mansión, los "héroes" seguían por ahí fuera, desperdigados, como si estuvieran en sus casas. A WoL se le había pasado el efecto del alcohol, y disfrutaba de una resaca tremenda y vómitos. Onion y Yitán buscaban en sus maletas otra botella, como locos, ya que recordaban el último episodio del guerrero cuando le entró el mono.

Por su lado, Tidus seguía con el maldito iPhone, dándolo todo en Instagram. Cecil lo miraba con la mirada perdida, a saber en qué pensaba ese pirado. Cloud intentaba lavarse el pelo con el típico Elixir que necesitas cuando peleas con el jefe final, estás con la VIT al mínimo, no puedes usar Cura y ves que te van a matar sí o sí. Squall hacía la croqueta por el suelo, eso sí, lejos de la zona de WoL. Bartz había cambiado su atuendo, ahora vestía como el mismísimo Jack Sparrow, y hacía la croqueta junto con su amigo león. Terra había optado por tumbarse al solecito y leer una revista de cotilleos, y Firion ya le había prendido fuego a todas las "rosas dóciles" que había por la zona (resultó que había muchas más de las que esperaba).

-Me aburro – dijo Cecil, y todos suspiraron al mismo tiempo.

-¿A qué demonios esperamos? – vociferó Terra, poniéndose en pie y tirando la revista al suelo.

-Me parece que a la tropa de Garland y tal… - logró contestar WoL, antes de echar la pota de nuevo – O eso me dijo Cosmos en su última carta…

Así empezaron las protestas.

-¿Cosmos te ha enviado más de una carta?

-¡Eso son favoritismos!

-¡Cosmos sólo quiere a WoL! ¡A nosotros que nos den!

Afortunadamente para los inocentes oídos de los espectadores, Cid logró censurar la larga sarta de maldiciones poco adecuadas y anatómicamente imposibles que soltó Squall. No sabremos nunca qué habría pasado de ser así, ni quién habría denunciado a Caos y a Cosmos por ello. Y nadie tuvo tiempo de añadir nada más, pues el timbre de una bicicleta los interrumpió.

-¡Ya hemos llegado! – sonrió Sephiroth, saludándolos a todos con la mano - ¿Me has echado de menos, Cloudy?

Un escalofrío recorrió la columna vertebral del rubio, que dejó caer todos los Elixires, Hi-Potions y cualquier producto químico que todos necesitamos a la hora de enfrentarnos a un jefe final y que, ¡oh, qué mala suerte! No queda ni uno.

-S-sephi…roth…

-¡Hola, cariño!

-¡Quítate de encima, violador!

-¡Nunca!

-Qué interesante está esto… - comentó Terra, cogiendo un bol de palomitas y observando la escena, muy entretenida. Yitán no tardó en unirse a ella, más que nada para comer palomitas gratis y animar al loco de Sephiroth.

Y más interesante se puso cuando Nube de Oscuridad se sumó a Sephiroth, pero de eso hablaremos más tarde.

Jecht y Tidus, por su lado, también habían empezado con su reencuentro: una escena épica, cara a cara, como si estuvieran de repente en mitad de "Django, Desencadenado"… afortunadamente (o quizás no) ninguno de ellos llevaba un arma de fuego con la que herirse gravemente, y Tidus era incapaz de sacrificar su iPhone 999 para algo tan mainstream como tirárselo a la cabeza a su padre.

-Parece que nos encontramos de nuevo… - dijo Jecht, con mirada amenazadora.

Bartz lo miró con ojos brillantes y señaló su atuendo y el de Jecht, inusualmente parecidos.

-¡Hermano! – exclamó, corriendo hacia él con los brazos extendidos.

Pero, justo antes de llegar, Terra apartó la mirada de la perturbadora imagen de Sephiroth y Nube arrastrando por los pies a Cloud en dirección a la parte trasera de la mansión y disparó al suelo delante de él, a escasos centímetros de los pies de Bartz, cosa que hizo que se detuviera.

-'Tate quieto, a ver como termina esto – bufó.

Y Bartz se quedó quieto como una estatua.

-Así es – afirmó Tidus, con una idéntica mirada -. Y te recuerdo que aún me debes 5 euros de mi paga mensual.

El mayor cayó al suelo al estilo anime.

-Me temo que vas a tener que pasar sin ellos, hijo. Los gasté a la hora de desbloquear nuevas mierdas para mi Pou – explicó señalando su propio iPhone 9999, en cuya pantalla aparecía esa especie de patata-hez que se había vuelto tan sorprendentemente popular - ¡Es que es tan mono! - exclamó con un chillido maternal (digo, paternal) y haciéndole cariñitos a la pantalla -. Además, no quiero que uses mi dinero para comprarte tintes baratos. Que se te ven las raíces, coño.

-Oye, que YO soy tu hijo… y el Pou ése es una aplicación del móvil… - protestó el pobre rubio teñido, sin hacer caso a este último comentario.

-¿Eh? Ostia, pensé que tu madre ya te lo había dicho. Eres adoptado.

-¿CÓMO?

-Sí, sí. Pero lo peor es que aún tengo que pagarle la pensión por el hecho de que me convertí en una ballena de 120 por 1000 metros y empecé a matar gente así porque sí. No creo que eso sea muy legal, la verdad…

-Oye, ¿pero la madre de Tidus no murió? – intervino Squall, que seguía haciendo la croqueta. Tidus estaba aún muy en shock por la noticia, y hasta se estaba volviendo moreno por el susto.

Jecht parpadeó con sorpresa y miró en su dirección.

-Entonces… ¿a quién le estoy pagando?

Nadie respondió a esta pregunta ya que, justo entonces, Caos y Cosmos hicieron su entrada magistral. La rubia sonreía un poco tensa y escondía un fajo de billetes detrás de su espalda, lejos de la mirada confundida de Jecht, y Caos no sabía a cual de sus lacayos mirar.

-¡Bienvenidos, chicos! – exclamó Cosmos, sonriendo cálidamente en su dirección (y la de las cámaras, ofreciendo su mejor perfil).

-¡Déjate de gilipolleces, bruja! – gritó con furia Firion.

-¡Eso! ¿Qué tiene WoL que no tengamos nosotros? – añadió Squall.

-A lo mejor es el casco… - comentó Cecil, que era el que más tranquilo parecía de todos.

-No creo, Onion Knight también lleva casco – dijo Terra, al tiempo que el rubio asentía con la cabeza.

Cecil se revolvió nerviosamente.

-Pero con Onion sería ilegal… es un crío… no te ofendas, Onion. En cambio, Warrior es un adulto y…

Todos contuvieron la respiración y miraron a Cosmos, asqueados. WoL trató de decir algo, pero se dobló y vomitó otra vez entre los rosales cenicientos. Cosmos ensanchó su sonrisa, tratando de ignorar las ganas de partirle el cuello a Cecil.

-Lo que decía… ¡bienvenidos al castillo de..! De… ¿cómo se llamaba tu amigo, Caos?

-Bowser.

-¡Eso, el castillo de Bowser! – dijo alegremente, aplaudiendo como si fuera una niña pequeña. Artemisa, al oír eso, se abalanzó sobre ella, la agarró por los hombros y empezó a sacudirla como una posesa.

-¿¡Bowser!? – preguntó, completamente histérica - ¡Conoces a Bowser, Caos, y nunca me lo dijiste!

-No surgió el tema, ya sabes, entre todo eso de dominar el mundo y destruirlo, y tal… - dijo el demonio, encogiéndose de hombros.

-Oh. Dios. Mío. ¿Y podrías pedirle que… no sé… que me firmara un autógrafo en la pancha? – sonrió, resplandeciente de pura emoción. Caos titubeó, no quería que su amistad con Bowser terminara por tener que firmarle a una vieja chiflada la barriga, pero, por otro lado…

-Sí, claro. Por supuesto.

¡Era un villano, maldita sea! ¡No necesitaba a nadie más que a sí mismo! ¡Mwahahahahahaha!

-Eh, Caos, se te oye la risa mental desde aquí – advirtió Kefka, echándose a reír él también. Terra frunció el ceño en su dirección.

-…¿ya? ¿Puedo hablar de una vez? – preguntó Cosmos, irritada. Cuando la Square estaba presente, todo resultaba más sencillo: Kefka se mantenía calladito, WoL dejaba de beber parcialmente, Squall fumaba sólo a escondidas…

-Habla.

-Bueno, pues, estamos aquí para rodar la tercera entrega de Dissidia: Final Fantasy. Empezaremos a grabar dentro de unos días, cuando todo esté más… tranquilo y, eh… lleguen los de la compañía y… y todo – explicó, riendo nerviosamente.

-En otras palabras – agregó Caos, que veía que eso se iba a la porra -. Que vais a tener que vivir juntos.

Y se produjo la explosión.

-¡¿Trabajar con ésos?!

-¡¿Otra vez?!

-¡Están locos, tío!

-¡Socorro, Sephiroth ha sacado la espada!

Los dioses esperaron pacientemente a que terminaran el jaleo.

-Sí, sí y sí – dijo Cosmos con tranquilidad -. Así que ahora vais a entrar, os alojaréis en vuestras habitaciones y esperaréis a que preparemos la cena. Y viviremos todos juntos, como una familia. ¿Está claro?

Hubo un corto silencio.

-¡Me pido el cuarto grande! – exclamaron Yitán y Kuja al mismo tiempo, echando a correr hacia la mansión como alma que lleva el diablo, seguidos de cerca por Bartz/Jack Sparrow.

-¿Pero qué cuarto grande..? Tendrán suerte si pillan algo que no sean mazmorras – musitó Caos, negando con la cabeza.

-¿M-mazmorras? ¿Las mazmorras del castillo de Bowser? – preguntó Artemisa, con voz muy chillona. Cuando su jefe asintió, empezó a echar espuma por la boca y se desmayó.

-…

-…

-¿Eso siempre es así? – inquirió Cosmos.

-Algunas veces más que otras.

-Entiendo. Perfectamente.

Garland fue el último de entrar (bueno, sin contar a Sephiroth, Nube y Cloud, que estaban "algo ocupados") y, cuando lo hizo, no fue sin cierta vacilación.

-Juraría que olvidamos algo importante… - comentó en voz alta, más para sí mismo que otra cosa – Bah, seguro que no es nada importante.


-¿HOLA? ¿HAY ALGUIEN? – preguntó la voz del Emperador, mientras la pequeña cajita de madera se movía milímetro a milímetro - ¿Garland? Vamos, ¡no tiene gracia! ¡Soy de la realeza! ¡Está bien, iré en la maldita bici, ya podéis sacarme de aquí! ¡Eeeeeh!


Hale, he cumplido. He subido otro fanfic y he actualizado éste. Soy genial (?)

En el próximo capítulo me dedicaré más a desarrollar las personalidades de algunos (en especial de Kuja, que aunque lo tengo pensado apenas he hablado de él). Me centraré en los personajes que me caen mejor y en los que odio a muerte, dejando un poco de lado a los que me la suda. Si hay alguien quiere que destaque a un personaje en especial, sea del Duodecim o de este Dissidia, que me lo diga por PM o review ^^

Y lo mismo con las canciones. Si hay alguna recomendación especial, PM o R&R

Y sí, la primera vez que vi a Jecht en Final Fantasy X (en el tablón de anuncios de Zanarkand) me recordó a Jack Sparrow xD

Cosmos: "Cada review es una donación para que deje de robarle el dinero a Jecht haciéndome pasar por su esposa"

Kiara: "¿Pero no te he dicho ya que te largues? Como avise a Terra, la has cagado"

Cosmos: "…"