Capítulo 9: batalla divina en los Campos Elíseos.
El santo de Copa había resurgido en los infiernos, gracias a alcanzar el octavo sentido, de esa forma había superado a la muerte y había aparecido para ayudar a los santos de bronce, quienes eran amenazados por el poderoso espectro de Bennu.
El maestro de Tenma se ofreció a enfrentarse con el guerrero de Hades, para que los viajantes del tiempo continúen su camino.
Suikyo: Kagaho, tu poder es equiparable al de cualquiera de los tres jueces…
Kagaho: tú, que serbias a mi señor Hades…como uno de los tres magnates del infierno, nos has traicionado, nunca dejaste de ser un santo y por eso tu hermano sufrirá eternamente…
Suikyo: calla Kagaho… ¡LANZAS DE HIELO DEL LOTO BLANCO!
Kagaho: ¡EXPLOSIÓN DE LA CORONA!
Las dos técnicas colisionan, pero las lanzas de hielo terminan imponiéndose, apagando el fuego oscuro, la sapuris es atravesada, sin embargo el espectro logra protegerse de impactos fatales, debido a que el ken provenía de una distancia considerable.
Kagaho: ¡diablos! – se toca los orificios de la sapuris.
Suikyo: no me importa si soy considerado o no un traidor, la obediencia ciega puede ser peor que una traición, más si eso solo justifica llevar a cabo el mal sin cargo de conciencia…
Kagaho: ¿cómo puede un humano como tú discutir la sabiduría de mi señor Hades? Él es el más sabio de los dioses…es necesario castigar al corrupto mundo…
Suikyo: ¡muere!
El santo de plata de Copa se lanza contra su enemigo con un golpe a la velocidad de la luz, el espectro logra evadir el golpe.
Kagaho: ¿piensas que tus estúpidos ataques te servirán?
Suikyo: ¡no me subestimes…LANZAS DE HIELO DEL LOTO BLANCO!
El espectro utiliza las alas de su sapuris para bloquear el ataque, pero estas resultan parciamente agrietadas.
Suikyo: ¡lo que dicen de tu poder es cierto!
Kagaho: puede que hayas sido un juez del infierno, sin embargo no tengo nada que enviarles, inclusive puede que mi cosmos sea superior… ¡EXPLOSIÓN DE LA CORONA!
El santo evita la técnica con cierta dificultad.
Suikyo: tu tan increíble poder no representa gran cosa para mí… - dice confiado.
Kagaho: en ese caso, te mostraré algo mucho peor que mi explosión de la corona… ¡SOL OSCURO!
A espaldas del espectro aparece un sol negro, el cual empieza a causar daño en su rival, que cae arrodillado tratando de resistir.
Kagaho: este sol negro es capaz de producir una gran deshidratación, eso te llevará al lecho de muerte…además, no podrás condensar la humedad de la atmósfera si ésta totalmente seca…
Suikyo: pobre de ti…
Kagaho: ¿qué?
Suikyo: de verdad te has topado con el enemigo equivocado…
El santo eleva su cosmos produciendo humedad en su alrededor, el agua termina sellando el sol oscuro.
Kagaho: ¡no ha funcionado mi sol negro…ha logrado humedecer el ambiente a pesar de la sequedad del ambiente!
Suikyo: ¡no debo ser vencido, este hombre puede causar problemas a los santos, TORMENTA GIRATORIA DE COLMILLOS DE HIELO!
El santo de copa genera un poderoso viento glacial con colmillos de hielo que golpean al espectro que cae violentamente al suelo.
Suikyo: ese es tu fin…
Kagaho: ¿mi fin? Yo Kagaho de Bennu nunca moriría sin mostrarte todas mis armas… - se pone de pie al tiempo que la sangre cae de sus labios.
Suikyo: ¡después de recibir mi técnica estás en una situación agónica!
Kagaho: ¡CRUCIFIJO ANK!
Repentinamente el santo siente que es aprisionado como si estuviera crucificado, con un fuego oscuro que se incrustan en el cómo lanzas mortales.
Suikyo: ¿qué es esto?
Kagaho: serás crucificado por mi fuego oscuro, pagarás todas tus traiciones del modo más cruel, mi fuego entra en tu interior, quemará tus entrañas, es el fin, en esa posición no podrás usar tus poderes de hielo…
Suikyo: ¡me libraré por la fuerza!
Kagaho: estas soñando Suikyo, nadie puede liberarse de ésta técnica…
Suikyo: ¡te mostraré el poder que me llevó a ser un juez del infierno!
El santo de plata expande con gran determinación sus brazos y se libera, quitándose el fuego con sus manos.
Kagaho: ¡increíble fuerza! Pero tu cuerpo está destruido…pronto desaparecerás…
Suikyo: ¡antes de eso te venceré…COLMILLOS GIRATORIOS DE LANZAS DE HIELO!
El santo lanza su técnica creando un enorme remolino de lanzas de hielo que se incrustan en el cuerpo del espectro, que cae herido mortalmente.
Kagaho: ¡no puede ser, justo cuando estaba a punto de morir este hombre excedió hasta sus propios límites! – expresa hasta que mucha sangre sale de su cabeza y muere.
Suikyo: mis fuerzas me abandonan rápidamente, puedo morir con la dicha de haber cumplido mi trabajo, espero que los santos de futuro puedan salvar al mundo, que este pasado no sea alterado, Athena…
El santo cae al suelo y sus ojos se cierran.
Giudecca.
La diosa de la guerra justa, llega a dónde se encuentra el trono de Hades.
Athena: el cosmos del rey del infierno emerge de su trono…realmente Alone es Hades… – piensa, divisa la cortina, la cual atrás de ella estaba sentado el muchacho destinado a ser el avatar del dios de los muertos.
La líder del ejército del Inframundo llega al encuentro, topándose con la diosa.
Pandora: así que el cosmos que sentí era el tuyo, el cosmos ningún santo seria para competencia el cosmos de Hades… ¿Qué estas tramando?
Athena: ¡Pandora! Quiero una audiencia privada con Hades…
Pandora: ¿una reunión para que fin?
Athena: no tengo tiempo para explicarlo, es menester que me abras paso hacia Hades…
Pandora: ¿cómo piensas que yo te dejaría llegar tan sencillamente con mi señor Hades? – se dispone lanzar el tridente pero de repente queda inmovilizada.
Athena: Pandora, esto es asunto de los dioses, cada vez estoy más convencida de que los mortales no deberían inmiscuirse…ya que sois las únicas víctimas de nuestros conflictos bélicos… - se dispone a irse.
Pandora: ¡espera maldita…! no puedo dejarte ir con Hades… - intenta moverse sin éxito.
Athena: pronto vendrá la Athena de esta época, nosotros venimos del futuro y cruzamos el infierno hasta el mismo Hades…
Pandora: ¡deja de decir estupideces! – su voluntad rompe el hechizo de la diosa, y lanza una energía con su tridente, pero es bloqueado por la diosa y regresa a la mortal, que cae al suelo.
La diosa de la sabiduría sube las escaleras hacia el trono, se para frente a Alone, mirándolo directo a los ojos, el semblante de ambos esta tranquilos, imperturbable.
Athena: Hades he venido por ti…
Hades: la reencarnación de Athena no ha llegado en todo su esplendor parece…
Athena: el dios del tiempo me ha enviado desde el futuro, pero lo ha hecho como si fuera un bebe, pero poco a poco estoy recuperando mi verdadero poder…
Hades: así que has viajado en el tiempo, vaya insolencia la tuya, no me sorprende…parece que nunca cambiarás…
Athena: para ser más precisa no he venido por ti sino por tu espada…
Hades: el dios del tiempo, Cronos, te ha enviado al pasado en busca de mi espada… - razonaba en voz alta.
Athena: ¿dónde tienes tu espada…?
Hades: eso no es de tu incumbencia…además, ¿crees que te la daría? no seas ingenua, has venido sola hasta el umbral de la muerte…
Athena: ¡te forzaré a que me entregues tu espada! – lanza una esfera de energía.
Hades: ¡tonta, con tu poder actual no serás rival para mí! – lanza una luz roja con sus ojos y tumba a la diosa, que cae por las escaleras.
Athena: ¡no importa que aún no tenga todo mi poder, ya te he dicho que no he venido a enfrentarte, ya te dije que solo he venido por tu espada!
Hades: ven a buscarla a los Elíseos, si te atreves…
El dios del inframundo escapa con su energía hacia los Elíseos, la diosa sigue el trayecto de su más acérrimo enemigo mitológico.
Muro de los lamentos.
Los santos de bronce llegan finalmente a donde solo los dioses pueden atravesar.
Hyoga: el muro de los lamentos…
Shun: ¡el cosmos de Saori pudo sentirse en este lugar hace un momento!
Hyoga: ¡otra vez éste maldito muro que les costó la vida a los santos dorados!
Shun: la única manera de destruirlo es trayendo la luz del sol…
Shiryu: ¡sin embargo no podemos permanecer acá sin hacer nada!
Ikki: Athena estará luchando con Hades para estos momentos…
Shun: ¡es cierto!
Shiryu: ¡lo intentemos todos juntos!
Los santos utilizan todas sus técnicas, Shiryu los cien dragones, Ikki las alas llameantes, Hyoga la ejecución de la aurora y Shun la tormenta nebular, sin embargo el muro se mantiene sin ninguna grieta.
Shiryu: ¡demonios, ni siquiera una grieta!
Ikki: ¡ni siquiera utilizando todo nuestro cosmos!
Shiryu: ¡si logramos derribar este muro, quizá los santos dorados no deban sacrificarse en el futuro!
Hyoga: ¡pero eso significaría cambiar el curso de la historia!
Shun: si al menos tuviéramos las armaduras doradas…
Los santos de bronce se lamentaban con desazón.
Campos Elíseos.
La diosa de la guerra desciende a los Elíseos con su figura real, sus telómeros finalmente se habían regresado a la normalidad, siendo investida con su armadura sagrada, Hades la esperaba con su sapuris sagrado.
Hades: así que por fin has salido de la influencia de Cronos, tu cuerpo ha vuelto a la normalidad…
Athena: así es…
Hades: te has atrevido a venir a los mismísimos elíseos Athena…te asesinaré en la tierra sagrada…
Athena: tú me invitaste y me forzaste a venir, no seré vencida, debo salvarlo…
Hades: ¡muere Athena!
El emperador del mundo de la muerte blande su espada en vertical lanzando un poderoso resplandor rojo.
Athena: ¡escudo de la justicia!
La diosa de la sabiduría bloquea el ataque con mucha dificultad, su casco sale volando.
Hades: ¡tonta! Aunque sea el escudo de la justicia, no puede resistir el embate de mi espada sagrada…
Athena: ¡el escudo de la justicia puede detener cualquier ataque del mal! Y Nike siempre me guía a la victoria…
La diosa lanza un rayo dorado con su báculo que golpea el hombro de Hades, sin embargo este termina resistiendo con integridad el ataque.
Athena: ¡no funcionó!
Hades: ¿cómo piensas vencer a uno de los tres dioses más importantes del Olimpo con algo así? O lo olvidas, estoy a la altura del gran Zeus…
El emperador de la muerte lanza una luz roja con sus ojos, contra la diosa pero esta lo detiene con su escudo.
Hades: ¡muere! – lanza un violento ataque en vertical con su espada.
El dios genera un fuerte viento cortante producto de la fricción, el cual hiere a la diosa que cae al suelo con varias heridas.
Athena: ¡no creas que has vencido! Te mostraré porque soy la diosa de la guerra…
La deidad se pone de pie nuevamente.
Hades: Athena, así que todavía no te rindes…
Los Campos Elíseos comienzan a llenarse de oscuridad cósmica.
Athena: ¡su cosmos está creciendo! Es un dios en toda su intensidad, un manto de tinieblas…
Hades: ¡así es! La posesión se llevó a cabo en su totalidad hace un buen tiempo…ya no queda nada de Alone…
Athena: ¡tengo que usar mi cosmos en su límite más alto! Seiya, tengo que salvarte…amigos, ustedes arriesgaron sus vidas por mí en una infinidad de situaciones, por eso…cosmos…
La diosa de la sabiduría emana una luz dorada muy poderosa y pura. La luz divina comienza a disipar poco a poco las tinieblas.
Hades: ¡parece que estamos destinados a enfrentarnos en todas las eras, la oscuridad y la luz, muere Athena!
Entre las tinieblas que aparecen detrás del cosmos del dios del inframundo, surgen muchas almas angelicales.
Athena: ¡¿qué?!
Hades: ¡estas son las almas puras de los elíseos que han venido a luchar por mí!
Athena: ¡maldito, no dejaré que manipules sus almas!
Hades: tú no puedes impedir nada estúpida…niña mal criada, ¡desaparece!
El dios apunta con su espada a la diosa y las almas se abalanzan contra ella sujetando su cuerpo con un ataque espiritual muy poderoso.
Athena: ¡no! Están desvaneciendo mi cosmos…estas almas…
Hades: ¡estas almas también poseen luz como tú Athena!
Athena: a este paso…voy a morir…
Hades: ¡finalmente la victoria me pertenece!
Una luz resplandece, la diosa se levanta poco a poco.
Hades: ¡te has puesto de pie! ¿Para qué extiendes tu agonía?
Athena: ¡eres un iluso Hades, el mundo volverá a tener luz, tu mundo de tinieblas nunca se llevará a cabo!
La diosa levanta su báculo enviando varias esferas doradas que hace desaparecer las almas enemigas.
Hades: ¡su luz ha disipado mis almas! – exclamo sorprendido.
Muro de los lamentos.
Shiryu: ¡¿lo sienten?! El cosmos de Athena…
Shun: ¡Athena y Hades está teniendo un combate singular!
Hyoga: ¿por qué no nos habrá esperado?
Shun: son los sentimientos de Saori… - dice con tristeza.
Hyoga: ¿qué dices Shun?
Shun: cuando partimos hacia el pasado junto con Saori, recuerdo que dijo que nosotros la habíamos salvado en innumerables ocasiones, que ahora ella quería luchar por nosotros…
Ikki: ¡pero si estuviéramos los cuatro sería más fácil romper la espada de Hades y así salvar a Seiya!
Shiryu: Saori no quiso que arriesguemos nuestras vidas peleando contra Hades, un enemigo invencible…
Presente, 1990.
El Santuario.
Ruinas del templo de Ofiuco.
El ángel había sido fuertemente golpeado por el santo legendario, el cual manipulaba el cuerpo de Shaina, sin embargo la pelea continuaba.
Cástor: ¡todavía no me rendiré! – dice tambaleante pero con gran cosmos.
Shaina: ¡entonces tendré que tomar tu vida!
Touma: ¡no lo permitiré…! – dice interponiéndose.
Marín: ¡no lo intentes!
Touma: no me subestimes santa de Athena, ¡no has visto todo mi poder!
Cástor: ¡no te entrometas en mi pelea!
Touma: ¡con tus heridas deberías detenerte! Deja que el ángel caído de una sola ala se haga cargo…esta es una misión que si está a mi altura, y lo voy a demostrar…
Shaina: ¡me haces perder el tiempo! ¡DESTELLO DE SUPERNOVA!
Cástor: ¡Ícaro!
El ángel salta poderosamente hacia los cielos con sus alas, volando sobre el impacto de la técnica.
Cástor: ¡increíble, ha evitado la supernova!
Touma: ¡ya he visto tus técnicas, pero tú no conoces las mías! ¡VÓRTICE ELÉCTRICO!
El ángel crea una red eléctrica que encierra el cuerpo de su rival, causándole un poderoso voltaje, Ofiuco se levanta lentamente.
Touma: es imposible, esa técnica era suficiente para matar a cualquiera… ¿será sus profundos deseos de venganza lo que lo hace luchar así?- retrocede pensando.
Shaina: ¡no me detendrá un ángel como tú…DESTELLO DE SUPERNOVA!
La técnica es lanzada con todo el poder del santo, el ángel se eleva con sus alas pero pronto resulta alcanzado en una de éstas precipitándose herido al suelo.
Shaina: lo dije antes, nadie me detendrá…
Cástor: ¡ya te dije que yo seré quién te ponga fin! – dice elevando su cosmos.
La batalla entra en su clímax, ¿podrá el ángel cumplir su cometido?
