Capítulo 12: el fin de las estrellas malignas.

Anterior guerra santa. Pasado.

Villa Rodorio.

El santo de Acuario había sobrevivido a una terrible batalla contra el espectro de Mefistófeles, logrando aniquilar a éste y salvar a Pegaso. Pero en ése momento, otro espectro llega a su encuentro, se trata de Ramsés de Esfinge.

Calais: ¡ten cuidado Tenma!

Ramsés: un santo de oro al borde de la muerte y un santo de bronce, no es un reto tan grande después de todo…

Calais: deja de presumir… - el santo se resiente de una herida que se abre.

Ramsés: ni siquiera puedes luchar… ¡los sepultaré a ambos! ¡MALDICIÓN DE LA BALANZA!

El espectro comienza a tocar el réquiem del infierno, el cuerpo de los santos se endurece sintiendo los efectos del ken.

Tenma: ¿qué es esto? ¡METEOROS DE PEGASO!

Los meteoros no representan ningún peligro para el espectro, que ni siquiera deja de tocar su melodía.

Calais: su cosmos está creciendo, pero todavía no puede despertar el séptimo sentido… - pensaba.

Ramsés: primero, me ocuparé de la presa grande…

Tenma: ¡mis oídos, me van a estallar!

Ramsés: la maldición de la balanza es capaz de saber la verdad del corazón, la justicia existe cuando el corazón se balancea con la pluma de maat…

Calais: ¿maat? El símbolo de la verdad…maldición, mis heridas causadas recientemente por Mefistófeles me están afectando… - se arrodilla, sus fuerzas disminuyen rápidamente.

Ramsés: los ataques de Mefistófeles han agotado tu espíritu, así es…tu situación es demasiado angustiante…corazón de Acuario, llevemos a cabo el juicio de la verdad…

Calais: ¿qué me está pasando? Mi corazón…

Tenma: ¡Calais!

Calais: ¡se me está por salir, me duele! – dice entrecortado.

El corazón de Acuario es arrancado y se dirige por el poder del espectro a la balanza, el santo de oro sigue parado con lágrimas en sus ojos, perdiendo inmensa cantidad de sangre, el Pegaso mira perplejo sin entender nada.

Ramsés: a ver si tu fidelidad es auténtica…

El corazón de Calais cae pesadamente sobre un extremo de la balanza, la cual apenas se inmuta, tardando un par de segundos en estabilizarse completamente.

Tenma: ¡es un verdadero santo!

Ramsés: felicidades Acuario, vivirás en los Elíseos a partir de ahora, has demostrado te lealtad a la justicia, de todas maneras tu corazón no puede regresar a tu cuerpo, por más justo que así debería ser…

Repentinamente el hueco que dejó el arrebato de su corazón se congelo, para evitar seguir perdiendo sangre.

Calais: ¡Pegaso, debes derrotarlo…te abriré el paso…EJECUCIÓN AURORA!

Ramsés: ¿qué? ¿Cómo puede lanzar semejante ataque sin su corazón?

El ataque glacial se dirige al arpa, el santo de oro de Acuario cae al suelo, su cosmos se extingue definitivamente.

Tenma: ¡Calais! – dice conmovido en lágrimas.

Ramsés: ¡es admirable! Este hombre…

El arpa maligna se congela y luego se destruye.

Ramsés: Pegaso ahora te mataré…aunque haya perdido el arpa maligna…

Tenma: Calais…en tus últimos momentos congelaste las heridas de tu cuerpo para ganar un segundo más de vida, y poder lograr ese último ataque para protegerme…

Ramsés: no te preocupes, de todas maneras te reuniré con él en este instante…

Tenma: ¡no dejaré que el sacrificio de Calais sea en vano! El destruyó el arpa demoniaca confiando en que voy a vencerte, además lo has vencido solo porque estaba fatalmente herido…

Ramsés: esto es una guerra niño inmaduro, sirvo al señor Hades y tomaré la cabeza de un agónico o desfalleciente santo, éste combate ya está decidido…

Tenma: ¡por eso los santos somos distintos a los espectros…METEOROS DE PEGASO!

El espectro evade la técnica.

Ramsés: aunque eleves tu cosmos, mi nivel y el tuyo son muy diferentes…

Tenma: ¡cállate…METEOROS DE PEGASO!

El santo lanza los meteoros con más velocidad pero resulta nuevamente inútil.

Ramsés: eres demasiado lento para un espectro de mi nivel, ¡ENIGMA DE LA ESFINGE!

El espectro junta sus dos manos y crea dos esferas de energía, que al arrojarlas se convierten en una esfinge energética, un enorme león con alas, el santo cae herido al suelo.

Tenma: ¡es muy rápido…pero si adquiero el séptimo sentido lo venceré! – se levanta.

Ramsés: deja de soñar cosas absurdas, los santos de bronce son los de más baja categoría en el Santuario, como podría ser competencia para un espectro como yo…tomaré tu vida, ¡ENIGMA DE LA ESFINGE!

La técnica vuelve a impactar en el santo de bronce, pero éste se vuelve a levantar con gran tenacidad.

Ramsés: ¿por qué se levanta? Debería haber muerto, a pesar de tu debilidad debo reconocer tu tenacidad…

Tenma: ¡tengo una misión que llevar a cabo! – enciende su cosmos.

Ramsés: su cosmos está creciendo…

Tenma: ¡METEOROS DE PEGASO!

La técnica de Pegaso lanza varios puñetazos a gran velocidad que el espectro evadía, sin embargo varios puños alcanzan la velocidad de la luz.

Ramsés: ¡no lo creo!

Varios meteoros golpean al espectro agrietando de gran forma su sapuris.

Ramsés: ¡no he logrado ver sus meteoros! Este niño está lanzando algunos golpes a la velocidad de la luz…debo matarlo cuanto antes o lo lamentaré... ¡ENIGMA DE LA ESFINGE!

El santo de Pegaso mira detenidamente el ataque, y trata de detenerlo pero lo vuelve a alcanzar, sin embargo rápidamente se levanta.

Ramsés: ¡no muere! No puedo creerlo… ¿Qué es lo que lo hace levantarse tantas veces?

Tenma: es por mi amigo Alone…lo salvaré…

Ramsés: ¿Alone? ¿El humano que ahora es nuestro señor Hades?

Tenma: él no es Hades…él es mi amigo… ¡COMETA DE PEGASO!

La técnica impacta en el abdomen del espectro arrojándolo al suelo.

Ramsés: ¡su voluntad es inquebrantable! Elevaré mi cosmos al máximo y morirá… ¡ENIGMA DE LA ESFINGE!

El santo de Pegaso evade la técnica situándose atrás del espectro y tomándolo de la espalda con sus brazos.

Ramsés: ¡no puede ser!

Tenma: ¡esto es por ti Acuario, te vengaré como era tu anhelo…DESTELLO RODANTE DE PEGASO!

El santo se levanta poderosamente con su enemigo, y cae, haciendo que éste golpee violentamente la cabeza con el suelo.

Ramsés: Pegaso…no puede ser… - dice con una herida mortal en su cabeza, al tiempo que un gran charco de sangre emerge desde la herida. Su cosmos se extingue.

Tenma: ¡al fin lo he conseguido, el séptimo sentido! Siento como todo mi cosmos recorre cada célula de mi cuerpo…

Salón del Patriarca.

El santo de Sagitario estaba reunido con la máxima autoridad del Santuario.

Patriarca: Quirón, el cosmos de Calais se ha extinguido, todavía quedan varios espectros, quiero que vayas a hacerte cargo del resto…apoya a Capricornio…

Quirón: ¡seguiré el cosmos de Izou, eliminaré a todos los espectros!

Afueras del Santuario.

Izou: ¡es por aquí! Siento cosmos de santos desaparecer de a decenas…

El santo de Capricornio corre un poco más, hasta que encuentra a un espectro, se trataba de Vermeer de Grifo, quién acababa con el santo de plata del Escudo.

Izou: ¡asqueroso espectro! No dejaré que pises ésta aldea con tus sucios pies…

Vermeer: así que un santo dorado…al fin alguien un poco más fuerte…ya estaba aburriéndome de enemigos tan fáciles…

Izou: tu eres el juez del infierno que intentó invadir las doce casas, y fue repelido por el ataque durazno…o boyoyoyoyo o como sea que se llame… - dice en un tono burlón, aludiendo a lo ocurrido en el Yomotsu.

Vermeer: ¡no voy a permitir que te burles de mí! – dice con furia en los ojos.

Izou: cállate escoria, muere y limpia tu vergüenza, ¡EXCÁLIBUR!

El juez del infierno intenta evadir la técnica pero es herido en su brazo, la parte de la sapuris de esa zona es dividida en dos.

Vermeer: ¡desgraciado, voy a hacer que te cortes tu propia cabeza!

Izou: ¡seré yo quién te corte la cabeza! ¡EXCÁLIBUR!

El santo de Capricornio se dispone a lanzar su golpe, pero de pronto su mano hace un movimiento hacia atrás, y su propio ken produce una cortadura en su espalda.

Izou: ¡maldición! ¿Qué ha pasado?

Vermeer: no puedes luchar contra lo que no ves…

Izou: ¡¿será ésta la maldita marioneta cósmica?!

Vermeer: así que algo me conoces…

Izou: eres una persona celebre desde el boyoyoyoyo… - dice burlándose.

Vermeer: tonto impertinente, ahora te manejaré como si fueras un muñeco…

Izou: ¡mi cuerpo se mueve solo!

Vermeer: tu cuerpo es manejado por mis cuerdas invisibles, eres mi juguete, mi marioneta…

Izou: ¡debo quitármelas! – intenta mover su brazo para ejecutar su técnica.

Vermeer: veo que no entiende, ¡MARIONETA CÓSMICA!

El espectro jala uno de sus hilos logrando quebrar su brazo derecho.

Izou: ¡me ha quebrado el brazo! – grita.

Vermeer: con eso ya no podrás ejecutar tu espada, entiende que puedo romper cada una de tus extremidades, por eso es inútil que te resistas…

Izou: ¡no has acabado con mi espada sagrada…EXCÁLIBUR!

El santo de oro lanza su técnica con su brazo izquierdo, el juez del infierno la esquiva.

Izou: ¡demonios!

Vermeer: así que también puedes lanzar tu espada con tu brazo izquierdo…pero ya he presenciado su poder en varias oportunidades, no volverá a sorprenderme…

El juez mueve sus hilos quebrando el brazo izquierdo de Capricornio, el santo ya no hace ni una mueca de dolor.

Vermeer: es sorprendente que no grites, pero ya no puedes reírte, ¿cierto? o es que ya estás inconsciente…y ni siquiera puedes escucharme…

El santo de oro tenía los ojos cerrados, aunque intentaba encender su cosmos, su hemorragia producida por las quebraduras expuestas de los huesos de sus brazos, suponían una agonía infinita.

Vermeer: ¡es hora de la ejecución final, quebrare tu cuello!

El santo hace un movimiento circular con sus pies cortando los hilos de la marioneta cósmica.

Vermeer: ¡se ha liberado maldito!

Izou: ¡también mis piernas están tan afiladas cómo el acero! Además has sido atacado por la cacería de estrellas de mi amigo, el santo de Orión…

De pronto la luz de las estrellas parpadea.

Vermeer: ¡otra vez, éste ataque me afecta…!

Izou: la técnica de Orión es temible, no por nada su poder se nos compara a los santos de oro, pero debo matarte antes, ¡sino muchos inocentes pueden sufrir tu crueldad maldito! ¡EXCÁLIBUR!

El santo lanza un ataque cortante con sus piernas, el espectro es herido en su cabeza, resiste pero siente el filo de la espada de su adversario.

Izou: ¡es tu fin! ¡EXCÁLIBUR!

El santo de oro lanza su técnica con su mano derecha aun encontrándose quebrada, el ken filoso divide en dos la sapuris del juez, que cae mortalmente herido.

Vermeer: ¡imposible, si tenía su brazo roto, ¿Cómo pudo lanzar su ataque así?! – dice agónicamente.

Izou: tu vida te abandona…

Vermeer: tienes razón, pero moriré en unos minutos, luego de tomar tu vida, es lo mínimo que puedo hacer por mi señor Hades… ¡ALETAZO GIGANTE DE PLUMAS!

El espectro genera un enorme viento que simula el vuelo del temible Grifo, el santo de Capricornio es alcanzado por el ojo del remolino, y cae al suelo de cabeza.

Izou: ¡es increíble, su cosmos crece a pesar de estar con pie y medio en el infierno! ¡EXCÁLIBUR!

Vermeer: ¡MARIONETA CÓSMICA!

El juez sujeta la mano del santo y trayectoria de la espada sagrada es desviada hacia los cielos.

Izou: ¡no puede ser!

Vermeer: ¡fue un error subestimarme!

El juez empieza a torturar al santo, quebrando sus huesos.

Izou: ¡esto no quedará así!

El santo se mueve abruptamente con su cuerpo marchito, sacudiendo el hilo de grifo y logrando jalarlo contra su cuerpo, clavando en su corazón la espada sagrada excálibur, la cual ejecuta con su pierna izquierda.

Vermeer: ¡es mi fin…aunque sé que pronto morirás también! – muere luego de decir estas palabras.

Izou: mi tarea está cumplida, la llama de mi cosmos se apaga…Athena vencerá…

El santo de oro cae al suelo, su energía cósmica se extingue al igual que su vida. A varios metros llega Quirón de Sagitario.

Quirón: ¡no puede ser, ese es…! ¡Izou!

El santo dorado se acerca a su compañero que yacía muerto, junto con el cadáver del juez del infierno.

Quirón: ¡ha muerto junto con un juez…Izou, yo me encargaré del resto!

Un cosmos se acerca, Sagitario se dispone para el combate.

Voz: soy Frode de Balrog...estrella celestial de la excelencia…

Quirón: ¡espectro, yo soy el santo de Sagitario, te has atrevido a invadir el Santuario, por eso te eliminaré!

Frode: ¡no creas que será tan fácil…REENCARNACIÓN!

El espectro levanta su mano, y una energía oscura afecta al santo, entumeciendo su cuerpo, quién cae arrodillado y su mirada se encuentra perdida.

Quirón: estos son mis recuerdos más íntimos – dice para sí al tiempo que ve imágenes de cuando era pequeño y dañaba la naturaleza por diversión. - Trata de afectar mi espíritu…

Las imágenes que se presentan en la mente de Sagitario son las de todos sus pecados cometidos, desde el más ínfimo a los más graves, mostrándole los asesinatos en nombre de la justicia.

Frode: nadie tiene derecho a quitar la vida, solamente un dios…por lo que serás juzgado, e irás a la prisión donde caen los violentos… ¡Muere pecador! ¡LÁTIGO DE FUEGO!

El sirviente de Hades ataca con su látigo al santo que se encontraba paralizado, al recibir la técnica cae hacia los avernos.

Frode: ahora debería estar muerto…

Un cosmos dorado se extiende desde el orificio dimensional dejado por el látigo. El santo de Sagitario aparece levantando vuelo.

Frode: no es posible, ¡ha logrado salir de la prisión con sus alas! Viajando entre dimensiones…

Quirón: eres un hipócrita espectro, si solo un dios es merecedor de quitar la vida, porque eres tu quien me juzga haciendo lo mismo…

Frode: yo estoy amparado por el derecho divino que me ha otorgado Hades, justamente para cumplir esta misión…

Quirón: ¡seguiré pecando en nombre de la justicia si con ello puede salvar la vida de cientos de inocentes…RAYO ATÓMICO!

Frode: ¡que es este resplandor! No puedo ver nada…

La técnica del santo produce una lluvia de meteoritos dorados que sorprende al espectro, su sapuris resulta totalmente destruida, Balrog cae devastado al suelo.

Frode: increíble…así que éste es el poder de un santo de oro… - dice con su último suspiro.

Quirón: ahora entiendo porque han muerto tantos santos, los espectros que quedaban eran muy fuerte… - mira hacia el horizonte. – Sin embargo…todavía queda un cosmos cerca…

Voz: has sentido mi presencia Sagitario…soy Tántalo de Deep…estrella celestial de las profundidades…

Quirón: ¡soy el santo de Sagitario, Quirón…vamos espectro, lucha!

Tántalo: ¡no es necesario que lo digas…FRAGANCIA PROFUNDA!

El espectro extiende sus brazos, creando una dulce fragancia que ataca al santo dorado.

Quirón: ¿qué es ese olor?

El santo de Sagitario agita fuertemente sus alas, provocando una efímera ráfaga de viento, que disipa completamente la técnica del espectro.

Tántalo: has logrado evitar gran parte de mi veneno, del veneno de mi aroma, pero estoy seguro que lograste percibirlo, ¿cierto? por lo cual, tu sistema inmunológico comenzará a colapsar lentamente, hasta que termine de extinguir tu vida…

Quirón: tu veneno no me ha alcanzado en su totalidad…si he percibido tu fragancia, pero tu veneno no me ha alcanzado…

Tántalo: es inútil Sagitario, si hubieras recibido la totalidad de mi ataque, ya estarías muerto, sin embargo, el solo haber percibido tu olor te ha condenado, has convertido una muerte hermosa y rápida en una agonía…

El santo de Sagitario siente su cuerpo más débil, sintiendo un gran dolor en el estómago, como en la cabeza.

Quirón: ¿qué me está ocurriendo?

Tántalo: ya lo sientes, verdad…seré piadoso y acabaré contigo en este instante… ¡FRAGANCIA PROFUNDA!

Quirón: aún que tienes un ataque fatal, eres demasiado lento, ¡RAYO ATÓMICO!

La lluvia de meteoritos fulmina la sapuris del espectro, que cae mortalmente al suelo, impidiendo que ejecutara por segunda vez su mortal técnica.

Quirón: vaya su ataque era muy peligroso, pude haber muerto…sin embargo exageró un poco cuando pensó que haría colapsar mi sistema nervioso…

El santo de oro se repone de algún malestar, y regresa a su templo.

Templo de Virgo.

Shijima: la última cuenta del rosario se ha oscurecido, eso significa que ya no quedan espectros…

Dice mientras contempla las 108 estrellas malignas encerradas. El final de la guerra estaba al caer.