Helloooo~!

Tantas lunas mis queridisimas lectoras

He de decir que en parte no habia actualizado porque no recibí tantos reviews como creí que recibiria en el capitulo anterior, así que me bajoneé un poco :/ y... porque tuve que formatear mi notebook xd

¡Pero bueeeeno!

Graaaaacias por las que me dejaron reviews, me ayudaron a traer este capítulo ;3

Soul Eater no me pertenece ni sus personajes.

¡Disfruten de este capítulo!

Y disfruten de las sorpresas que trae la vida en conjunto.


VII

Al abrir los ojos no pudo reconocer su entorno, solo supo que estaba recostada en una casa. Estaba en una habitación espaciosa, las paredes estaban pintadas de colores oscuros. No habían ventanas, pero si una puerta de color rojo sangre. Un pensamiento fugaz atravesó sus pensamientos... "quien viva aquí, tiene pésimo gusto". Maka se levantó, su cuerpo pesaba y un punzante dolor en la sien le atravesó, se sentó de nuevo. La pieza empezó a dar vueltas, Maka se afirmó fuertemente de la cama para no desmayarse.

Los segundos pasaron, el silencio reinaba en la habitación. Sólo la debil respiración de Maka llenaba el silencio.

Una vez que pudo lenvantarse y dar los primeros pasos, unos tenues murmullos se oyeron atravéz de las paredes.

—...tienes que calmarte.

—¡Dime donde está!

Maka se sobresaltó, la segunda voz le era familiar. Muy familiar.

Hermanito, no llegarás a ningún lado gritando.

—No me llames así. Y de ser necesario registraré cada habitación de este lugar.

Maka sintió la necesidad imperiosa de salir. Soul. Debía ser Soul, pero sonaba demasiado alterado para ser él. Caminó hacia la puerta lentamente, giró la manilla y abrió la puerta. Fuera de ella estaba Soul, de pie, con la respiración ligeramente agitada, y en frente, un muchacho parecido a el, con ropa un poco más formal, sentado en un elegante sofá de cuero.

—¡Maka! —Soul se aproximó a ella y verificó que estuviera sana y salva, la tomó de la muñeca mientras su mirada se mantenía fija en su hermano.

—Mira, ya la encontraste —el muchacho sonrió de medio lado, gesto típico de Soul.

—Nos vamos, Maka.

Soul comenzó a arrastrarla por los pasillo, Maka todavía estaba mareada y no pudo evitar tropezar y caer en el suelo.

—¿Qué haces aquí...?

Maka no sabía como había llegado ahí, ni cuanto tiempo había pasado desde ello, tampoco como Soul la había encontrado.

—Luego hablamos de ello.

Soul la subió a su espalda y atravesó los oscuros pasillos de esa manera. El perfume que Soul usaba -y del cual hasta ahora Maka no se había percatado-, la embriagó por completo, sus músculos se relajaron y comenzó a perder la consciencia. Lo último que vio fue como Soul la bajaba por unas escaleras con el mismo tono rojizo cubriendo los escalones y se dirigía rápidamente a la puerta.


Cuando al fin pudo abrir los ojos, estaba en su cama arropada. Aún sentía el aroma de Soul si bien este no se encontraba ahí. Se levantó con lentitud y atravezó su puerta, esperando encontrarlo. Soul estaba sentado en el sillón mirando la televisión. Maka se acercó silenciosamente a él y se sentó a un lado suyo, Soul la miró de reojo sin decir nada.

Al pasar los minutos la pelicenizo se percató de que su arma no estaba realmente viendo la televisión, ni siquiera se molestaba en parecer interesado. Maka quería hablar pero no sabía por donde empezar, su cabeza estaba revuelta y llena de preguntas.

—¿Como...? —la pregunta se quedó flotando en el aire, Soul ni siquiera le mostró el más mínimo interés—. ¿Cómo fue qué...?

Esta vez volteó el rostro levemente y la miró con poco interés.

—¿hm?

Maka tomó mucho aire antes de hablar.

—¿Cómo supiste donde estaba? ¿Por qué me fuiste a buscar? ¿Quién era ese chico? ¿Donde me tenía? ¿Era su casa? —soltó todas las preguntas de golpe sin saber cual decir primero.

—¿Algo más?

—¿Es tu hermano?

Soul se tensó.

—¿Porqué debería ser mi hermano?

—Porque te llamó "hermanito".

—Ah... —Soul suspiró—, se llama Wess. Se podría decir que es mi hermano si te gusta definirlo sólo por la sangre que nos une. Era su casa, según él te desmayaste a la mitad de la calle y no halló mejor cosa que llevarte con él.

La mirada que Soul le dedicada no era exactamente amigable. Se veía cansado y con la paciencia agotada.

—¿Cómo sabías que yo estaba ahí?

—Ya han sido muchas preguntas por hoy, son cerca de las once y mañana tendremos que ir en alguna misión para obtener dinero, ve a dormir, nos vemos mañana.

Soul se dirigió rápidamente a su cuarto y desapareció tras su puerta. Maka no alcanzó a decir nada.

Maka suspiró, pasaron los segundos, convirtiendose en minutos, mientras ella esperaba alguna señal desde el cuarto de Soul, pero nada pasaba. Se levantó del sillón, tomó un vaso de agua y fue a dormir a su habitación.

A la mañana siguiente, Soul fue el primero en levantarse, no habia dormido en toda la noche pensando en lo ocurrido, y pensando en Maka. Hizo el desayuno en silencio, esperaba no despertarla, trataba de huir de el encuentro que sí o sí ocurriría entre él y Maka a horas tempranas de la mañana.

Pero cuando se dio media vuelta para servir el dichoso desayuno, se encontró con una Maka en pijama y de brazos cruzados.

—¿Ahora sí responderás a mis preguntas?

Soul se dio cuenta que no podría huir. Además la noche anterior no la había tratado muy bien, así que tenía cargo de consciencia al respecto.

Soul asintió, Maka fue a cambiarse y al volver ambos se sentaron en la mesa para desayunar. Ambos, técnico y arma estaban serios.

—¿Cómo sabías donde me encontraba?

—Lo adiviné.

Maka alzó una ceja, ¿esperaba que se tragara eso?

—Uno no adivina donde está otra persona, mucho menos si te dice que va hacia otro lado... —analizó la situación— ¿Me estuviste siguiendo?

La pelicenizo se alteró. Si Soul la había seguido, ella no se había dado cuenta. Lo cual implicaba que el había podido seguirla muchas veces y ella ni cuenta se había dado.

—¿Qué? Claro que no. Sólo lo supe.

—Soul, no me mientas...

—No miento es solo que... —la miró afligido—. Te diré, ¿vale? Pero no ahora.

—¡P-pero...!

—Maka. No estuve ahí, pero sí supe donde estarías. Y si vuelves a ver a Wess, aléjate de él. No es de fiar, y lo sé porque es mi hermano. No quiero que corras ningún peligro, mucho menos si él está involucrado.

Maka se ruborizó; no quiero que corras ningún peligro.

Se pegó una cachetada mental, no era tiempo para pensar en cosas sin sentido.

—¿Por qué debería confiar en tí?

—Porque... —suspiró— no tengo ninguna razón, pero te lo pido —Soul se veía serio, y la mirada afligida que se reflejaba en sus ojos carmesí llegó hasta lo más hondo en su corazón no-latente—. Y si pasa algo raro, dímelo, ¿vale?

—¿A qué viene tanta sobreprotección? —Soul volvió a adoptar su sonrisita cool y se levantó de la mesa.

—Tengo que proteger a mi técnica, ¿no? —tomó los platos de Maka y los dejó en el lavaplatos—. ¿Vamos?

Al llegar al Shibusen, Maka se habia dado cuenta que se sentía más cercana a Soul. Si bien este al parecer siempre evitaba cualquier pregunta de tipo personal, probablemente Maka, y tal vez Black Star eran los únicos que sabían de su hermano. Además, la sensación de ser protegida por él le trajo un agradable calor en el pecho que no pudo ignorar.

Soul miraba las posibles misiones que podían tomar, muchas veces asentía mirando a una misión y luego negaba al mirar a Maka, cosa que empezaba a colmar su paciencia al no saber de qué se trataba.

—¡Ésta! —gritó.

—¿Ah?

—¡Hagamos esta misión! Será bueno para empezar.


Una vez que completaron la misión volvieron a casa exhaustos, Maka con suerte podía mantenerse en pié, manejar un arma era muy complicado.

—¿Te encuentras bien?

Estaban subiendo las escaleras, Maka estaba pálida como el papel.

—¿Qué? Ah, si... —veía borroso, tan solo necesitaba llegar a casa para poder descansar.

Sus piernas chocaron contra un escalón, sin fuerzas para moverse más comenzó a caer, el impacto contra el suelo frío era inminente.

Soul la afirmó antes de que se impactara, Maka no lograba enfocar la vista, miró a un costado y vio al pequeño conejo riendo. Luego escucho a Soul gruñir, el cual tomo su rostro y lo cambió de dirección. Maka le agradeció mentalmente, no quería ver al conejo.

Acabó por desmayarse, y para su suerte, lo último que vio fue el rostro de Soul, mientras que este le acariciaba la mejilla, gesto que en aquel momento no fue registrado por la pelicenizo.

Al despertar, estaba en cama, tapada torpemente, Soul estaba al borde de su cama mirando la pared perdido.

—¿S-soul?

El chico salió de su ensoñación, se acercó a ella.

—¿Te encuentras bien, te traigo algo? —se le veía preocupado. Para Maka, que todavía estaba mareada, le pareció ridículamente tierno ese gesto. Y también lo era la pequeña arruguita que se hacia entre las cejas del alvino cuando demostraba preocupación.

—¿Porqué te preocupas tanto..? —intentó acomodarse, pero se cayó.

—Quieta, quieta o te sentirás peor... —se levantó para ir a buscarle algo a la cocina, Maka lo siguió con la mirada buscando alguna respuesta interesante que él pudiera esconder—. Y, bueno, porque te desmayaste en plenas escaleras, tal vez.

Oh, tenía razón.

No, no escondía nada interesante.

—Ah, claro —por alguna razón esperaba algo distinto.

Al volver, le traía una barrita de chocolate, Maka se alegró.

—Oye, Soul... —Maka recordó algo repentinamente.

—Dime... —su mirada era dulce, Maka asumió que eran alucinaciones propias del desmayo.

—Había... —respiró profundamente—. Había un conejo blanco al lado mío al desmayarme, ¿no es así? —no era muy consciente de lo que estaba diciendo, pero salía solo.

La mirada de Soul la escrutó con sorpresa. Abrió levemente la boca.

—¿Podías verlo? ¿Todo este tiempo? —Soul no podía ocultar su sorpresa.


Yep, se supone que era un secreto(?) El conejo btw

Espero que les haya gustado c:

Dejenme reviùs! O si no no escribo feliz ;c

Ademas... ¡Cada reviù hace que Maka esté un pelín más cerca de ser la novia de Soul!

Nota: Tengo un one-shot que subiré el jueves, para que estén atentas mis Estimadas/os.

Listening; Cold ShoulderAdele.

¡Gaaaoooww!

Hime-chii