¡OI!
Hallo.
Tardé un mes esta vez -pegarse un tiro-, la verdad me costó MUCHO escribir este capítulo, entré a clases la ante pasada y he tenido una cantidad de pruebas que realmente es estúpida. Sumándole a eso que estoy a un año de la universidad y por acá las notas cuentan. Así que puede que me tarde tanto como ahora en actualizar.
SIN EMBARGO, haré mi mayor esfuerzo por traerles los capítulos bien interesantes para que la espera valga la pena.
¡WOW! 23 RW! ¡No saben lo feliz que me hacen! Podría haber tardado más de no ser por sus reviùs que me inspiraron un montón :3
¡Gracias a todos! En estos momentos no tengo tiempo para contestarles ya que tengo examen mañana y aún no termino de estudiar, pero sepan de todo corazón que se los agradezco. También agradezco a los que me agregan a favoritos y todas esos lindos gestos silenciosos c:
Bien, ahora vamos con lo importante.
Soul Eater no me pertenece, la historia es mía y sólo mía de mí(?)
Disfruten, de el capítulo nueve.
Y disfruten, de el terror que escapa de aquellos ojos jades.
IX
—No, no, y no, Maka —Soul miró a la gata como pocos amigos. La bola de pelos morada ronroneó contra él.
—Vale, pero has que se vaya, yo no lo logro.
Soul tomó a la gata del pellejo y la dejó fuera de la puerta.
—¿Ves? Así de fácil.
—Valee... —Maka ya lo había intentado y la gata volvía a entrar.
Soul fue a la cocina y tomó leche directo de la caja sin que su técnico se diera cuenta, ya que se molestaba. Tomo aire entre sorbo y sorbo y se percató de la bola morada que lo observaba a su lado.
—¡Pero qué...! —la gata le maulló de vuelta.
—¿Qué ocurre? —Maka llegó a la cocina, miró a Soul, a la gata y luego su atención se centró en la caja de leche en su mano.
—Ehh...
—Cuantas veces te he dicho que no se bebe de la boquilla... —Maka tomó un libro que estaba en la mesa (el cual Soul sinceramente no había visto), y miró a su arma con odio.
—No... Maka... eh, yo... —la gata se enredó entre sus piernas, causándole al chico cosquillas, la leche se escapó de sus manos y aterrizó en el suelo. La furia de la técnico se multiplicó por diez, mientras la gata lamía tranquilamente el charco de leche ignorando la catástrofe que estaba por ocurrir.
Soul caminó hacia atrás en un intento de huir, y Maka dio pasos hacia adelante, Soul siguió retrocediendo hasta que se dio cuenta que estaba acorralado.
—Maka... ¡Chop!
Cuando el pobre chico cayó al suelo, la rubia se retiró a su cuarto indignada y con la frente en alto, dejando a Soul con un pequeño río de sangre manchando el bello parquet.
La puerta de su pieza se cerró con fuerza justo después de que la gata se colara en su cuarto.
—Anda... Blair... —la gata le maulló en respuesta—. Fuera, fuera.
La gata se rehusó, y lo demostró al acomodarse en la cama de Maka.
La chica bufó, salió de su cuarto olvidando la situación y se encontró de frente con Soul.
—Eso no fue para nada cool —señaló el hueco en su cabeza, la chica rió nerviosa tratando de huir.
—Anda, Maka, esperame... —Soul trataba de seguirle el ritmo a su técnica que iba prácticamente trotando, quería llegar al Shibusen rápido para coger una misión.
—¡Apúrate! Si logramos las almas suficientes podré volver a mi mundo... —A la mañana siguiente luego de que la gata Blair se colara a su casa, Maka había soñado con su madre que la llamaba con mucha urgencia. Despertó alterada extrañándola muchísimo.
—Yo también volvería, y no me siento particularmente entusiasmado. No tengo nada allá, y nada de gran valor acá tampoco.
Soul hizo el ademán de decir algo más, miró a Maka por un largo rato, abrió la boca un par de veces y la volvió a cerrar.
—¿Eh?
—Nada.
Siguieron caminando, el chico estrella iba muy metido en una conversación con su arma algunos metros más adelante.
—¡Black! —le gritó Soul al chico, el cual no le escuchó. Miró a Maka de reojo, la chica miraba el piso un tanto incómoda—. ¡Blaaaack!
Maka miraba el piso al caminar, tratando de averiguar que le había querido decir su arma, era difícil saber que había en su cabeza, ante cada cosa tan solo sonreía mostrando esos dientes de tiburón tan característicos que tenía.
Cuando el chico estrella se percató de la presencia de su amigo lo saludó amistoso, mientras soltaba carcajadas.
—Sordo, te llamaba y te llamaba y ni te enteraste.
—Es que mi grandeza te opaca, ni Tsubaki te oía —volvió a reír estrepitosamente. Soul bufó.
—Maka, cierto que... —la chica miraba el piso muy concentrada, iba varios pasos atrás, Tsubaki la acompañaba pero no conversaban. La pelinegra sonreía—. ¿Eh? ¿Maka?
Tsubaki la remeció un poco, trayendo a la chica de vuelta a la realidad.
—¿Sí?
—¿Estás bien? —Soul la analizó con la mirada.
—Claro —Soul alzó una ceja sin creerle, pero la mirada perdida de Maka le dijo que debía esperar. Decidió restarle importancia.
Cuando Maka estuvo finalmente frente a las misiones que podían tomar no lograba decidirse por ninguna, en vista de su inexperiencia le era difícil saber de qué iba cada una. Finalmente el albino escogió por su técnico cuando su paciencia se agotó.
La misión consistía en cazar a un asesino que atacaba en una ciudad cercana, sus principales víctimas eran parejas. Era incontable la cantidad de gente que había asesinado.
Maka, con un poco más de control sobre su nueva arma logró cumplir la misión con éxito, recibiendo felicitaciones por parte de su amiga Tsubaki, su padre, y el Dios de la muerte.
De camino a casa, Maka estaba nuevamente agotada, si bien esta vez tuvo menos dificultades para llegar al departamento, Soul al contrario parecía mucho más acostumbrado al agotamiento, pero claro, era Maka quien cargaba con el increíble peso de él en su forma de guadaña.
Iba a ser largo el camino para volver a su mundo, pero la chica estaba dispuesta a recorrerlo.
Al llegar a casa Maka estaba echa polvo, pero aún así tenía ánimos para hacer la cena, Soul la miró sorprendido desde el sillón.
—Vaya, antes no eras tan activa...
Antes.
—¿Dijiste algo, Soul? —se escuchó la voz de su técnico desde la cocina.
—¡Nada! —se apresuró a negar.
—¡Ya es hora de irnos! —gritó Tsubaki desde el comedor, mientras armaba un pequeño bolso con sus utensilios personales y algunas armas.
Black Star y ella irían en una misión más larga de lo común, para poder obtener más almas en una sola ocasión, el chico Estrella estaba tomándose en serio su promesa con su arma. Al darse cuenta, un bello rubor se posó en las mejillas de la dulce Tsubaki.
—¡Ya voy! —gritó el chico, asomando la cabeza por su puerta y sonriendo enérgicamente a la chica.
—¡Rápido o llegaremos tarde!
—¡Soy quien superará a Dios! No tendrán problemas en esperar.
Ella sonrió mientras cerraba el bolso, Black Star salió de su cuarto con una maleta más grande que la de la chica.
—¡Listo!
—Anda, vamos.
Death City era técnicamente una dimensión paralela a la vida real, por lo que ocupaba el mismo espacio físico que todo el mundo. Había una Italia, un Estados Unidos, una Inglaterra. Y una Francia.
Salieron de casa y cerraron la puerta detrás de ellos. Emprendieron rumbo hacia el aeropuerto con destino a Francia, donde era su misión. Estarían fuera unos cuatro o cinco días. Una de las almas que debían cazar estaba en París.
Y París, era la ciudad del Amor.
—¿Estás segura que quieres tomar una misión enseguida?
Maka estaba empecinada con conseguir su meta rápido, no quería esperar para recuperarse, quería regresar.
—Sí, sí.
Para la siguiente misión debían ir a las afueras de Death City, y cazar a un doctor que mataba a la gente mientras operaba para comerse sus almas.
Soul no insistió y partieron rumbo a la misión, Maka se notaba un poco cansada pero no lo suficiente como para rendirse, Soul la miró de reojo buscando algo que le permitiera llevarsela devuelta a casa como excusa. Nada, su determinación era inquebrantable.
Subieron a la moto del albino, una de las poca propiedades que habia conservado luego de vivir con sus padres debido a su utilidad. Además le hacían verse cool.
La chica se afirmó con fuerza de el torso de su arma, le tenía miedo a las motos, podían volcarse con facilidad, pero Soul no parecía tener miedo alguno. Aquella seguridad rápidamente tocó el alma de Maka, dándole una sensación de calidéz y tranquilidad.
Una vez que llegaron, ambos se bajaron de la motocicleta, la chica estaba algo pálida, pero cuando Soul iba a protestar la mirada de su técnico le advirtió que era mejor callar.
Entraron a un hospital vacía, donde, según Shinigami-sama, estaría escondido el vil cirujano. Maka estaba atenta a cada movimiento o sonido que pudiera sentir viniendo de cualquiera de los pasillos. Habia una cantidad incontable.
Ambos estaban espalda con espalda esperando alguna reacción de parte de su presa que les dijera donde debían atacar.
El doctór apareció de entre las sombras y atacó a Maka, la chica, que no alcanzó a reaccionar se quedó petrificada en su lugar. Soul la tomó de la muñeca y la atrajo hacia sí para evitar el ataque. Maka logró volver en sí.
—¡Oi! ¡Despierta!
Soul se transformó en guadaña y la chica lo atrapó, aún un poco perdida. El cirujano arremetió contra ellos y Maka logró bloquear el ataque. Pero no el que le siguió a ese. Y puño impactó contra su frágil cuerpo, como consecuencia impactó contra una de las paredes blancas. El aire escapó de los pulmones de Maka.
—¡Maka! —gritó Soul volviendo a su forma humana en frente de su técnico, su brazo se convirtió en la hoja de una guadaña en un intento por proteger a la chica.
Maka tosió, intentó levantarse pero fue inútil. Su cuerpo estaba cansado y el ataque había sido muy fuerte para ella, que recién empezaba.
Soul hizo lo posible por evitar que los ataques llegaran a Maka. El hombre luchaba con un cuchillo pequeño pero con mucho filo, el cual rozó el hombro de Soul, cortando a través de la tela. Para luego atravesar su piel.
Soul apretó los dientes ignorando el dolor.
—¡Soul! —Maka estaba consciente, más su cuerpo no se movía. Vio la sangre fluyendo de la herida y su corazón palpitó con más fuerza, el miedo la envolvió.
—¡No te preocupes! —le gritó el, mientras repelía otro ataque. La chica se levantó como pudo, sin embargo su cuerpo se tambaleaba. El doctor aprovechó esa oportunidad para atacar a la Técnico.
La secuencia de imágenes fue rapidísima a los ojos cansados de Maka, el cuchillo se dirigía hacia ella, Soul saltó en frente para recibirlo por su técnica, el cuchillo se encajó a un lado de su abdomen. El chico gritó de dolor y cayó en el suelo, se levantó de inmediato.
Mientras el asesino salía de su trance al ver tal escena, el chico guadaña aprovechó para atacar desde abajo, partiéndolo en dos.
Su alma quedó flotando sobre el suelo, mientras Soul caía directo hacia el sucio mármol. Rápidamente la sangre que había en su ropa se extendió, Maka corrió en su auxilio.
—¡Dios! —se arrodilló a su lado y lo miró a los ojos. El chico le sonrió torcidamente.
—Ah... eso no fue cool... —dijo, para que luego una mueca reemplazara su mirada, apretó los dientes con fuerza.
Maka rápidamente se deshizo de la chaqueta de Soul, y subió su camiseta a la altura de la herida. Era mucha la sangre que emanaba de la ésta, y el corte en su brazo no parecía ir mejor. El chico comenzó a cerrar los ojos siendo tragado por el repentino sueño que tenía, lo último que vio fue a Maka, su técnico, y la desesperación que en sus ojos se reflejaba.
Momento bonito de BSXT, me estoy acostumbrando c:
¡Y bien! ¿Les gustó? Si quieren que ocurra algo me lo dejan en su RW para ver como lo incluyo, cada idea es úuuutil.
So... ¡Cada reviù hace que Maka esté un pelín más cerca de ser la novia de Soul!
Y conste que ahora se está empezando a notar, eh...
Listening; actually estoy viendo una película de Nany McPhee, jeje. En la TV.
¡GAAAAOOOOWW!
Hime-chii.
