Words: 1,140

Rated: K+


Nota: Este FanFic participa en la "Semana Irohsami", organizada por el Foro: ¡El cometa de Sozin!


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— Hola — saludó la bella Asami Sato a su novio, quien se encontraba de espaldas a ella sentado en su escritorio transcribiendo algún tipo de reporte. Se acercó a él, lo abrazó por detrás y luego rodeó su cuello con sus brazos para depositarle un dulce beso en la mejilla.

— Hola, cariño — regresó el saludo, disminuyendo la intensidad de la luz a la pequeña lámpara de mesa y luego se quitó los lentes para descansar un rato la vista.

Cerró los ojos para disfrutar del contacto de sus suaves labios rojos sobre su piel al instante en que ella proseguía a bajar por su nuca mientras sus dedos jugaban con su sedoso cabello.

Iroh corrió su silla hacia atrás para que ella pudiera sentarse sobre sus piernas en tanto compartían un cálido abrazo y permanecieron así por varios segundos...

— Amor, ¿puedo preguntarte algo? — dijo rompiendo el silencio que se había formado entre ellos

— Dime — le cedió permiso para que continuara

— Sé que ambos estamos muy ocupados. Yo, reuniéndome con accionistas para que la empresa siga en marcha y tú pronto irás a otra importante misión. Pero… los chicos me invitaron a pasar las vacaciones a la Isla Ember, y…

— ¿Y…?

— Me gustaría que tú también vayas con nosotros — pidió avergonzada mientras trazaba círculos en su pecho y desviaba la mirada.

Los ojos de Iroh se abrieron al escuchar aquella propuesta. Es verdad que ya había pasado bastante tiempo en que no se daba una vuelta por aquel lugar que solía visitar con su familia cada verano y que le encantaría estar ahí nuevamente, con ella, porque sería la primera vez en que viajarían juntos... ¿Pero ir con el Equipo Avatar? Bueno, será algo incómodo.

Primero, porque todos eran más jóvenes comparados con él y además, casi no había convivido con ellos y le sería difícil encajar en el grupo. Ya los conocía y sabía que sus personalidades son muy distintas a la de él. Pero con tal de ver a su novia feliz, haría lo que fuera.

Asami notó que él no lucía muy convencido — ¡Vamos, será entretenido! — insistió con una gran sonrisa

— Está bien. Sólo haré un espacio en mi agenda y reprogramaré mi viaje. Espero que no pase a un problema mayor

— ¡Sí! — celebró ella alzando los brazos y luego estrujó el cuerpo de su novio, para plantarle un beso en los labios.

—oOo—

Iroh colocó las pesadas maletas en su camarote. Se irguió y luego puso ambas manos en su cintura para observarlas. Le parecía gracioso que Asami llevara tantas cosas sólo para un viaje que duraría una semana.

Entonces miró su reloj y se dio cuenta que sus amigos ya tenían 35 minutos de retraso. Suspiró y se frotó las sienes. A veces ser tan puntual tenía sus desventajas, le fastidiaba tener que esperar…

Se dirigió a cubierta y ahí vio a su novia recostada sobre el barandal. Lucía aburrida y movía su pie incesablemente. Al parecer, él no era el único impaciente de la relación, tenían algo más en común...

— ¡Asami! ¡Iroh! — de repente se escucharon voces a lo lejos y cuando los nombrados voltearon, vieron que los chicos venían corriendo hacia ellos con enormes sonrisas en sus rostros. Se notaban muy ansiosos por el viaje y era seguro que estaban más que listos para zarpar.

— ¡Hey! ¡Chicos, los había extrañado tanto! — Asami se acercó a ellos y se unió al abrazo grupal.

Bolin fue el primero en acercarse al General para saludarlo. Iroh extendió su brazo para estrechar su mano, pero éste se abalanzó sobre él y lo apretó con todas sus fuerzas, casi le sacaba todo el aire. El maestro fuego se sorprendió ante ese gesto, y le correspondió sólo palmeando su espalda.

— ¡Que gusto tenerte aquí con nosotros! — le dijo el ojiverde cuando se separaron

— El honor es mío — respondió y luego giró para saludar a Korra — Avatar — se reverenció ante ella y ésta cruzó los brazos, subiendo una ceja

— ¡Por los espíritus, Iroh! ¿Cuándo dejarás las formalidades? — le reprochó inflando las mejillas. Iroh no evitó soltar una risita, se veía adorable cuando hacía esa particular mueca.

Y finalmente, una vez que todos se habían acomodado, levantaron el ancla y dieron inicio al viaje.

—oOo—

Korra estaba tranquilamente descansando sobre el pecho de Mako, ambos estuvieron así casi toda la tarde, tendidos a la orilla de la playa. En eso llega Opal, con un recipiente en sus manos y les lanza el agua encima. Los dos despiertan sobresaltados, pero antes de poder reaccionar, Bolin aparece corriendo en escena y les arroja un montón de arena. Mako y Korra vieron sus cuerpos y luego de fruncir el ceño, comienzan a perseguirlos.

— ¡Ven aquí, Bo! — gritó Mako en tanto alcanzaba a su hermano y luego de tumbarlo al suelo, comienza a revolverle el cabello y éste se quejaba. Korra y Opal frenaron para ver a los chicos y las risas no se pudieron esperar.

Asami estaba leyendo una revista acostada bocabajo sobre una toalla mientras se bronceaba y al escuchar el escándalo, se sentó para poder observar a sus amigos y también empezó a reír. Todos estaban divirtiéndose, excepto Iroh, y ella lo notó cuando volteó hacia atrás para ver que su novio sólo estaba sentado en las escaleras de la cabaña, mirando todo desde ahí, alejado del grupo.

Ella se levantó y caminó hacia él, se situó a su lado mientras seguían viendo jugar a sus amigos.

— Iroh, ¿qué sucede? — le preguntó mientras apoyaba su cabeza en su hombro

— Nada — respondió tajante. Asami sabía que era un pésimo mentiroso, y sólo le bastó con mandarle una fría mirada, para que él prosiguiera — Eh… es sólo que me siento estresado, conoces mi situación y…

— Por eso estamos aquí. Sólo… disfrútalo — le sonrió y él suspiró

— Lo intentaré…

—oOo—

Llegó la noche y todos estaban reunidos frente a una fogata. Se suponía que iban a contar historias de terror, pero terminaron relatando algunas de sus vergonzosas experiencias y otras cosas graciosas. Pero Iroh seguía sin pasar un buen rato, se notaba pensativo y estaba perdido en su propio mundo.

Asami se acercó a él y le entregó una bebida. Iroh la sostuvo en sus manos y de inmediato la acercó a su boca, pero antes de beberla, sintió un extraño olor que provenía del líquido

— Tiene jugo de cactus — afirmó, pasmado por ese hecho y ella se encogió de hombros

— Ay… Es para que te relajes — dijo apenada en un susurro — Además no está cargado. Confía en mí, jamás te haría daño — le dedicó una sonrisa sincera.

Iroh asintió rendido y después la miró fijamente a los ojos. En ellos notó lo preocupada que estaba por él y se dio cuenta que su mal humor, también la arrastró a ella fuera de la diversión.

Le besó la frente y luego tomó de un sorbo todo el contenido del vaso, sin preocuparse más por lo que pasara después…

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N/A: ¡Hola! ¡Que gusto tenerlos nuevamente por acá! :D

Les agradezco sus comentarios, en verdad me animan muchísimo :') ¡Y ya casi llego a los 50 reviews! *o* ¡Yay!

¡Hasta la próxima! Espero que se encuentren bien ¡Saludos!