¡Hallo!

Oh, yeah. No tardé un mes (?) A pesar de los pocos reviews que tuve... snif (?) Pero bueno, al menos tuve alguno, por lo que agradecimientos para...:

Maka death; ¡Bienvenida! ojalá te guste harto el fic c:. Catita-edwin; yo a ti te adoro, siempre me dejas review(?) y bueno, la primera idea de Soma no me pareció, es muy cliché Dx peeero me encantó la BSXT, la usaré pronto c: posiblemente en el próximo capítulo, ¡disfruta!. CirceAlbina; ¡Ya actualicé! Gracias por tu review!. lolaevansvampire; holu Alondra :3 gracias por el reviù **! ojalá te guste esteee. Damila-MoonNight; Graaaacias! que bueno que hayas continuado leyendolo! ojalá te guste este capi ;3. Fraches; aquí el siguiente capítulo, disfrútalo ;3.

Y... eso ha sido todo.

Disfruten de el décimo capítulo. (wow, el diez)

Y disfruten de la tensión en el ambiente.


X

Maka corría detrás de la camilla en la cual Soul reposaba, sus ojos se mantenían cerrados, ocultando su mirada carmesí.

Las enfermeras hacían todo lo que estaba en sus manos para mantenerlo estable, pero había perdido mucha sangre aún cuando su técnico había intentado detener el sangrado con algo parecido a un torniquete.

La mano de Soul que ella mantenía entre las suyas estaba fría, con cada segundo que pasaba ella se alteraba más.

Nunca nadie había se había arriesgado por Maka de la manera en que Soul lo había echo ese día, aún estaba en shock. No lo quería sufriendo, ni sangrando. Mucho menos al borde de la muerte.

Era verdad que el chico le inspiraba miedo en un principio, pero desde que eran compañeros él había sido sincero con ella, se negaba a perder a alguien tan importante en esos momentos.

Maka estaba sola, y solo con Soul se sentía protegida en un mundo extraño. Sólo ahora se había dado cuenta, ya que no se había detenido a pensar en ello ya que habían estado entre una misión y otra.

Pero ahora que lo pensaba detenidamente, Soul era un gran amigo. No importa las coincidencias raras con las que estuviera relacionado, él cuidaba de ella, nadie además de él era capaz de hacer algo así.

Si lo perdiera... si lo perdiera...

Por lo que sabía, morir en este limbo significaba fallar. Por ende, no hay ninguna posibilidad para volver nunca más.

Las enfermeras entraron en una sala donde el doctor esperaba, una de ellas se encargó de decirle a Maka que lo único que podía hacer ahora era dejar a Soul a manos de el doctor.

Esperar sin poder hacer nada tan solo la dejaba peor. No quería tener que pensar, porque sin duda sus miedos y sentimientos la traicionarían y el terror invadiría su alma.

El sillón en el que estuvo sentada por las próximas horas era lo más cercano a una cama que había, le recomendaron ir a casa a esperar que la llamaran con noticias, pero Maka no quería alejarse del quirófano ni de Soul.

No quería volver a casa sola.

Entonces recordó algo: la mitad de el alma de Soul estaba en ese cuerpo, y la otra parte estaba en el conejo. Si a Soul le ocurría algo —Maka rezó porque Shinigami-sama no lo quisiera así—, ¿a donde iría su alma? Porque ambas partes habían sido separadas para que Soul pudiera existir de manera normal en ese mundo, pero en caso de que una parte muriera, ¿No quedaría todo como era debido?

Se levantó, pasarían varias horas antes de que Soul saliera del quirófano, su estado había sido estabilizado y Maka tenía una duda. La única forma de saber era ir directo hacia el fundador del Shibusen. Aún cuando eran las dos de la mañana.

Mientras salía del hospital, se topó con Death the Kid. Algo extremadamente raro para la hora que era. Iba junto a las pistolas gemelas.

—Mi padre quiere verte —el chico miró a Maka serio, luego su expresión se relajo y alargó un brazo hacia la chica, apretó su hombro—. Lamento lo de Soul, son gajes del oficio, ya verás como todo sale bien.

—¡Bien! —secundó Patty.

Maka les agradeció con la mirada.

Era obvio que Kid sabría lo ocurrido, ya que la única manera en la que Maka había pensado para salvar a Soul fue escribir el número que contactaba con Shinigami en una de las ventanas, lo peor era que cuando escribió el 42-42-564 sus manos tenían sangre de Soul en cada poro. Recordaba la sensación, un escalofrío recorrió su espalda al pensar que tendría que hacer todo el recorrido hasta el Shibusen sola, y con la sensación de la sangre tibia de Soul sobre sus manos.

—Te acompañaremos, no sería adecuado que caminaras sola a esta hora —Liz le sonrió, luego le extendió algo que había encontrado en su bolso—. Ten, un chocolate para los nervios.


—Shinigami-sama —pronunció Maka al poner un pie dentro de la Death Room.

—Hola, hola —saludó el Dios de la muerte alegremente— Supe lo ocurrido con Soul...

—Necesito hacerle una pregunta —le cortó ella, la duda le carcomía por dentro.

—Dime, dime, Maka-chan.

—¿Qué ocurrirá si Soul...? —no pudo pronunciar lo que seguía, su cuerpo tembló, la soledad le asustaba de una manera increíble, sobretodo ahora que sabía lo que era estar acompañada—. ¿Que pasará con el resto de su alma que no está en su cuerpo?

El Shinigami meditó sus palabras por lo que para Maka fueron segundos eternos.

—Si lo que quieres saber es si es inmortal o algo parecido, lamento decirte que no. Ya que el alma de Soul fue partida en dos, es cierto que hubo un tiempo en que perteneció a tu arma, pero ahora tiene su propia capacidad de discernimiento, y como creo que ya has notado. Tiene la figura de un conejo con características parecidas a Soul.

—Si decide por si mismo, ¿Porqué me ha seguido? Estoy segura que no es coincidencia.

El shinigami también había notado aquello.

—¿Has escuchado que el corazón tiene memoria? Esa frase hace referencia a los sentimientos o a las experiencias. Bueno, es algo similar con las almas. Estas tienen un código, el cual coincide con el de un grupo de almas. Este grupo de almas siempre viaja junto. Esa podría ser una razón de porqué el alma de el conejo, que a la vez es el alma de Soul, te busca, ya que te reconoce como algo familiar.

Entonces, Maka había estado ligada con Soul en algún sentido, posiblemente en otra vida.

Pero aún así, el objetivo de aquel conejo había sido matarla, objetivo completamente contrario para Soul, ya que éste había demostrado una fuerte determinación en protegerla.

Si ambas almas era dos caras de la misma moneda, ¿Porqué intentaban cosas totalmente contrarias?

—Una última cosa... Si el conejo decidió adoptar esa apariencia, ¿Podría cambiar de apariencia, ya que no es la real?

—Si su determinación es firme, sí.


—Tsubaki... ¿Estás segura que no quieres ir a ver la torre Eiffel?

—Sí, segura Black.

El chico estrella llevaba todo el día queriendo salir, pero cuando Tsubaki le indicaba que podía salir a dar una vuelta solo, el chico se negaba rotundamente. Alegando que sería muy poco-de-un-dios dejarla a ella sola en el hotel.

Ya habían completado la mitad de las misiones, un récord tomando en cuenta que se trataba de Black Star, alguien escandaloso que encontraba más importante alardear de si mismo que asesinar almas corruptas.

—¿Y que tal ir a comer una pizza?

—Podríamos pedir una por teléfono.

El chico estaba al borde de sacarse el cabello. Se sentía como un mono encerrado en una jaula. Y ciertamente se parecía a uno.

El joven Estrella se apoyó en el borde de la ventana y miró hacia afuera, ya había caído la noche y el ambiente estaba sumamente relajante. Perfecto para salir a caminar o simplemente para charlar.

Pero afuera. No encerrados en un hotel.

Unas luces brillaron un poco más allá de la vista que tenían de la torre Eiffel.

La chica se asomó por la ventana para hacerle compañía, y al igual que él vio las destellantes luces a lo lejos.

—¿Acaso eso es...?

—¡Es un parque de diversiones! —los ojos de la chica brillaron intensamente.

Black Star rió, Tsubaki era una chica extremadamente culta, y él lo sabía de antemano. Aún así, a la chica le llamaba la atención más un parque de diversiones que la famosa Torre Eiffel. Según ella porque la había conocido en vida.

—¿Quieres que vayamos?

—¡Vale!


Cuando Soul despertó, Maka estaba dormida a un lado suyo.

Al tratar de acomodarse un intenso dolor atravesó todo su cuerpo. Su quejido despertó a la chica.

—¿Soul...? —refregó sus ojos, y al ver al chico sonriéndole de manera cool no pudo evitar abrazarlo efusivamente.

—¡Auch! —se quejó nuevamente el chico, sin embargo le correspondió el abrazo.

Hace mucho que no la abrazaba así.

Disfrutó el abrazo por el tiempo que duró. Realmente le aliviaba ver a la chica en una pieza.

—¿Te sientes bien? ¿No te duele nada? —la chica lo miró desde todos los ángulos.

—Agh... Si me mueves así sí duele...

Maka se disculpó al tiempo que Stein entraba a la habitación. Él lo había operado ya que trabajaba como cirujano por la falta de doctores en Death City.

—Si Spirit llega y los ve... —miró a los dos chicos, Maka lo abrazaba. Su vista se centró en Soul mientras le daba su más sentido pésame—, así que Maka, déjalo reposar un poco.

La chica se alejó un poco avergonzada.

—Ahora, a lo que vine, además de darles un reporte por la condición de Soul, la cual es bastante positiva, ya que la herida si bien dejará marca, no tendrá problemas en cerrar con algunos días en reposo —Maka sonrió aliviada—. El otro punto es que, me he dado cuenta de la cantidad de misiones que están haciendo, y quiero que se den cuenta que esto —señalo a Soul—. Es una consecuencia de ello, y la próxima vez puede que no tengan tanta suerte. En vista de que está claro que quieren volver y rehacer sus vidas desde donde las dejaron, tan solo quiero hacerles una pregunta; ¿Por qué? ¿Qué harán una vez vivos?


¡Tadá!

Disculpen faltas de ortografía y derivados, el calor me derritió el cerebro.

So... ¡Cada reviù hace que Maka esté un pelín más cerca de ser la novia de Soul!

Y lo cumpliré, los reviews realmente ayudan, y si Maka y Soul se alejan místicamente en el próximo capítulo y aquello coincide con onda, muy pocos reviews, será su culpa e_e (sí, los estoy amenazando, si tengo tan poquitos como en este capítulo juro que no actualizo e.é)

Listening; I will Stay — We are the fallen.

¡Gaaaooooowww!

Hime-chii.