Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto
Capítulo 5 El amor es una rueda de la fortuna
Pasaron un par de semanas en las que Hinata y Naruto no se vieron pero ella seguía pensando en esa noche en la que había visto con él los fuegos artificiales. A pesar de su distracción había logrado unir varias parejas pero aún eran pocas, se acercaba el día de san Valentín y el número de parejas para unir escaseaba pues todos confesaban sus sentimientos antes de esa fecha por lo que cupido tenía mucho trabajo y Hinata no encontraba muchas personas a las cuales unir.
La Hyuuga estaba en su hora de almuerzo cuando Kiba se acercó a hablar con ella, se disculpó por haberla dejado sola en el festival y para compensarlo le mostro un par de tiquetes para un parque de diversiones, el castaño se los había ganado en rifa a la que no había entrado pero eran auténticos y estaban a su nombre por lo que los aceptó, la ojiperla no estaba segura de lo que era el parque de diversiones pero aun así quería de ir, después de la experiencia del festival tenía muchas ganas de salir con sus amigos así que dijo que si.
De inmediato Karin apareció tras ellos eliminando la tranquila atmosfera del lugar y comenzó a reclamarles a los "tortolos" por no invitarla, de inmediato Kiba se escudó diciendo que solo tenía dos boletos por lo que ella no podría ir pero la pelirroja ya se le había adelantado, ella era quien había recibido los boletos cuando una chica rubia los había llevado para Kiba por lo que de inmediato mando a Suigetsu a comprar otro par.
Apenas llegó la hora de salida del Maid café Karin tomó el brazo de Hinata y comenzó a correr diciendo que sería una mala Senpai si dejaba que Hinata fuera a una cita con un atuendo simple.
—Nos vemos en la entrada del parque en una hora—gritó la Uzumaki.
—Karin sí que se encariño con la nueva chica de su trabajo, es muy linda—dijo Suigetsu apareciendo tras de Kiba.
—¿En qué momento llegaste? por cierto ¿Ella no te gusta o sí?—preguntaba Kiba ansioso.
—No es mi tipo, es demasiado tranquila, eso va más contigo—dijo Suigetsu para incomodar a Kiba.
—Por supuesto que no, no estoy interesado…para que mentir, si, en realidad me interesa pero no se lo dirás o entonces…—amenazó Kiba.
—¿Entonces qué?...
—Le diré a Karin que estás enamorado de ella—advirtió el castaño.
—No te atreverías, te conozco, pero no te preocupes no diré nada, por ahora ve a cambiarte de ropa nos vemos en nuestra cita—decía Suigetsu a modo de broma mientras otros los veían.
—No lo digas así lo pueden malinterpretar—decía Kiba sonrojado.
Mientras tanto Karin y Hinata estaban en la casa de la ojiperla midiéndose vestidos y probándose diversos peinados, de la nada la pelirroja cuestiono a Hinata acerca de un tema particularmente difícil para ella, los chicos y las relaciones.
—¿Estas interesada en algún chico?—preguntó Karin indiscreta.
—No tengo tiempo para eso—literalmente Hinata no tenía tiempo en un año sería un ángel de nuevo.
—Ya veo entonces ni Kiba, ni S…Suigetsu ¿ni nadie?—indagaba la pelirroja.
—No en realidad—decía Hinata cuando la imagen de Naruto pasó por su mente—pero tú estás enamorada de Suigetsu.
En realidad Hinata no estaba segura de su afirmación solo lo había dicho porque desde que había conocido a Suigetsu se había dado cuenta de que el hilo de ambos estaba conectado, aunque al principio Karin trato de negarlo con todas sus fuerzas al final terminó suspirando resignada a contarle todo a la Hyuuga ella estaba enamorada de él desde hacía tiempo pero sentía que este no la correspondía después de todo según sus palabras quien podría enamorarse de una chica como ella, loca, obsesiva, bipolar, gritona y neurótica, Hinata la reconfortó00 asegurándole que ell peliblanco no pensaría asi de ella pues aunque siempre estaban peleando se veía que eran muy unidos, eso animo a Karin para afirmar que algún día revelaría sus sentimientos
—Debería intentarlo Senpai le aseguro que todo saldrá bien—afirmó la Hyuuga.
—Eres la única que lo sabe así que no se lo digas a nadie, confió en ti…
Poco después de la hora acordada Karin y Hinata llegaron al lugar, Suigetsu y Kiba habían llegado desde hacía bastante tiempo y estaban algo molestos, el día estaba soleado pero el frio de Febrero hacia estragos a pesar de los abrigos, en cuanto el peliblanco vio a Karin comenzó a reclamarle el retraso provocando una rabieta por parte de ella.
Una vez solucionado el problema decidieron dar inicio al paseo, Karin y Suigetsu caminaban unos pasos adelante mientras Kiba y Hinata los seguían, Hinata veía todos los juegos mecánicos, los puestos de actividades y comida con emoción, era la primera vez que veía un parque temático, los cuatro chicos comenzaron a probar los juegos, Karin y Suigetsu subían a los más extremos, Kiba y Hinata preferían algunos juegos más tranquilos, luego de subir a la mayoría de las atracciones se sentaron a tomar un poco de aire, después de unos minutos unas voces familiares se escucharon…
—¡Hinata! chicos que coincidencia—decía Sakura
—Naruto ¿qué hacen aquí?—preguntó Karin.
—Nos ganamos boletos ¿y ustedes?—contestó orgulloso el rubio.
—Yo también me gane unos boletos—señaló Kiba.
—Dicen que los tontos tienen mucha suerte—comentó Suigetsu antes de recibir las miradas furiosas de Kiba y Naruto.
La pelirosa comentó que se dirigían a la casa del terror y les preguntó a los demás si no querían acompañarlos, Karin y Suigetsu no dudaron en aceptar para molestia del rubio quien deseaba una cita a solas con Sakura, Hinata nunca había entrado a una casa de terror así que Kiba hizo un caballeroso ofrecimiento…
—Está bien, Hinata si tienes miedo puedes abrazarme—dijo el castaño.
Los chicos tomaron cada quien a su pareja y comenzaron a entrar, conforme pasaban los minutos se escuchaban más y más gritos desde dentro de las instalaciones, cualquiera que pasara por ahí hubiera pensado que era la mejor casa de terror de la ciudad pero esa no era la opinión de Suigetsu y Karin, los primeros en salir que bostezaban y hablaban de los aburrido que había sido el paseo, "ni siquiera daba miedo" se burlaba el peliblanco hasta que fue envestido por Naruto y Kiba quienes salieron juntos gritando asustados dejando a Hinata y Sakura atrás, las chicas salieron poco después con un gran dilema, ¿debían hacerse las asustadas para no dejar mal a los chicos o simplemente burlarse de ellos por haberlas dejado solas? No hubo necesidad de hacer lo segundo pues Karin ya se estaba riendo de ellos y gritando para medio mundo lo que acababa de pasar, sin contar que Naruto se estaba burlando de Kiba y viceversa.
—"Puedes abrazarme", que valiente Kiba—se burlaba el rubio.
—Mira quien lo dice, gallina naranja—se defendió el castaño.
Hinata y Sakura se miraron a los ojos por unos segundos y soltaron también una carcajada, esto sirvió para que los chicos avergonzados dejaran de pelear, una vez que todo volvió a la normalidad Kiba tomó aire para dejar la humillación atrás e invitó a Hinata a subirse a la noria esperando tener un momento romántico a solas con la peliazul, claro que sus planes quedaron hechos añicos cuando Karin y Sakura pensaron que era una gran idea subirse todos juntos el único problema era que para subirse a la noria hacían falta dos cosas, comprar boletos especiales y tener mucha paciencia porque la fila podía ser hasta de dos horas, para reducir un poco el tiempo de espera Suigetsu sugirió que dos personas fueran a comprar boletos y los otros cuatro apartaran lugar, todos estuvieron de acuerdo así que el peliblanco se ofreció para ir por los tiquetes, Karin estaba a punto de ofrecerse para ir con el cuándo este tomo la mano de Hinata y se la llevó sin que pudiera decir nada ante la mirada atónita de la pelirroja, de Kiba y también de Naruto.
—Necesito que me ayudes—dijo el chico de cabello blanco cuando estaban lo suficientemente lejos— tu eres una buena amiga de Karin, sabes, su personalidad le impide tener muchos amigos que bueno que la apoyas…
—Sí, ella es una gran persona pero ¿a qué quieres que te ayude?—cuestionó Hinata.
—Necesito que tú y los demás se suban a otra cabina, así estaré a solas con Karin y le daré esto—dijo sacando un lindo collar.
—¿Qué está pasando aquí?...
Karin no pudo contenerse como los chicos así que corrió tras ellos y miró la escena que estaba frente a sus ojos, al no escuchar la conversación que ellos estaban teniendo malinterpreto las cosas, Suigetsu supo que las cosas se habían salido de control y trató de explicar la situación pero la pelirroja se contuvo y respondió fingiendo que todo estaba bien…
—No tienes que explicarme nada pero ¡APURENSE NOS TIENEN ESPERANDO!—dijo indiferente.
—Karin—Hinata trató de detenerla.
—Mentirosa—dijo sin voltear a ver a Hinata y corrió a buscar a los demás.
—Tienes que explicárselo no puedes dejar que malinterprete las cosas—ordenó Hinata.
—Pero ella es muy terca—dudaba Suigetsu.
—Sé que funcionara, ahora vamos…
Luego de comprar los boletos llegaron a la fila donde los demás les apartaban lugar, Karin estaba seria y no miró en dirección a ellos todo el tiempo que estuvieron formados. La rueda de la fortuna al atardecer era uno de los lugares más románticos por lo que Suigetsu le había pagado al trabajador para que los dejara subir solo a ellos a la cabina y los dejara unos minutos en la parte más alta, seria trabajo de Hinata que los demás subieran a una cabina diferente, así, cuando fue su turno, Karin subió primero, una vez que ella estaba adentro Hinata fingió ser la siguiente en subir pero se tiró hacia atrás llevándose con ella a Naruto y Kiba, dejando subir a Suigetsu, el empleado cerró la puerta y la noria comenzó a avanzar…
—¿Qué rayos crees que haces? ¿Tú no puedes estar un día sin causar problemas?—se quejaba Naruto en el piso.
—Lo siento era necesario—afirmó Hinata.
—¿Necesario?—preguntó Kiba.
—Vamos Naruto olvídalo, subamos nosotros también—dijo Sakura.
Los cuatro chicos subieron a la siguiente cabina con dos desconocidos, cuando comenzaron a avanzar Naruto miró hacia arriba y vio la extraña escena de la cabina de al lado, parecía una pelea pero no podía escuchara nada de lo que decían, algo preocupado por la agresividad de su prima llamó a los demás quienes comenzaron ver por la ventana, la pelirroja tenía su pie en el pecho de e Suigetsu y lo estaba empujando contra la puerta de cristal…
Mientras tanto en la cabina de al lado
—¿Qué rayos haces tú aquí? ¡BÁJATE AHORA MISMO!—decía Karin empujándolo contra el vidrio.
—Estamos a no sé cuántos metros de altura ¿cómo quieres que me baje?—contestaba asustado Suigetsu
—¡NO ME INTERESA! bájate o te bajare yo—amenazó la pelirroja.
—¿Por qué estás tan molesta? solo estaba platicando con Hinata…
—¡Y DESDE CUANDO SON TAN CERCANOS! Además te vi dándole un collar, yo que confié en ella, le dije cosas que no le había dicho a nadie es una mala amiga ¡la odio!—Karin presionó al chico contra el vidrio con más fuerza.
—Karin, es la mejor amiga que has conseguido en tu vida, no vayas a decirle algo inapropiado por un malentendido—dijo Suigetsu.
—Malentendido ¿de qué hablas?—cuestionó la Uzumaki soltando al adolorido chico.
—La verdad es que ese collar no era para ella, para para ti—dijo serio.
—Si claro, ¡NO QUIERAS VERME LA CARA DE ESTÚPIDA!—gritaba Karin.
—Mira lo compré con una piedra roja porque me recordaba tu cabello y si no es suficiente prueba tiene grabado tu nombre—Suigetsu le mostró el collar.
—¿Por qué se lo enseñabas a ella?—preguntó ruborizada.
—Te lo dije, sé que es una buena amiga tuya, le pedí que me ayudara a que los otros no estuvieran interrumpiendo o molestándonos cuando te confesara que…
—¿Confesaras qué?...
—Me gustas, todo de ti me gusta y quiero que seas mi novia—dijo sonrojado.
—¿Todo? aunque sea enojona, gritona…
—Realmente amo todo eso ¿qué me dices?—preguntó él.
—Si, si, si, si, mil veces si—dijo la pelirroja abalanzándose sobre Suigetsu.
En la parte superior de la rueda de la fortuna se encontraban Suigetsu y Karin abrazados viendo la puesta de sol mientras en la cabina de al lado cuatro chicos veían por la ventana como los jóvenes peleoneros se transformaban en una feliz pareja, en ese momento Hinata sopló el silbato para llamar a Gaara quien lanzó su flecha a la pareja uniéndolos para siempre, cupido también lanzó una flecha en la cabina en la que se encontraba la Hyuuga, específicamente a la pareja de desconocidos que se había subido con ellos…
—He ganado esta pareja, debes estar más atenta—dijo Gaara.
Hinata asintió tristemente y miró su silbato, Naruto había estado al pendiente de todo lo que sucedía con Karin pero también había escuchado el sonido del silbato de Hinata y recordó que era el mismo sonido que había escuchado el día del festival intentó averiguar por qué soplaba aquel artefacto pero en el proceso terminó recordándole a Sakura que él no había llegado a ver los fuegos artificiales con ella.
—No fue mi culpa, si ella no se hubiera perdido entonces yo—se justificaba Naruto mientras la rueda de la fortuna comenzaba a avanzar.
Aunque Naruto afirmara que era su culpa, Hinata estaba molesta porque sabía que no había estado perdida ella estaba ayudando a alguien pero ese no era el punto importante en aquel momento, el punto importante era que si Naruto se hubiera apurado para bajar a colina habría llegado a tiempo con Sakura pero aun así no lo había hecho.
—Te dije que le tenías que avisar a alguien aunque sea una llamada a celular ¿acaso no puedes pensar ni en eso?—Naruto reprendía a Hinata.
—No tengo un teléfono y no tienes por qué preocuparte por mí, no soy nada tuyo—la noria se detuvo ella salió acompañada de Kiba.
—Bueno yo…oye aun no término…—decía Naruto tratando de seguirla pero Sakura lo detuvo.
—Espera dijiste que eran primos—dijo Sakura.
—Te lo dije es prima lejana por parte de mi madre, no cree que seamos familia—excusa más patética y falsa no se le ocurrió al rubio.
—Ya veo, pero creo que enserio, te preocupas demasiado por ella, tiene nuestra edad no es una niña para que la trates así—comentó seria Sakura.
—Pues su comportamiento es el de una niña y además…
—Además nada, tu único tema de conversación en las últimas semanas es: ¿que estará haciendo Hinata? ¿Estará bien Hinata? Hinata esto, Hinata aquello—se quejaba Sakura.
—Tienes razón lo siento—se disculpó Naruto— Vamos te acompaño a tu casa (no sé qué rayos estoy haciendo si sigo pensando en Hinata, Sakura se enojara conmigo, pero ¿porque pienso tanto en ella?)
Luego de la pequeña discusión Sakura y Naruto se retiraron mientras Hinata y Kiba fueron a reunirse con Karin y Suigetsu.
—¡HINATA! Perdóname, eres una gran amiga, no quise decirte mentirosa ni pensar mal de ti puedes perdonarme, ¿podemos volver a ser amigas?—Karin se lanzó sobre Hinata abrazándola entre lágrimas.
—Nunca dejamos de ser amigas, realmente me alegra que se aclarara el malentendido—dijo Hinata.
Las amigas reconciliadas junto con todos los demás emprendieron el camino de regreso a sus casas sin tener idea de que alguien los vigilaba a lo lejos
—Parece que te diviertes mucho, pero no te durara mucho esa felicidad—decía cierta chica a lo lejos—si todo sale como lo planeo no te acercaras más a él.
Como dirían por ahí no estaba muerta andaba de parranda, ok no, después de que la escuela me dejara sin aliento por terminar el semestre más pesado de mi vida, me senté frente a mi computadora para pasar el resto de mis vacaciones en internet cunado de repente mi madre se paró frente a mí y me dijo: "apaga eso nos iremos de vacaciones para que te despegues de esa computadora" En pocas palabras unas vacaciones libres de tecnología T.T pero he vuelto y quiero pedirles una disculpa a todos mis lectores no es mi intención dejar esto a medias así que espero de ahora en adelante poder actualizar con más frecuencia
De nuevo, mis más sinceras disculpas y también mi agradecimiento por su comprensión
Comentarios, sugerencias y críticas constructivas serán bienvenidas y si lo desean pueden entrar a mi perfil donde están los links de mis redes sociales, Facebook, Tumblr y DeviantArt apenas estoy empezando así que si te gusta lo que hago los likes, favoritos, reblogueos, llamas y demás me ayudarían mucho, sin más por el momento…
Nos leemos luego (n.n)/
