Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto
Capítulo 7 Si te enamoras de dos personas…
—Sasuke vine a jugar un rato contigo—se burlaba Sai.
—¿Ahora que rayos haces aquí?—preguntó Sasuke.
—Sabes lo que hago aquí, tengo que vigilarte eres el demonio que da más problemas ¿por qué no puedes ser como los demás y dejar de hacer esto?—decía Sai con un gesto de fastidio.
—¿Qué te importa lo que hago o dejo de hacer?—cuestionaba molesto Sasuke.
—No es que me importe, pero tengo ordenes de evitar que salgas así que para de una vez, es una advertencia, pero antes dime tengo curiosidad ¿porque intentas hacerlo? ¿Por qué tanto empeño en salir a buscarla?—indagó Sai.
—No tengo por qué explicar lo que hago, pero si te sirve de algo, todas las personas alcanzan un punto en el que quieren cambiar para bien—dijo serio el Uchiha.
—Olvidas un pequeño detalle, tú no eres una persona eres un demonio, ¡es muy tarde para querer cambiar! no importa cuánto lo desees—expresaba Sai con enfado.
—No te exaltes, ¿te levantaste del lado equivocado de la cama?—decía irónico Sasuke—pero parece que sabes de lo que hablas ¿hay una historia trágica detrás de esto?
—¡NO TE BURLES DE MÍ!—gritaba enojado Sai.
—Hmph—fue lo único que dijo Sasuke.
—Por cierto ¿sabes para que son los collares de los ángeles?—preguntaba Sai con la intención de perturbar a Sasuke.
—No realmente y no es algo que necesitemos saber ¿no?—decía indiferente pero realmente tenia curiosidad.
—¿Enserio?...
—Pero por tu propio bien más vale que sea algo decorativo si era importante para Hinata te matare—advirtió el Uchiha.
—¿Te digo un secreto? Ya estoy muerto—se burló Sai antes de retirarse enfureciendo a Sasuke.
Mientras tanto en la tierra eran finales de Marzo, había pasado más de un mes desde el incidente de san Valentín y Hinata aún seguía algo deprimida por aquella situación, aunque seguía su misión con cupido además de su trabajo en el Maid café, tanto Gaara como sus amigos se daban cuenta de que había algo mal con la Hyuuga.
Hinata y Gaara se encontraban en un centro comercial uniendo la sexta pareja del día, si bien las uniones de la peliazul estaban aumentando, su ánimo estaba por los suelos, ella trataba de aparentar que todo estaba bien pero no lo conseguía, el pelirrojo preocupado pensaba que debía distraerse un poco a pesar de que ella insistía en continuar, ahora los papeles estaban cambiados.
—¿Por qué no sales un rato con tu rara amiga pelirroja? o ¿Qué tal si aceptas una invitación de ese castaño extraño? desde hace un tiempo te notó triste y apartada ¿pasa algo?—indagó Gaara
—Estoy bien solo algo cansada, invitare a Karin a venir y eso me hará sentir mejor—dijo la Hyuuga despidiéndose—si encuentro otra pareja te llamaré con el silbato.
Hinata comenzó a pasear para distraerse y trató de llamar a Karin desde un teléfono público, ya había aprendido a usarlos, la pelirroja no contestó, se sentó en el área de comidas para descansar un poco y comenzó a recordar su conversación con aquella misteriosa rubia llamada Ino, sabía que la conocía pero no recordaba de donde, por más que trataba nada llegaba a su memoria lo cual la hacía sentir intranquila pues se suponía que nadie de la tierra sabía acerca de su situación y aquella chica no era un ángel o un demonio, si ella revelaba su identidad no sabía que problemas podía traer, lo peor del caso era que no podía localizarla pues así como había llegado se había ido y para empeorar todo, como si no fuera suficiente ciertas palabras de Ino no dejaban de dar vueltas en su cabeza "es amor" había dicho la rubia, Hinata rezaba porque eso no fuera verdad, en primer lugar por la forma en la que él le había hablado y por como la trataba y en segundo lugar porque ella no debía enamorarse, estaba ahí para ayudar a otros a encontrar el amor no para encontrarlo ella, además siendo un ángel no podrían permanecer juntos, aun así, ella no podía negar que independientemente de su horrible actitud estar con Naruto la hacía sentir feliz, tocarlo era como elevarse entre las nubes y su voz era…
—Hinata… ¿eres tú?...
—¡Na Naruto!—expresó Hinata mientras su corazón se aceleraba.
—¿Qué has estado haciendo? no te he visto desde…desde hace mucho—comentó Naruto recordando el día de san Valentín—Fui a buscarte a tu casa varias veces para disculparme por…
—¡Lo s-siento no estaba en casa! y no es necesario que te disculpes dijiste lo que sentías y yo entiendo—Decía Hinata con voz temblorosa por el llanto que quería salir.
—No es verdad, realmente deseaba comer esos chocolates y realmente necesitaba disculparme, sabía que no podía molestarte en el trabajo por eso no te busque allí, pero ¡en verdad lo siento!—dijo el rubio algo sonrojado inclinando la cabeza.
—No tienes que disculparte…
—Quisiera invitarte a comer ¿estas libre ahora?—preguntó Naruto aún sonrojado.
La Hyuuga respondió que sí y ya que se encontraban en la plaza de comidas del centro comercial se dirigieron a un establecimiento de comida rápida, el corazón de Hinata latía con fuerza como si fuera a salirse de su pecho, aún así una duda llegó a su mente…
—Pero ¿si Sakura se entera?—cuestionó Hinata.
—No se enojara, lo más seguro es que no le importa—comentó Naruto nostálgico.
—Lo siento no quería…
—Está bien, es solo una leve discusión, ya se le pasara—expresó el rubio sonriendo.
Pese a la felicidad que estaba experimentando Hinata sintió que era extraño que Naruto estuviera actuando como si ellos fueran los mejores amigos cuando la última vez que se vieron él había sido tan frio y ella le había gritado pero ahora parecía que al rubio no le importaba, parecía que estaba evadiendo el tema y ella lo prefería así pero sabía que no era la forma correcta de hacer las pases por lo que no pudo quedarse callada…
—¿Hay algo de lo que quieras hablar?—pregunto extrañada Hinata mientras se sentaba en una de las mesas del establecimiento.
—Sé que estabas en tu casa ¿porque nunca abriste?—preguntó serio Naruto.
—No podía hacerlo tengo mis motivos—afirmo Hinata desviando la mirada.
—Mis padres también estaban preocupados por ti, ¡no puedes desaparecer así como así!—reprendió el rubio.
—Por eso mismo, dentro de nueve meses tengo que regresar a mi casa y no volveremos a vernos—contaba triste Hinata.
—¿Por qué no? ¿Dónde vives? Podría…tengo una idea ¿Por que no compras un celular? así podríamos hablar, vamos…
—Tengo algo de dinero ahorrado pero… aún no me has contestado ¿por qué estás aquí? ¿Quieres hablar de algo?—insistía Hinata.
Naruto siguió cambiando del tema, dándole respuestas vagas o incompletas a la Hyuuga y este dejo de insistir por el momento, pero la verdad era que había algo que debía comprobar, todo empezó unos días atrás gracias a una conversación con sus padres.
—Naruto ¿a dónde vas tan temprano?—preguntó Minato.
—Voy a ver a Sakura tenemos clases a las 8…
—Por cierto hijo ¿no has visto a Hina? ¿ya no has ido a buscarla?—cuestionaba Kushina.
—No, ¿porque tendría que buscarla?…
—¿Por qué no te preguntas eso tú?, has estado de mal humor desde que dejaste de verla—comento el padre del rubio.
—¡NO ESTOY DE MAL HUMOR!—gritó Naruto.
—¿Entonces por qué gritas?—cuestionó la pelirroja.
—Lo siento, no era mi intención—se disculpó el rubio menor.
—Creo que tienes que hablar con ella para dejar de sentirte así—propuso Minato.
—¿O tal vez es a causa de Sakura?—inquirió Kushina aun sabiendo que no era el caso.
—Es cierto que las cosas no van bien con Sakura pero…
—¿Por qué no buscas a Hinata y aclaras lo que está pasando?—dijo Minato.
—Y según ustedes ¿qué es lo que está pasando?—pregunto el rubio mientras sus padres se miraban mutuamente y sonreían.
—Sabes, dicen que cuando te enamoras de dos personas debes quedarte con la segunda porque si de verdad amaras a la primera no te habrías enamorado de la segunda—contó Kushina.
—Enamorado…no es…
—No pierdes nada con buscarla así aclaras tus sentimientos—opinó Minato.
—¿Qué quieres decir con aclarar?—el despistado chico seguía sin entender.
—No estoy culpando a Hina—dijo Kushina— pero tal vez tus problemas con Sakura se agravaron porque tú empezaste a sentir algo por ella, no digo que sea amor, tal vez solo querías protegerla y es justo eso lo que tienes que aclarar…
Luego de la comida Naruto se las había arreglado para evadir una vez más la pregunta de Hinata ahora se encontraban en una tienda de celulares. Hinata veía los modelos adentro y Naruto los de afuera, el rubio vio un lindo Smartphone color lila a un precio bastante accesible, no era muy moderno pero cubría las funciones básicas y se ajustaba al presupuesto de la ojiperla, por lo que le pidió que saliera para que viera el modelo.
Naruto esperaba a Hinata cuando Sakura pasó frente a él, se miraron y se quedaron en silencio por un momento hasta que la Haruno inició una conversación.
—¿Naruto? que sorpresa encontrarte aquí, por lo de la otra vez, lo siento no debía molestarme así—dijo Sakura recordando que habían peleado por una simple ida al cine.
El rubio no tuvo oportunidad de contestar pues Hinata llegó hasta donde él se encontraba, Sakura la miró algo confundida, según tenía entendido ellos estaban distanciados desde san Valentín pero con la expresión en los rostros de ambos no lo parecía.
—Entiendo estas ocupado y yo también me tengo que ir, hablamos mañana en clases—se despidió la pelirosa.
—¿No deberías ir tras ella?—cuestionó Hinata.
—Esta algo molesta, lo mejor será dejar que se le pase el enojo, sigamos buscando un celular—sonrió el rubio.
Sakura salió del centro comercial algo pensativa, no se sentía celosa, ni molesta solo recordaba que unos meses atrás el rubio la habría seguido de inmediato con chocolates, flores o globos…yo le hubiera gritado, ambos sonreiríamos y todo terminaría como una leve discusión pensaba Sakura, mientras avanzaba por una transitada calle su hombro chocó con el de otra persona.
—Fíjate por donde caminas—bufó un chico de cabellos oscuros.
—Lo siento—dijo Sakura mirándolo fijamente antes de volver a sus pensamientos.
—Hmph—exclamo él y siguió caminando.
Ahora al parecer ni siquiera vendrá y lo peor es que yo tampoco lo estoy esperando, me pregunto ¿cuándo las cosas llegaron a este punto? Se cuestionó a si misma Sakura.
Mientras tanto Hinata acababa de dar el primer abono de su nuevo celular y Naruto le estaba enseñando las funciones básicas de este, el rubio agregó su número a la lista de contactos para que ella pudiera llamarlo, la ojiperla estaba agradecida con él por ayudarla a elegir un celular pero seguía esperando una respuesta ¿Por qué se había acercado a ella nuevamente?
Hinata iba a insistir nuevamente pero Naruto se dio cuenta y desvió el tema otra vez, aún no podía contestar esa pregunta, definitivamente sentía algo por ella y quería hablar de ello pero no le diría nada hasta tener claros sus sentimientos, pero si algo le había quedado claro ese día era que pasar unas horas con Hinata habían hecho que su frustración, preocupaciones y mal humor desaparecieran por completo mientras tanto la Hyuuga no quería hacerse ilusiones en cualquier momento Naruto podría actuar como antes y decepcionarla, pero su corazón definitivamente se aceleraba cada vez más en presencia del rubio…
Como empezaba a oscurecer Naruto acompañó a Hinata hasta su casa, no hablaron mucho durante el trayecto pero incluso el completo silencio no los incomodaba mientras estuvieran juntos, caminar lado a lado bastaba para hacerlos felices, una vez frente a la puerta del departamento de la peliazul ambos se despidieron, Naruto aprovechó la ocasión para recordarle a Hinata que debía ir a visitar a sus padres, Kushina preguntaba todos los días por ella, la Hyuuga prometió hacerlo pronto y mientras vería al rubio alejarse por el pasillo cerró la puerta, puso el seguro y se dio la vuelta para encontrarse con una visita inesperada en su sofá.
—¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?...
Aquí termina el capítulo 7 y tengo unas cosas importantes que tratar con ustedes:
Numero 1: Estoy sumamente feliz y agradecida con todos aquellos que han dejado su reviews ya sobrepase los 20 sé que para muchos escritores ese número puede parecer pequeño pero a mí me llena de satisfacción leer todos esos comentarios positivos que me inspiran a mejorar por ustedes queridos lectores.
Numero 2: Como escritora debo de amar mi obra completa y lo hago, pero muchas veces el amor por algo nos ciega y no nos deja ver cosas importantes, hay algo que quiero tener presente: que por más que uno este orgulloso de lo que hace es humano y comete errores, por eso les pido queridos lectores que me digan con total sinceridad si tienen alguna queja sugerencia o comentario para comenzar a optimizar esos aspectos, sé que tengo aun muchos fallos por corregir así que les agradezco a todos los que de buena manera me ayudan a mejorar, gracias Hikari To Seimei por el aviso, estoy tratando de editar los capítulos para que se puedan leer de manera más fluida.
Por ultimo les recuerdo si lo desean pueden entrar a mi perfil donde están los links de mis redes sociales, Facebook, Tumblr y DeviantArt apenas estoy empezando así que si te gusta lo que hago los likes, favoritos, reblogueos, llamas y demás me ayudarían mucho, sin más por el momento…
De nuevo les doy las gracias queridos lectores porque ustedes son parte de este proyecto nos leemos pronto.
