Espero que esta historia les agrade .

los personajes pertenecen a la grandiosa Stephenie Meyer.

la historia es completamente mía no se permite que se copie la historia o que sea publicada por alguien mas sin mi permiso .

y le doy las gracias a Bella stark stewart por ayudarme a corregir el capitulo

aclaro este capitulo me ayudo ella a hacerlo.


Un mejor amanecer

Como era de imaginarse las cosas no mejoran, empeoran. Al despertarnos no vemos a mamá por ningún lado, nos empezamos a cuestionar de donde podría estar cuando aparece papá y nos dice que mamá se ha ido; dice que es lo mejor, que no hubieran podido reconstruir la relación que tenían. También nos dijo que alguien vendría a vivir con nosotros otro niño de al parecer 13 años de edad, dijo que debíamos de ser amables con él.

-¿Es nuestro hermano? Es el a caso, ¿Él bastardo al que te referías el día de ayer, padre?

-Harías bien en mantener tu boca cerrada Alec- Lo reprende mi papá, me voltea a ver- ¿Espero que no les moleste compartir la casa?- Nos pregunta, pero es a mí a quien ve directamente a los ojos.

-No esperes que lo tratemos como un igual, porque es un maldito bastardo. Nacido de una aventura.

-Basta, Alec.- Le digo viéndolo a los ojos.- No tienes que ser tan grosero con él, no es su culpa. No es la culpa de ninguno de nosotros. No somos responsables de las acciones de nuestros padres.- Él me ve con una mirada furibunda.

-No te metas Isabella, no es asunto tuyo, solo eres una niña que no sabe nada del mundo.- Alec me toma del brazo salvajemente.

-Alec, suéltala.- Le grita mi padre.- No quiero que le pongas una mano encina ¿Entendiste?

Alec me va a soltando, poco a poco. Yo me sobo mi brazo. Alec bufa molesto.

-¿Estás bien Isabella?—Yo me limito a asentir.-En unas horas lo traerán. Vayan a arreglarse

Alec y yo subimos a nuestra habitación, el me mira feo cuando cierro la puerta de la mi habitación.

Siempre es así con Alec, siempre me quiere tener cerca, controlada y a su lado. Cuando no estoy a su lado debo de estar en la sala de música, entretenimiento o en mi cuarto. Mi padre dice que solo se trata de protección a su hermana pequeña, a mí no me gusta que me trate así; algunas veces me ha llegado a lastimar.

Dejo de pensar en eso y decido que tengo que alistar mi ropa, me meto al baño y preparo la ducha mientras acomodo mi ropa. Cuando sé que ya está me desvisto y dejo mí ropa en el cesto de la ropa sucia. Me tallo el cabello con mi champo favorito de fresas, mi cuerpo con mi sácate. Cuando termino de bañarme salgo y me seco el cabello con mi secadora; al finalizar y al estar mi cabello completamente seco me dirijo hacia la el interior de mi cuarto; en mi cama puse la ropa que me pondré, es un pantalón de mezclilla blanco, una blusa verde y unas zapatillas negras, me pongo accesorios a juego. Salgo del cuarto justo cuando Alec va saliendo, él se acerca a mí. Me tiende la mano y yo se la tomo.

-Recuerda que el niño que va a venir es el bastardo de nuestro padre, por culpa de ese bastardo mamá se fue y no volverá. —Me dice y yo lo miro a los ojos.

-Pero si es hijo de papá, es nuestro hermano. —Me aprieta la mano fuertemente.

- No lo es, no es hijo de mamá y por lo tanto no es nuestro hermano—Niego con la cabeza. El me aprieta de nuevo.- No quiero que le hables ¿Entendiste?

Yo intento zafarme de él pero se me hace imposible, él es mucho más fuerte que yo.

-¿Entendiste?—Vuelve a preguntarme.

-Sí, Alec. Si, por favor, suéltame—Mis ojos se me inundan de lágrimas, el me suelta y me abraza fuertemente.

-Perdóname, cariño. No quise acerté daño, pero tú me hace enojar. – Él siempre que me lastima me pide disculpas.- Si no me haces enfadar, no volverá a pasar ¿Lo sabes, verdad?

Yo solo asiento.

-Bella, Alec. —Nos habla mi papá.- Ya es hora.

Alec me suelta y empezamos a caminar hacia la planta baja, cuando llegamos al inicio de las escaleras vemos a papá con un niño de unos 13 años, nos acercamos a ellos.

-Chicos él es Garret, su hermano. —Alec se tensa a mi lado y me toma fuertemente.- Garret él es Alec; tu hermano mayor tiene 15 años y ella es Bella ella tiene 10 años. —El niño levanta su mano.

Tiene ojos chocolate; iguales a los míos, cabello castaño y piel pálida. Su cabello es muy parecido al mío solo que suyo tiene destellos rubios en vez de rojizos.

-Hola—Dice tímidamente. Mi papá me ve con cara de que me acerque, volteo a ver a Alec pidiéndole permiso, el asiente un poco tenso.

Me acerco a Garret y le estiro mi mano, él la recibe con un poco de miedo

-Soy Isabella, como ya lo dijo mi padre. Si necesitas ayuda solo dime. —Le digo y vuelvo al lugar a lado de Alec.

Alec me toma del hombro fuertemente.

-Si es todo, déjame retirarme, hoy saldré con Edward. —Dice Alec y me gira, me lleva al salón de música.

Ahí tenemos, un piano, una guitarra, un violín, una guitarra y un chelo.

-Te vas a quedar aquí todo el día, Edward vendrá hoy y se quedara a dormir, llegaremos como a las doce de la madrugada. Tu maestra llega mañana a las ocho de la mañana, así que acuéstate a las diez pero sin ver a ese bastardito. —Me dice y me sienta en uno de los sillones. – Recuerda que hago esto porque te quiero, y porque mamá no querría que nada malo te sucediera.

-Lo se Alec. – Le digo y él sonríe feliz.

-Muy bien Peque, nos vemos mañana. O tal vez cuando llegue Edward y yo te vayamos a dar las buenas noches.

Asiento y espero a que el salga de la puerta del salón, cuando la escucho cerrarse me levanto del sillón, me acerco al piano, me siento en él banco y empiezo a tocar "Inception de Micheal Ortega". Me dejo ir en mis pensamientos.

Hay muchas preguntas que ustedes se han de estar haciendo, solo responderé la primera que ha de cruzar la mente de muchos ¿Quién es Edward?, fácil es el mejor amigo de mi hermano y aunque tiene 17 años se lleva muy bien con Alec, muy a menudo lo tenemos en casa, él es hijo de uno de los socios de papá. Alec quiere que cuando sea grande sea pareja de él. Pero a mi Edward no me agrada mucho, es muy controlador (Más que Alec) conmigo, y no soy nada suyo. Él me regaña cuando me ve hablando con Jacob, el hijo de nuestro jardinero, se lo ha dicho a Alec y el en varias ocasiones me ha lastimado muy feo por eso. Bueno Edward aparte de ser mejor amigo de mi hermano y ser hijo de uno de los socios de mi padre, es el grandísimo Edward Anthony Cullen hijo de una gran decoradora de interiores y de un empresario millonario, Edward maneja el 50% de las acciones de la empresa de su padre y solo tiene 17 años, se espera que cuando tenga 20 pueda manejar toda la empresa.

Papá dice que es una persona muy inteligente para su edad, que espera que Alec y yo seamos así cuando sea el momento indicado, Alec nació el 14 de Abril del 89 y yo el 13 de septiembre del 94, llevándonos una diferencia de 5 años.

Un sonido me saca de mis pensamientos, dejo de tocar al ver de quien se trata… Garret.

-Por favor, no te detengas sigue tocando.- Me dice y yo lo veo extrañada. – No era mi intención asustarte, solo que papá me mando aquí porque quería que me acercara a ti, y me dijo que lo hiciera después de que Alec se fuera, y como vi que él ya se había ido pensé que era buena idea—Papá sabe que Alec es más que celoso conmigo - ¿Podrías seguir tocando? Es que tocas muy bonito.

Yo asiento y señalo el lugar que se encuentra a lado de mí.

-Siéntate, para que escuches mejor. —Él se acerca penoso se sienta a mi lado, en cuanto lo escucho sentarse empiezo a tocar.

Él se queda absorto al ver como muevo mis dedos libremente por las teclas, mis dedos parecen tener vida propia y parece que danzan con la música, mis sentidos le pertenecen a cada uno de los movimientos que realizo, cuando toco es como si no existiría nada, ni nadie; como si solo fuéramos la música y yo. Termino la pieza y Garret aplaude.

Le sonrió y empiezo a tocar de nuevo, y así nos seguimos hasta que siento mis dedos cansados.

-Jugamos al juego de las 20 preguntas—En vez de sonar una pregunta suena como afirmación.

Asiento.

-Empiezas, haces tus veinte preguntas, termino y hago las mías ¿OK?—Le pregunto y el asiente.

- ¿Tienes mascotas?- Me pregunta y yo me rio.

-No, a mi madre no le gustaban y nunca me dejo tener una.

-¿Tu color favorito?

-Depende del día, hoy por ejemplo me gusta el café. —Él me sonríe.

-¿Película favorita?

-No tengo una en particular, pero como me gusta la literaria diría que Orgullo y Prejuicio o Romeo y Julieta. Pero si me dices que tengo que escoger una, no tendría idea de cual elegir.

-¿Canción favorita?

-Requiem for a dream, todavía no la domino en piano. Pero más o menos me sale en violín.

-¿Qué instrumentos tocas? Aparte del piano.

-El violín y la guitarra acústica, todavía no domino el chelo.

-Eso es todo por hoy, me gustaría ir preguntándote por el resto del tiempo que me quede aquí.

-Eso es trampa.—Le digo y él se encoje de hombros—Bueno me va a mí. ¿Comida favorita?

-La italiana.

-¿Color favorito?

-Es igual que a ti, depende del día. Hoy a mí me gusta el verde.

-Eso es todo.—Le digo y el abre los ojos muy grandes.—Tenemos una vida entera para conocernos.—El asiente y se hecha a reír.

En un momento se abre la puerta y por ella entra Edward, detrás de él viene Alec.

Abro muy grande los ojos. Ale al ver a mi acompañante se pone rojo.

-No es lo que…-No termino de hablar cuando Alec ya me ha sujetado del cabello.- ¡Me duele!—Le digo suplicante.

- ¿No te quedo claro que no estamos felices con tu presencia?—Alec le pregunta a Garret y yo trato de zafarme de Alec—Edward toma.—Me avienta a los brazos de Edward, el me recibe y me ve fríamente.—Súbela a su habitación.

Edward me saca de ahí y lo último que veo es a Alec insultando a Garret y soltándole un golpe. Edward me sube a mi cuarto del brazo, cuando llegamos me deja pasar.

Esta vez no ha sido agresivo.

-Quiero que le digas a tu hermano que te he dado tu merecido. —Cuando voy a abrir la boca para darle las gracias él me pone la mano en frente.—Pero a cambio de esto no te quiero ver cerca de ese asqueroso chucho.—Me dice y yo asiento.—Acuéstate.—Me dice y me quito mis zapatos, me meto debajo de las cobijas, dentro de ellas me quito el pantalón y me pongo el de la pijama.

Cierro los ojos y después de lo que parecen unos 15minutos escucho como entra Alec.

-Se quedó dormida. —Escucho la voz de Edward. —Me prometió que ya nunca le iba a hablar.

-Gracias Edward. Ya me encargue del bastardito, le deje en claro que no lo quiero ver cerca de ella nunca más.—

Después de decir eso salen de mi cuarto.

Que equivocado esta Alec si cree que me voy a alejar de Garret.

TRES AÑOS DESPUES

Han pasado ya tres años desde eso, Alec tiene ya 18 años, Garret cumplió los 16 y yo cumplí los trece justo hace tres días. Garret y yo nos llevamos muy bien, desde que el día que Alec nos descubrió solo nos vemos por tres horas o menos, el desaparece y yo me quedo en donde Alec me dejo, Alec ha traído a Edward muy seguido últimamente. Las veces que he entrado a su cuarto mientras Edward está aquí, están hablando de mí.

¿Qué cómo lo es? Simple, escucho mi nombre justo antes de entrar.

Edward ya de 20 años, es muy atento conmigo. Todo lo que quiero y mi padre no me lo compra él lo hace. Cada que viene me trae un ramo de flores, chocolates o un peluche. En mi cumpleaños me regalo un corazón de cristal.

No he dejado de hablar con Jacob como le prometí a Edward que lo haría, de hecho Jacob en mi cumpleaños me regalo una pulsera con un lobo hecho de madera.

Hoy vienen a cenar los Cullen, Alec me dijo que usara un vestido azul, el color favorito de Edward en mi piel.

Así que escogí un vestido que el mismo Edward me regalo, me calce mis converse y de accesorios me puse el lobo de Jacob y el collar de Edward, me dejo mi cabello suelto y en ondas. Cuando llegan, bajo las escaleras y veo que están todos ya abajo, las mujeres Cullen vienen muy elegantes al igual que los hombres, Edward se me queda viendo haciendo que me incómodo.

-Buenas noches. —Les digo y ellos me devuelven el saludo cortésmente.

-Bella, te ves fabulosa. Edward tenía razón al escoger este vestido para ti.- Me dice Esme, yo le sonrío

-Edward no se equivocaba, a Bella le fascino el vestido, junto con el collar.- Dice Alec y repara en mi pulsera. —Edward, te luciste con la pulsera también.—Me mira confundido y después ve mi muñeca, ahora me mira con furia.

-Bella ¿ya escuchaste lo nuevo de música clásica?—Me pregunta y yo niego.

- ¿Me la podrías enseñar en el salón de música?—le pregunto y volteo a ver a mi papá buscando su consentimiento, el asiente con una sonrisa en la cara.- Vamos

El me sigue y llegamos al salón, antes de que pueda cerrar la puerta el ya me ha estampado contra la pared, y me mira furiosamente.

Yo intento separarlo de mi pero el intensifica su agarre.

-¿Quién te lo regalo?- Yo niego con la cabeza.- ¿No sabes? Déjame adivina, ¿Fue el chucho? ¿El tal Jacob?

Me pongo tensa el ver que sabe quién fue.

-Fue él—Es apenas un susurro lo que sale de mis labios.


espero sus comentarios. en verdad espero que les guste.