El segundo cap :D

Disclaimer:

Todo salvo Ringuil Pirmens pertenece a J.K Rowling.


ENTRE BARROTES

A la mañana siguiente, Hermione despertó sobresaltada por el mismo sueño que había tenido días atrás. Debía descifrar lo qué significaba.

Se vistió rápidamente y bajó a la sala común de Gryffindor para buscar a Harry y Ron e irse con ellos a la primera clase, pero, sus amigos se habían ido sin ella.

— Genial…— murmuró malhumorada.

''Podrían haberme esperado… serán idiotas...''

Iba por el pasillo en dirección a la clase, cuando vio que había un grupo de Slytherins metiéndose con alguien. El grupo de Blaise, Goyle, Pansy y unos cuantos más estaban haciendo un corro. Se acercó para decirles algo pero al ver que la persona que había en medio era Malfoy se quedó de piedra.

— ¿Ahora qué…Draco? — dijo Zabini con desdén.

— Déjame pensar Blaise…— respondió Malfoy llevándose una mano a la barbilla- ahora es cuando te vas a la mierda.

Goyle se acercó para darle un puñetazo a Draco pero éste fue más rápido y le dejó la nariz rota en menos de dos segundos.
Zabini se puso tan furioso que empujó al rubio platino de ojos grises contra una de las paredes del castillo.

— Blaise, déjalo ya…éste no merece la pena— respondió Pansy despectivamente mientras le ponía una mano en el hombro— es mejor que Mcgonagall no te castigue.

— Tienes razón— contestó soltando a Malfoy del cuello de la camisa— Draco para mí estás muerto. Sin tu padre y sin Voldemort, no vales nada… Eres un cobarde de mierda.

Todos comenzaron a reírse a carcajadas mientras Goyle se tapaba la nariz para contener la hemorragia con un pañuelo enorme que sacó de su bolsillo.
Malfoy se limitó a no hablar.

— Venga Goyle— dijo Zabini echándole un brazo por encima del hombro— te acompaño a la enfermería para que Pomfrey te arregle eso.

Y así se alejó todo el grupo por el largo pasillo dejando al rubio platino atrás, aunque Blaise se giró una última vez para mirar a Draco con cara de asco.

— ¿Qué mierda haces aquí Granger? — preguntó tan enfadado que podía reflejarse en sus grises ojos la ira.

— Ver el espectáculo— se mofó.

— No tienes ni idea de qué va esto sangre-sucia— respondió con desprecio.

— Claro que sí— dijo la castaña sin dejar de sonreír— Ahora ya sabes lo que es sentirse humillado Malfoy. Algo que se te ha dado de maravilla con nosotros durante estos años. Ya sabes… de lo que se da, se recibe.

Draco metió rápidamente su mano en el bolsillo para sacar la varita y lanzarle una maldición imperdonable a Hermione, pero se paró en seco.

''Maldita Granger… si le lanzo una maldición, McGonagall me expulsará… y no me va a dar más oportunidades para poder volver…''

Volvió a guardar su varita y se dirigió a la Gryffindor lentamente hasta que la acorraló contra la pared.

— Mira Granger…— dijo acercándose cada vez más hasta que sus rostros estuvieron solamente a escasos centímetros— con San Potter tengo una tregua y después de lo que pasó en la sala de los Menesteres creo que simplemente me limitaré a ignorarle, pero con respecto a ti…. — hizo una pausa para acercarse aún más y mirarla muy de cerca— pienso hacer de tu vida un infierno.

Malfoy se apartó de ella y siguió caminando con los libros en la mano en dirección a la clase de Defensa.

''Maldito imbécil— pensó Hermione— otro hubiera sentido lástima por el hecho de que todos tus amigos se han puesto en contra tuya. Pero yo no voy a sentir compasión alguna y menos, por un estúpido arrogante como tú. ''

Durante el resto del camino, Hermione estuvo maldiciéndole a él y a sus amigos.

''Empezamos bien el primer día... Estos dos no se molestan en esperarme y por si fuera poco tengo que aguantar las amenazas del hurón. Estupendo…''


— Soy Ringuil Pirmens, el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras— se presentó el joven— por lo que tengo entendido, los profesores de esta asignatura que han estado aquí dando clases durante estos últimos años… no es que hayan durado mucho. De mi no os vais a librar tan fácilmente.

Todos rompieron a reír. Tenía razón. Siempre por algún motivo pasaba algo. En primero el profesor Quirrell que resultó ser un mortífago, en segundo, el farsante de Gilderoy Lockhart, en tercero, Lupin el licántropo… por no hablar de Jr. Barty Crouch, Umbridge, Amycus Carrow … y Snape que había muerto… así que era imposible mantener un profesor en esa asignatura durante más de un curso. Parecía estar maldita.

— Este año vamos a repasar todos los hechizos de Defensa que ya habréis visto anteriormente para los EXTASIS— continuó— así que os dividiré en grupos de tres.

A Hermione, Harry y Ron les tocó juntos, sin embargo otros no tuvieron tanta suerte, como Neville que tuvo que ponerse con Zabini y Goyle.
Ringuil colocó en cada mesa una especie de roca enorme que parecía que rompería la madera en cualquier momento.

— Supongo que todos habréis aprendido el hechizo Bombarda— dijo colocándose bien las gafas— pues bien, he utilizado un encantamiento en estas rocas, por lo que destruirlas y reducirlas a cenizas será bastante complicado. El objetivo es que utilicéis el hechizo Bombarda Máxima y consigáis romperlas sin causar un desastre en la clase. Es un hechizo muy potente, tened cuidado de no lanzarlo a un compañero. No sé cuáles podrían ser las consecuencias. Nada bueno… eso seguro.

Algunos lo consiguieron rápidamente, entre ellos Harry y Hermione, pero otros como Neville no podían destruir las rocas, aunque también influía el hecho de que Zabini y Goyle no dejaban de molestarle.
Más tarde Ringuil obligó a los alumnos a convocar algunos patronus hasta que dio por finalizada la clase y mandó las tareas para el próximo día.


— Podríais haberme esperado— se quejó Hermione frunciendo el ceño.

— Era demasiado tarde—contestó Ron llevándose un zumo de calabaza a los labios— si no se te hubiesen pegado las sábanas…

— Ron no la cabrees más— añadió Harry dándole un codazo.

Hermione se limitó a pasar del pelirrojo y seguir comiendo.
Miró a la mesa de Slytherin y se acordó de lo que había sucedido esa mañana.

— Oye Harry— le susurró— esta mañana me he encontrado a los de Slytherin metiéndose con Malfoy y bueno…el le rompió la nariz a Goyle… y…

— Eso explica porque han llegado tarde él y Zabini— respondió Ron que también estaba atento a la conversación.

— Sí, y también explica porque Goyle tenía la nariz hinchada como un tomate— añadió Harry riéndose.

Los tres alumnos miraron a Malfoy y a su lado tenía sentada a Astoria Greengrass. Parecía estar demasiado pegada a él.

— Será otra de sus conquistas— suspiró Hermione— no sé cómo puede estar con un mortífago.

— Malfoy se estará aprovechando de la situación— dijo Ron— parece ser que es una de las pocas que no está en contra suya… bueno y el Malcolm ese.

Lo que dijo Ron era cierto. Seguramente la estaba utilizando para no quedarse solo, porque Malfoy nunca salía en serio con alguien. Sus relaciones siempre eran cortas y fugaces aventuras que se desvanecían rápidamente. Probablemente a Astoria la aguantaría por el hecho de no perder más apoyo del que ya había perdido. Además, no se le veía muy entusiasmado, y mucho menos, enamorado.
Y en cuanto a Malcolm, estaría con Draco porque era otro cobarde y no tenía el suficiente valor como para enfrentarse a él.


Había pasado una hora desde el almuerzo y Draco se dirigió a la biblioteca para terminar una última cosa antes de ir a la clase de Transformaciones con McGonagall que tenía más tarde.

''Por fin Astoria se ha despegado de mí... aunque no sé cuánto tiempo voy a poder aguantar con esta farsa… si los imbéciles de Blaise y Goyle no me la hubiesen jugado poniendo a todos a favor de su bando ahora no tendría que aguantar a Astoria ni al payaso de Malcolm. Esto no quedará así. Por Merlín. ''

Entró en la biblioteca, con el ceño fruncido, tan cabreado que tenía ganas de pegar una paliza a cualquiera que se le cruzara por su camino, pero allí no había nadie, ni siquiera Pince, que había dejado una pequeña nota diciendo que tenía un importante asunto que llevar a cabo y volvería en una hora. Hermione se encontraba sentada en una de las mesas del fondo como de costumbre, haciendo tareas y estudiando, seguramente para Transformaciones, como alumna ejemplar que era.

—Granger— dijo el Slytherin soltando bruscamente los libros sobre la mesa y sentándose al lado de Hermione.

— ¿Qué quieres Malfoy? — contestó con indiferencia sin levantar la vista de su pergamino mientras continuaba escribiendo.

Draco se sentía furioso y ofendido por el comentario que Hermione le había dicho esa misma mañana. Ella también pasaba de él y ya no le tenia miedo y mucho menos, respeto.
Necesitaba desahogarse humillándola, insultándola o haciendo algo que realmente le afectara...su mente se le iluminó.

— Bueno…no sé porque te molestas tanto en tener terminado eso para Transformaciones— respondió mientras tamborileaba los dedos sobre la mesa. Si faltas, no habrá servido de nada el haberlos hecho ¿sabes?

— ¿Y quién ha dicho que yo vaya a faltar? — preguntó Hermione levantando la vista de los apuntes extrañada por el comentario de Malfoy pero justo entonces, él actuó.

— ¡Expelliarmus! — gritó aprovechándose de que no había nadie en la biblioteca en ese momento.

Hermione intentó coger su varita rápidamente pero Malfoy fue mucho más rápido y cuando la tuvo en la mano volvió a lanzar otro hechizo.

— ¡Jaulio!— dijo e inmediatamente Hermione quedó atrapada dentro de una pequeña jaula de barrotes gruesos y oscuros.

— ¡Sácame de aquí desgraciado! — gritó forcejeando y empujando los barrotes.

— No te molestes Granger— le espetó con una sonrisa cínica— de ahí solo te puedo sacar yo o alguien que sepa como abrirla, pero lamentablemente estás sola y ahí dentro los hechizos no funcionan.

— Si McGonagall se entera de esto… — contestó aún más furiosa.

—McGonagall en breve estará dando clase— le interrumpió Malfoy arrastrando las palabras— una clase a la que lamentablemente, tú no podrás ir Granger… que pena. Tengo que terminar una cosa antes de ir a Transformaciones, así que, ahí te quedas.

Malfoy cogió sus libros, dejó la varita de Hermione sobre la mesa y fue en dirección a la salida de la biblioteca hablando solo y burlándose como si la Gryffindor no estuviera presente.

—Qué pena…McGonagall se sentirá tan decepcionada…la sabelotodo faltando a su primera clase…— se mofó mientras se alejaba hasta perderse por los pasillos.

''¡Maldita sea! tengo que intentar salir de aquí como sea… a ver…piensa Hermione…. ¡ya sé!'' — ¡Accio varita!

Pero no dio resultado. Seguía atrapada entre barrotes.

'' La magia no funciona aquí dentro. Maldito imbécil. Cuando salga de aquí vas a saber lo que te espera. No te vas a salir con la tuya. ''

Transcurrió más de media hora, y Pince seguía sin aparecer. Hermione lo había dado todo por perdido cuando escuchó los pasos de alguien aproximándose a la biblioteca. Era el profesor Ringuil.

— ¡Profesor! — exclamó intentando ponerse en pie dentro de la jaula, pues era tan pequeña que tuvo que sentarse para no tener la espalda encorvada a tal extremo que parecía el jorobado de Notre Dame.

— ¡Por las barbas de Merlín! — gritó Ringuil horrorizado llevándose las manos a la cabeza— ¿quién te ha hecho esto?

—Draco Malfoy, profesor— masculló con ira- por favor sáqueme de aquí. He perdido ya una clase por esta broma de mal gusto.

El profesor murmuró algo y la jaula desapareció inmediatamente. Hermione se dirigió a la mesa para coger sus libros y su varita.

— Informaré a la profesora McGonagall…— dijo el profesor de Defensa frunciendo el ceño.

— ¡No! — le interrumpió.

— ¿Cómo que no? — preguntó extrañado y sorprendido a la vez— ¿Por qué?¿Es qué no estás enfadada…

— Déjelo…— respondió cabizbaja— no me gusta meterme en este tipo de líos… de verdad… prefiero que las cosas no empeoren… por favor…

— Bueno si te pones así…— contestó aún estupefacto por cómo había reaccionado Hermione.

— Yo… esto…— dijo Hermione sin saber muy bien como continuar— hablaré con Mcgonagall y le explicaré…

— De acuerdo, pero si vuelve a pasar algo parecido, ya sabes a quien debes acudir— y tras darse un empujoncito en las gafas para colocárselas bien, dio media vuelta y se fue. Hermione suspiró.

Lo que el profesor Ringuil no sabía, era que la Gryffindor no iría en ningún momento a hablar con Mcgonagall. Lo haría más tarde, sí, pero no para culpar a Malfoy. Solo se inventaría alguna excusa de por qué no había ido a clase esa tarde. Estaba tan furiosa y se sentía tan impotente que tenía sed de venganza y si avisaba a la directora, seguramente le pondría algún castigo a Draco, pero una vez lo hubiese concluido seguiría igual de imbécil y arrogante que siempre. Así que, Hermione decidió tomar la justicia por su propia cuenta.

''Prepárate Malfoy''— pensó sonriendo con malicia.

Y siguió con aire soñador y tarareando una canción muggle rumbo a la sala común de Gryffindor.


Chán chán! Aquí se queda por ahora... :B

Malfoy sigue igual de imbecil.. y después de que Harry le salvara la vida como que... le debe un favor por así decirlo... por lo que ahora se cebará más con Hermione. Pobrecita... y lo que le queda por pasar u.u xDDDD ( si es que Draco es demasiado Draco) no digo más.

por último solo me queda por decir... que yo no quiero golosinas... quiero REVIEWS para que continúe esta historia!