Aquí vuelvo con el 3 cap :D
No he podido actualizar antes porque por desgracia estoy de cuatrimestrales D:
Las contestaciones a los reviews:
Kairy ann:
ya sabes que me encanta mantenerte intrigada nena ;) y lo que dijiste de que estabas empezando a odiar a draco... bueno... es draco.. jajajajaj y ya lo irás odiando más...
Belial:
yo tampoco soy mucho de personajes inventados pero como no había profe de defensa.. tuve que sacarmelo de la manga xDD de todas formas en un futuro será importante. Espero que te guste el resto de la historia :D
Emma Felton:
leí tus dos reviews, pero cuando te los iba a contestar, esto no me dejaba, por eso he preferido hacerlo por aquí. Con respecto a lo que me comentaste de Hermione de que era de armas tomar, pues sí, la he querido poner vengativa, y que no sea nada llorona, vamos que le va a dar a diestro y siniestro a nuestro querido rubio XDDD ya irás viendo :)
os dejo con la lectura :)
EN PLATO FRÍO
''Estúpida Granger… ahora seguro que irá a avisar a la vieja...pero ha merecido la pena, solo por el hecho de ver a McGonagall poniendo esa cara horrorosa cuando ha faltado a la primera clase...''
Draco estaba perdido en sus pensamientos, sentado en uno de los verdes sillones de la Sala Común de Slytherin deleitándose con lo que había ocurrido esa tarde en la biblioteca.
Se había arriesgado mucho, pero no podía contener esa rabia que llevaba consigo y… ¿con quién mejor desahogarse que con la sangre-sucia?
Fue a los dormitorios para coger una botella de whisky de fuego que tenía guardada a buen recaudo en su equipaje desde hacía meses y que supuestamente se la había regalado su tía Bellatrix antes de morir para celebrar ''la victoria de Voldemort'', algo que jamás llegó a suceder.
'' ¿Qué más da? —pensó riéndose con desgana— a estas alturas… ya da igual.''
Abrió la botella y se sirvió un poco en una lujosa copa de cristal.
Volvió a meter la botella en su equipaje y regresó a la Sala Común para sentarse en su sillón favorito y de paso, disfrutar de la bebida, aunque no hubiese nada que celebrar.
''Bueno sí… se puede decir que esta vez la sangre-sucia no se ha salido con la suya… de momento. Eso es todo un acontecimiento, digno de ser celebrado.''
Recordó la escena en la que Hermione estaba metida dentro de aquella diminuta jaula, tan enfadada...resultaba tan ridícula...
''Granger encarcelada en Azkaban…''— pensó regodeándose y tuvo que morderse la lengua para no reírse delante de todos los Slytherins que habían rondando por allí.
— ¡¿Cómo?!¡Yo lo mato! — gritó Ron furioso mientras se levantaba rápidamente del sofá de la Sala Común de Gryffindor.
— Ronald ¿a dónde piensas ir a estas horas? — dijo Hermione intentando calmarle — es tardísimo y además Malfoy estará durmiendo…
— ¡Me da igual! — respondió poniéndose cada vez más rojo— te ha metido en una jaula Hermione… no voy a permitir que ese imbécil haga algo así…. ¡y menos a mi novia!
— Pero Ron… así no vas a solucionar nada… y McGonagall…— intentó explicar pero el pelirrojo no la dejó.
— ¡Por su culpa McGonagall cree que no has ido a clase porque no has querido! — interrumpió colérico.
— Bueno Ron… seguro que le explicará lo que ha pasado a la profesora y lo entenderá, ¿verdad Hermione? — se metió Harry entre ambos para calmar la situación.
— Pues… sí… claro…— mintió la castaña desviando la mirada.
Hermione no quería meter a Ron y a Harry de por medio. Era algo que sólo ella quería solucionar.
''La venganza se sirve en plato frío— pensó— y cuando Malfoy descubra que no le he dicho nada a McGonagall, seguro que sospecha…. será imbécil, pero no tonto….así que tengo que aguantar…por Merlín…sí…. dicen que lo bueno se hace esperar…''
— ¿Entonces qué vas a hacer? — preguntó Harry con curiosidad.
— Mañana antes de la clase de pociones iré a hablar con ella— contestó continuando con la farsa.
— ¡Espero que le caiga un buen castigo por eso! — gritó Ron alzando el puño— aunque también nos queda la opción de volverlo a convertir en hurón… no estaría mal…
— Deja de decir estupideces Ronald— respondió Hermione andando en dirección a los dormitorios— solo falta que tú también termines castigado.
— Pero reconoce que lo que ha dicho Ron sería una buena idea— añadió Harry comenzando a reírse al recordar aquella vez que Jr. Barty Crouch haciéndose pasar por Ojo Loco transformó a Malfoy en hurón. Para una vez que un mortífago hacía algo que merecía la pena…
— Bueno sí, sería buena idea, pero no os emocionéis tanto— suspiró Hermione— ya se encargará McGonagall mañana, pero ahora mismo, lo que necesito es una cama y reposar mi espalda, que aún la tengo engarrotada de la maldita jaula— y se dirigió al dormitorio de las chicas.
Con la primera luz del día, Hermione fue al despacho de la directora con sus libros y varios pergaminos en la mano.
— Siento mucho lo de ayer…— intentó explicar nada más entrar en la estancia.
— Señorita Granger buenos días— respondió McGonagall sentándose en el sillón que una vez fue de Dumbledore.
— Ahh, buenos días… yo…— continuó — ayer no pude ir a clase porque no me encontraba muy bien, bueno ya sabe que no suelo faltar nunca…
— Lo sé señorita Granger— la interrumpió con tono cortante— pero es curioso que a la hora de la comida estuviera usted perfectamente en el Gran Comedor sin ningún síntoma de enfermedad.
— Es que bueno, verá…— intentó explicar agachando la cabeza para mirarse las manos que en ese momento le sudaban y temblaban por los nervios— le he traído las tareas de la clase de ayer y… le prometo que no volverá a suceder, de verdad… no lo tenga en cuenta…
McGonagall la escudriñó con atención en busca de algo raro que le diese alguna pista de por qué la Gryffindor había faltado a clase.
— Está bien, señorita Granger— respondió al fin— déjelos encima de la mesa. Si tengo tiempo y no enfermo repentinamente, les echaré un vistazo.
Hermione sabía que la directora no estaba muy convencida del argumento que le había dado, pero al menos lo había intentado. Ahora solo quedaba esperar… esperar para devolvérsela a Malfoy y procurar evitarle en todo lo posible hasta ese día.
Se dirigió a la salida del despacho para ir a pociones con Slughorn y cuando bajó a las mazmorras, alguien la cogió del brazo.
— Genial…— masculló Hermione poniendo los ojos en blanco al ver a Malfoy.
— Me sorprende que a estas alturas, no le hayas ido llorando a la vieja, Granger…— dijo mirándola con aprensión y soltándole rápidamente el brazo.
— No te voy a dar el gusto, Malfoy— contestó girándose para continuar el camino, pero el rubio platino de ojos grises se puso en medio.
—No estarás tramando algo, ¿verdad sangre-sucia? — preguntó arrastrando las palabras.
— Para tu información, no tengo tiempo como para perderlo en un imbécil como tú— respondió bordemente esquivándolo para seguir rumbo a la clase de pociones.
— Más te vale que te estés quietecita y no hagas nada, Granger…— la amenazó Malfoy— no querrás que la vieja, además de pensar que no quieres ir a clase, piense que has herido a un pobre Slytherin inocente...
— No creo que McGonagall se creyera las palabras de alguien que ha estado involucrado con Voldemort— respondió sonriendo victoriosa, pues sabía que había dado en el clavo porque los ojos del Slytherin se convirtieron en tempanos helados — pero puedes dormir tranquilo Malfoy, sin miedo… ¿ o necesitas que vaya y te arrope?— se mofó y continuó su camino hacia la clase de pociones.
''Maldita…por lo menos no le ha dicho nada a la vieja… pero Granger es muy lista… puede estar reservándomela para cualquier momento… aunque ella no se saltaría las normas, la señorita doña perfecta no haría algo así… pero hay un brillo en sus ojos muy sospechoso…
— ¡Por lo que veo, todos volvemos a estar juntos! — exclamó Slughorn eufórico— damas y caballeros, no sé si recordareis aquella vez que os mandé hacer el filtro de muertos en vida…
— ¡Sí! — respondieron todos a la vez.
— Traje una botellita de Felix Felicis para aquel que consiguiera crear la poción— continuó y todos asintieron en silencio— pero esta vez lo que vamos a aprender es a elaborar la misma Felix Felicis. Quiero que tengáis en cuenta de que es una de las pociones más difíciles de hacer que existen en el mundo mágico y que requiere muchos meses de elaboración, como ya expliqué una vez, el afortunado del señor Potter pudo beneficiarse de las ventajas de la poción, este año todos vais a tener vuestra pequeña dosis.
Quiero recordar que está prohibido utilizarla en competiciones de quidditch o exámenes, y que todos deberemos tener mucho cuidado en la elaboración para no cometer ningún error, de lo contrario sus efectos serian espantosos.
— Profesor, ¿qué pasaría exactamente si se cometiese algún error en la poción? — preguntó Harry al ver que todos los alumnos de la clase sentían la misma curiosidad que él.
—Lo más seguro se produciría el efecto inverso, señor Potter— respondió categórico— ya sabéis que la poción hace a todo el que la bebe afortunado, cumpliéndose todos sus deseos y anhelos, sin embargo, si la poción está mal elaborada, el que la tomase sería tremendamente desafortunado durante el tiempo que durara el efecto. Por así decirlo, la poción produciría una suerte nefasta. Por ese motivo, espero que estéis lo suficientemente atentos como para no cometer ningún fallo.
— No quiero saber las consecuencias si la poción sale mal Harry— le susurró Ron al oído— me pongo malo solo de pensarlo.
— Y yo...en vez de Felix Felicis sería Malus Malicis— se mofó.
El pelirrojo tuvo que morderse la lengua para aguantar la risa y que Slughorn no le llamase la atención.
En otra de las mesas estaba Draco, con esa sonrrisita habitual en su cara...mirando al profesor con sorna.
— Hay que ser bastante imbécil como para equivocarse con la poción— dijo arrastrando las palabras como de costumbre a su compañero de al lado Nott, que su lealtad hacia Draco y el resto de los Slytherins era neutral y prefiría mantenerse al margen.
— Weasley con lo tonto que es, seguro que la caga— respondió Theo mirando al pelirrojo y comenzando a reírse.
— Bueno, la dosis que vamos a fabricar será aproximadamente para un día— explicó Slughorn— pero como mínimo no estará finalizada hasta la vuelta de las vacaciones de navidad. Que aprendáis a elaborar esta poción no quiere decir que luego abuséis de ella, ya sabéis que en exceso tampoco es buena…pero por ahora, mejor no nos preocuparemos por eso. Coger los calderos del armario y unos pergaminos que hay en mi mesa. Ahí encontrareis los ingredientes. Comenzaremos inmediatamente.
— ¿Has hablado con McGonagall? — preguntó Harry mientras se dirigían al Gran Comedor.
— Eh, si… supongo que ahora le pondrá un castigo a Malfoy— mintió Hermione.
— Genial— dijo Ron esbozando una sonrisa— ojalá lo meta a él en una jaula, así aprenderá...
Harry y Hermione comenzaron a reírse, pero a la Gryffindor no le gustaba mentirle a sus amigos, le provocaba una enorme culpabilidad, le hacía sentirse mal.
''No puedo hacer otra cosa… ya se enterarán tarde o temprano pero seguro que si les digo la verdad ahora, van a querer ayudarme y no quiero meterlos en problemas…''
— He quedado con Ginny para mirar una cosa de un libro de Defensa, entrad vosotros al Gran Comedor, yo en breve estaré allí— dijo Harry irrumpiendo en los pensamientos de la castaña y alejándose en dirección a la biblioteca.
Durante los primeros días de clase, Hermione no había estado prácticamente a solas con Ron y eso en parte era un alivio.
Harry y Ginny siempre se encontraban en medio de ambos, pero así, ella evitaba el tener que estar cariñosa con él ya que no es que se sintiera muy cómoda. Tenían que hablar de alguna forma y era fundamental que estuviesen a solas, por lo que ese momento le venía de perlas, sin embargo cuando entraron en el Gran Comedor, Neville y Luna estaban allí.
— ¡Hola Hermione! — exclamó Luna mientras la Gryffindor se sentaba a la mesa junto con Ron.
— Luna, ¿qué tal todo? Me dijo Harry que desapareció tu varita— comentó.
— Sí bueno… al final la encontré, estaba dentro de mi equipaje…ya sabes, los Nargles la metieron ahí.
— Ahh…— respondió Hermione enarcando una ceja— me alegro de que la hayas recuperado.
— Yo también— sonrío Luna mientras le daba un pequeño sorbo a su zumo de calabaza.
En ese instante, Hermione desvió sus ojos hacia la mesa de Slytherin y allí estaba Malfoy, sentado con Malcolm y Astoria. Ésta se acercaba todo lo que podía al Slytherin, pero él parecía distante, más bien arisco, como si toda la relación que tenía con Greengrass fuera puro teatro por parte suya, porque desde luego por parte de ella estaba claro que no.
Fue entonces cuando Hermione dilucidó.
''Él solo tiene el apoyo de Greengrass… y ella está demasiado cegada como para darse cuenta de que la está utilizando para no quedarse solo…si dejara de salir con él…. Además, a él le encanta tenerlas a todas locas y si ella le odiase, seguro que seria un golpe para su ego, eso le afectaría mucho... al fin y al cabo es un narcisista y adora que lo idolatren…ya sé cual es su punto débil...''
— ¿Porqué sonríes Hermione? — preguntó Luna curiosa a ver la expresión un tanto siniestra de Hermione.
— Estaba pensando Luna…— contestó con aire soñador mientras suspiraba— en cosas bonitas…muy bonitas…
Hermione tenía un plan, y lo iba a poner en marcha durante la noche de difuntos.
C'est fini!;)
Como veis me gusta mucho dejar con la intriga! ¿qué pensará hacer nuestra querida Hermione?
Este cap ha sido más tranquilito, pero era necesario.. sobre todo la parte de la poción... más adelante entenderéis porqué. En los libros de Harry o en las películas siempre se decía que si Felix Felicis estaba mal elaborada las consecuencias eran desastrosas... pero nunca se supo cuáles eran esas consecuencias... por lo que yo he deducido que podría ser mala suerte!xDD
El próximo cap seguramente lo ponga entre el viernes y el sábado. Todo depende de los malditos exámenes que estan acabando con mi salud xDD
Y por último... espero vuestros reviews! un beso a todas :)
