aquí traigo el cap 5! espero que os guste :)
Contestaciones a los reviews:
kairy-ann:
nena tendrás que esperar para lo de la poción porque todavía falta para eso... a mí también me hizo mucha gracia esa frase... solo de imaginarmelo me descojonaba jajajajaj a ver que te parece este cap. :D y sube el tuyo que lo estoy esperando ¬¬ venga un besito.
Emma Felton:
me alegra que te gustase el cap, pobrecito Malfoy, pero bueno.. se lo merecía ^^ no sé porque tardan en salir los reviews por aquí, pero al correo electrónico si me llegan así que aunque no salgan los he leído. a partir de este cap agárrate que vienen curvas... jajajajaja ya verás... venga un beso :D
LA LEY DEL TALIÓN
Hermione se dirigió al campo de quidditch, pero le resultó algo complicado ya que la mitad del camino estuvo riéndose tanto que tenía que parar para coger aire y los tacones le dificultaban la huída.
Lo que desconocía, es que Malfoy se había dado cuenta de que ese hechizo había sido obra suya.
Cuando al fin llegó al campo de quidditch, todos los alumnos de sexto y séptimo estaban allí.
— ¿Dónde te habías metido? — exclamó Harry preocupado.
— Tampoco he tardado tanto…— respondió divertida pero al ver el rostro pálido de su amigo se dio cuenta de que algo no iba bien— ¿Qué ha pasado?
—Ron ha hecho una tontería y no me hace caso…— intentó explicar, pero Hermione dejó de atenderle al ver a un grupo de gente en mitad del terreno de juego haciendo un círculo alrededor de Ron y Zabini que estaban peleándose, aunque más bien aquello parecía un torneo de lucha libre.
— ¡ ¿Pero qué demonios?! — gritó consternada al ver como algunos alumnos que les rodeaban, iban sacando galeones de sus bolsillos y haciendo apuestas a favor de Blaise o Ron.
Hermione se hizo paso entre la gente hasta donde estaba el pelirrojo e intentó detenerle pero sus esfuerzos fueron inútiles.
— ¡Ronald! — gritó sujetándole del brazo— ¿Qué estás haciendo?
— ¡Déjame Hermione! — exclamó pegando un tirón para que le soltase—esto no tiene nada que ver contigo, es una pelea limpia, sin magia. Se lo merece el muy hijo de puta.
Al escuchar lo último, Blaise se abalanzó sobre él y le pegó un puñetazo.
— ¡Parad por favor! — intentó apaciguarles pero era imposible.
— Tú aquí no tienes voz Hermione, además ¿qué te importa lo que yo haga? ¡Si ya no estamos juntos! — vociferó para que todo el mundo lo escuchase.
El corazón de Hermione tartamudeó en su pecho . Eso le había dolido. Y por si fuera poco, lo había soltado a los cuatro vientos, para que se enterasen incluso en la prisión de Azkaban.
— Genial Ron… genial— respondió dirigiéndose a donde estaba Harry apartado de la muchedumbre.
Sentía como todas las miradas se posaban en ella por la noticia tan inesperada de su ruptura con el pelirrojo.
— No se lo tengas en cuenta Hermione— explicó Harry— ya sabes que hoy está resentido y ha bebido un poco de whisky de fuego para desahogarse y bueno… Blaise le ha provocado y ha empezado la pelea...
—Que haga lo que quiera— bufó frunciendo el ceño— voy a informar ahora mismo a McGonagall y me da igual que sea de nuestra propia casa, le voy a quitar puntos por esto.
Entonces se giró, y como prefecta que era, dijo mirando a las dos personas que se peleaban sin ton ni son como si fuesen descerebrados:
— ¡Vosotros dos! ¡10 puntos menos para cada uno… por idiotas! — y se marchó en dirección al castillo cerrando fuertemente los puños.
Hermione pasó por el lado de Astoria que estaba allí, intentando contarle a Malcolm lo que había sucedido anteriormente con Malfoy pero era incapaz de articular palabra alguna.
Draco corría apresuradamente en dirección a la enfermería. Tenía que ver a Pomfrey cuanto antes para que le arreglase aquel estropicio. Le estaban brotando por la piel todo tipo de granos repugnantes, pero sobretodo lo más importante era que en su viaje rumbo a la enfermería, nadie lo viese con ese aspecto.
''Nadie puede verme así joder. Solo me faltaba esto...maldita zorra, me la ha devuelto. No pensaba que tuviese valor para hacerlo. No debía haber bajado la guardia... asquerosa Granger…''
Cuando llegó a la enfermería, Pomfrey estaba tranquilamente anotando algo en sus pergaminos ya que esa noche no tenía a ningún alumno herido. La habitación estaba vacía y tranquila, hasta que entró Malfoy.
— ¡Arrégleme este desastre! ¡AHORA MISMO! — le ordenó completamente histérico.
Pomfrey se quedó espantada al ver al Slytherin con ese repugnante aspecto.
— ¿Quién le ha hecho esto señor Malfoy? — preguntó intentando disimular una mueca de asco.
— ¡Eso ahora no importa! — gritó aún más fuerte— ¡Deme cualquier poción, el antídoto, lo que sea, pero démelo ya! — le instó.
Pomfrey se acercó apresuradamente a un armario y sacó una botellita pequeña.
El Slytherin se la tomó inmediatamente y se tumbó en una camilla.
— ¡¿Porqué no hace efecto?! — preguntó con desesperación.
— El antídoto tarda algunas horas en hacer efecto señor Malfoy— le explicó— Debería quedarse aquí. Si no quiere que lo vean claro…
— ¿Cuántas horas? — dijo impacientándose cada vez más— nadie puede verme así Pomfrey, ¡NADIE!
— No se preocupe, mañana seguramente estará curado, pero le vuelvo a repetir que debería pasar la noche aquí—le tranquilizó y después se dirigió a su mesa para continuar escribiendo anotaciones en su pergamino mientras suspiraba— Estos niños… como adoran las bromas en Halloween…
''Perfecto — pensó Malfoy mientras se tumbaba en la cama con desgana—ahora Astoria seguramente me tendrá asco... menos mal que esto no durará mucho… o eso espero…pero desde luego Granger no va a salirse con la suya''— y cerró los ojos.
Draco supo en ese mismo instante, que hiciera lo que hiciera, Hermione se la devolvería siempre. Era como una pescadilla mordiéndose la cola, un círculo vicioso del que no había salida, como la Ley del Talión.
Ojo por ojo, diente por diente…
Hermione llevaba todo el fin de semana sin ver ni rastro de Malfoy. Era inevitable, tarde o temprano tendría que verle y no sabía si iba a poder aguantar la risa al recordar al Slytherin mirándose en el espejo como si hubiese visto un fantasma. Por lo menos se consolaba pensando que él no sabía que ella era la responsable de su brote de asquerosos furúnculos que estropeaban su piel pálida y perfecta, típica de un Malfoy. Eso era lo que ella creía, hasta que fue a la clase de herbología que tenía esa misma mañana.
Cuando entró en el invernadero, todos estaban allí. Ron con un ojo morado junto a Harry y Blaise mirándole desde el otro extremo con rabia.
Hermione se acercó a sus dos amigos pero a Ron no le dirigió la palabra por lo ocurrido la noche anterior, aunque él tampoco estaba por la labor, ya que seguía enfadado.
En ese momento, entró Draco en el invernadero, mirando a todos por encima del hombro, y paseándose como si el lugar le perteneciera. En años anteriores, el rubio platino no había elegido herbología para hacer sus EXTASIS, pero al volver a Hogwarts, la había añadido a la lista.
Le lanzó una mirada asesina a Hermione y ella se percató.
''Oh mierda… lo sabe, sabe que fui yo…¿qué hago? Hermione piensa… es Malfoy y seguro que toma represalias, no es que tenga miedo pero…''
— ¡Hermione! — la llamó Harry irrumpiendo en sus pensamientos— deberías hacer las paces con Ron, ya sabes…
— Bueno para empezar, él es el que está molesto— respondió fríamente— yo solo estoy enfadada por el espectáculo que montó anoche con Zabini, creo que fue algo patético e inapropiado.
— Losé, yo opino igual— suspiró Harry encogiéndose de hombros, y justo entonces, la profesora Sprout apareció por la puerta del invernadero.
— ¡Buenos días alumnos! — exclamó con aire sonriente— Hoy vamos a extraer el jugo de la dracanea, con el objetivo de curar heridas provocadas por cualquier objeto que no sea una varita. Como no había plantas suficientes para cada uno, he pensado en dividiros en grupos de tres y así poder repartirlas, por lo tanto, señor Weasley, usted irá con Nott y Potter.
''Que no me toque con Malfoy, por favor Merlín'' — rezó Hermione, pero sus peticiones fueron ignoradas.
—Malfoy usted póngase con Longbottom y Granger— continuó la profesora.
Hermione palideció al ver que se formaba una sonrisa siniestra en la cara del Slytherin.
''Tranquila Hermione, no puede hacerte nada, además estás en clase... y también está Neville…''
La castaña se sentó al lado derecho de Malfoy, quedando entre él y Longbottom, pero el Slytherin no le dirigió la palabra…
El otro Gryffindor se limitó a agarrar una de las dracaneas y comenzó a cortarla.
— Bien quiero que cuando extraigáis el jugo, lo depositéis en este botecito de cristal que os he dejado en la mesa— añadió la profesora Sprout señalando un pequeño recipiente parecido a una probeta— por cierto, utilizar los guantes porque esta planta produce urticaria en la piel. Tened cuidado.
— Granger…— le susurró Malfoy al oído mientras la cogía fuertemente de un brazo, casi haciéndole daño— sé que fuiste tú, y esto no va a quedar así.
— ¿Qué piensas hacer? — contestó enarcando una ceja — ¿Lanzarme una maldición imperdonable? No durarías ni dos segundos en Hogwarts…
— No soy tan imbécil—respondió mirándola con desdén— pero no me ha gustado nada tener que pasar una noche entera en la enfermería por tu broma de mal gusto.
— Bueno Malfoy, esto lo empezaste tú, ¿O acaso no recuerdas el momento en que me metiste en aquella mugrienta jaula?— masculló Hermione.
— No Granger, lo empezaste tú cuando te metiste en mis asuntos el día que estaba teniendo la pelea con Blaise en el pasillo— dijo arrastrando las palabras— sino fueras tan sabelotodo y tan listilla…
Hermione intentó ignorar las palabras de Draco y se acercó más a Neville para preguntarle algo sobre la planta que estaban cortando, pero Malfoy seguía hablando.
— Por cierto, me he enterado por fuentes fiables, que tú y la comadreja ya no estáis juntos…. — se mofó con una risita burlona — que pena… con lo buena pareja que hacíais, me dan ganas de llorar — y llevándose las manos a la cara de forma teatral, dijo — ¡Oh! Que terrible tragedia…
La Gryffindor estaba furiosa y sacó lentamente su varita de la túnica intentando controlarse, pero Malfoy continuaba metiendo el dedo en la yaga.
—Malfoy esto no tiene gracia— susurró Hermione— ¡Ah! y yo que tú me ponía guantes… no vaya a ser que te salgan otra vez ronchas por todo el cuerpo— añadió con sorna.
— Por favor, no discutáis… que sino Sprout… — les interrumpió Neville intentando que ambos entraran en razón y siguieran trabajando.
— Por cierto Granger, simple curiosidad... ¿te dejo él a ti, no? — continuó fastidiándola— No le satisfacías lo suficiente… ya sabes…sexualmente hablando...
Hermione no lo pudo soportar más, y gritó el primer hechizo que le vino a la mente. En ese momento solo quería hacer desaparecer a Malfoy, que cerrara esa boca de serpiente que tenía, que hubiera una explosión nuclear y lo borrase de la faz de la tierra y a ser posible del universo.
— ¡Bombarda!– exclamó sin pensar en las consecuencias, pero rápidamente y gracias a Merlín (porque sino nuestro querido rubio no seguiría en este mundo xD), Draco consiguió desviar el hechizo hacia arriba, con un inconveniente… el techo empezó a derrumbarse y comenzaron a llover escombros por doquier.
Afortunadamente, todos se apartaron a tiempo, a excepción del pobre Neville que estaba gimiendo de dolor tumbado en el suelo, con un enorme escombro que le aprisionaba una pierna.
El invernadero estaba completamente destrozado, pero aún peor… la profesora Sprout estaba tan furiosa que parecía la mismísima reencarnación de Satanás.
— ¡PERO COMO HABÉIS PODIDO! — gritó como si hubiese perdido la cabeza y estuviera a punto de ingresar en San Mungo.
Se acercó a toda prisa a donde se encontraba Neville y con un Wingardium Leviosa consiguió levantar el inmenso escombro que le había roto la pierna.
Algunos alumnos estaban realmente preocupados por el pobre chico, pero otros de Slytherin, como Zabini o Parkinson se reían disimuladamente por el percance que habían causado ''su ya no tan querido'' compañero Malfoy y la sangre-sucia.
Sprout levantó a Neville del suelo y entre ella, Ron y Harry le cogieron y se dirigieron a la enfermería con gran urgencia.
La profesora se paró una vez más y miró con una ira descomunal a los dos alumnos que habían causado el desastre y que aún seguían en estado de shock , inmóviles entre los demás, sin articular palabra.
— ¡Malfoy y Granger! — gritó colérica— No puedo llegar a expresar con palabras lo que ahora mismo siento hacia vosotros, y además tengo que encargarme del pobre Longbottom pero... cuando le deje en la enfermería, iré a informar a McGonagall inmediatamente. No es necesario que os diga que esto os puede costar la expulsión del colegio. Si por mí fuera, así sería….— y se fue con Ron y Harry que cargaban con Neville, camino de la enfermeria, pero antes de desaparecer, les gritó fuertemente:
—¡ Y 50 PUNTOS MENOS PARA CADA UNO!
Ambos se miraron con preocupación y en ese instante fueron conscientes de que las siguientes semanas no iban a ser nada agradables…si es que no eran expulsados claro…
¡Aquí se queda hasta el miércoles! A Hermione se le ha ido un poquito la pinza con lo del hechizo, pero así son los Gryffindors.. no piensan mucho en las consecuencias xDDD y pobrecito Neville... me he pasado un poco jajajaj siempre lo dejo en lo mejor xDD pero dicen qe lo bueno se hace esperar! jojojo! espero que os haya gustado el cap. y me dejeis vuestros REVIEWS para que continúe con esta historieta que me trae loca! ^^
un beso fuertee a todas :D
