hola guapas! he vuelto con el siguiente capítulo! :D los comentarios de las no registradas del anterior cap los responderé por un review :)
Espero que os guste! Un beso a todas!
MALUS MALICIS PARTE 1
San Valentín. El día en que el amor inundaba Hogwarts. El día favorito de Lavender Brown. Esa mañana puso especial atención a su maquillaje... tenía que estar perfecta para conquistar a su Ro-ro.
Se levantó y se dirigió a la cama donde la castaña permanecía dormida.
—¡Mione!— exclamó eufórica— ¡Hoy es el día! ¡Es San Valentín!
— Oh no…— suspiró la castaña tapándose la cabeza con la almohada.
A Hermione no le hacía mucha gracia el día de San Valentín y más si de buena mañana, Lavender la asaltaba a gritos para que se levantase. Sin duda iba a ser un día muy largo...Desde la vuelta de las vacaciones de Navidad y durante todo el mes de enero, los días en Hogwarts habían sido más tranquilos. Malfoy no se metía con ella tan a menudo. Parecía distante, absorto en sus pensamientos, era sospechoso... no sería extraño que estuviera ideando un plan. Un plan que Hermione desconocía y que el Slytherin iba a llevar a cabo durante ese día. La castaña se levantó perezosamente con el pelo totalmente alborotado y tras vestirse medio adormilada, se dirigió al Gran Comedor. Harry y Ron ya estaban allí, deleitándose con el desayuno, sobretodo el pelirrojo que abría su boca desmesuradamente para meter enormes trozos de empanada de calabaza.
— ¡Vaya pintas!— señaló Ron con un enorme muslo de pavo que tenía en la mano al ver a Hermione con ese aspecto tan mañanero.
— Realmente me da igual— contestó con indiferencia— Quiero que se acabe este día, lo antes posible, no lo soporto.
En ese momento Lavender entró en el Gran Comedor exultante de felicidad, clavó su mirada en Ron y fue directa hacia él con una sonrisa llena de promesas y se sentó junto a él. Ron se estremeció al ver los ojos de Brown parpadeando con coqueteo. Parecía que iba a pedirle algo. Algo que él temía.
— Ro-ro, ¿Esta tarde quieres que vayamos juntos a Hogsmeade?— preguntó con una mirada implorante.
— No sé— contestó asustado— ya te diré luego…
Hermione había olvidado por completo que ese día había una excursión a Hogsmeade, pero ella no pensaba ir, prefería quedarse estudiando en la biblioteca, además era San Valentín y seguramente todas las parejitas estarían acarameladas en Madame Pudipié o en Las Tres Escobas.
— ¿Harry tu vas a ir a Hogsmeade?— preguntó esperando oír una respuesta negativa.
— Sí, iré con Ginny— contestó con una sonrisa que le iluminó la mirada.
''Genial, sola otra vez— suspiró— aunque hay mucha gente que se queda hoy aquí para repasar los EXTASIS… iré a ver a Luna… creo que ella tampoco va.''
En ese momento miró en dirección a la mesa de Slytherin, y Astoria Greengrass estaba cogiendo a Draco del brazo como de costumbre.
Él tenía un montón de cartas en la mano que había recibido a primera hora de la mañana seguramente de algunas alumnas de Slytherin. Astoria se las arrancó de las manos, comenzó a romperlas y volvió a cogerle del brazo posesiva sonriendo dulcemente.
En ese momento, Malfoy fijó la mirada en Hermione. Ésta la apartó lo más rápido posible pero sus mejillas se sonrojaron intensamente. Cogió sus libros y salió del Gran Comedor con rapidez.
Después del desayuno, Draco había vuelto a su Sala Común y se había sentado en uno de los sillones para pensar tranquilamente. Pensar en cómo iba a llevar a cabo el plan que había elaborado.
''Después de esto, Granger querrá matarme, pero ella se merece otra humillación por lo que me hizo. Algo que no pueda olvidar''— sonrió con malicia.
El plan era el siguiente: aún mantenía media botella de whisky de fuego guardada en su equipaje. Le había añadido un filtro amoroso para que Hermione se enamorase locamente de él y así tenerla a sus pies y poderse burlar de ella con el resto de Slytherins, pero había un problema: ¿Cómo consegir que la castaña tomase el filtro amoroso? Obviamente no iba a aceptar un extraño y sospechoso regalo suyo y menos en el día de San Valentín.
Era más, descubriría que esa botella llevaba Amortentia, pero el Slytherin había pensado en todos y cada uno de los detalles y gracias a Merlín, disponía de su poción Felix Felicis que había terminado cuatro días atrás. Con la ayuda de la poción podría conseguir que Hermione aceptara la botella, bebiese de ella y se enamorase loca y perdidamente de él. Solo había un fallo en el plan de Malfoy. Su poción estaba mal elaborada y él no lo sabía.
El contenido del frasco que sujetaba con sus manos en ese momento haría que jamás olvidase el día de San Valentín.
Hermione fue a la biblioteca a buscar a Luna, pues algunos alumnos de Ravenclaw le habían dicho que estaba allí.
Cuando entró en la estancia, Luna se encontraba al fondo, sentada tranquilamente en una mesa leyendo un libro.
— Luna, tu no vas a Hogsmeade hoy ¿verdad?— le preguntó Hermione con preocupación.
— No, tranquila— respondió felizmente— prefiero quedarme aquí y leer este libro sobre criaturas mágicas ¿sabes? Iba a ir con Neville pero realmente no nos apetecía demasiado.
— A mí tampoco… estos días…bueno… no me gustan— dijo llevándose una mano a su pelo alborotado.
— ¿Por qué no te sientas? ¿No ibas a estudiar?— preguntó Luna con tono afable.
— Sí claro, pero antes voy a coger un libro de Historia de la Magia de mi habitación que necesito, ahora vuelvo — contestó volviendo a la salida de la biblioteca.
Draco se dirigió a su cuarto para coger la botella de whisky de fuego que tenía en su equipaje. Ya contenía el filtro de amor. Ese día en especial, no hacía frío para tratarse de febrero por lo que el Slytherin había dejado su túnica encima de la cama y solo llevaba el uniforme, con la corbata aflojada y varios botones desabrochados. Sacó de su bolsillo la botellita de Felix Felicis y la observó durante unos segundos.
Tenía un color dorado, más fuerte de lo normal.
''Que raro… juraría que no era tan intensa''— pensó frunciendo el entrecejo y seguidamente abrió el frasquito para llevársela a los labios.
Cuando Malfoy se había bebido hasta la última gota de la poción, comenzó a notar una sensación muy extraña.
Él nunca había tomado Felix Felicis por lo que no sabía que reacción se experimentaba al beberla. Justo entonces, sintió un vacío enorme en su pecho...estaba deprimido y no tenía ganas de hacer nada.
''Menuda mierda de poción— pensó— y encima huele fatal, pero bueno da igual. Lo que quiero es que Granger se tome el filtro amoroso, eso es…Ahora tengo que buscarla. ¿Dónde estará? Se supone que la porquería esta debe llevarme a algún sitio.''
Cogió la botella de whisky con Amortentia y fue en dirección al Gran Comedor a toda prisa, mientras todo el mundo lo miraba como si una bludger hubiera golpeado tan fuerte su cabeza que lo había dejado demente.
Cuando traspasó el umbral, no halló ni rastro de Hermione. Solamente estaban Goyle y Zabini sentados desayunando en la mesa de Slytherin junto con Pansy.
— Oye Draco, tienes muy mal aspecto— dijo Blaise.
— ¿A sí? Pues no debería— contestó extrañado, ya que con la poción debería estar en su todo su esplendor.
Malfoy no había comentado nada sobre su plan al resto de chicos de Slytherin... lo tenía reservado.
— ¿Por cierto, dónde mierda está Malcolm?— preguntó con preocupación al darse cuenta de su ausencia.
— Hag dichogg algo de quegg iba a hablar con la sangregg-suciag— contestó Goyle mientras seguía engullendo.
— Joder— masculló Draco y salió del Gran Comedor.
"¿Qué le pasará a éste hoy?"— se preguntó Blaise con desconcierto al ver el comportamiento del rubio platino.
Hermione volvía en dirección a la biblioteca para comenzar con un día intensivo de estudio, cuando vio que en el otro extremo del pasillo se encontraba Malcolm Baddock y que la llamaba.
— ¿Qué quieres?— preguntó malhumorada.
— Que vengas conmigo a Hogsmeade— le rogó — solo te pido eso.
Hermione no quería ir con ese imbécil de Slytherin a pasar una tarde amorosa en Madame Pudipié o a Las Tres Escobas, pero por alguna extraña razón, sin ser consciente, su voz contestó y se quedo sorprendida con la respuesta.
— Está bien, iré...
''¡Pero si no quiero ir!¡¿ Por qué demonios he dicho que sí? ¡No lo entiendo!''
— Deberíamos ir, todos se han ido ya, me alegro que cambiaras de opinión —dijo Malcolm muy contento cogiéndola del brazo y marchándose.
Hermione siguió a Malcolm sin oponer resistencia... era como si no tuviese voluntad propia.
No entendía absolutamente nada, claro que no sabía que la poción que había tomado Malfoy provocaba el efecto inverso. Todo lo que él no deseaba que sucediese, estaba pasando, y eso incluía el deseo del Slytherin de que la castaña no fuera con Baddock a Hogsmeade.
Draco recorrió todo el castillo en busca de Hermione, pero sus esfuerzos eran en vano. No la encontraba. Quizás estaba en la Torre de Gryffindor, la opción de que estuviese en Hogsmeade quedaba totalmente descartada.
Llegó al retrato de la Dama Gorda y esperó a que algún alumno saliese de la Sala Común para preguntarle donde se encontraba la castaña y fue entonces cuando apareció Harry.
—¿Qué estás haciendo aquí Malfoy?— preguntó sorprendido.
— ¿Dónde está Granger? — dijo evadiendo la pregunta.
— En Hogsmeade, se acaba de ir.
— ¡¿En Hogsmeade?! — se escandalizó — ¿Con quién está, Potter?
— Creo que se ha ido con alguien de tu casa, pero no se con quién — contestó extrañado por la expresión del rostro del Slytherin — ¿Para qué la buscas?
— No es asunto tuyo Potter— masculló arrastrando las palabras y luego se fue a toda prisa rumbo a Las Tres Escobas.
''Mierda, ¿y si está con Malcolm? ¿Y si se besan? ¿Pero en que mierda estoy pensando?''
Draco sentía que todo le estaba saliendo mal, pero eso era imposible, se había tomado la poción y tarde o temprano debía darle resultado. Miró la botella de whisky que llevaba en la mano comprobando si se había derramado pero estaba intacta. Pronto se encontraría con Granger y llevaría a cabo su plan.
Hermione llevaba largo rato en las Tres Escobas. Se estaba tomando una cerveza de mantequilla con Malcolm y en la otra mesa estaba Ron con Lavender, que finalmente había aceptado las súplicas de ésta y había ido a Hogsmeade con ella por hacerle un favor, aunque cada vez que Brown se acercaba demasiado, el pelirrojo la repelía como si tuviese la Peste Negra. Por otra parte, Harry y Ginny aún no habían llegado.
— ¿Te lo estás pasando bien?— preguntó Baddock muy sonriente.
— ¡Mucho!— exclamó Hermione eufórica— ¡Esto tenemos que repetirlo Malcolm!
''¡PERO QUÉ ESTOY DICIENDO! ¡YO NO SOY ASÍ! ¡ ¿QUÉ ME PASA?!''
La Gryffindor no sabía qué hacer, estaba desesperada, pero no tenía control alguno, era como si fuese una marioneta y alguien la estuviera manejando.
En ese momento Malcolm se acercó más a la castaña y sus miradas quedaron a escasos centímetros.
Baddock alzó su mano y la deslizó entre el pelo alborotado de Hermione y se aproximó para besar sus labios.
La Gryffindor acercó los suyos antes de tiempo y le besó apasionadamente.
Ron que lo había visto todo se levantó de un salto. Sus ojos se abrieron desmesuradamente, pero no fue el único en reaccionar así, pues justamente Draco acaba de entrar por la puerta de Las Tres Escobas y había presenciado la escena.
Hermione sintió que palidecía. No sabía que era peor, el haber besado a Malcolm Baddock, o que el Slytherin y Ron hubieran presenciado el acto como si se tratase de una obra de teatro.
— ¡¿Pero qué mierda estás haciendo?!— dijo Malfoy acercándose a Baddock y dándole un puñetazo en la nariz que lo tiró al suelo.
Malcolm se levantó lo más rápido que pudo y le dio otro puñetazo a Malfoy en la boca, reventándole el labio inferior.
El dueño de Las Tres Escobas se puso furioso y los echó de inmediato, incluyendo a Hermione.
— ¡Vergüenza de alumnos! ¡Cada día Hogwarts está peor!— gritó y luego volvió a entrar en la estancia pegando un portazo.
— ¡Quiero hablar con ella Malcolm!— exigió Malfoy con un brillo siniestro en sus ojos grises — Vete al castillo, o haz lo que te dé la gana, pero lárgate de una jodida vez.
— Si así te callas….— suspiró Baddock y comenzó a andar en dirección al castillo mientras se tapaba la hemorragia de la nariz con un pañuelo.
Hermione no sabía lo que estaba ocurriendo y justo entonces vio que Draco llevaba una botella en su mano. Algo le decía que bajo ningún concepto debía aceptarla.
— Granger, ¿por qué le has besado?— preguntó furioso— y sé que has sido tú la que se ha adelantado, así que no me digas que no querías.
— ¡No lo sé Malfoy! ¡No entiendo nada!— contestó la castaña tan sorprendida como él.
Draco no podía contener la ira, pero en ese momento recordó que tenía el whisky de fuego en la mano y que tenía a la Gryffindor delante. Ya se preocuparía por lo de Malcolm más tarde.
— Oye Granger… quiero que aceptes esto— dijo entregándole la botella — considéralo un regalo.
— ¿Y por que iba yo a aceptar un regalo tuyo, que además está a medias? No pienso quedármelo — dijo con desconfianza.
— ¡¿Pero qué dices?!— exclamó extrañado el Slytherin.
''Joder debería aceptarla, se supone que la poción me iba a ayudar, ¿Por qué mierda no la quiere?''
En ese instante aparecieron Goyle y Zabini con un montón de ranas de chocolate, varitas de regaliz y grageas de todos los sabores.
— ¿Qué haces hablando con ésta, Draco?— preguntó Blaise aproximándose al rubio platino.
— Nada…— dijo desviando la mirada a otro punto.
— ¡Anda!¡ Whisky de fuego!— exclamó Goyle.
— ¿No estarás pensando en regalárselo a la sangre-sucia?— se mofó Blaise.
— No imbécil, es mío— contestó Draco con arrogancia.
— ¡Nosotros aprovecharemos mejor esa botella!— exclamó Goyle arrebatándosela de las manos.
— ¡Yo quiero un trago!— exclamó Blaise eufórico.
— ¡NO! ¡QUÉ MIERDA HACÉIS! ¡NO! — gritó Malfoy.
Pero Draco no tuvo tiempo de retener a sus amigos... Era demasiado tarde. Se habían bebido hasta la última gota.
Bueno bueno...ahora Draco tiene un gran problema... le ha salido el tiro por la culata xDDDD a saber que ocurre ahora que Blaise y Goyle se han bebido la botella... nada bueno, eso seguro xD y la pobre Herms parecía un títere xDDD espero que os haya gustado! Un beso muy fuerte... y por último... REVIEWS y Draco os dará su Whisky de fuego para enamoraros locamente :P (aunque no creo que nos haga mucha falta jijijiji)
