He vuelto con el siguiente capítulo de ¿Cuál es tu recuerdo Draco? El comienzo del viaje. ¡A partir de ahora veremos las peripecias a las que se van a tener que enfrentar la serpiente y la leona!

Contestaciones a las no registradas:

Emma Felton: Querida Emma, ¿cómo estás? lo que me dijiste del one-shoot sinceramente no lo sé, supongo que cuando tenga alguna idea, que ya las he tenido, pero necesitaré más tiempo, así que supongo que será en verano xDD tengo una preguntita que hacerte pero cada vez que publico se me olvida xD ¿por qué no te haces una cuenta en fanfiction? :B más que nada es porque no puedo contestarte hasta que vuelvo a actualizar u.u en cuanto a lo que me dijiste de la cama... ¿solo la cama? ¿no crees que habrá cosas peores que tendrán que compartir? hahahahahahaha :P en fin... no quiero adelantar nada jajajaja te dejo con el capítulo! ya me dirás! Un besito muy grande guapa! :D

Guest: me alegra que te guste la historia! :D aquí he vuelto con el siguiente capítulo! Un beso muy grande :)

Rosyr: mi querida Rosyr, no te imaginas como me río cada vez que me cuentas tus ideas alocadas, tu imaginación es desbordante hahahaha en cuanto a lo de golpear lo primero que pillas, hoy yo he estado en ese estado crítico. He tenido un día horroroso... menos mal que ahora me relajo escribiendo y hablando con vosotras jejeje :) Un besito muy grande nena! Espero que te guste el nuevo capítulo :)

natalie malfoy: aquí estoy contestándote públicamente jajajaj como a ti te gusta xDD entre bigbang theory y mis fics vas a terminar loca perdida jajajajaja( en San Mungo por lo menos) me alegro de que te hayas echo por fin la cuenta! A ver que te parece este capi! Un beso muy grande :)

y ahora, la lectura :) Un beso, tyna fest!


EL INICIO DE UN VIAJE DIFÍCIL DE OLVIDAR

— ¡Pero qué estáis haciendo los dos...!— exclamó Ron alarmado al ver la cadena que unía a Hermione y a Draco.

— La vieja— respondió secamente Malfoy aproximándose a donde estaban todos los alumnos esperando nerviosos con los equipajes.

— Seguro que hay un modo de deshacerlo...— dijo Harry intentando encontrar una solución.

— No— le cortó Hermione— por desgracia solo McGonagall puede deshacerlo. Vamos a estar así hasta nueva orden.

— ¿Entonces qué va a ocurrir? ¿Vienes al crucero?— preguntó Ginny ilusionada sin darle mucha importancia al hecho de que su amiga estaba atada a Malfoy indefinidamente.

— Que remedio…— suspiró.

McGonagall salió al fin al patio de la entrada donde se encontraban todos junto con Ringuil, Hagrid y Slughorn. Sacó unas copas doradas de pequeño tamaño y las depositó con un Wingardium Leviosa por distintas partes del patio.

— ¡Silencio por favor!— demandó la directora para que todo el mundo le prestara atención— Como el barco de mi compañero Trinsky Folesdal se encuentra en un lugar lejano de difícil acceso, vamos a utilizar estos trasladores para llegar a la isla desde donde embarcaremos. Quiero que os coloquéis en grupos de cuatro o cinco personas para cada copa. Si es posible tal y como os adjudiqué para los camarotes. Los profesores iremos juntos en otro.

Hermione bufó al pensar en las chicas con las que tendría que compartir el traslador. Miró a Malfoy y al ver la expresión de su rostro se percató de que él no parecia estar muy contento.
Se acercaron al traslador donde estaban Lavender, Parvati, Daphne y Pansy y pusieron las manos que tenían atadas por la cadena encima de la copa dorada. Inmediatamente desaparecieron y volvieron a aparecer en un bosque poco denso de coníferas en el que había un estrecho río que desembocaba en el mar. Una vez estuvieron todos los alumnos reunidos, McGonagall indicó el camino y tras atravesar una serie de matorrales salieron a un extremo de la isla. Un gigantesco barco de metal oscuro y brillante se encontraba atracado junto a un pequeño muelle. Era tan sumamente grande que los alumnos se quedaron sin habla.

— No había visto algo parecido en toda mi vida— dijo Seamus sin parpadear.

A Neville le había causado tanta impresión ese monumento que no podía cerrar la boca.

— Vaya, me pregunto qué misterios nos aguardará este viaje…— murmuro Luna sonriente.

Draco miró a Hermione con aprensión, comenzó a caminar por la arena mientras maldecía y se dirigió a la escalerilla de proa con la intención de subir al barco.

— Malfoy no vayas tan rápido— bufó Hermione mientras él la arrastraba consigo— el equipaje pesa mucho.

Draco se limitó a ignorarla y siguió hacia delante. Cuando iban a subir por la escalerilla, un hombre regordete y pelirrojo se asomó desde el barco.

— ¡Minerva!— exclamó alegremente—¡Habéis llegado antes de lo que pensaba! ¿Así que estos son tus alumnos?

— ¡Hace mucho que no nos veíamos Trinsky! Veo que te va bien con el negocio. Tu barco desde luego es abrumador.

— Ohh sí…—afirmó— y esperar a que lo veáis por dentro.

Trinsky sacó una varita de su bolsillo y tras murmurar unas palabras, una puerta de metal que había a popa se abrió y todo el equipaje fue volando rápidamente hacia allí. Una vez dentro la puerta se cerró.

— Subid, nos vemos ahora— y se desvaneció.

Los alumnos comenzaron a subir por la escalerilla, que era algo estrecha. Cuando le tocó a Hagrid casi se quedó atascado pero tras un gran esfuerzo consiguió llegar arriba. Estaba tan cansado... como si hubiera escalado una montaña.
Draco subió tirando de Hermione y cuando al fin estuvieron todos arriba se sorprendieron nuevamente ya que el interior del barco era aun más espectacular que el exterior.
El barco no tenía cubierta. Estaba completamente cerrado por unas enormes cristaleras por las que penetraba la luz solar. El suelo estaba cubierto por gruesas alfombras rojas de las cuales no se podía ver el final y era mucho más grande de lo que aparentaba por fuera. Era como una gran ciudad. Había gente por todas partes. Magos sin duda, de todo el mundo y aparentemente adinerados, pero ni rastro de muggles.

— Bien, antes os enseñaré las instalaciones y luego os indicaré donde están vuestros camarotes. Espero que está semana lo paséis muy bien porque tenemos de todo para los magos jóvenes— explicó Trinsky con estusiasmo.

— Mira comadreja— dijo Draco haciendo alarde de su macabro humor, señalando a Trinsky— el tío este ¿no será algún familiar perdido de tu madre?

Hermione no lo pudo evitar y aprovechando que tenía su mano atada a la de él le dio un fuerte pellizco.

— ¡Ahh!— gritó de dolor— joder Granger como vuelvas a hacer eso, te juro que no llegas al fin de semana.

— Deja en paz a Ron imbécil, no quiero que le digas nada— murmuró al ver que McGonagall los estaba observando atentamente— Deja tus estupideces si no quieres que estemos atados toda la vida.

Draco se dio cuenta de que la directora estaba pendiente y paró.
Tras un largo recorrido por el barco, Trinsky estuvo enseñando algunas de las instalaciones de las que disponía el lugar. Aquello tenía absolutamente de todo. Restaurantes por doquier, tiendas de todo tipo: ropa, libros, regalos, suvenires, una pista de patinaje sobre hielo interminable e incluso un teatro. En la parte baja del barco había una piscina gigantesca que podía verse desde cualquier planta. Los alumnos nunca habían visto nada igual. En otra parte se hallaban numerosas discotecas, que se suponía que eran para la juventud mágica del momento. Y lo más curioso era que en una de las plantas había un parque de atracciones. Disponía de todo: montaña rusa mágica, atracciones de agua con toboganes incluidos, casa del terror, campo de quidditch, incluso juegos en los que había que romper botellas con bludgers para conseguir premios.

— ¡Esto es genial!— exclamó Lavender dando saltitos.

— ¡Lavender nos podemos ir de compras luego, hay muchísimas tiendas!— le dijo Parvati eufórica.

Ambas se cogieron de las manos y comenzaron a dar saltitos como si estuviesen enloquecidas.

Una vez terminó el recorrido de una de las partes del barco, Trinsky indicó a todos donde estaban sus respectivos camarotes y les informó de que en cada puerta estaban los nombres de los grupos que anteriormente McGonagall le había mandado por escrito con una lechuza.
Los grupos de alumnos se fueron cada uno a su camarote y la directora se dirigió con el resto de profesores al suyo.

— El nuestro es el 287— dijo Pansy con desgana al ver que su plan se había echado a perder porque la sangre-sucia iba a estar pegada a Draco todo el viaje.

Hermione se acercó a la puerta y su nombre no figuraba en la lista. Era lógico porque McGonagall había enviado la carta hacía días y ella supuestamente no iba a ir.
Trinsky explicó a los alumnos que para abrir las puertas del camarote solamente tenían que colocar su varita en una especie de sensor que había situado junto a la puerta. El sensor tenía memoria por lo que nadie que no fuera propietario de la habitación podría abrirla.
Pansy sacó su varita y tras aproximarla al laser rojo, la puerta del camarote se abrió.
Lavender y Parvati chillaron como locas al ver el interior de la habitación.
Era inmensa, probablemente más grande que el salón de la casa de los Malfoy. El suelo era de madera y las paredes blancas. Al fondo había unas escaleras que bajaban y daban acceso a un jacuzzi. En los extremos de la habitación había una cama de matrimonio para cada uno, una zona de estar con cómodos sillones y un mini bar abastecido con todo de tipo de bebidas y comida.
Pansy y Daphne también se quedaron sorprendidas por lo lujoso que era todo aquello y no pudieron evitar sentirse satisfechas.
Lavender dejó el equipaje al lado de una de las camas que estaba situada junto a un gran ventanal que llegaba hasta el suelo, desde el cual se podía ver el mar y fue a abrir el armario para guardar sus cosas. Se quedó boquiabierta al ver que estaba lleno de ropa. Toda de última moda y alta calidad. La chica cada vez estaba más contenta por haberse apuntado al viaje. Había merecido la pena. Buscó por todos los cajones del armario y sacó un bikini de color rojo.

— ¿Ya te vas a meter en el jacuzzi?— preguntó Pansy sorprendida.

— Venga Pans, olvida el pasado, coge un bañador y vente con nosotras— respondió refiriéndose a ella y a Parvati— tú también Daphni.

No me llamo Pans tontaina— dijo malhumorada— pero al ver que las dos chicas seguían dando saltitos y llamándolas con la mano para que fuesen, finalmente se rindieron y se dirigieron al armario para coger sus respectivos bikinis.

— Granger, a ti no se te pasará por la cabeza meterte en el jacuzzi, ¿verdad?— inquirió Malfoy.

— Tranquilo, ni aunque fuese lo último que tuviera que hacer en mi vida— le espetó.

— Será mejor que bajemos a Le Trivet, que ha dicho la vieja antes que íbamos a comer allí todos— sugirió.

— Sí, paso de que nos pongan perdidos de agua— contestó Hermione sin apartar la vista de las chicas que ya estaban metidas dentro del jacuzzi salpicando agua en todas direcciones.

Cuando fueron a salir, Hermione se percató de que solo había cinco camas y eran seis personas en la habitación.

''Mierda…''— pensó parándose en seco al entender que ella no figuraba en la lista, por lo tanto, era la que sobraba.

— ¿Qué pasa Granger?— preguntó Malfoy extrañado al notar que tenía que tirar de la cadena que los unía para poder andar.

— Nada…nada…— dijo evitando su mirada.

Prefirió no decirle nada porque sabía que se pondría como loco. Ni muerta iba a dormir en la misma cama que él. De todas formas aunque hubiera habido otra para ella, por culpa de la cadena tampoco hubieran podido dormir separados pero Malfoy aún no se había percatado, y eso que supuestamente era listo. Hermione iba a procurar portarse bien para que McGonagall se arrepintiera y los liberase antes de que llegara la noche, pero lamentablemente eso no iba a suceder.
Salieron de la habitación y Hermione pegó un portazo.

— Oye, ¿tú por qué no has pagado el viaje, sabelotodo?— preguntó Draco frunciendo el ceño.

— He escuchado a McGonagall hablando con Trinsky y le ha dicho que tú y yo íbamos en el mismo pack y parece que no ha puesto objeciones. Supongo que por eso no habrá puesto otra cama…— se calló al darse cuenta de que se le había escapado ese maldito detalle.

Malfoy se quedo tan blanco como una sábana.

— Oh no… ni de coña— soltó una risa histérica— La vieja nos va a soltar ahora mismo como yo me llamo Draco Malfoy— y salió corriendo mientras Hermione le gritaba para que ralentizara la marcha. No quería caerse al suelo porque ella no podía correr tan rápido.


— ¡Esta cama es mía!— dijo rotundamente Blaise, tumbándose encima de las impolutas sábanas— Potter y Thomas poneros lo más lejos de mí. No quiero que se me contagie algo— añadió mirándoles con aprensión.

— Tranquilo yo tampoco quiero pillar nada raro— respondió Harry soltando su equipaje.

Desde luego no estaba nada contento por la compañía que iba a tener durante esos días pero tenía que aguantarse y vivir con ello. No tenía más remedio. Al menos, Dean estaba con él pero seguía siendo el ex de Ginny y eso no le hacía mucha gracia.

— ¡Aquí hay comida!— gritó Goyle entusiasmado al abrir una puerta junto al mini bar y encontrar bolsas con ranas de chocolate, empanadas de calabaza y todo tipo de grageas.

— Siempre está pensando en comer…— murmuró Dean a Harry sentándose en su cama.

Todas las habitaciones eran iguales por lo que ellos también tenían un jacuzzi.

Zabini se levantó de la enorme cama y se aproximó al mini bar en busca de algo.

— ¡Ajá!— exclamó al descubrir una botella de whisky de Fuego entre los licores— Esta noche voy a disfrutar de lo lindo— añadió mientras bailaba con la botella en la mano por toda la habitación.


Luna había cogido el bikini más llamativo que había encontrado en el armario. Siempre le gustaba vestir con colores extravagantes.

— Yo también me voy a meter en el jacuzzi ahora mismo— dijo Seamus mientras corría apresuradamente con un bañador en la mano para cambiarse en el lavabo.

Neville se quedó sin habla al ver a Luna saliendo del cuarto de baño en bañador. Nunca se había fijado en ella de esa manera, pero al verla así, con tan poca ropa, no pudo evitar que cierta parte de su cuerpo se elevara involuntariamente.

— Ohh no…— murmuró y se tumbó bocabajo sobre su cama tapándose la cara con la almohada intentando pasar desapercibido.

Luna al ver el comportamiento tan extraño de su amigo se acercó a él.

— ¿Estás bien Neville?— preguntó en voz baja amablemente mirándolo con preocupación.

Neville sintió un escalofrío que le recorrio todo el cuerpo. La voz de Luna susurrándole tan de cerca no le ayudaba a mejorar la situación en la que se encontraba.

'' Piensa en cosas feas, cosas feas. Voldemort sacándose un moco, cosas feas, cosas feas y asquerosas''— se decía así mismo una y otra vez.

— No me pasa nada…— contestó al fin sin despegar el rostro de la almohada.

— Entonces ven con todos al jacuzzi— dijo Luna acercándose a él y acariciándole el pelo.

— Eso, deja de vaguear— añadió Ron lanzándose encima tan bruscamente que el pobre Neville no pudo evitar pegar un grito.


Cuando llegó la hora en la que McGonagall había citado a los alumnos para comer, todos se dirigieron a uno de los muchos restaurantes del barco. Supuestamente el de mayor relevancia: Le Trivet.
Trinsky había dado orden de que ese restaurante estaba exclusivamente reservado para los alumnos de Hogwarts durante esa semana, debido a que era el más grande y allí tendrían espacio de sobra.
Cuando entraron en el restaurante, unas lámparas de araña gigantescas colgaban del techo y había grandes mesas circulares por toda la estancia.
Aquello parecía la escena de los caballeros de la tabla redonda, solo que había muchas más personas.
Todos se sentaron y Hermione y Draco comenzaron a discutir.

— Ahí están Harry, Ron y Ginny, me da igual lo que digas, pero yo quiero ponerme allí— ordenó la castaña.

— No Granger, vamos a la mesa donde están Zabini y Pansy. Paso de aguantar las tonterías de San Potter y la comadreja mientras yo esté comiendo— le espetó mientras pegaba un tirón de la cadena para ir en dirección a donde estaban las serpientes.

— ¡Para Malfoy!— gritó Hermione irritada, forcejeando como podía— Mira lo echamos a suertes. Si sale cara vamos a donde están Harry y Ron y si sale cruz… entonces hago lo que tú quieras.

Draco la miró intensamente con sus ojos de hielo, taladrándola.

— ¿Lo qué yo quiera Granger?— preguntó esbozando una sonrisa perversa— Eso podría interpretarse de muchas formas…

Hermione puso los ojos en blanco e ignorándolo por completo, sacó un galeón de su bolsillo y lo lanzó al aire.


PREGUNTAS PARA EL SIGUIENTE CAPÍTULO:
1.¿COMERÁN CON LOS GRYFFINDORS O CON LOS SLYTHERINS?

2.¿Que tendrán que hacer Draco y Hermione juntos?
A) Ir a la piscina.
B) Subirse en la montaña rusa mágica.
C) Patinar sobre hielo.

REVIEWS SI NO QUERÉIS TENER PESADILLAS CON VOLDEMORT SACÁNDOSE LOS MOCOS XDDD

UN BESO A TODAS, TYNA FEST :)