Grito con todos sus pulmones, era doloroso pero a la vez tan jodidamente placentero… miro fijamente como las sobras volaban sobre su cabeza en una danza tétrica y cerró los ojos aferrando sus manos y uñas a la piel, a aquella tonificada espalda masculina, al cuerpo que tanto placer le estaba dando y al ser al que le estaba dando vida y sangre… solo un poco más, abrió la boca completamente en un grito mudo mientras se corría, mojando su ropa interior… oh, los labios se sentían tan tibios y vivos ahora.
Despertó, su cabeza estaba dando vueltas… estaba en una de las tantas recamaras de la Mansión metida entre las puras y frescas sabanas de seda, oh ¡maldita sea! podía sentir su frente punzando y no podía recordar cómo había llegado ahí, negó tocando su cabeza las pesadillas estaban haciendo todo más confuso.
-"Despierta"
Poso sus pies en el suelo y se levanto, no podía apartarse tanto tiempo de Bruce.
Bajo por las escaleras con un vaso de zumo de naranja, había traidor suministros el día anterior, o quizás el día anterior a eso, tomo un sorbo haciendo un pechero el sabor era un tanto desagradable cuanto más tomaba su estomago mas gruñía en desacuerdo, bajo el último escalón recibida con el trinar de los murciélagos y fue directo al ataúd, quizás era el mejor momento del día para dormir pero necesitaba asegurarse de que el moreno estuviera bien, así que levanto la tapa solo para ser recibida por el vacio. Abrió los ojos como platos y miro a su alrededor frenética en busca de la figura oculta.
-"¿Bruce?"
Su pecho estaba empezando a martillar ante la falta de respuesta.
-"¡BRUCE!"
Alzo la voz mucho mas fuerte caminando, estaba oscuro pero podía distinguir las formas de la cueva, ¡y nada! Oh mierda… estaba dando vueltas demasiado rápido cuando un estruendo en el piso superior atrajo su atención, miro hacia arriba y otra vez, largas pisadas mientras arrastraban algo pesado.
Camino con sigilo, no esperaba a nadie más en la casa, solo Bruce pero incluso él llegaba a atemorizarla en sus momentos… el corredor estaba abandonado, miro hacia las escaleras, donde percibió una macha muy particular, paso sus dedos por el fluido que enseguida pudo identificar como sangre; ¡sangre! el rojo casi parecía cobrar vida entre sus dedos y solo lo miro fascinada durante segundos.
-"Estábamos tan cerca de lograrlo"
Murmuro humedeciendo sus labios mientras buscaba en su bolsillo el crucifijo (esta vez sí daría resultado) y siguió por las escaleras.
Las manchas de sangre llegaban hasta la recamara en la que había estado durmiendo, entro para encontrar a un tipo inconsciente, tenía la piel pálida y un vendaje en el cuello que parecía muy profesional.
-"¿Bruce?"
Un periódico estaba sentado en la cómoda, lo miro, ¡dios! Había pasado un mes, ella apenas había tenido noción de una semana ahí, miro al suelo el tipo gemía.
-"Te voy a traer un obsequio por la mañana"
La voz sonaba profunda, sin vida mientras susurraba en su oído… y tenia tanto frio.
Negó tocando su frente, ¿de dónde venía ese recuerdo?
Evito mirar al hombre la sangre a su alrededor la estaba empezando a poner ansiosa. Toco nuevamente el bolsillo de su bata sentía el peso del crucifijo; y ¿Qué se suponía que debía hacer ahora? Bruce había cedido a la sed, había bebido sangre nuevamente y arruinado sus posibilidades, ¡maldita sea! Cerró los ojos y solo los abrió nuevamente al escuchar el ruido del agua cayendo en la ducha, resoplo hondo dando unos pasos, no tenía un nada para clavar en su corazón pero con el crucifijo seguro podría someterlo, metió su mano hasta el fondo de la bolsa y tomo el metal.
-"¡Joder!"
Saco sus dedos ante la quemadura ¿qué coños había pasado?, tenia ámpulas en los dedos… se dejo caer en la cama mirando la piel enrojecida en busca de una explicación, ¿Qué significaba? Saco el crucifijo gimiendo y soltándolo en el suelo, maldita sea, dolía.
-"Estará esperando a los pies de tu cama"
La rubia negó con la cabeza en la almohada, estaba temblando.
-"Tienes que alimentarte"
Parpadeo un par de veces sus ojos estaba húmedo, y su pecho subía y bajaba, no podía ser verdad, no debía.
-"NO"
Murmuro pasando su mano por su boca, porque no noto las pesadas cortinas antes… se levanto y las abrió levemente solo para ser golpeada por un ardor inhumano, las cerro de golpe, agitada dejándose caer al suelo.
¡NOOOO!
Cuántas veces se había lamido los labios desde que vio la sangre y por qué no le prestó más importancia a su malestar de estomago por poco de jugo, cerró los ojos siendo bombardeada por imágenes, sus pesadillas… estar en el suelo de la cueva mientras era penetrada por los colmillos y drenada poco a poco, esa sensación orgásmica tan vivida… abrió los ojos, ¡el aullido de perro! en sus primeros sueño.
Miro a su alrededor, ¿Cuánto tiempo había sido esto?, dirigió su mirada a la puerta del baño donde sabia que Bruce estaba limpiando la sangre de su cuerpo, grrr, sentía tanta ira, cerró los ojos apretando la quijada moviendo con lentitud sus dedos por su cuello.
-"¡Dios!"
Cuchucheo evitando sollozar conteniendo las lágrimas en sus ojos, movió sus dedos y negó recargando su cabeza en la pared.
-"¡Oliver!
Sus yemas tocaron las heridas en su cuello.
*Fin*
