¡Hola chicas, aquí traigo el capítulo 17 de ¿Cuál es tu recuerdo Draco? ¿Comerán con las serpientes o con los leones? He ahí la cuestión... como vistéis en el anterior capítulo, el crucero era muy lujoso y tenía de todo. Espero que los chicos se diviertan. Yo al menos la liaría de lo lindo hahahahaha! En fin, espero que os guste el nuevo cap!
Por cierto, he tenido problemas a la hora de contestar los reviews porque me va muy mal internet y no me dejaba enviarlos! Espero que os hayan llegado a todas las respuestas :)

¡MUCHAS GRACIAS A TODAS POR VUESTROS REVIEWS! :D

y para las no registradas:

Emma Felton: ¡Querida Emma! Como sé muy bien lo horrible que es la selectividad... te deseo mucha suerte y esperaré con ganitas para cuando tengas la cuenta :D jejeje con respecto a las preguntas... ¿ducha? en fin... ya lo averiguarás hahahaha! ya sabes que no me gusta dar pistas ni adelantar nada... el motivo por el que me puse a escribir dramiones... no sé ni por dónde empezar xD bueno... una amiga mía siempre me estaba hablando de fanfiction y diciéndome que había fics muy buenos... pero yo ahí todavía no me había entusiasmado con el dramione. De hecho a mí en un principio siempre me pareció bien Ron/Hermione aunque no me terminaba de convencer del todo... y en cuanto a Draco, lo amo desde siempre... jejeje un día hace unos cuantos meses, me dio por meterme y leí Lija y terciopelo (hasta que no me lo terminé no paré jajajajaj) y a raíz de ahí, empezó todo jajajaja este fic estuve a punto de no subirlo. (De hecho borré cinco capítulos xDD pero al final me decidí y lo subí :)) en fin... ya te contaré un día con más detalle porque si no me enrollo como una persiana y no paro JAJAJAJA espero que te guste este capítulo guapa! Un beso muy grande :)

Rosyr: jajaja más de una vez se te ha olvidado escribir el nic, pero tranquila! Sé que eres tú hahahaha! yo a esas horas prefiero no tocar el teclado porque no sale nada bueno xDD con respecto a lo del moco... ¿qué puedo decirte? Cuando estaba escribiendo esa parte se me ocurrió y empecé a descojonarme yo sola jajajaja ahora cada vez que veo a Voldemort en las películas me lo imagino metiéndose la varita de Sauco por el agujerillo hasta el infinito y más allá XDDD en fin, prefiero no dar detalles hahaha muchas gracias por esperar mis actualizaciones como agua de mayo :D aunque solo el hecho de ver mayo me pone histérica... porque ni te imaginas la que me espera este mes... que susto... termino ya la carrera y tengo 23746287 exámenes... seguramente desaparezca dos o tres semanas del mapa... pero bueno, haré lo que pueda! jejejej últimamente parezco un zombi andante xDD espero que te guste el nuevo capítulo! y sabrás si has acertado o no! Un beso muy grande guapa! Y espero que pases un buen fin de semana :) P.D: Me alegra que te gustasen los dos one-shoots, ya sabes que yo siempre aunque escriba de otra pareja, meto dramione como sea jejejej :) y el del Bosque prohibido seguramente lo terminaré pero cuando ya acabe la carrera y tenga más tiempo! Un besito!

y ahora... os dejo con la lectura ;)


UN FUEGO INTENSO

La castaña esbozó una sonrisa de oreja a oreja al ver que había salido cara.

— ¡Has hecho trampa Granger!— exclamó Malfoy furioso.

— Al contrario que a ti, a mí no me gusta jugar sucio Malfoy— le espetó mientras tiraba de la cadena de plata para arrastrarle hasta la parte de la mesa donde estaban Harry y los demás.

Draco bufó. No tenía absolutamente nada de ganas de aguantar a toda la cuadrilla de estúpidos Gryffindors y ya bastante difícil se hacía todo aquello con Granger pegada a él las veinticuatro horas del día.

Mientras la leona conversaba con los demás, Malfoy se limitaba a poner oídos sordos y a esperar con ansia la comida que les iban a servir, pues estaba hambriento.
Se acercaron los camareros con relucientes bandejas de plata y las dejaron sobre la mesa. Aquello tenía una pinta deliciosa. Al Slytherin se le hizo la boca agua al ver un suculento pavo asado cortado en porciones. Cogió una y la puso en su plato. Un problema surgió rápidamente. Cuando fue a llevarse un trozo a la boca, la mano de Hermione tiraba de la de él puesto que los dos intentaban comer al mismo tiempo.

— Madita vieja— tronó Malfoy elevando la voz más de lo que pretendía. Miró rápidamente a McGonagall pero por suerte no se había dado cuenta.

La cuestión era que Draco era zurdo y Hermione diestra, lo que hacía que a la hora de comer tuvieran bastante dificultad para llevar a cabo la tarea.

— Deja de quejarte tanto…—dijo irritada— ya comeré yo con la mano izquierda.

Ella misma se sorprendió al ver que había cedido muy fácilmente, pero estaba tan desesperada porque McGonagall los soltara antes de que anocheciera que estaba dispuesta a hacer cualquier cosa, incluso llevarse bien con Malfoy.

Neville permanecía sentado al lado de Luna mientras comía. No podía quitarse de la cabeza esa imagen de Luna en la habitación cuando la había visto semi-desnuda. Sentía calor, demasiado calor para esa época del año. Un fuego intenso recorría todo su cuerpo y jamás había experimentado nada igual. Ya no la veía como a la dulce y pequeña Luna. No podía dejar de imaginarla una y otra vez con ese bikini.

— Neville ¿no tienes hambre?— preguntó Luna al ver que su amigo tenía la mirada perdida y apenas había probado la comida.

— Ehh sí, claro— contestó sacudiendo la cabeza para salir de aquel estado de aturdimiento. Sentía una mezcla de ansiedad y excitación que no le resultaba nada cómoda.

— Deberías haber venido antes con nosotros al jacuzzi— dijo sonriente acercándose más a él haciendo que se estremeciera visiblemente.

— Tío ¿estás bien?— añadió Seamus al ver su reacción.

— Sí… es solo que me duele un poco el estómago— resolló dejando el tenedor encima de la mesa. Siempre había visto a Luna como una buena amiga... no entendía por qué ahora estaba reaccionando como un idiota ni por qué tenía ese nuevo sentimiento hacia ella.

Una vez terminaron el almuerzo, McGonagall les dio la tarde libre a los alumnos para que recorrieran el barco. Había muchos lugares a los que ir por lo que algunas chicas como Lavender o Parvati fueron de tiendas a comprar ropa, suvenires y regalos para sus familias y otros se dirigieron a la pista de patinaje que se situaba en una de las plantas superiores del barco.
McGonagall y Hagrid también fueron ahí, mientras que Ringuil y Slughorn decidieron explorar los bares que había por la zona.

— Sería conveniente que todos nos pusiéramos por parejas— sugirió McGonagall a los alumnos mientras se sentaban en unos banquitos para colocarse los patines— pueden ponerse con quien lo deseen. Yo iré con Hagrid.

— Profesora McGonagall, no sé patinar…— intentaba aclarar el gigantón con preocupación.

— Oh por favor Hagrid, pero si es muy divertido. Ya verá como no es para tanto... solo hay que deslizarse— le animó Minerva mientras le cogía del brazo y se adentraban en la pista.

Astoria quiso aprovechar la ocasión y se dirigió hacia Draco para preguntarle si quería ponerse con ella pero justo entonces vio a Hermione junto a él y recordó que estaban atados quién sabe por cuánto tiempo.

— La muy zorra…— masculló mirando a la castaña con odio. Su voz sonó maliciosa e insultante.

Pansy que estaba en el otro extremo de la pista y se había puesto con Zabini, parecía estar pensando lo mismo ya que no apartaba la vista de Draco. Estaba tan distraída mirándole que resbaló en la pista nada más entrar.

— Granger no es que me quiera poner contigo, es que no tengo más remedio— bufó el rubio platino con desgana.

— Lo sé Malfoy… obviamente si no estuviéramos atados, tú no serías mi pareja en la vida— le espetó.

Draco sintió como si le lanzasen un jarro de agua fría a la cara ante aquel comentario. Le molestaba el hecho de que le rechazara así porque absolutamente todas hubieran deseado ser su pareja para cualquier cosa. Sin embargo Granger no y eso afectaba a su ego. Le fastidiaba enormemente.

— Pero lo estamos— contestó secamente— así que ya va siendo hora de que te pongas los malditos patines y entremos ahí de una puta vez.

— Si dejas de tirar de mi mano probablemente pueda ponérmelos— se quejó Hermione mientras se quitaba uno de sus zapatos.

A Draco no le hacía mucha ilusión lo del patinaje pero sabía que tanto él como Granger estaban desesperados por ser libres y si daban buena impresión a McGonagall, todo acabaría mucho antes.

Una vez entraron en la pista, Draco se resbaló y al caer de culo arrastró consigo a Hermione tirándola encima de él.

— Joder Granger, quítate de en medio, me estás aplastando— se quejó mirándola con mala cara.

— Perdona Malfoy, si tú no te hubieses caído nada más entrar, ahora no estaría encima de ti— se mofó pero notó como le subía el color a la cara — por lo que veo no es que seas muy bueno patinand...

— ¡Cállate!— exclamó intentando levantarse pero volvió a resbalar y acabaron ambos nuevamente en el suelo helado.

Hermione no pudo evitar reírse. Aquello tenía su gracia.

— En navidad, cuando era pequeña solía ir con mis padres a patinar…—comenzó a explicar— solo cógeme de la mano.

Draco frunció el ceño pero no tenía elección. Todo eso del patinaje no se le daba muy bien y cuanto antes acabara, mejor.
Hermione se levantó lentamente agarrándose como pudo a una de las vallas que rodeaban la pista y Malfoy la imitó.

Una vez estuvieron de pie, mirándose frente a frente, la castaña cogió su mano y se soltó de la valla.
Una sensación vibrante recorrió el cuerpo del Slytherin. Aquella mano tan cálida sujetando delicadamente la suya que era tan gélida fue algo más que agradable. Su corazón se aceleró y no pudo evitar que su pálida piel se sonrojase por unos instantes.
Instintivamente, su mano apretó la de ella posesivamente.
Hermione se estremeció al notar que se encontraban demasiado cerca, más que nunca. Su cuerpo volvía a arder. Sentía un fuego intenso como la noche en que lo llevó a su cuarto y lo desnudó. No entendía en absoluto aquel sentimiento pero cuando vio como la miraba Malfoy, supo que él estaba sintiendo exactamente lo mismo.
Se deslizaron por la pista muy despacio hasta que el Slytherin comenzó a pillarle el truco.

— ¿Ves? Tampoco es tan difícil— dijo Hermione esbozando una pequeña sonrisa.

— Supongo que no…— respondió desviando la mirada – Nunca me hubiese imaginado que tú me ibas a enseñar a patinar.

— Y quién me hubiera dicho a mí que iba a patinar contigo...nada más y nada menos— le lanzó una sonrisa burlona mientras seguían patinando lentamente por el centro de la pista y todas las miradas se centraban en ellos.

El Slytherin tuvo que morderse la lengua para no reírse. Se estaba divirtiendo... no quería que Granger lo supiese, no podía darle esa satisfacción y mucho menos mostrarse débil ante ella pero no quería soltar su mano. Era tan cálida, tan suave…

''Joder primero lo de Malcolm, luego lo del cuarto de baño de Prefectos y ahora esto. ¿Qué coño me pasa?¿No será… que me siento atraído por ella?No… imposible. ¿Pero cómo paro esto? No puedo evitarla con la porquería de cadena que nos sujeta a todas horas… a lo mejor si me acuesto con ella… todo termina, joder ¿en qué estoy pensando?''
—pero en ese instante alguien chocó fuertemente contra su espalda haciendo que tanto él como Hermione cayeran una vez más a la pista.

Esta vez la leona permanecía en el suelo y Draco encima, apoyando sus manos en el frío hielo.

Hermione se quedó paralizada. Se encontraba inmersa en sus ojos. Eran tan claros...
Sin embargo, la voz de alguien interrumpió ese momento en el que pareció que el tiempo se había detenido.

— Si no estuvierais en medio no me hubiera chocado contra vosotros— se quejó Ron mientras los miraba molesto.

Seguramente chocó a posta contra ellos al ver que estaban demasiado cerca... aún seguía sintiendo algo por Hermione y no le gustaba nada la escena que acaba de presenciar entre ella y su más odiado enemigo.

Malcolm que estaba al fondo de la pista junto con Astoria tampoco es que estuviera muy contento con aquello. Sus sospechas se hacían cada vez más evidentes. Primero Draco le hizo la nariz añicos porque Hermione le había besado. Supuestamente había puesto la excusa del estatus de sangre y ahora acababa de verles juntos, demasiado juntos. Malcolm sabía que Malfoy sentía algo por la castaña. Algo fuerte e intenso a pesar de que no quisiera reconocerlo.

— Tienes suerte de que no tenga aquí la varita comadreja— dijo Draco mirándole con desprecio mientras se incorporaba para levantarse.

— No empecéis por favor— suplicó Hermione al ver que McGonagall estaba cerca de ellos observándolos como un halcón.

Ron bufó y se limitó a seguir el camino para molestar esta vez a Harry y Ginny que se encontraban demasiado acaramelados al otro lado de la pista.

Después de una tarde muy intensa, todos los alumnos se dirigieron a sus camarotes para descansar un poco y prepararse, antes de bajar a cenar.
Hermione y Draco se encontraban ante un serio problema al ver que la cadena no se aflojaba a la hora de ducharse.

— Joder se supone que esta debería ser una de las excepciones que mencionó la vieja— resopló intentando estirar la cadena pero era imposible.

— Tendremos que esperar…— suspiró Hermione.

— No sé tú Granger pero yo no pienso estar un minuto más sin ducharme. Además, he sudado y apesto— contestó malhumorado.

— ¡¿Pero se te ha ido la cabeza?!— exclamó molesta— ¿Acaso crees que me voy a meter desnuda contigo en la ducha? Desde luego te falta un tornillo Malfoy…

— No seas estúpida Granger... ya te gustaría pero siento decepcionarte. No estoy interesado en tablas de planchar— repuso en un tono jactancioso — ponte un bikini.

Hermione lo miró con odio durante unos segundos y luego no tuvo más remedio que aceptar.

— Está bien pero no quiero que se entere nadie porque sino…— le amenazó señalándole con un dedo.

— Tranquila Granger, no soy tan imbécil como para soltarlo a los cuatro vientos, ¿Quieres que haga el ridículo? Quién sabe lo que pensarían los de mi casa.

"Aunque Malcolm se enfadaría bastante"— no pudo evitar esbozar una sonrisa maliciosa al pensar en ello.

— ¿Y cómo se supone que nos vamos a cambiar de ropa?— preguntó Hermione con la voz algo temblorosa.

— Cierra los ojos mientras yo me pongo un bañador— propuso Draco sin poder disimular un tono de diversión en la voz.

— ¿Y quién me garantiza a mí que los mantendrás cerrados cuando yo me cambie?

— ¿Piensas que voy a perder el tiempo mirándote?— su voz sonó engreída— Definitivamente estás loca. No eres mi tipo Granger.

Hermione deseaba que el suelo se abriera y se la tragara. Estaba harta del rubio infantil, pomposo, insensible, egocéntrico, ignorante...

— Si quieres ducharte, tendrás que vendarte los ojos mientras me cambio. Si no te quedarás como estás... tú eliges— le espetó Hermione.

Draco la miró intensamente. Necesitaba ducharse y estaba harto de discutir con la sabelotodo. Quería terminar de una vez. Por Circe, si solo era una ducha... que pasaría cuando tuvieran que dormir juntos.

— De acuerdo pero tú también te taparás los ojos Granger.

Hermione asintió y fueron a buscar un pañuelo por la habitación.

La leona encontró un fular de seda negro en el armario. Eso serviría.

— Tú primero— dijo Hermione dándole el fular. No se fiaba de él pero no tenía más remedio. No sabía cuanto tiempo iban a estar en esa situación tan desesperante.

Un leve rubor cubría sus mejillas mientras el rubio disfrutaba divertido viéndola tan abochornada.

— Pónmelo tú Granger y asegurate de cubrirme toda la cara. No quiero asustarme, no me gustan las películas de terror— ¿por qué lo ponían tan cachondo esas tontas discusiones?

Hermione le ató el dichoso fular con brusquedad. Tenía que controlarse si no quería matarlo alli mismo.

Malfoy soltó un chillido que casi la dejó sorda.

— ¡¿Qué pretendes Granger?! ¡¿Vaciarme los ojos?!

— Eres un idiota. Tendría que haberte tapado la boca para que no pudieses decir tantas tonterías— por Merlín... era insufrible.

Hermione, al no sentir los ojos grises del rubio mirándola, suspiró aliviada.

— ¿Te pongo cachonda Granger?— preguntó engreído con una sonrisa ladeada— Vete acostumbrando... suelo causar esa sensación.

— Oh si por su puesto, sobre todo por tu maravilloso carácter.

— Por lo menos yo no sueno como si me hubiese tragado un diccionario.

— Eres un cretino—farfulló.

—Ten cuidado Granger— dijo Draco que seguía con los ojos vendados. Curiosamente, a Hermione en ese momento no le parecía tan peligroso.

La leona comenzó a ponerse el bikini vigilando que el rubio no la mirase, intentando mover lo menos posible la mano encadenada y cuando estuvo lista, le retiró el fular.

Él se mantuvo en silencio. Se había distraído completamente. No recordaba ni una sola palabra de la conversación. La mojigata estaba ante él con la barbilla alzada en una pose retadora. La observó bajando de una forma insolente la mirada desde su cara hasta los pechos y subiéndola otra vez, tomándose todo el tiempo del mundo. Volvió a recorrer todo su cuerpo con su mirada de hielo hasta encontrarse con sus ojos miel. Ella en ese momento estaba completamente encendida.

— Ahora te toca a ti Granger— dijo arrastrando tanto la voz que ella creyó sentir su roce.

Sin miramientos, Malfoy le ató el fular y ella quedó cegada. De pronto, se sintió muy vulnerable. Malfoy estaba tan cerca que percibía el movimiento del aire entre ellos.

A pesar de que no podía verle, Hermione escuchaba el sonido de su ropa cayendo al suelo y no pudo evitar sentirse acelerada. Por algún motivo, no dejaba de venirle la imagen de él desnudo a su cabeza. ¿Por qué demonios tenía que estar imaginándose algo así? Cuanto más tardaba Malfoy en cambiarse, más le costaba respirar. Aquello definitivamente estaba siendo una tortura. Draco no llevaba nada de ropa y cuando fue a ponerse el bañador quiso provocarla acercando su mano encadenada a su parte más íntima, rozándola.
Hermione ahogó un grito al notar la protuberancia del rubio.

— ¡¿QUÉ DEMONIOS ESTÁS HACIENDO?!— chilló histérica.

— Ya puedes quitarte eso Granger— dijo entre risas.

Hermione suspiró para intentar calmarse y se retiró el fular de los ojos con manos temblorosas.

Una vez listos, se metieron en la lujosa y dorada ducha. Con suerte Lavender y Parvati aún no habían llegado de sus ajetreadas y locas compras por lo que no podrían cotillear sobre aquello y en cuanto a Daphne y Pansy, se habían ido al camarote de Blaise, Goyle y el resto que las habían invitado a tomarse algo con ellos.
Hermione estaba muy nerviosa. Sola con Malfoy y peor aún, en la ducha. Por suerte sabía que ambos se odiaban mutuamente por lo que el rubio platino no intentaría hacer nada raro. Aunque lo dudaba después de lo que acababa de hacerle. No podía evitar sentirse sofocada y que el cuerpo le temblara.

— ¿Te pongo nerviosa Granger?— dijo intentando intimidarla.

— En absoluto— respondió con toda la seguridad que pudo— Abre el grifo y pásame el jabón.

Cuando empezaron a caer chorros de agua y ambos quedaron empapados, Draco la observó de reojo. Su cabello alborotado estaba completamente mojado al igual que el resto de su cuerpo. Gotas de agua resbalaban sobre ella como si la acariciaran.
El Slytherin nunca la había visto en bikini. Granger siempre llevaba encima mucha ropa por lo que no se podía apreciar bien su figura. Nunca se hubiera imaginado que bajo todo ese desastroso atuendo pudiera esconder un cuerpo tan sexy. Volvió a sentir lo mismo que en la pista de patinaje y tuvo que apartar la mirada para no excitarse más de lo que ya estaba. La boca se le quedó reseca y notaba su cuerpo caliente.
Se apresuró a enjabonarse con la mano libre de ataduras. Quería terminar con esa pesadilla cuanto antes.

— ¿Estás bien?— preguntó Hermione extrañada al ver que estaba más rojo que una gamba— ¿El agua está demasiado caliente para tu gusto Malfoy?— dijo con sorna.

Draco se puso tenso.

— ¡Sí joder! ¿Es que no ves que me estoy asando?— gritó exasperado pero sin saber por qué volvió a mirarla, observó sus labios húmedos por el agua y tuvo que desviar los ojos rápidamente mirando a otra parte— ¿Quieres acabar de una maldita vez?

Hermione se limitó a no contestar y continuó lavándose.
Cuando por fin terminaron con aquella situación tan incómoda para la Gryffindor y morbosa para el Slytherin, Draco se dio cuenta de que debía apagar ese fuego intenso que sentía por ella cuanto antes porque desde luego no era bueno. No estaba seguro de sí se le pasaría a la larga o no pero solo había una solución. Quizás había perdido el juicio pero tenía que intentarlo. Tenía que acostarse con Granger.


Este capítulo va dedicado a: Style-shinigami, Rosyr, Luladark, DeinoO-Dragomir y kionkichin :D ¡Enhorabuena! y a las demás, no os preocupéis! ¡Seguid intentándolo! :D

PREGUNTAS PARA EL SIGUIENTE CAPÍTULO

A)Va a haber una fiesta nocturna en uno de los camarotes:
1- En el de Blaise y Harry.
2. En el de Draco y Hermione.
3. En el de Ron y los Gryffindor.

OS DESEO SUERTE :P