La verdad es que se estaba muy bien en ese lugar, me permití el lujo de sacar algunas fotos artísticas para luego usarlas en mis dibujos, pero no sé muy bien lo que pasó; que mi móvil se apagó de inmediato, cuando estaba segura de que todavía tenía batería de sobra para un par de horas. Probé de encenderlo varias veces, pero nada. Así que como no tenía otra cosa que hacer, pensé que sería mejor ir volviendo.

Entonces me encontré a Kohaku justo detrás de mí. Parecía tan sorprendido como yo, pero rápidamente volvió a su típico mal humor.

-¡Te dije que no vinieras!

-¿Me va a comer un monstruo o algo así?- Dije con sorna.

-Te sorprendería- lo dijo para sus adentros- . Vete.

-¿Por qué?

-Éste no es lugar para ti. Ningún humano...- En ese momento pareció recordar algo. Me miró de arriba abajo. Estaba confundido.

-¿A caso esto es tierra de dioses?- Obviamente, lo dije en plan sarcástico, estaba bastante molesta, pero pareció tener otro significado para él.

-¿Lo recuerdas?- Sus ojos transmitían esperanza.

-¿El qué?

-Este lugar- me miró fijamente- . ¿Me recuerdas?

-¡Entonces sí que nos habíamos visto antes!- Exclamé- llevo bastante tiempo pensándolo, pero no estaba segura de si te había confundido con alguien más, yo...

-Vete.

-Pero...

Suspiró y me acarició la mejilla con suavidad.

-Duerme.

Y no recordé nada más, cuando desperté en mi cama.

¿Un sueño?

Mi móvil sonó de repente. ¡Funcionaba!

Lo cogí rápidamente. Era Naoko.

-¡Chihiro, te tengo que contar! Kohaku es un idiota incompetente.

Vaya sorpresa...

-¿Por?- Le pregunté.

-Nada, unos minutos después de que te fuiste, me pidió si podíamos ir a mi casa. Fuimos, me pidió un vaso de agua, se lo di, ¡y se fue por donde habíamos venido!

-¿Un vaso de agua?

-¡Lo que oyes! Yo, que pensaba que tendríamos una cita...

-Es un idiota.

-¿Y tú qué tal? ¿Qué has estado haciendo?

-Pues... Bueno, me quedé un ratillo por el bosque- no le conté nada sobre mi encuentro con Noshi, aún tenía dudas de que hubiera sido real.

-¿Por el bosque? ¿Pero a ti no te daba miedo?

-Algún día uno tendrá que superar sus miedos... No quiero seguir actuando como una cría de siete años.

-Hmmm... Bien hecho, supongo. Bueno, tengo que colgar, que mis padres me llaman.

-Vale, adiós.

-Adiós.

Me quedé pensativa. ¿Por qué él no quería que fuera allí?

Tendría que averiguarlo. A ver: Contando con lo que pasó esta tarde fuera real, él y yo ya nos habíamos visto antes, y parecía tener algo que ver con esa playa, o lo que fuera. Contando con que eso hubiera sido un sueño, no habría razón por la que él recordara lo sucedido, así que pensé en ir a comprobarlo el día siguiente.

Me puse el despertador veinte minutos antes para ir bien de tiempo, cosa que rara vez sucedía, ya que siempre miraba de apurar hasta el último momento; y me fui directa al instituto, convencida de que él no tardaría en venir, ya que solía ser de los primeros en entrar.

No fallé.

-¿Qué haces tan temprano?- Me preguntó.

-¿Tú me habías visto antes?- Fui directa al grano.

-No.- Respondió con firmeza.

-Entonces iré a ese túnel.

-¡No puedes ir!

-¿Y tú sí? Es más, sé perfectamente que lo de ayer no fue un sueño -ahora sí que estaba segura, esa misma expresión que usaba cuando se hablaba de ese túnel, mi mente nunca hubiera sido capaz de recrearla-. ¿Y por qué solo me lo dices a mí? Sé perfectamente que a Naoko no le dijiste nada al respecto.

-Entiéndelo, Chihiro. Si digo esto es porque no quiero que te pase nada.

-¿Y qué me va a pasar?

No dijo nada.

-Por muchos hechizos que me pongas, no lograrás borrarme a mí- y me fui hacia el aula de dibujo (a esa hora me tocaba arte). ¿Qué diantres acababa de decir? ¿Hechizos? Oh, es verdad, cuando dijo que me durmiera... Él seguramente me llevó hasta mi casa. Entonces...

¡Waaaah! ¿Qué pasaba con ese chico? ¿Y por qué me parecía todo aquéllo tan normal? En otras circunstancias estaría aterrada, pero tenía una peligrosa y horrible sensación de comodidad...

Me estaba volviendo loca, eso debería ser.