Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...

Ángel Oscuro

(Dark Angel)

Un fic de Camaro

Traducción por Apolonia


Dedicado al ninja y kewla...

Bulma sentía como si hubiera tragado un vaso de puro ácido. El caliente líquido bajó por su garganta, cayendo rudamente en la boca de su estómago y floreciendo, enviando cálidas ventiscas de calor en su cuerpo. Su sabor había sido tan increíble como la sensación, podría en realidad haber disfrutado la dura bebida. Pero como era, su garganta quemaba con una intensidad que no había pensado posible. Obviamente notando su estresado estado, Vegeta la miró casi pidiendo disculpas, si tal cosa pudiera ser posible.

"Se llama Lava del Infierno." Le informó indiferentemente, tomando otro fuerte trago, cuidadoso como para no hacerle notar el hecho de que le quemaba tanto como a ella. Para ser honesto, estaba lejos de ser su bebida favorita, dejándolo con casi incontrolables efectos posteriores. El sabor podía ser casi tan maldito como las consecuencias y podía recordar bastante claramente la última vez que había permitido a la malvada sustancia dentro de su sistema.

Bueno... supongo que sería completamente injusto sugerir que recordaba "claramente" toda la experiencia, porque hay factores en esa noche que nunca recuperaría. Pero recordaba más que despertarse vagamente sobre una pila de personas... así es... hombres y mujeres por igual. Había jurado esa noche nunca más bajarse 4 botellas de Lava del Infierno, por supuesto acompañado por la increíblemente adictiva sustancia Ceniza.

Tengo que hacer algunas investigaciones en las Sustancias y Estimulantes Demoníacos pero tendría que concluir que, aunque directos los efectos secundarios son vagos en lo mejor, la droga Ceniza podría ser considerada como el equivalente de la Heroína de hoy en día. Era una negra sustancia en polvo que podía ser inhalada a través de la nariz. y usualmente era para la Realeza y la clase Baja por igual.

Huelga decir que el Rey permaneció en estupor por muchos días, eventualmente arrastrándose fuera de él. Sería injusto decir que Vegeta era un drogadicto por la mayor parte de su imperio, pero como toda realeza, tenía una malvada curiosidad sobre lo desconocido, y como muchos humanos hoy en día, muy experimental.

Pero de nuevo su curiosidad le suplicó soledad y quería demasiado ver los efectos de unos pocos tragos de Lava harían en la criatura de luz. Siendo un Ángel ridículamente protegido, no tenía duda alguna sería inmune a los efectos de la curiosidad y como tal, nunca probablemente se hubiera tropezado con el alcohol. Para sí, rogó que tomara otro. Sólo uno más... Porque sólo hasta el momento se estaba dando cuenta de todo su potencial como para infectarla con su oscura influencia.

¡Allí estaba esa mirada de nuevo! Se mantenía mirándola con una extrañamente divertida mirada. Era la clase de mirada que los pequeños niños daban cuando tramaban algo. También arriesgó una rápida mirada a su vaso, lleno una vez más hasta el borde, por cortesía de la siempre presente sirvienta. Casi parecía como si estuviera ansioso porque ella asaltara a su cuerpo con otro trago. ¿Pensaba que se echaría para atrás en tal desavío? ¡Difícil! Y así, aunque sabía que su garganta se quejaría, hizo como sus instintos le dijeron y tomó el borde del vaso en sus labios rojo rubí. El alcohol se derramó por su garganta como fuego líquido, inflamando su interior con burlas de placer. No podía decir si le gustaba la caliente sensación corriendo a través de su estómago y pecho, o si la despreciaba. Sólo sabía esto... El segundo no era casi tan horrible como el primero, el tercero menos doloroso y para el cuarto... casi imaginó que había adquirido algo de gusto por el líquido.

El tiempo se pasa increíblemente rápido cuando estás bajando tragos a tu cuerpo con un hermoso hombre a tu lado. ¿no? Miró curiosamente alrededor de la habitación, encontrando su indulgencia y la de Vegeta bastante similar a la de todo el reino. En cada mesa, hombres y mujeres, Demonios estaban asaltando a sus agraciados cuerpos con el magma servido. Algunos parecían estar jugando alguna clase de juegos, arrojándose piedras en la copa del otro, el ganador mirando mientras el derrotado inhalaba la maldita bebida. Pero la escena estaba lejos de pacífica. Una pelea o dos habían comenzado y terminado entre las mesas, aunque Vegeta no le prestó atención. Cuando ella vociferó su opinión sobre la seguridad de tales acciones, él había respondido imprudentemente como era de esperarse.

"Es una fiesta. Acostúmbrate a esto." Le dijo, en ese engreído rostro que no podía decidir si quería golpear o besar. Probablemente ambos mientras el alcohol comenzaba a hacer efecto. Ella nunca... ¡sintió algo así antes! La temperatura de su cuerpo había subido mucho más de lo que ella normalmente sentía que era, sus mejillas calientes al tacto. ¡¿Y por qué CARAJO se estaba girando la habitación cuando ella giraba su cabeza?! Cuando miraba de lado a lado, era como si la habitación tuviera problemas en seguir su visión. Pero entonces otra vez. ¿Realmente le importaba? Riendo en voz alta, sabía que no lo hacía. Se sentía sin preocupaciones, se sentía... ¡TAN HERMOSA! ¿Desde cuando había descubierto cuan hermosa era? Era como si de repente la hubiese golpeado. Cada hombre en la habitación la quería. Ella conectó sus ojos con millones de ellos y parecía, cada uno con esa atractiva mirada en sus negros ojos. Todos la querían y ella. Los quería a todos ellos.

Vegeta estaba extático mientras capturaba la seductora mirada de Bulma, viéndola mientras levantaba desafiantemente su quinto vaso a su boca y tragaba el contenido. Vio gotitas rojas mientras se salpicaban por su pecho, filtrándose por debajo de su clavícula y viajando donde... ¡ningún hombre había ido antes! Ella vio sus profundas miradas con sólo una sexy sonrisa que envió fuego al estómago de él... el movimiento de sus pestañas no ayudaba al hecho de que estaba casi lo suficientemente cerca de su escaparado vestido para ver justo sobre cada curva de su voluptuoso cuerpo, haciendo preguntas a la imaginación. Oh... las cosas que le mostraría. La introduciría a un mundo que nunca había visto jamás. Su mundo. Drogas, sexo y maldad. Notando la manera que ella se lamía subconscientemente sus gruesos labios, supuso que ella lo disfrutaría.

Bulma rió sinceramente mientras los ojos de Vegeta se ampliaban en un fallido intento de concentrarse. Pero luego de nuevo, estaba trabajando en su vigésimo tercer trago de Lava. Mientras brillantemente tomaba la copa llena, arrojándola a su garganta, ella vio las hermosamente largas pestañas de él sacudirse. Podía ser tan lindo. ¡¡Todos eran lindos!! Estaba comenzando a tener las más extrañas sensaciones. Absoluta felicidad, había sentido que la agraciada emoción nunca volvería, había vuelto. Paz y armonía con todos alrededor de ella era evidente mientras sonreía con gracia a los muchos Demonios que estaban alrededor de la gran mesa. También notó el brillo en los hermosos ojos del Rey mientras le llenaba una vez más otro vaso, robando toda una botella de un sirviente para su propia eliminación.

"¡¿Crees que un débil Ángel no puede manejar seis tragos?!" Exigió de toda la habitación. Un millón de demonios comenzaron a hablar a la vez, algunos haciendo apuestas si ella era capaz de manejarlo. Poco sabían. ¡Ella había estado planeando en tomar otra de todas maneras! Vegeta sonrió en esa pequeña sexy sonrisa que derrite mi corazón, preguntándole en silencio si tenía las agallas para aceptar ese desafío. Ella alzó una ceja, conectando ojos con él por sólo un segundo más de lo necesario, antes de voltear su suprema atención a la audiencia a mano.

"Seis tragos, ¿no?" anunció en voz alta. Una alentadora ovación fue su respuesta.

"¿Puede un débil pequeño Ángel como YO tomar seis tragos?" Preguntó de nuevo, recibiendo más respuestas y ovaciones. La sonrisa de Vegeta se amplió, mostrando sus orgullosos colmillos. La pequeña diablilla... ¡los estaba alentando!

"¿¡Qué tal siete!?" Gritó ella en voz alta. Arrojando su vaso, tan agraciadamente ofrecido por Vegeta, por su garganta tragó duro. Inmediatamente, ella tomó la botella de su mano, inclinando su cabeza y tomando MUCHO más que sólo un simple trago. ¡La multitud estaba sin habla! Hasta que, la habitación tembló con un atronador rugido de ovación al "débil" Ángel que había avergonzado a su Rey. Pero Vegeta era un buen deportista, mirando en absoluta satisfacción mientras ella tragaba duro, arrojando sus manos al aire y gritando con toda la fuerza de sus pulmones. Él casi cayó sobre su trasero, mientras ella escalaba a la parte superior de la mesa, ¡gritando y aullando mientras se alentaba! Estaba haciendo funcionar a la multitud inmensamente, y silenciosamente Vegeta se preguntó si esa conmoción podría ser escuchada incluso en el Paraíso. ¡No estaría sorprendido su papi si la viera ahora!

"¿¿¡¡QUIÉN AMA A LOS DEMONIOS!!??" Gritó ella, ambas manos en el aire... Un fuerte grito fue su respuesta mientras todos los presentes, salvo los altos Lords y Ladies, copiaban su postura, alzando sus brazos al aire y gritando en voz alta.

"¡¡YO AMO A LOS DEMONIOS!!" rió en voz alta. El lugar estaba empezando a volverse casi inquietante, los gritos y ovaciones de la horda del eco de los Demonios en las paredes. ¡Era positivamente atronador! Vegeta dudaba que escuchara algo así de ensordecedor en su vida. ¡Ni siquiera en batalla!

Bulma se sentía tan bien. Tan ardiente, ¡tan orgullosa! No importaba que estuviera teniendo dificultades en no caerse hacia atrás de la mesa, no que fuera su culpa si lo hacía. Quiero decir... no era su culpa que la creación de madera insistiera en moverse de atrás a adelante, de atrás a adelante. Pero no le prestó atención. Estaba en casa. Finalmente aceptada por gente tan diferente la suya. ¿Alguna vez los de su propia especie la abrazaron de la manera que lo hicieron las criaturas de alas negras? Tan diferente era ella de esta raza, y sin embargo ellos hacían eso a un lado, alentándola con brillante entusiasmo como si ella fuera simplemente otra de los suyos. Podía escuchar sus salvajes gritos y exclamaciones a su aparente valentía.

"¡La amo!" un atractivo hombre adelante dijo. "¡Yo quier un Ángel que pueda beber así!" Sin un momento de vacilación, ella saltó de la mesa, ¡se abalanzó sobre el shockeado demonio y presionó sus labios de lleno y duro contra los suyos! Más ovaciones los elogiaron mientras él envolvía sus brazos alrededor de la figura de ella, moviéndose con la lengua.

Al principio por supuesto, Vegeta había encontrado el comentario divertido, casi cayéndose de su silla en respuesta. Pero mientras la vio tambalearse hacia el hombre y besarlo, pensó que en cualquier momento el verdadero lado demonio escaparía. Había sucedido tan rápidamente, que casi le hacía girar su cabeza. Un momento muriendo de risa, al siguiente perseguido por una indignada doble personalidad. Hubiera hecho volar la pobre alma al olvido, si Bulma no se hubiera alejado justo a tiempo para sonreírle.

"Lo siento," hizo puchero seximente al joven hombre, "me gusta más como besa tu Rey."

En su estado normal, supongo que Vegeta la hubiera hecho volar en añicos por anunciar un tema así de confidencial, pero en este momento, era un enorme alivio y cumplido. Para la consternación del joven hombre, ella se soltó de sus brazos y volvió de nuevo a la mesa. Antes que sus lentos ojos lo registraran, Vegeta la había puesto sobre su regazo, abrazándola fuertemente, todo el tiempo riendo alegremente en una manera que ella lo había visto hacer muy poco. Ella le sonrió alegremente a través de párpados medio cerrados, antes de relajarse ebriamente en su pecho.

"Lo siento, pero este Ángel es mío." Se burló del muchacho, sosteniéndola más cerca. Una mirada de firmes celos se apareció sobre el rostro del muchacho de 19 años de edad, antes de desestimarla y continuar bebiendo. Bulma se recostó en los musculosos brazos del Demonio, mirándolo aturdida. Él le sonrió, descansando tan pacíficamente que casi esperaba que ella se quedara dormida donde estaba sentada.

De repente, ella se movió más cerca a su rostro, recostando su cabeza en el cuenco de su cálido cuello. Gimió juguetonamente en si garganta, haciéndole cosquillas mientras él corría sus dedos a través de su brillante cabello, masajeando su cuero cabelludo. Ella soltó un suspiro aliviado mientras los habilidosos dedos continuaban su dulce caricia. Esto era el paraíso. Sus ojos casi rodaron a la parte de atrás de su cabeza antes de que echaran un vistazo a Radditz, de pie sobre los dos con una clara mirada de satisfacción entibiando sus hermosas facciones.

'Entonces.' pensó para sí mismo, ¡ella está domando a la salvaje bestia todavía.'

Sus ojos se ampliaron en emoción mientras lo veía, y su rostro se iluminó con una sonrisa normalmente exagerada. Saltó de los esperadores brazos de Vegeta y se enterró en el pecho de Radditz, dándole el más dulce, y probablemente el único, ¡abrazo de oso que hubiera recibido jamás! La mirada de Vegeta podría haber prendido fuego el cabello del hombre, pero dando su mirada más de disculpas, Radditz la apretó cariñosamente en respuesta. Ella se alejó, como si Vegeta no estuviera siendo empujado lo suficiente, le dio al atractivamente oscuro Demonio un pequeño beso en los labios. Sus grandes aniñados ojos se ampliaron y por una fracción de segundo estuvo seguro que sería enviado al olvido. Así es como se veía el agrio rostro de Vegeta. Radditz podía haber jurado que que vio las familiares venas de Vegeta se volvían un cúmulo, como siempre sucedían cuando era empujado a sus límites. Pero apenas sacó una botella de una sirvienta que esperaba y comenzaba a engullir de nuevo, pareciendo borrar sus anteriores pensamientos de destrucción.

'Entonces. La Princesa se había vuelto domadora de león también.' Bromeó para sí mismo cuidadosamente. Era sorprendente que Vegeta estuviera tan abierto sobre su atracción por la Princesa. Y aunque ninguno de los dos ebrios lloriqueantes tontos les importara decir una opinión en el momento, eventualmente su afecto hacia el Ángel sería reconocido por lo que era verdaderamente. Prohibido. Pero lo que probablemente lo golpeaba mientras la más extraña era, que a Vegeta no le importaría. El joven Rey de veinticuatro años de edad tenía mucho que crecer en la manera de hacer funcionar un Reino acorde a la tradición.

Y Radditz se preocupaba profundamente por el Ángel, no había error en ese aspecto, ¿pero qué si este emperramiento que el Rey estaba progresando peligrosamente entretenido, eventualmente se volvía más? ¿Entonces qué? Suspiró, ni siquiera queriendo procesar la indeseada información. No podía cambiar la manera que Vegeta sentía nada más que pudiera ordenar al cielo caer. Además, imaginaba que si incluso SÍ progresaba en algo serio, Vegeta nunca lo admitiría. Estaba demasiado lleno de orgullo para tal cosa.

"Cómo estás Princesa," preguntó calurosamente, iluminando su hermoso rostro. Había quedado extremadamente satisfecho en la manera de su "atuendo", como ella tan claramente lo ponía, estaba. Realmente no había esperado que usara el vestido, más eligiéndolo como un juego de palabras que nada. Pero... Suspiró. El Ángel lo había sorprendido de nuevo, yaciendo toda modestia, que había sido criada para apreciar, aun lado y usando un vestido con un aire que sólo la realeza podría poner. Realmente era una princesa.

"¡Estoy bien!" señaló felizmente. Parecía haberse convertido en una nueva persona, tan llena de vida y chispa. Se preguntó en silencio si esto era lo que ella había sido antes de ser capturada, si la mujer en la que se había convertido era sólo una sombra de su antiguo ser. No le gustaba la idea. Disfrutaba del espíritu que se mostraba valientemente.

"Tengo que decirte algo..." susurró, haciéndole gestos para que él se acercara más, cosa que él sólo hizo vacilante, manteniendo un ojo en el sospechoso demonio, aún agarrando la Lava como si alguien mirara e intentara arrebatárselo en cualquier momento. Una maliciosa sonrisa se estiró en sus hermosos labios y un brillo bendijo sus casi cristalinos claros ojos.

"¡Te amo Goku!" Chilló en su oído, tan obviamente más ebria de lo que él había previsto.

Ella rió ante su sorprendida reacción, y como si fuera normal, se hubiera dado cuenta que no había sido por su elevado tono, sino más por sus propias palabras.

"¿Qué?" preguntó, ofendida por su mortalmente enderezado rostro. Se veía tan... se atrevía a decir la palabra... ¡SERIO! No era realmente una emoción que usara a menudo y como tal, parecía... bastante extraña en su rostro.

"¡Acabo de decir que te amo!" Repitió, claramente en la oscuridad en por qué él estaba desestimándola tanto. Él sacudió su cabeza solemnemente, sus feroces ojos examinando los de ella.

"No es eso..." afirmó claramente, casi en una extraña despreciable voz. "Me llamaste Goku..." Con eso, y ni siquiera otra palabra, se alejó de ella, desapareciendo en la gruesa multitud. No sólo estaba perpleja sino herida. Su preocupada expresión se mostraba muy obvia en su rostro y Vegeta honestamente tendría que ser ciego para no notarlo. Él tomó su cintura y la jaló increíblemente amable hacia su regazo, más para acomodarla que otra cosa. La miró con inimaginables ojos de cachorro que simplemente dejaron el corazón de ella en llamas.

"¿Cuál fue su problema?" Preguntó en un tono que, si hubiera estado sobria hubiera reconocido como evidente sospecha.

"Yo... yo no sé." Respondió ella honestamente sacudiendo su cabeza... Entonces lo había llamado de un nombre equivocado... No era un insulto directo o algo. Imprevisibles demonios.

"Bueno... no me preocuparía mucho sobre eso." Vegeta suspiró bajando la vista a ella en peligrosa cercana aproximación. Ella le sonrió casi cariñosamente.

"¿Oh? ¿Y por qué eso?" Preguntó ella. Una sonrisa más grande encontró su camino en el rostro del Demonio.

"Mmmmmm.. Porque tienes cosas más peligrosas por las cuales preocuparte." Con eso... se movió tan lentamente hacia ella, fundido bajo el vinculante hechizo de su siempre presente belleza. Estaba encantando mientras ella cerraba sus ojos, sometiéndose a él mientras él plantaba el más dulce, más tímido pequeño beso en sus labios, antes de alejarse rápidamente de una manera aniñada y mirando profundamente en sus ojos. Ella sonrió, cerrándolos de nuevo y suspirando en bendición, mientras envolvía sus brazos protectoramente alrededor de su fuerte cuello.

Él podía ver que ella se estaba sonrojando ridículamente duro pero sostenía una tentadora cantidad de excitación. Y así, haciendo lo que él sabía que ella quería que hiciera... La besó de nuevo.


¡¡Bien!! Bueno... Me divertí mucho escribiendo oh... Lamento estar ROBANDO ese capítulo. Hahah. Bueno sólo quería decir gracias a todos ustedes que se pegan lealmente a mí contra esas malditas falsas acusaciones que me tuvieron en tal molesta noche. En realidad... todos quieren saber algo divertido... No he dormido... no... No. Ni un guiño desde las 7:30 am de ayer. Genial, ¿eh? Hahah... bueno... ¡¡esta ladrona es devota a sus fans!! Haha... especiales gracias a ninja y kewla como siempre. Ustedes son geniales... también quisiera enviar un grito a mi chica tigerwolf y april bee... hahah... Realmente lo siento algo por esa chica por decir eso... bueno. Casi... casi aparentemente se metió más de lo que podía masticar. Le envié un pequeño correo electrónico desagradable... y no soy la única... realmente pienso que ella es una de las pocas personas en la lista "para matar". Hahah... pero eso es tan maravilloso de ustedes estar pendientes de mí... pero no estoy bastante segura que tendré el próximo capítulo para mañana en la noche... Tengo una entrevista... haha... deseénme suerte... pero eso es en parte por qué estoy sacando esto temprano... me siento mal muchachos... estoy yendo en contra de mi palabra. Pero... qué puedo decir. Sé que ustedes increíbles personas lo entenderán. Amor especial para todo el que dejó reviews... especialmente esas que fueron más allá del deber... hahaha. Sí sí... ya saben quienes son... los amo Camaro oh... también... gracias a GMTcards y a JluvsVeggie. ¡Estoy halada!