El Gran Baile Real I

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Los jóvenes tenían todo preparado para asistir al baile, después de haberse reportado con su supervisora y dueña de la florería, terminaron sus labores del día. Jadelyn y su hermano Christian fueron a casa de André, junto con Beck y Robbie; ahí fueron recibidos por su abuela, Charlotte y hermana, Diana con quienes hablaron durante un rato, comentándoles los planes de esa noche, la abuela de André accedió a cuidar del hermano de Jadelyn mientras ellos asistían al baile. Tal como el joven de tez morena había dicho, su hermana amablemente ayudó a la joven a elegir uno de sus vestidos mientras los tres jóvenes arreglaban sus trajes. Jadelyn se había probado más de quince vestidos, pero ninguoa le convencía, quería lucir perfecta para la ocasión, justo cuando se iba a dar por vencida Diana sacó del fondo de su guardarropas un vestido más, al verlo, la joven de ojos azules supo que ese sería el indicado. Después de que Jadelyn se aseara en el baño de la casa Charlotte y Diana, con la ayuda del pequeño Chris, se aseguraron de arreglar a Jadelyn, le arreglaron el cabello, le escogieron unos zapatos a juego, propiedad de Charlotte y joyas para complementar su atuendo, mientras Beck, André y Robbie se aseaban y alistaban en la habitación de André.

El grupo de jóvenes estaba listo para partir, los muchachos se veían muy galanes y Jadelyn muy hermosa, la joven tomó el ramo de rosas que había conseguido en la florería para regalárselo a su princesa y se dirigió hacia la salida, seguida por los tres jóvenes, todos se despidieron, Charlotte les dio la bendición y les pidió que se cuidasen mientras que Chris se despedía de su hermana con un fuerte abrazo, ella le dio un beso en la frente, le dijo que se cuidara y que volvería lo más temprano que pudiera, la abuela de André le aseguró que se haría cargo de él y lo cuidaría muy bien.

-"No hay nada de qué preocuparse"- aseguró Charlotte despidiéndose de la joven, le deseó suerte y la dejó al cuidado de los otros tres jóvenes.

El grupo de jóvenes se dirigía al palacio mientras tenían una plática, dónde los muchachos hablaban con la joven, para darle consejos útiles, los cuales podría utilizar a la hora de estar con Victoria, ellos le aseguraron a la joven, que las mantendrían juntas lo más que pudiesen durante la noche, ella les agradeció la atención, sabiendo que cumplirían su palabra. El viaje fue corto, para el gusto de todos, al llegar al palacio, vieron que había una larga fila de carruajes esperando llegar a la entrada principal del castillo, también notaron que había mucha gente de mucho dinero, gente importante, y algunas otras personas que conocían del diario, ya que los habitantes del reino también estaban invitados.

Al ver a tanta gente importante, los jóvenes se sintieron intimidados, Beck trató de calmarlos, diciendo que a ellos los habían invitado personalmente, el resto de ellos asintieron y se tranquilizaron un poco, aún, la joven Jadelyn se sentía muy nerviosa, ya que vería a Victoria en su baile, y sabía todo lo que eso implicaba, pero no dejaba que los pensamientos negativos la dominasen. Estaba dispuesta a conquistar a la princesa y confirmar sus dudas respecto a los sentimientos de Victoria hacia la joven.

Al llegar a la entrada principal fueron recibidos por un guardia el cual les abrió la puerta del carruaje, ayudando a bajar a Jadelyn junto con el ramo de rosas y después a Beck seguido por Robbie, al final André bajo de éste. El joven se dispuso a alejar el transporte de la entrada, a André le perturbó que él joven se llevara su carruaje, pero el joven le aseguró que lo tendría listo en cuanto él lo pidiese. Después de darle sus datos al guardia, André les dijo a los jóvenes que podían continuar, haciendo que Beck tomara de un brazo a Jadelyn, escoltándola hacia la entrada, gesto que la joven le agradeció con una sonrisa, él le respondió de igual manera; los dos jóvenes seguidos por André y Robbie subieron los largos escalones de la entrada, cubiertos por una hermosa y larga alfombra color roja, que terminaba en la entrada. En el camino pudieron ver a varias damas escoltadas de igual manera por caballeros muy distinguidos, entre más se acercaban a la entrada, más podían ver a los grupos de personas dentro del palacio. El lugar era enorme, claro, ellos ya habían estado ahí, pero verlo ocupado por tantas personas era otra cosa.

Jadelyn apretó el brazo de Beck de nervios, ver a tanta gente la ponía de nervios. André se acercó y colocó su mano en el hombro de la joven para tranquilizarla, ante el gesto ella sonrió y tomó aire. Al entrar al palacio un mozo se acercó a ellos con una bandeja plateada en mano, ofreciéndoles un bocadillo el cual solo Robbie aceptó, tomando tres canapés y metiéndoselos a la boca de una vez.

-"¿Qué? Tengo hambre"- dijo Robbie al ver la cara de intriga de sus amigos. Ante su confesión ellos rieron, y dirigieron su atención hacia el resto de las personas que los rodeaba. Era un enorme lugar, muy bien decorado, por candelabros dorados y telas del mismo color y blancas. Los jóvenes estudiaron muy bien el lugar, encontrando varios pasillos y puertas que guiaban a otros lugares, algunos los conocían, sabiendo cual guiaba hacia el salón de baile, los demás, los ignoraron.

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Mientras tanto en el palacio, Catherine ayudaba a la princesa Victoria a terminar arreglarse, la dama de compañía sabía lo importante que era para la princesa el verse bien esa noche, ya que, ella le había comentado que existía la posibilidad de que la joven de quien estaba enamorada asistiera. La princesa estaba nerviosa, por lo cual Catherine permanecía apoyándola, dándole consejos y ánimos, lo cual Victoria le agradeció de corazón.

-"Tori, ya es hora de que bajes a recibir a los invitados"- dijo Holly entrando a la habitación de su hija.

-"Hija, ¡te ves hermosa!"- exclamó emocionada la reina al ver a su hija caminar hacia ella tan bien vestida, no es como si estuviese mal vestida todo el tiempo, es solo que, esa noche se veía aún más hermosa. Ante el cumplido de su madre, la joven se sonrojó.

-"Voy madre, estoy lista"- dijo la princesa acercándose a su madre seguida por su dama de compañía. –"Y gracias, tú también te ves hermosa"-. Al salir de la habitación de la princesa se encontraron con Katrina y su esposo Gabriel, acompañados por el rey David quienes aguardaban por la reina y la princesa. El rey David recibió a la menor de sus hijas con un caluroso abrazo, ella la tomó del brazo mientras la reina tomaba el otro brazo de su esposo, el cual la recibió con un beso en la frente. Victoria se encontraba muy nerviosa, lo cual su padre podía sentir, ya que su brazo estaba temblando por el agarre de su hija.

-"Todo estará bien"- le susurró a la joven, esperando que ésta se calmara, lo cual logró. –"Ahora, solo basta esperar por la señal"-.

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De pronto la atención de Jadelyn se centró en las escaleras del fondo, habiendo unas de cada lado las cuales formaban un medio círculo, desde un pequeño balcón en el segundo piso hasta el par de escaleras que descendía hasta llegar al primer piso cuyo barandal estaba decorado por telas de color dorado y blanco. Un guardia se encontraba en cada extremo de las escaleras, dos arriba y dos más abajo, cuatro en total, estaban vestidos en trajes blancos, con adornos dorados, sus rostros tenían una expresión seria. De repente, otro guardia salió del fondo del balcón con una trompeta en mano, al llegar al borde de éste comenzó a tocarla, atrayendo la atención de todos los presentes, el continuó tocándola mientras los dos guardias de los lados extendían uno de sus brazos, en espera de algo, al terminar de tocar el instrumento el guardia se dispuso a anunciar la entrada de la familia real.

-"Damas y caballeros, es para mí un honor para mí presentarles a ustedes a el Rey David VII Vega, acompañado por su esposa, la Reina Holly Vega, y su hija, la festejada, la princesa Victoria Anabel Vega"-. Ante el anuncio, el rey apareció con su esposa y su hija tomadas de cada brazo, sonriéndoles a los asistentes del baile. Al escuchar el nombre de la princesa, la joven Jadelyn fue invadida por la emoción y se liberó del agarre de su amigo Beck, abriéndose paso entre la multitud frente a ella, buscando acercarse paso a paso a su amada, cuidando que el ramo de flores no se maltratara. Victoria bajaba tranquilamente las escaleras, buscando señales de la joven de piel pálida, o de sus amigos, con la mirada, encontró a los muchachos entre los asistentes y sonrió, sabiendo que Jadelyn estaría con ellos, pero después de buscar alrededor de ellos no la encontró.

-"Seguidos por la primogénita de los reyes, la Reina Angela Katrina Veda de Montesquieu, acompañada por su esposo, el Rey Gabriel Montesquieu, un aplauso para la familia Vega"- Los asistentes comenzaron a aplaudir a la familia mientras bajaban por las escaleras, siendo escoltados por los guardias desde el principio, hasta el final.

Con cada paso que daban, sus corazones se aceleraban más y más, sabiendo que en algún momento se encontrarían, Victoria buscaba a la dueña de esos bellos ojos azules entre la multitud frente a ella, mientras que Jadelyn trataba de acercarse a la dueña de la más perfecta sonrisa que había visto en su vida. Jadelyn se abría paso entre los asistentes, mientras Victoria saludaba uno por uno a sus invitados, regalándoles una amable sonrisa, en un momento logró zafarse del agarre de su padre y siguió ella sola, mientras el resto de su familia conversaba entretenidamente con los invitados, logró avanzar entre el mar de personas, de igual manera Jadelyn avanzaba perdiendo de vista a su princesa, pero siempre caminando hacia el frente. Mientras tanto los jóvenes buscaban a Jadelyn al igual que Victoria, pero la joven había adelantado camino, y no la veían por ningún lado. Victoria se alzó en puntillas y estiró el cuello, alcanzando a ver a una joven avanzar hacia ella la cual perdió de vista al buscar acercarse.

De pronto la gente comenzó a dispersarse, dirigiéndose hacia el salón de baile, entre ellos, el resto de la familia real, dejando a Victoria confundida y a Jadelyn arrastrada en la corriente de personas. Los jóvenes, teniendo en cuenta que Jadelyn sabría cuidarse sola, siguieron a la multitud. Rápidamente el lugar quedo ocupado por unos guardias que vigilaban el lugar, poca gente que se había quedado admirando el decorado y dos jóvenes quienes se habían buscado sin cansancio.

Los candelabros hacían que los blancos adornos del vestido de Jadelyn brillaran de una manera discreta, su silueta remarcada por el corset ajustado del vestido, el color de este combinaba con su pálida piel, un bello azul celeste, al igual que hacía resaltar el hermoso azul grisáceo de sus ojos y el negro profundo de su cabello, el cual caía con gracia sobre sus hombros desnudos, gracias a la ausencia de mangas en el vestido, enmarcando su rostro perfectamente, su cuello estaba adornado con un bello collar de perlas igual de blancas que los adornos de su vestido, el cual estaba a juego con la pulsera de perlas de su mano derecha, mano con la cual sostenía un hermoso ramo de rosas rojas, blancas y rosadas. Al ver a la joven aproximarse a ella, la princesa respiró profundo, sintiendo como su corazón se aceleraba, sin duda Jadelyn se veía hermosa.

Una sonrisa se formó en el rostro de la joven de ojos azules mientras admiraba a belleza de piel caramelo frente a ella, vestía un vestido blanco con adornos rosados, su cabello suelto descansaba sobre sus hombros igualmente desnudos, en el yacía una tiara brillante bien colocada, la cual resaltaba el café chocolate de sus ojos y cabello. La princesa se había quedado quieta en su lugar, viendo como Jadelyn se acercaba lentamente hacia ella, sus ojos se encontraron y en ambos rostros se formaron grandes sonrisas. Al estar a poco menos de un metro, Jadelyn estiró su mano mostrándole el ramo a la princesa.

-"E-Esto es p-para ti"- dijo la joven de ojos azules, haciendo una pequeña reverencia ante la princesa y tratando de ocultar el rubor de sus mejillas.

-"V-Veniste"- susurró Victoria buscando creer que la hermosa joven frente a ella no era una visión.

-"C-Claro que vine, Vega"- dijo en un tono burlón Jadelyn, tratando de evadir los nervios que la invadían por dentro.

La princesa soltó una pequeña risa ante el comentario de la joven, tomó el ramo de rosas y las olió cerrando sus ojos, como si en el aroma de estas pudiese encontrar el de la joven frente a ella, ciertamente en ellas había un toque de olor a vinilla y café, pero Victoria ignoraba que este fuese parte del aroma de Jadelyn.

-"S-Son hermosas, m-muchas gracias"- dijo la princesa abriendo sus ojos, tratando de ocultar sus mejillas sonrojadas tras el ramo, gesto que a Jadelyn le pareció adorable.

Victoria hizo un ademán con la mano y de pronto apareció un guardia tras la joven de ojos azules.

-"¿En qué le puedo servir, princesa?"- preguntó el joven en un tono elevado de voz causando que la joven frente a el diera un salto hacia adelante y terminara entre los brazos de Victoria, cuando se recuperó del pequeño susto, la joven se incorporó y se acomodó al lado de la princesa, tratando de ocultar su ruborizado rostro.

-"Llévale estas hermosas rosas a mi dama de compañía, Catherine, ella sabrá que hacer. Por favor y gracias"- pidió amablemente la princesa, extendiéndole el ramo al joven.

-"Como usted desee"- dijo el joven tomando el ramo entre sus brazos haciendo una reverencia hacia la princesa y retirándose en busca de Catherine.

Victoria buscó la mirada de la joven a su lado volteando la cabeza, al encontrarse con esos ojos azules que tanto adoraba sonrió mientras tomaba la mano de la joven, guiándola hacia el salón de baile. Con las manos entrelazadas as jóvenes se abrieron paso entre la gente, que parecía ignorar el hecho de que dos damas caminaran tomadas de las manos, algunas personas las miraban y volteaban la cara, otras no les prestaban atención, pero para las dos jóvenes que iban enganchadas de las manos no importaba nada más en ese momento, ignoraban si la gente las veía, a pesar de el remordimiento que trataban de esconder, ambas se sentían nerviosas al lado de la otra, sumergidas en un silencio entre ellas, a pesar del bullicio del evento.

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Beck, Robbie y André se encontraban conversando con un grupo de jovencitas, cuando al pasar la vista por la multitud, notaron a cierto par de señoritas, Jadelyn y Victoria tomadas de la mano, caminando en dirección hacia el jardín, dicha escena los hizo sonreír, ya que los alegraba ver a su amiga tan feliz, siguieron con la mirada a la inusual pareja mientras se abrían paso entre la gente hasta que se desaparecieron de sus vistas, los jóvenes se miraron entre ellos y con la mirada acordaron no ir tras ellas y decidieron dejarlas a solas, sabiendo que nada malo pasaría y que Jadelyn les clavaría un par de tijeras a cada uno si llegaban a arruinar su momento a solas.

Una vez en lo más alejado del jardín, Victoria dejó ir la mano de la joven, caminando hacia la gran fuente color blanco Jadelyn no podía apartar su vista de la joven de piel caramelo, al llegar la princesa se sentó al borde de ésta y sacudió el espacio de al lado, le hizo un ademán a la joven de cabello negro para que tomase asiento a su lado, el cual ésta obedeció sin dudarlo.

Al sentarse evadían sus miradas, sin saber que decir ambas suspiraron casi al mismo tiempo, lo cual reveló los nervios de ambas e hizo reír a las jóvenes. Jadelyn volteó a ver a su princesa, se veía hermosa a la luz de la luna, su tiara brillaba con el reflejo de ésta, sus mejillas estaban discretamente coloradas y sus ojos se perdían entre el jardín, Jadelyn se maravilló ante la belleza que tenía frente a ella, la cual jugaba con los pliegues de su vestido. Al sentir la mirada sobre ella Victoria volteó, encontrándose con un par de ojos azul profundo que la miraban detalladamente, el rostro al que pertenecían brillaba como la luna excepto que éste tenía un discreto pero lindo rubor rojo del color de sus labios, ninguna sabría decir quién de las dos fue quien se acercó a la otra ni admitirían que en efecto fueron ellas mismas, pero de alguna sutil manera terminaron con sus cuerpos separados por unas cuantas pulgadas, sus rostros separados por unos pocos centímetros.

La mano derecha de Jadelyn se acercó para posarse sobre la mano izquierda de Victoria, la cual estaba sobre la rodilla de la princesa, sin romper el contacto visual sus rostros se acercaban lentamente, aprovechando la soledad del lugar y la ausencia de testigos, Victoria colocó su mano derecha en la mejilla izquierda de Jadelyn, atrayendo aún más sus rostros, disminuyendo los pocos centímetros de distancia entre ellos. Sus corazones latían rápidamente al sentir sus narices rozar, dejándose llevar ambas cerraron sus ojos, sabiendo lo que pasaría. Ambas deseaban terminar con el espacio entre sus labios, pero no se atrevían, sentimientos nuevos florecían dentro de ambas haciendo que estuvieran tan decididas como confundidas, los segundos que habían pasado parecieron horas, sus labios ahora separados por un suspiro hasta que ambas decidieron terminar con su espera y desaparecieron el espacio entre sus labios, fundiéndose en un tierno beso, sus labios permanecían cerrados, no buscaban apresurar las cosas, saboreando el momento, Victoria colocó su otra mano en el rostro de Jadelyn, juntándolas aún más, sin notarlo sus labios se movían en una perfecta sincronía, hasta que la falta de aire se hizo presente haciendo que ambas se separaran.

Sus ojos se encontraron nuevamente, el rojo de sus mejillas era más intenso y en las pupilas de la otra podían ver el amor que sentían la una por la otra, en ellas brillaba el reflejo de la luna y la pasión del beso. Victoria soltó una pequeña risa, seguida por Jadelyn, ambas se sentían avergonzadas, pero a la vez bien por lo que había pasado. El beso bastó para responder las dudas de ambas y para decir todo lo que buscaban expresar sin palabras. Fueron atrapadas por un silencio, para nada incómodo, mientras acomodaban las piezas de lo que eran sus sentimientos en sus mentes, hasta que el silencio fue interrumpido por la voz de Katrina quien se encontraba buscando a su hermana.

-"¡Tori! ¿Dónde estás?"- gritaba Katrina mientras se abría paso entre el jardín. Al llegar al fondo, encontró a su hermana al lado de Jadelyn, quien se levantó rápidamente e hizo una pequeña reverencia, seguida por Victoria quien solo se acercó a su hermana.

-"Supongo que has de recordar a Jadelyn, la joven de la gran florería"- dijo Victoria señalando a Jadelyn, Katrina asintió.

-"Por supuesto, buenas noches Jadelyn"- dijo Katrina saludando a la joven de ojos azules quien le sonrió discretamente.

-"¿Nos disculparías a mi hermana Tori y a mí por un momento? Hay alguien a quien debe conocer"-

-"C-Claro, no hay p-problema"-

-"Descuida, luego te la regreso, es cuestión de unos minutos, o lo que tarden charlando"- dijo Katrina guiñándole un ojo a su hermana tomándola de la mano y alejándola de Jadelyn.

-"E-Esta bien"- dijo la joven mientras veía a las hermanas Vega desaparecer entre los arbustos del jardín.

Al encontrarse sola la joven volvió a sentarse al borde de la fuente, recordando lo que había ocurrido entre Victoria y ella, con una sonrisa en su rostro cerró sus ojos y se dejó caer en el borde de la fuente, recostándose en éste, dejándose llevar por el sabor a fresas que la princesa había dejado en sus labios…


Debo admitir que la escena del final me dió un paro cardíaco al escribirla, Oh ambas son tan tiernas estando juntas

¿A quien conocerá Victoria? ¿Por que Katrina le guiñó el ojo? oh oh...

En fin, Review porfavooor, quiero saber que piensan sobre el beso y lo que pasará en el baile :3