Tú eres todo lo que necesito.

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-"¡Estúpida salvaje! Haré que desees nunca haberme conocido, y cuando lo haga, la princesa junto con el trono serán míos, ¡Esto no se va aquedar así!"- el joven de ojos marrones maldecía mientras se abría paso entre la gente, con pasos fuertes y empujando a cualquiera que se encontrara en su camino. Se detuvo un momento para disimular su molestia y acomodarse el traje, sacudió la tierra de sus pantalones y de su saco, paso sus dedos por sus largos cabellos y suspiró.

-"Nadie se mete con Steven Daniel Carson y vive para contarlo"- dijo para sí mismo el joven antes de tomar camino, dirigiéndose hacia donde se encontraban sus padres, esta vez solos, al verlos les dirigió una sonrisa la cual le devolvieron.

-"¿Y bien?"- pregunto el padre del muchacho.

–"Se presentó un pequeño inconveniente"- una mueca se formó en el rostro de sus padres. –"Pero nada que no pueda resolver"- sonrió con malicia el joven, seguido por sus padres.

-"Ese es mi muchacho"- exclamó con alegría Jonathan mientras le daba a su hijo una palmada en el hombro.

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-"Por más que me encante estar así, deberíamos entrar"- Jadelyn tomo la mano de Victoria, retirándola de su rodilla, dispuesta a levantarse.

-"Pero no quiero volver, prefiero estar aquí"- Victoria dijo formando un puchero, entrelazó sus dedos con los de Jadelyn, causando que su mirada se dirigiera hacia ella –"A solas"- la princesa se acercó hacia el rostro de la joven de piel blanca causando que sintiese un escalofrío en su mejilla al sentir un suspiro salir de los labios de Victoria, –"contigo"- dijo antes de plantar un dulce y lento beso en la colorada mejilla de Jadelyn.

Cerró sus ojos al contacto de los labios con su piel, saboreando el momento. Por más perfecto que fuese todo en ese momento entendía que debía terminar, algo dentro de ella le decía que debía alejarse de ahí lo más pronto posible, pero su corazón le dictaba quedarse al lado de la joven de piel canela. Tomó aire mientras abría sus ojos, los cuales comenzaron a humedecerse, todo era demasiado hermoso como para ser verdad, un nudo se formó en la garganta de la joven, no creía merecer el beso de la princesa, ninguno de los que le había dado, sus labios abrían una herida en su piel y en su corazón.

Tomó de los hombros a la joven y la alejó de ella, en sus ojos podía ver la confusión que la invadió, debía detenerse antes de lastimar a Victoria, de lastimarse a sí misma.

-"Princesa, e-esto está mal"- dijo Jadelyn levantándose de la fuente, mientras Victoria la veía con preocupación.

-"Jade, regresa"-.

-"¡¿Para qué Victoria?! ¿Para poder seguir con ésta farsa?"- una lágrima resbalaba por la mejilla de la joven, con su voz ahogada en sentimiento, y su corazón abrumado.

Demasiados sentimientos en una noche.

-"¿De qué farsa me hablas?"- Victoria se levantó de la fuente acercándose hacia la joven frente a ella quien le daba la espalda.

-"Tu eres la heredera al trono, ¡Por Dios!, yo solo soy una estúpida florista"- dejó escapar una risa burlona.

–"Vaya, ¡No sabes absolutamente nada de mí! Deberías estar con alguno tus múltiples pretendientes, en cambio estás aquí, ¡Engañándote!, engañándonos, ¿Acaso no te das cuenta de que esto está mal?"-.

-"Jade, ¿Cómo puedes decir eso? El amor nunca está mal"-.

Victoria podía sentir como su corazón resistía el dolor de sus palabras, eran como veneno. Ecos que resonaban en su mente.

-"¡¿Qué no vez?! ¡Ambas somos mujeres! No es natural, yo no puedo ser lo que tú quieres. Mi lugar no está aquí."- lágrimas bajaban descontroladamente por la mejilla de Jadelyn, su pecho temblaba, su corazón se rompía.

–"Hazte un favor, y aléjate de mí, no nos ilusionemos más por una fantasía, algo que no podrá ser"-.

Victoria posó su mano en el hombro de la joven, pudo sentir como temblaba por un momento, antes de que esta volteara, liberándose de su agarre.

-"¡No me toques!"-.

Los ojos de Victoria se llenaron de lágrimas inmediatamente, los de Jadelyn desbordaban, sus ojos azules perdidos entre tanta humedad, sus mejillas llenas de caminos trazados por las lágrimas que se escapaban un tras otra y su voz llena de tristeza.

-"Jade, por favor, escúchame"- rogó Victoria tratando de contener las lágrimas, la desesperación la agobiaba, no entendía la situación del todo, pero tenía idea. Sabía, en el fondo de su conciencia, que lo que hacía estaba mal, que la actitud de Jadelyn estaba justificada. Su mente le decía que dejara de engañarse, que dejara de engañar a Jadelyn.

Pero su corazón le rogaba que no la dejase ir.

-"No te vayas, por favor"-.

Ella era lo mejor que le pudo haber pasado, no podía darse el lujo de perderla, y menos si sabía que lo que ella necesitaba, lo que ambas necesitaban, era ese amor. Un amor diferente, no como el amor de un familiar o de un amigo; un amor del cual solo leía en novelas, un amor que creía imposible de encontrar. Un amor que solo podría sentir por Jadelyn. Menos de 24 horas había estado con ella, pero sentía que la conocía de toda la vida, que si la dejaba ir en ese momento, no se lo perdonaría por el resto de sus días.

Victoria estaba dispuesta a todo por estar con ella.

Los sollozos de Jadelyn le partían el corazón, tomó aire y se acercó nuevamente a ella, sus miradas se encontraron, entre la humedad de sus ojos podía ver como Jadelyn trataba de contener el llanto, como le volteaba la cara para que no viese como lloraba.

-"Por favor"- dijo Victoria antes de acercarse aún más a la joven quien no se inmutó ante su acto de valentía.

-"Mis sentimientos hacia ti, no son una farsa"- con la palma de su mano Victoria limpió sus mejillas.

-"No hay lugar donde prefiera estar en este momento que aquí"- Nuevamente posó su mano en el hombro de la joven bajo su rostro, la princesa pudo sentir el aliento húmedo que se escapaba de sus labios chocar con su mano.

-"No hay nadie con quien prefiera estar que contigo"- la princesa terminó con la distancia entre ellas, al sentir sus cuerpos juntos por un caluroso abrazo Jadelyn se tensó, hasta que sintió los labios de Victoria en su húmeda mejilla.

-"A pesar de que no sé mucho de ti…"- susurraba la princesa sobre la pálida piel de la joven frente a ella, –"…sé que tú…"- lágrimas seguían bajando por las pálidas mejillas de la joven, lágrimas que Victoria besaba con amor para desaparecer, hasta legar a la comisura de los labios de Jadelyn, pudo sentir como el pecho de la joven se llenaba de aire lentamente, chocando con el suyo, –"…eres todo lo que quiero"- sus manos viajando lentamente desde sus hombros hasta sus manos, las cuales temblaban nerviosamente entrelazó sus dedos con los de ella, sintió como la joven respondía al gesto uniéndolas aún más, –"Tu eres todo lo que necesito"- la princesa juntó sus labios con los de Jadelyn, pudiendo sentir un gusto salado al besarlos.

La besó lentamente sintiendo como la joven de ojos azules le correspondía, sus labios se movían lentamente, en un ritmo perfectamente sincronizado.

Jadelyn podía sentir como su cuerpo dejaba de temblar, como sus pensamientos negativos se disipaban, Jadelyn pudo sentir la paz que Victoria le transmitía. Ella hacia que sus problemas parecieran insignificantes. Se sentía amada a su lado, no quería dejarla ir, no la dejaría ir, aunque eso significase un gran cambio en su vida.

Victoria valdría toda la pena del mundo.


Lamento la tardanza, pero no puedo prometer que no volverá a suceder, alfín estoy de vacaciones así que trataré de actualizar lo más pronto posible ya que apenas vamos en el baile, y todavía no acaba.

Esto apenas comienza.

Jadelyn ya cree en el amor de Victoria *aplausos* pero eso solo les traerá problemas, más con los Carson y sus malas intenciones.

Gracias por leer, seguir y poner esta historia en sus favoritas 3

En fin, dejen review para llenar el vació en mi vida:)