Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...
Ángel Oscuro
(Dark Angel)
Un fic de Camaro
Traducción por Apolonia
"Bulma, te ves hermosa." Sonrió tímidamente, mirando a su izquierda donde los suaves, almibarados ojos de Yamcha aterrizaban sobre los suyos.
"Gracias." Sonrió simplemente, mientras caminaban a través del bosque, no lejos del maldito lugar donde había recibido simplemente la peor noticia de su vida. Una parte de ella sólo quería volver. ¿Por qué estaba incluso metiéndose a través de esto? ¿Era acaso una glotona enferma por el castigo?
Yamcha había aparecido en el castillo en la mañana temprano, presentando un gran arreglo de rosas blancas. Gah... blancas. Qué original del carajo. No, ni iba a molestarse incluso con estos patéticos viajecitos de culpa. Era suficiente. Paraíso o Infierno lo tenía mal, y al carajo con sentirse avergonzada de lo que sentía. ¿Por qué iba a ser la única que agachaba su cabeza en desesperación, cuando eran sólo pensamientos? Al menos ELLA no había actuado de acuerdo a ellos.
Así que sosteniendo su insípido arreglo de rosas con tallo plateado como alguna clase de trofeo, él le había pedido llevarla a caminar con él. ¿Otro paseo? ¿Por qué? ¿Por qué debía ser obligada a soportar otro mientras su mente todavía estaba repitiendo una y otra vez el anterior? Creo que un "paseo" era suficiente para que le durara toda la vida. ¿Con qué "maravillosas" noticias la agraciaría esta vez?
Y así aquí estaban, ni hablando algo incluso remotamente importante y Yamcha serpenteando sobre los más estúpidos, penosos temas. Las flores, el cielo, todo el maldito bosque. Estaba recordando sus viejos tiempos mientras ella simplemente quería que llegara al punto.
Ahora realmente. ¿Por qué hace esto la gente? Quiero decir, ¡vamos! ¿Por qué no podemos simplemente enfrentar las cosas que SABEMOS que van a salir al final? En lugar de ir directo al punto, sentimos la incesante necesidad de deambular en torno al tópico por tanto sea posible hasta que básicamente somos forzados por otra persona o desafortunadamente nos quedamos sin otro escaso tema. Juro que nunca entenderé a la raza humana. De hecho, nunca me entenderé a mí misma, porque soy ciertamente culpable de este crimen. ¿Es el miedo el que infunde esta patética necesidad de mencionar cada detalle de la tierra alrededor de nosotros, como si nunca lo hubiésemos visto antes? Nunca lo sabré. Pero por desgracia, probablemente estén de acuerdo que me desvié de tema una vez más... Ah... perdónenme...
La temperatura era fría, bueno, al menos para ella. La brisa se sentía obligada a correr sobre ella, volando a través de su levantado cabello y moviendo cada mechón azul plateado que se había torturado en arreglar y limitar. ¿Por qué se molestaba incluso? Suspiró en voz alta, intentando relajarse de la tensa sensación que había erosionado del momento que había visto a Yamcha en el castillo y todavía seguía siendo hasta este momento. Mariposas parecían completamente satisfechas en revolcarse en su estómago, revoloteando alrededor y conversando secretamente con las demás. Malditas pequeñas criaturas.
Y sin embargo ambos siguieron presionando, el mordaz frío volviéndose pronto nada más que una pequeña incomodidad para sus molestos que básicamente cortaban a los lados de sus pies con cada paso. ¡GAH! ¿Qué pasaba con el Paraíso? ¿Era todo tan primordial y conveniente que los idiotas ni siquiera se podían esforzar en crear algo que mantuviera aunque sea la más remota parte de verdadera comodidad? Tan absortos con su apariencia y llamativo glamour que estaban demasiado ocupados para darse cuenta siquiera que tales cosas no eran necesarias. Secretamente anheló sólo correr descalza a través del castillo, pero no; tal cosa no era "proveniente" de una dama.
¿Y qué diablos era proveniente? Quiero decir, vamos. ¿Por qué la gente siempre dice eso? ¿Tiene sentido para ustedes? ¿Están diciendo que todavía estamos en la pubertad? ¡¿Eh? ¿Qué todavía nos estamos "volviendo" damas? Creo que es un insulto. ¿Eh? Oh, lo siento... me desvié de vuelta.
"Convirtiéndose en una dama." Bah... Bueno, ¡esta "dama" se estaba "volviendo" cansada de caminar en el maldito frío! Esto se estaba volviendo ridículo... ¿por qué no podía el sujeto simplement-?
Jadeó mientras estaba de pie ante el mismo acantilado de un sumergido acantilado, observando todo el Paraíso del Este. Era... *suspiro* ¿Me molesto siquiera en explicar? ¿O serán esos demasiados detalles y seré criticada después? Ah bueno, voy a intentar lo prácticamente imposible.
Millas sobre millas de hinchadas nubes giratorias, matices de brillante dorado tocando las leves curvas de cada una, probando las sombras de la luz mientras las creaciones se movían lenta y suavemente a lo largo y alrededor de los campos de brillante césped casi de verde neón. Se deslizaban a lo largo de los lados de torres y estructuras, omitiendo brillo a cada uno, decrépito y viejo como muy bien podrían ser. Blancas alas retozaban en la lejana, lejana distancia... acariciando el cielo con sus inmaculadas plumas, y con cada barrido de sus gloriosas alas reflejando un destello de sol amarillo. Era tan impresionante, se cubrió la boca, porque aunque había vivido en el Paraíso toda su vida, su padre había sido MUY sospechoso de que danzara a lo largo del aire libre.
Recordaba sólo vagamente cómo se había aventurado demasiado lejos una vez, siendo descubierta por Toora, el consejero de su padre, al lado de un pequeño arroyo, cubierto de ramas y sombres de los árboles. Su padre había estado FURIOSO, su vozarrón explotando en las paredes mientras ella lloraba por entendimiento solamente. No lo había sabido. ¿Cómo podía? Pero él había insistido que ella nunca dejara las paredes del castillo desatendida, ni siquiera por un momento, porque al hacerlo porque podría ser arrastrada por el mismo diablo. Especialmente por la falta de obediencia.
Ahora esto es simplemente irónico para mí. Porque Bulma sabía poco, que su previsor padre había sabido que eventualmente habías una posibilidad que pudiera encontrarse con Vegeta. La percepción sobreprotectora de su padre era simplemente por el mero propósito de mantenerla lejos de Vegeta. Pero como sabemos, esta situación fracasó miserablemente.
Sus ojos cayeron casi sobre su boca, llenos de asombro mientras se deslizaban perezosamente a través del paisaje, encontrando nuevos e impresionantes objetos para mirar.
"Esto podría ser tuyo algún día. Lo sabes, Bulma." Susurró desde atrás de ella, lenta y vacilantemente envolviendo sus brazos alrededor de su estómago, respirando en su cabello.
"Yamcha... es hermoso." Susurró, demasiado sobrecogida por la luminosa visión como para hablar correctamente siquiera. Se bañó en el glorioso calor del sol, la eterna bendición de Dios sobre sus elogiantes hijos.
"No Bulma..." Le susurró dulcemente al oído, acariciando su garganta juguetonamente. "Tú eres hermosa." Ella se volteó lentamente, sus ojos mirando a su garganta en la cual su altura se encontraba y luego posándose sobre sus ojos. Sus labios temblaron por ambos el frío y la plagada anticipación del beso que sabía que pronto venía.
Creo que todos sabemos la sensación que viene de esa burlona espera. Las mariposas estaban en su apogeo, zumbando como abejas mientras él se acercaba más y más, su abrazo cada vez más fuerte. Era casi doloroso, y sin embargo lo quería de ninguna otra manera. Era dominante y contundente, al igual que Vegeta - arrojó su nombre de la complejidad de su mente mientras los labios de Yamcha se encontraban con los suyos, tierna y suavemente al principio y ganando velocidad y ritmo con el tiempo.
Ella lo amaba. Lo amaba. Finalmente lo sabía y aceptaba, olvidando sus traspases y absorbiendo su mente y cuerpo en el bendito atractivo del apasionado beso. Tan entrelazada con la sensación de los labios presionando exquisitamente contra los suyos, que sólo inconscientemente notó el anillo deslizarse sobre su dedo anular.
"¿Quieres casarte conmigo, Bulma?" Preguntó, mirando directamente a sus ojos, suplicando por la respuesta que casi todo hombre está obligado a esperar. Aunque estoy bastante segura que sólo unos meros diez, posiblemente quince, segundos pasaron, su peso era corto sólo de un milenio para Yamcha. Sus labios temblaron en una encantadora sonrisa y eso en sí mismo habló volúmenes en el brillante aire.
"¡SÍ!" Gritó en al bendito Paraíso sobre ellos mientras él la levantaba por la cintura en el aire y la movía con gracia en círculos. Ella rió en verdadera felicidad, la clase que sólo ocurre una vez, tal vez dos veces en la vida. Esto era todo lo que había querido alguna vez. Todo lo que había soñado de niña. Ser abrazada por el amor de su vida y ser prometida con un nuevo y mejor destino.
"¡Oh DIOS!" gritó él, enterrando su rostro en su espléndido pecho. "¡Oh, gracias! ¡Gracias!" Simplemente había sido demasiado para el gran momento, la espera, la esperanza, el silencio. Casi lo agotaba y sin embargo ahora ambos estaban llenos con el máximo de la vida y fe en un brillante y feliz futuro juntos.
Se besaron fuerte y apasionadamente, golpeando contra la boca del otro con rápidos y casi dolorosos besos, los de tipo desesperando que sólo los amantes pueden verdaderamente apreciar. Ambos rieron emocionados mientras se retiraban del abrazo del otro, jadeando por el alivio de las reprimidas emociones y la repentina ola de absoluta pureza y felicidad.
"¡Entonces nos casaremos la próxima semana!" Gritó en voz alta, como si tuviera la necesidad de informar a todo el Paraíso con una increíble explosión de su boca. A este paso, difícilmente necesitarían invitaciones. Su enrome sonrisa se iluminó remotamente y miró a sus ojos.
"¿Tan pronto?" Preguntó dulcemente, aunque la dolida mirada de Yamcha demandaba una explicación. Ella titubeó levemente, no muy segura de por qué estaba rechazando el principal objetivo de su vida. "Quiero decir, la muerte de mi padre todavía me plaga, Yamcha. Apenas he puesto a un miembro de la familia a descansar, ¿y quieres que adopte otro tan pronto?" Era cierto, extrañaba mucho a su padre, pensar en él a veces traía brillantes lágrimas a sus ojos. ¿Pero eran incluso por el motivo correcto? ¿O eran lágrimas de vergüenza por lo que Vegeta había hecho? O más importante, lo que ella había hecho. Pero estos pensamientos no eran hermosos en un momento como este, y así los obligó a alejarse de su mente, mirando con fe al que pronto sería su marido.
"Tu padre lo hubiera querido de esta manera, Bulma. Lo sabes." Susurró, viendo el dolor que las imágenes de su padre le traían. Él sabía lo mucho que lo extrañaba. Lo sabía. Era la razón por la que se negó a decirle la verdad. ¿De qué le serviría saber que la muerte de su padre no había sido trabajo del Rey Demonio? ¿De qué les serviría? No era un idiota. Ni siquiera se engañen en pensar esas cosas.
Sabía que ella había desarrollado alguna clase de sentimientos retorcidos por ese monstruo que casi lo había matado. Había visto esa mirada que tenía en sus ojos mientras miraba fijamente al hermosamente oscuro Demonio. La había visto miles de veces reflejada en los suyos propios. Y tan dispuesta había estado ese enfermo y demente engendro del mal. Lo había hecho sentirse rechazado, aunque nunca le diría eso. Y entonces, ¿de qué serviría informarle de la pequeña inocencia del demonio en este caso? Sólo la llevaría a la realización de que su prometido casi había asesinado al bastardo y quién sabía cómo iba a reaccionar con esa información. No necesitaba saber.
Bulma estaba derrotada. Sabía que él tenía razón. Lo sabía. Su padre había deseado su matrimonio desde el primer día, juntándola con él desde una temprana edad e insistiendo en su distancia de otros hombres.
¿Pero una semana? ¿Una semana? ¿Como en una semana de siete días? Era demasiado. Había demasiados planes por hacer. Todo el reino sería invitado. Había decoraciones por hacer, catering, temas de alianzas que pasar. Y lo inevitable, necesitaba tiempo para superar su otro amor... ¡OPPS! ¡¿Cómo en el nombre de Dios había pensado en eso? ¡Dios santo! Aquí estaba aceptando casarse con el amor de toda su miserable vida, ¡y sin embargo le permitió a su decrépita mente vagar en pensamientos de un monstruo oscuro! Pero aún así, era algo que necesitaba reflexionar seriamente y sabía que una semana posiblemente no era tiempo suficiente.
Pero no es como que pudiera decirle estas cosas a Yamcha. No podía decirle que era demasiado pronto simplemente porque sus sentimientos por el asesinato de su padre todavía la acechaban como alguna clase de enfermedad mortal. Su mente estaba perturbada por decir lo menos, porque soñaba con su hermoso rostro casi todas las noches, sus pensamientos vagando sobre su pasado a menudo. Incluso se encontró en profunda meditación a veces, pensando una y otra vez lo que podría haber sido. Pero los "podrían haber sido" no eran nada sino ilusiones no deseadas. Vegeta era un asesino. Un asesino y una criatura despiadada sin alma alguna. Casarse con Yamcha pondría este entusiasmo a terminar.
¿Verdad?
E incluso así, ¿casarse con Yamcha estaba mal si parte de ella, de hecho la mayor parte de ella anhelaba a alguien más? ¿No estaba prohibido eso por sí mismo? Se suponía que su corazón era puro en esas cosas, esas impurezas del verdadero amor. Yamcha la amaba. ¡La AMABA! Era algo que nunca obtendría de Vegeta. No podía hacerlo amarla y dudaba que incluso tuviera la capacidad de emociones de ese tipo.
¿Pero qué si ella no amaba a Yamcha? Qué si diciendo que sí, se estaba condenado a un terrible destino de pasar una eternidad con un hombre que honestamente no podía decir que estaba enamorada. ¿Pero qué si lo estaba? ¡¿Qué si estaba verdadera y completamente enamorada de él? ¿Pero no era el amor algo seguro? Había escuchado a Chi-ch hablar de sus efectos perjudiciales. Incluso podía recordar preguntarle a Chi-chi qué se sentía después de haber sido recompensada con el anuncio de su padre de su entrega de ella al Príncipe Yamcha. Ella sólo había tenido 14 años en ese momento.
"Bueno... Es difícil de explicar, Bulma." Chi-chi había respondido honestamente. Parecía no tener palabras mientras contemplaba una respuesta que pudiera resumirlo sin parecer un cachorro enfermo por el amor. Aunque Chi-chi misma sólo tenía 15 en ese momento, era definitivamente verdad. Amaba a Goku demasiado incluso para tan joven edad, una prueba más de que al amor no le importan los límites de la edad.
"No es algo que realmente puedas describir Princesa. Es algo que sientes. Justo aquí." Puso su mano sobre su pecho, mirando mientras Bulma hacía lo mismo, desesperadamente tratando de no llorar mientras sabía que no sentía nada de esa clase por el muchacho con el que estaba destinada a casarse.
"Es simplemente algo que sabes."
¿Algo que sabes? ¡Qué porquería! Meditó desesperadamente sobre estos pensamientos mientras los brillantes ojos de Yamcha observaban su batalla mental.
Vamos Bulma. ¿Lo amas o no? ¿Lo amas... o no? Tenía que decidir. No podía casarse con alguien que odiara. Pero no odiaba a Yamcha. No podía estar casada con alguien con el que no se llevara bien. Pero casi nunca discutían. Él la trataría bien. Lo sabía. ¡Pero maldita sea! ¡Tenía un hijo en camino con otra mujer! ¡¿Cómo la haría ver eso? Y además de todo eso, ¿qué si no podía superar a Vegeta? ¿Qué si pasaba el resto de su vida durmiendo al lado de Yamcha y soñando con estar al lado de Vegeta? ¿Cómo viviría así?
¿Pero qué si decía que no? ¿Realmente podía lastimar así a Yamcha? ¿Podía simplemente sentarse ahí y mirar mientras rompe su tierno corazón en polvo? ¿Y qué si estaba pasando por alto su única oportunidad, su única esperanza por la felicitar eterna de Vegeta? ¿Qué si ésta era un estúpido, repulsivamente inmaduro emperramiento con un monstruo que estaba nublando su juicio? ¿Pero Vegeta era un monstruo?
Algo le decía que no. En esa segunda vuelta al Infierno, justo antes que huyera con su Príncipe, él le había mostrado algo. Había sido sólo por un simple momento, pero en ese segundo era como si su madre hubiera vivido y muerto porque había sido probado. En ese mismo momento él le había revelado a su alma desenmascarada y manchada con las penas y el dolor de una salvaje vida. Había sido su regalo para ella. Su último regalo. Había puesto a descansar el alma de su madre, probando que los Demonios verdaderamente tenían corazón, rasgados y corruptos como pudieran ser.
Él había llorado. Una simple gota de sangre. ¿Puede hacer eso un corazón maligno?
Y sin embargo, la sangre de su padre yacía en sus manos y lo sabía. No podía perdonar eso. Nunca. Su contaminado amor por Vegeta era la barrera entre la perfecta existencia entre ella y Yamcha. Necesitaba liberarlo de su mente. La cura a la enfermedad de su mente que era él.
Y entonces sonrió, sellando la propuesta de matrimonio con un beso.
"Señor." Una voz sonó a través de toda la habitación del trono, rebotando contra las paredes y sobresaltando a Vegeta de su trance. Miró sólo levemente a su recientemente reclutado Jefe de Ejército, arrodillándose respetuosamente en el suelo.
"¿Qué Bardock?" suspiró en irritación, intentando evitar sonar grosero ante el padre de Radditz. Lo encontró remotamente gracioso que como niño, Bardock hubiera sido básicamente su única figura paterna, despiadado y cruel a veces y sin embargo orgulloso y atengo en otros. Bardock no era un padre atento con Radditz, pero se preocupaba profundamente por su hijo. Era aparente en todo lo que hacía. Sólo esa mirada en sus ojos cuando contemplaba a su hijo. Era tan orgullosa. Incluso ahora Vegeta sentía un pinchazo de dolor en su pecho sólo al recordar. Su padre NUNCA lo miró de esa manera.
Y era bien sabido que enredarse con Bardock o su familia era acariciar a la misma muerte. Él haría lo que fuera por su hijo. Cualquier cosa. Y por esto Vegeta siempre estaría envidioso.
"Buenas noticias su señoría." Esto animó a levantarse al Rey y se acomodó levemente en una posición más real sobre el trono de huesos. La gran habitación estaba morbosamente decorada en desnudos cráneos, aunque Vegeta honestamente pensaba que era un poco demasiado. Las paredes eran completamente de un color rojo sangre, lo más cercano a lo real de pintura que podía haber. Se rumoreaba incluso que en tiempos antiguos, las paredes mismas habían sido verdaderamente embadurnadas con sangre. Pero realmente, ¿qué estaba tratando de probar eso? Era un símbolo exterior de la crueldad del Rey Demonio, pero honestamente, para él era simplemente llamativo e incesante.
"Hemos recibido información de que Draco ha tenido alguna clase de alianza con un cierto Ángel." Bardock habló en ese tono informativo que no dejaba preguntas. El mal comportamiento de Vegeta se suavizó y la confusión entró a su mente.
"¿Draco? ¿Aliado con un Ángel?" Vegeta estaba casi tentado a reír, la idea parecía increíblemente vulgar considerando que el odio de su hermano por las criaturas era casi inigualable. Pero Vegeta sabía muy bien de dónde venía este despreciable odio, y aunque no pudiera obligarse a estar de acuerdo, lo entendía.
"Sí señor. Los detalles son vagos, pero sin duda estaba usando al Ángel para información con respecto a la captura de la Angélica Princesa." Bardock dijo poniéndose de pie y observando a su joven Rey con dignidad presente. Su mano sostenía orgullosamente un pedazo de papel arrugado, sin duda conteniendo partes y pedazos de información en este misterio de la criatura de luz.
"Lo que más me molesta es que ese Ángel todavía vive." Vegeta dijo pensativo, mirando a un lado mientras intentaba contemplar qué Demonios podía resumir todo esto. Estaba desconcertado por decir menos, descansando su fuerte mentón sobre sus nudillos y mirando observante y fijamente a la lejana pared. Bardock asintió, también golpeando su sistema mental para conseguir respuestas que ambos sabían que nunca saldrían de una simple meditación.
"Eso también me confunde Ve- su Alteza..." El soldado tartamudeó, golpeándose mentalmente por casi decir el nombre del Señor Oscuro. Estaba prohibido hacerlo, y era un símbolo externo de desafío básico y traición. Podría también haber escupido un desafío abierto a la criatura que podría haber acabado con su vida en el rango de un segundo. Vegeta se dio cuenta del percance y sonrió malvadamente antes de mover su mano en el aire de manera juguetona y desechando todo inconveniente.
Lo encontró gracioso que Bardock se molestara en tenerle miedo. Aunque el hombre era mayor que él por probablemente cincuenta años, parecía tal vez un joven de treinta años de edad. Bardock era indudablemente atractivo en una manera que no dejaba ilusiones para un debate. Por esto solo Vegeta lo hubiera perdonado, sin mencionar el hecho que de honestamente sí significaba algo para el Rey Demonio.
"Indudablemente, mucho será revelado al recuperar al Ángel." Bardock dijo, aunque su voz traicionó leves cantidades de extremo alivio.
"SI recuperamos al Ángel." Vegeta escupió indignado, encorvándose como un niño en su silla.
"Desde esa maldita guerra, el Paraíso ha estado ridículamente tenso y fuertemente custodiado." Giró sus ojos, jugando con su collar negro de honor. Estúpidos Ángeles. ¿Siempre tienen que ser tan sospechosos? Hacía que las cosas se volvieran irrefutablemente difíciles.
"Seguro, podríamos usar los escudos invisca a través de la barrera y eso, pero con un gran número, no pasaría mucho hasta que seamos descubiertos. Y enviar uno solo parece como una misión suicida en sí misma, sin mencionar débil." Se desplomó en su silla, las grandes alas flotando por sí solas detrás de él.
Bardock sonrió maliciosamente. Esta era la razón por la que Vegeta admiraba tanto a la criatura. Era inteligente. MUY inteligente. Y no era un hombre conocido por disgustar a sus superiores. Era impresionante aunque tal palabra difícilmente podía darle justicia a su genio.
"Su Señoría," sentenció casi con arrogancia, simplemente SABIENDO que estas futuras palabras traerían una sonrisa al rostro del joven hombre.
"Ha llegado a mi conocimiento que una boda se celebrará entre la Princesa del Paraíso del Oeste y el Príncipe del Este. Imagino que en ese momento la barrera estaría al menos protegida." Esperando una amplia sonrisa goteando con manchada malicia, Bardock sintió el aguijón de desagrado cuando una extraña mirada se deslizó sobre el hermoso rostro ante él.
Nunca había visto a Vegeta verse de esta manera. En todos los años que había conocido a su Rey, de niño a hombre, nunca había conocido una mirada tan triste destrozar sus rasgos faciales. Incluso a través de la peor tortura que el joven Príncipe había sufrido, la vacía, impenetrable mirada siempre había enmascarado su rostro. La había usado desde la infancia, su propia herramienta para bloquear el dolor y no darle la satisfacción a sus enemigos. En poco tiempo, las muertas expresiones se habían hundido en su misma alma, dejándolo callado a los horrores que experimentó y causó. Pero ahora, era como si Bardock estuviera mirando a un hombre completamente diferente, profundo dolor y rabia fundido en uno solo. Era simplemente... ¡Extraño!
Pero tan rápido como apareció, se fue. Vegeta se contuvo y sacudió los abiertos sentimientos de su consciencia.
"Ummm." Sacudió su cabeza una vez más, intentando de manera tan desesperada de ni siquiera pensar en las palabras de Bardock. No lidiaría con eso ahora mismo. Pero más insaciable, no PODÍA lidiar con eso ahora mismo.
"Qué... Umm. ¿Cuál dijiste que era el nombre de ese Ángel?" Tartamudeó, su rostro retorcido por el esfuerzo de tratar demasiado duro en no pensar. Sabía malditamente bien que Bardock no había mencionado el nombre del Ángel antes, pero sin querer discutir más los arreglos del matrimonio, patéticamente necesitó un tópico diferente para discutir.
Bardock miró al confundido rostro de Vegeta, buscando una vez más por esa sensacional expresión pero la encontró permanentemente borrada. Bajando la vista rápidamente antes que su búsqueda por entender fuera descubierta, sus ojos revisaron el pedazo de papel que contenía algunas escasas respuestas que habían sido dadas en secreto por otro soldado.
Su rostro se arrugó en pequeña confusión por sí mismo, intentando descifrar el nombre que estaba locamente garabateado que marcaba el destrozado papel. Aclaró su garganta, angostando sus ojos levemente mientras intentaba hablar en voz alta el extraño nombre que parecía brillarle justo en respuesta.
"Uhhh. Creo que su nombre es Goku, Señor."
ADVERTENCIA: LARGUÍSIMA NOTA DE AUTOR
IMPORTANTE
POR FAVOR LEAN
Ahora, ¿¡qué les dije? las cosas se están levantando de nuevo después de ese montaje de capítulos aburridos y malditos sentimientos que fui obligada a soportar. Hahah... muchas gracias por ser tan pacientes a través de todo eso, aunque no puedo darle gratitud a todos.
Está bien, SÉ cuánto odia éstas estúpidas largas notas de autores la gente. Sólo las escribo porque siento que la mayoría del tiempo es mejor pero no siempre insisto en que las lean. Y no les estoy diciendo que tienen que hacerlo ahora tampoco, pero he recibido algunas preguntas levemente perturbadoras y comentarios sobre la posición heterosexual de Vegeta. HAHA haha... ¡wow! Algunos me destrozaron demasiado. Y no... por favor no piensen que me estoy burlando de ustedes o incluso destrozando sus comentarios por esto. Realmente pongo todas esas experiencias allí por un propósito MUY vital que al final de esta historia van a estar algo así como "¡OH!" haha... de todos modos, sólo para clarar esto, no crean que estoy haciendo gay a Vegeta. ¡Dios santo! ¡Como si él y la pobre Bulma no tuvieran suficientes dificultades para lidiar! Pero si miran atrás en la historia, (y ni siquiera voy a PRETENDER que sé fechas exactas y eso) pero creo que es alrededor de los tiempos Romanos, notarán que no era mal visto que un hombre mayor tuviera a un muchacho más joven cerca para propósitos sexuales. De hecho, podrían encontrar eso MUCHO en que la realeza era tanto homosexual o bisexual. Eran personas muy experimentales, ¡les diré eso! De hecho, muchos jóvenes eran vueltos eunucos y mantenidos para gratitud sexual en lo que básicamente podrían nombrar prostíbulos. Así que si fuera a hacer a Vegeta bisexual o gay, no estaría fuera de lugar porque aunque esos momentos han terminado en la historia de la humanidad, la edad de las tinieblas es básicamente donde están los Ángeles y los Demonios. Así que no piensen que es completamente extraño, aunque sólo voy a salir y decir que esto definitivamente no es una historia yaoi, o cómo sea que se deletree. No voy a mentirles y decirles que Vegeta no es un poco experimental y DEFINITIVAMENTE curioso a veces, pero ama a Bulma. ¿Está bien?
De todas maneras lo que realmente quería hacer es salir y ser honesta a los benditos lectores que se califican como 'lectores'. Quiero que sepan que lo que dijeron significa mucho para mí. Hay veces cuando me deprimo realmente por lo que la gente dice y luego leo comentarios donde la gente está pegada por mí o simplemente alentándome para ser fuerte dando la cara a la presión, es como beber un vaso de agua fresca después de estar en el desierto por días. No voy a mentir. No soy tan fuerte como me gustaría ser. No sólo me molesta cuando recibo malos comentarios, pero honestamente... duele. Y más importante se refleja en mi escritura, porque lo que el autor quiere mantener actualizando y poniendo su corazón y alma en algo cuando simplemente no lo siente se aprecia. Sé que no soy amada universalmente y eso está bien. Está bien. Pero por favor. HE pedido no recibir críticas. Si ustedes gente simplemente pudieran POR FAVOR respetar mi pedido me ayudaría verdaderamente mucho. Las críticas están totalmente bien, si el escritor las pide o las acepta. Pero después de haber rogado específicamente no ser molestada con eso, siento como si fuera un intento directo de enfurecerme. Y no soy estúpida. SÉ que algunas personas están haciéndolo SIMPLEMENTE por ese sólo propósito y está funcionando. Pero NO PUEDO soportar más esto.
No puedo pretender que mis actualizaciones y mi escritura en general no están sufriendo a causa de mi depresión. Creo que esta es la primera vez que he dejado a mis lectores saber esto, pero honestamente, me están doliendo mucho algunos de esos comentarios. No soy tan fuerte como creen. Porque esta historia significa más para mí que cualquier cosa. Si querían saber por qué no acepto críticas, entonces aquí tienen.
Lo he dicho antes, he pasado un año escribiendo esto a MANO. He atravesado tanta mierda por ustedes... nunca lo sabrán. Me he mudado, me han roto el corazón, me han destrozado por dentro y sin embargo lo único que he mantenido conmigo es Ángel Oscuro. Es como mi fortaleza, mi roca. Algo a lo que me tengo que aferrar. He trabajado, simplemente TAN duro en esto que simplemente no puedo soportar las críticas. Hay días que quiero simplemente detenerme... sólo dejar de escribir del todo y dejar la historia como está. Pero no puedo hacerme eso a mí misma, a mis increíbles comentadores o a Ángel Oscuro. Esta historia MERECE ser publicada. Y creo que yo merezco el respeto de ser respetada.
Caray... lo siento mucho por expresarme así con todos ustedes y si alguno de ustedes decide dejar el bombardeo de penosas palabras entendería completamente. La mayoría de las veces yo NUNCA leo las notas de autor. Pero si lo hicieron, no sientan pena por mí. Simplemente respétenme lo suficiente para ofrecer críticas (si es necesario) en una manera adecuada para un verdadero autor. Con estímulo y respeto. Muchas gracias por leer hasta aquí.
Los amo a todos. En serio que lo hago. Ustedes son como amigos cercanos y eso significa demasiado para alguien que se tuvo que mudar y dejar a tantos atrás. Incluso ustedes Chrome y , ustedes al menos han sido honestos conmigo hasta ahora y si realmente lo quisieron o no, han aumentado mi número de comentarios.
Pero Gracias de nuevo 'lector' que me has impulsado finalmente a ser honesta sobre estas emociones y siento como si un gran peso hubiera sido levantado de mis hombros. Te amo especialmente.
Camaro
