La apuesta equivocada
Capítulo 5
Shaoran aparcó en su plaza de aparcamiento y tras asegurarse de que había cerrado correctamente el coche, entró precipitadamente en el gran edificio. El viaje en ascensor hasta el vigésimo piso, donde se hallaba su lujoso ático, se le hizo prácticamente eterno. Nada más cruzar la entrada corrió escaleras arriba, entró a su dormitorio cerrando de un portazo, arrojó su mochila lo más lejos posible y se dejó caer sobre la cama mientras soltaba un gruñido de exasperación. ¿Cómo podía ser posible que Sakura lo hubiera rechazado? ¡¿CÓMO?!
La luz del atardecer entraba por la ventana y le daba a toda la habitación pintada de verde una suave tonalidad naranja. Las cortinas verde oscuro se movían al compás de la brisa y la temperatura estaba empezando a descender. Shaoran permaneció un buen rato tirado sobre el colchón, sin apenas moverse y con un brazo cubriéndose los ojos. No podía parar de meditar una y otra vez sobre la escena vivida en la biblioteca con su deseada Sakura Kinomoto. Por cada intervalo de tres segundos terminaba soltando un gruñido.
_Maldición, ¿por qué me tuvo que hablar de esa manera?_ dijo entre dientes.
La agresividad con la Sakura le había rechazado lo había tomado completamente desprevenido. Tras varios días observándola y estando al pendiente de cada uno de sus movimientos y de sus acciones, había llegado a la conclusión de que su flor de cerezo era una chica tranquila y dócil…tan tímida y dulce como emotiva y energética. Nada más lejos de la realidad…Sakura tenía mucho más coraje de lo que jamás hubiera imaginado. No sólo le mostró indiferencia hacia su declaración, sino que además, le había golpeado metafóricamente en toda la cara cuando le negó su invitación a salir alegando que él no era su tipo ya que para ella tan sólo se trataba de un niñato creído y narcisista. Según sus palabras, él se la pesaba todo el tiempo arrastrando su ego…Oh sí, él arrastraba su ego ¡y ahora ella había llegado y se lo había pisado! Le había herido el orgullo como nunca antes nadie se había atrevido a hacerlo. Sakura Kinomoto podría ser algo tímida y tener mucha tendencia a sonrojarse con cualquier cosa, pero sin embargo, le había demostrado perfectamente que sabía sacar las uñas cuando era necesario. Y lo peor de todo no era eso…no… lo peor de todo era que, para colmo, además de la furia, ese carácter suyo tan apasionado y salvaje le había provocado unas sensaciones tan fuertes como desconocidas. Aún no sabía de dónde había sacado las fuerzas para controlar el impulso de arrinconarla contra la pared y besarla hasta gastarle los labios. Nunca antes le había pasado lo mismo con ninguna otra mujer. No estaba seguro de cómo podría describir aquel fuerte torbellino de sensaciones, pero de lo que no le cabía ni la menor duda es que ahora la deseaba más que nunca.
Y ella no se lo iba a poner nada fácil…
Maldición, él nunca se había tenido que esforzar tanto para conquistar a ninguna mujer. Todas las chicas a las que antes había pedido salir habían aceptado rápidamente, totalmente locas de la emoción. A todas les había gustado, de eso estaba seguro.
Pero a Sakura no le gustaba, pensó amargamente…Saber que a su flor de cerezo no le atraía ni lo más mínimo le dejó con un sabor amargo en la boca. ¡Maldita sea, era la mujer más hermosa que había visto en su vida y a la que más ha deseado, y ella no le hacía ni caso!
Pero no iba a rendirse. Tenía que pensar en algo para convencer a su preciosa flor de cerezo de que dejara de ser tan huraña con él. Sakura Kinomoto tenía que ser suya...
De repente, se incorporó de la cama y recordó la apuesta. Gruñó fuertemente mientras apoyaba la cabeza sobre sus manos. Demonios, si no hacía nada pronto, no sólo no iba a conquistar a la hermosa Sakura, sino que para colmo, le tendría que pagar 27.000 yenes a ese imbécil de Yamazaki.
_¡NO! ¡ESO NUNCA!_ gritó poniéndose en pie. Luego empezó a caminar de un lado para otro_ Tengo que pensar en algo, debo actuar rápidamente o de lo contrario perderé contra el idiota de Yamazaki.
Se paseó por toda la habitación como si fuera un león enjaulado, estrujándose la cabeza en busca de una solución para que Sakura aceptara salir con él. Tenía que encontrar la forma de acercase a ella.
Al cabo de unos minutos, se paró y sonrió malvadamente.
_Creo que ya lo tengo…_cerró los ojos y saboreó las dulces imágenes que le vinieron a la mente_ Sakura Kinomoto, muy pronto serás mía…
.
.
.
Al día siguiente…
Sakura guardó ordenadamente en su taquilla los libros que había empleado para la clase de Literatura y cogió los de Geografía. Al recordar que después del recreo tendría dos horas de Matemáticas soltó un suspiro de fastidio. Como odio los viernes, refunfuñó mentalmente mientras cerraba la taquilla. Soltó un gritito de sorpresa cuando al cerrar la puerta se le apareció tras ésta el rostro de Shaoran despreocupadamente apoyado de lado sobre la taquilla que colindaba con la suya. Y traía dibujada en su boca su maldita sonrisita burlona de siempre…Sakura frunció el ceño y apartó la mirada para dedicarse a echar la llave a la taquilla.
_ ¿Te asuste?
Ella no le miró.
_Claro que no. Simplemente me sorprendiste. No te esperaba ahí.
_ ¿Tienes un minuto?
_La verdad es que no, tengo clases_ le dijo con desdén antes de darse la vuelta y comenzar a alejarse.
_Quiero pedirte perdón.
Al oír eso, Sakura se paró y volteó a verlo con una ceja levantada. Shaoran se incorporó y se acercó de nuevo a ella.
_Por mi comportamiento de ayer_ aclaró_ Reconozco que fui muy descortés y te pido disculpas.
Sakura no disimuló su sorpresa, aunque por supuesto, le pareció muy considerado de su parte aquel pequeño detalle.
_Está bien, no importa_ dijo encogiéndose de hombros. Luego bajó la mirada al suelo _ Yo…yo también te pido disculpas por mis palabras. Admito que me pasé un poco.
_Supongo que me lo merecía_ reconoció él.
_Bien, pues entonces, todo aclarado. Si me disculpas, debo acudir a clase_ y dicho esto Sakura retomó la marcha de antes.
Pero una mano la asió suavemente por el brazo, obligándola a frenarse.
_Espera, sólo una cosa más.
Ella lo miró dubitativa.
_Quiero que sepas que, omitiendo mi ruda conducta, todo lo que te dije ayer era verdad_ susurró mirándola directamente a los ojos_ Me gustaría mucho invitarte a cenar, Sakura.
_También todo lo que yo dije era verdad, Li_ declaró cortante_ No eres mi tipo.
_ ¿Cómo puedes saberlo si prácticamente no me conoces?
_ Es cierto. Pero con lo poco que he recibido de ti_ Shaoran supo inmediatamente que se refería a las descaradas miradas que le había dedicado los días anteriores_, he llegado a la conclusión de que no eres muy digno de fiar.
_Touché_ soltó Shaoran fingidamente dolido_ Pero te aseguro que ,si me das un pequeño voto de confianza puedo hacerte cambiar de opinión respecto a mí.
Sakura arrugó el ceño.
_No te ofendas, Li pero… lo dudo mucho.
_Sólo una cena Kinomoto, no te pido más. Si después de la velada no consigo convencerte, no te molestaré más, lo prometo.
Shaoran estaba absolutamente convencido de que por unos breves minutos, ella se lo estuvo pensando. Hasta que finalmente sintió una gran satisfacción cuando la vio soltar un suspiro que tan solo se podía describir como derrota.
_Está bien, Li. Sólo una cena.
_Gracias, Kinomoto. Pasaré el domingo a recogerte a las siete ¿de acuerdo?
Sakura negó rápidamente con la cabeza.
_ ¿Hay algún problema?
_Este domingo no puede ser. El lunes tengo un examen de Matemáticas, así que debo estudiar.
_Eso no es problema, Kinomoto. Puedes estudiar durante todo el día y luego, para despejarte un poco, sales conmigo a cenar.
_No es tan fácil como dices, Li_ replicó ella sarcásticamente_ Resulta que no soy muy buena en Matemáticas, por lo que debo dedicarles un tiempo de estudio bastante prolongado.
_Oh, es eso _Shaoran se llevó una mano a la barbilla y fingió pensar en algo_ Bueno, si quieres, yo podría ayudarte a preparar bien tu examen.
_Eh…no, no gracias. No quisiera molestarte_ negó ella un poco sonrojada.
_Ninguna molestia, Kinomoto. Para mí sería un auténtico placer.
_Te lo agradezco sinceramente, Li. Pero…
_Se de muchos trucos sencillos para aprenderse fácilmente las fórmulas y aplicarlas correctamente en los ejercicios_ la interrumpió él.
Sakura sintió que estaba empezando a ceder…
_No sé qué decir…
_Simplemente di que sí_ rió Shaoran.
Sakura se sonrojó aún más, sintiéndose tonta. Ciertamente la idea de estudiar con él le inquietaba bastante, e incluso estaba segura de que no era una muy buena idea…sin embargo, el examen que se avecinaba parecía bastante complicado… ¿qué podía hacer?
_La verdad es que no me vendría nada mal una pequeña ayudita…_susurró muy bajito de repente.
_Pues ya la tienes_ exclamó él señalándose a sí mismo_ ¿Qué te parece si quedamos en la biblioteca a la hora del recreo?
_Eh…de acuerdo.
_Nos veremos allí entonces. Anda, apresúrate o llegarás tarde a…_Shaoran dirigió su mirada hacia los libros que Sakura portaba en sus brazos_ Geografía. Hasta luego, Kinomoto_ se despidió antes de irse.
Sakura permaneció perpleja en el lugar, analizando los últimos acontecimientos. Oh, Dios mío ¿Qué acababa de hacer? ¡OTRA VEZ!
.
.
.
_ ¿De modo que has quedado con ella en la biblioteca?_ preguntó un Eriol bastante sorprendido.
_Así es.
Shaoran y Eriol estaban en la barra de la cafetería, esperando por sus pedidos. Tras una dura clase de Ciencias, ambos habían decidido desistir de la idea de los chicos de jugar un pequeño partido de fútbol y aprovechar la hora libre para relajarse. No como Yamazaki, que había decidido ir a la biblioteca a estudiar un poco para su próximo examen de Matemáticas.
Shaoran no podía dejar de sonreír por la gran satisfacción que le producía el haber logrado dar por fin ese primer paso con Sakura. Su plan había funcionado a la perfección.
Sabía que, con un poco de cortesía e insistencia, Sakura iba a terminar dándole una oportunidad, a pesar de su terquedad. Y si no bastaba con eso, pues había tenido la precaución de preparar un plan B, el cual, había tenido que acabar empleando también con tal de lograr el objetivo de que su cita con Sakura fuera ese mismo domingo. El tiempo era oro y no lo podía desaprovechar lo más mínimo.
Gracias a la información que un día le ofreció su amigo Yamazaki, había llegado a saber que Sakura era un auténtico desastre con las Matemáticas. Por lo tanto, no era difícil de suponer que ella estaría totalmente atemorizada con el examen que tendría el lunes. Y en efecto, no se había equivocado…Sakura estaba alarmada a más no poder. Pudo notarlo pese a que ella había tratado de disimularlo. Así que no tuvo que hacer un gran esfuerzo para convencerla de que él podría ser su profesor particular y ayudarle a superar su espantoso examen. No podía negar que, había tenido mucha suerte por tener a uno de sus mejores amigos dentro del mismo grupo que Sakura. Y como era lógico, había aprovechado esa misma suerte que el destino le había brindado, para"contratar"a Takashi como espía y así obtener bastante información relacionada con ella. Sólo le faltó pensar rápido e inventar una pequeña excusa para así disimular el gran deseo que sentía hacía su precioso cerezo ante el chismoso de su amigo; la cual, había consistido en alegar interés por Sakura simplemente porque se trataba de una chica muy guapa. Y fue gracias a su cualidad de mujeriego que la mentira había colado a la perfección. Lástima que ahora, con el tema de la apuesta, Yamazaki había pasado de ser su ayuda a ser su competencia, lo que suponía que ya no iba a poder recibir más información acerca de su hermosa flor de cerezo. Pero no le importaba. Con lo poco que sabía, podía tener más de un as guardado en la manga. De hecho, antes le había funcionado estupendamente… ahora no sólo iba a cenar con Sakura el domingo por la noche, sino que además, dentro de unos minutos, iba a pasar todo el recreo con ella dándole unas pequeñas clasecitas particulares. Shaoran amplió su sonrisa y tan sólo deseaba que el timbre tocara enseguida.
Una joven camarera les sirvió sus cafés y, tras pagarlos, ambos chicos se fueron a buscar una mesa.
_Tienes suerte, amigo_ dijo Eriol mientras se sentaba_ Ojalá yo pudiera encontrar alguna excusa para pasar tiempo con Tomoyo.
_ ¿Por qué simplemente no le dices lo que sientes?_ preguntó Shaoran antes de darle el primer sorbo a su café.
Eriol suspiró tristemente.
_ Ganas no me faltan. Pero lo cierto es que me aterra que ella me rechace.
"Este chico es tonto", pensó Shaoran mirándolo con una expresión irónica.
_ ¿No crees que exageras un poco, Eriol?
_Para ti es fácil decir eso ya que tú tan sólo te limitas a ligarte a las chicas para luego ignorarlas en cuanto te aburren_ replicó el peli azul _ Lo mío es diferente, Shaoran. Yo estoy enamorado.
_El amor es para débiles, amigo mío_ rió Shaoran.
_Bueno pues si amar me hace débil, entonces soy débil. Y no me avergüenza reconocerlo.
Shaoran lo miró asombrosamente sorprendido.
_ ¿Cómo puedes saber si es amor si tan sólo la conoces desde hace unas semanas y nunca has hablado con ella?
_Se llama amor a primera vista, Shaoran. Es cierto que sólo la conozco desde que empezó el curso, y que jamás le he dirigido la palabra…
De repente Eriol esbozó una suave sonrisa soñadora, lo que hizo que Shaoran retrocediera sobre su asiento un poco asustado. Nunca había visto a su mejor amigo con esa cara.
_ Pero desde aquel día en el que oí su voz, la cual me condujo hasta el aula de música...y la vi allí por primera vez, cantando con tanta gracia y delicadeza mostrando esa sonrisa tan dulce en su cara de ángel, no puedo dejar de pensar en ella. Su voz es tan hermosa como ella misma_ miró de nuevo a Shaoran_ Me atrapó, hermano. Realmente me atrapó.
_Va-vaya…_fue todo lo que pudo musitar Shaoran antes de darle otro sorbo a su café, mirando hacia otro lugar.
En cambio Eriol continuó con su discurso de amor.
_Cuando realmente amas a una persona, lo único que sientes son unas inmensas ganas de demostrárselo en todo momento, de todas las maneras posibles. Sólo quieres estar junto a esa persona, cuidarla, protegerla, darle tu apoyo, hacerla feliz…y sobre todo temes perderla _ suspiró_ Bueno, ya lo entenderás en cuanto te enamores_ declaró finalmente señalándolo con la taza antes de darle otro sorbo al café.
Shaoran tosió un par de veces, evitando escupir el poco café que le quedaba en la boca. En cuanto pudo calmarse, fulminó a Eriol con la mirada.
_Yo no pienso enamorarme nunca, Eriol. No sé cómo se te puede ocurrir semejante disparate.
_Eso no puedes decidirlo tú, amigo_ le sonrió su amigo con lentes_ El amor viene cuando menos te lo esperas y es imposible escapar de él.
_Yo no creo en el amor, Eriol_ refunfuñó Shaoran.
_Siempre fuiste de los fríos, Shaoran. Pero después de tantos años, te conozco lo suficiente como para saber que bajo toda esa fachada de tío duro, orgulloso, serio e indiferente escondes a una persona noble, amable y sensata que puede amar tanto como ser amada, o incluso más.
_No digas chorradas_ dijo entre dientes.
_A mí ya no me puedes mentir, Shaoran_ se burló Eriol_ ¿Cuántos años hace que nos conocemos?
_Demasiados para mi gusto.
_Sé que tarde o temprano caerás.
_Te equivocas.
_No pierdo la esperanza.
Shaoran se encogió de hombros y echó un vistazo a su rolex de platino.
_Bueno, será mejor que me vaya_ dijo antes de terminarse el café_ He de reunirme con Sakura dentro de quince minutos.
_Buena suerte, amigo.
_Gracias, aunque no la necesito ahora_ sonrió con arrogancia_ Sino el domingo, cuando cene con ella.
Ahora fue Eriol el que por poco escupe el café. En cuanto pudo reponerse, miró a Shaoran con los ojos como platos.
_ ¿Vas a tener una cita romántica con Sakura?
_No le digas nada a Yamazaki ¿de acuerdo?_ le pidió confiadamente Shaoran_Ni siquiera sabe lo de mi encuentro con Sakura en la biblioteca, y lo prefiero así. Rápidamente se dará cuenta de que me estoy saliendo con la mía y se pondrá en alerta. Incluso creo que es capaz de espiarnos a Sakura y a mí durante la cena, y yo quiero estar a solas con ella.
_No, tranquilo. Yo no diré nada. Pero…_ Eriol miró a Shaoran con una mirada tan seria como su propia voz. Suspiró antes de volver a hablar_ Escucha Shaoran, tú sabes muy bien que yo no estoy para nada de acuerdo con todo este absurdo de la apuesta. Y aún no he cambiado de parecer.
Shaoran frunció el ceño.
_Eriol, no quiero volver a hablar del tema_ dijo fastidiado mientras se levantaba de la silla.
Pero Eriol le cortó el paso y le puso una mano en el hombro.
_Sakura no se merece esto, Shaoran.
_ ¿Lo dices por consideración hacia ella o porque es la mejor amiga de tu amada Tomoyo?_ preguntó Shaoran con ironía.
_ Por ambas cosas. Lo mejor que puedes hacer es acabar con esta estupidez.
_ ¿Y permitir que el idiota de Yamazaki salga victorioso y me restriegue durante semanas su triunfo? ¡Jamás!
_ ¿Crees que vale la pena todo esto sólo por 27.000 yenes?_ preguntó el peli azul incrédulo.
_El dinero es lo de menos, Eriol_ refunfuñó Shaoran mientras se libraba suavemente de su mano_ Lo único que me interesa es vencer al imbécil de Yamazaki. Además, tú mejor que nadie sabes cuánto deseo a Sakura Kinomoto…Y por fin tengo la oportunidad de tenerla. Gracias a esta apuesta, mataré dos pájaros de un solo tiro.
_Sakura no es una chica para caprichos, Shaoran_ gruñó Eriol.
_ ¿Pero qué demonios te pasa, Eriol? ¿A qué viene todo esto?_ preguntó Shaoran comenzando a perder la paciencia.
_Tú eres mi mejor amigo, Shaoran. Y sabes de sobra que te quiero como a un hermano. Pero no por ello voy a permitir que le hagas daño a una pobre chica dulce e inocente por culpa de tus caprichos y de tus ambiciones.
_Mientras ella no se entere, nadie sufrirá ningún daño.
_ ¿Y si ella se llega a enterar?
Shaoran miró a Eriol unos segundos y sus ojos se encendieron de furia. Apretó los dientes con tanta fuerza que hasta se podía oír como relinchaban.
_ ¿Acaso piensas ir a contarle? ¿Serías capaz de traicionarme?
_ ¡POR SUPUESTO QUE NO!_ tronó la voz furiosa de Eriol_ ¡Me ofendes que pienses eso de mí, Shaoran!
_ ¡PUES ENTONCES DEJA YA DE TOCAR LAS NARICES, ERIOL!_ estalló Shaoran_ ¿Vas a apoyarme en esto, sí o no?
Eriol negó con la cabeza, completamente decepcionado.
_Lo siento, Shaoran. Pero no puedo, ni pienso apoyarte en esto_ susurró Eriol entre dientes.
_Entonces creo que ya no hay nada más que discutir sobre este asunto_ zanjó Shaoran antes de pasar al lado de Eriol, retomando su camino.
