Bienvenida a la familia real II

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Sus botas hacían resonar imponentes pasos por el pasillo, a paso apresurado llegó hasta una gran puerta de madera, uno de los criados le abrió la puerta dejándolo ver a sus padres sentados frente a una joven quien mantenía un fino porte estando sentada. Al parecer él llegó a interrumpir la bienvenida de su prima.

-"María, que gusto verte"-

-"Lo mismo digo, primo"- la joven se levantó de su asiento para saludar a Steven con un cálido abrazo mientras los padres del joven los observaban con una sonrisa en el rostro.

-"Has crecido por lo que veo, pero dime, ¿a qué debemos tan inoportuna visita?"- preguntó el joven examinando los rostros de los presentes.

-"Mis queridos tíos han solicitado mi ayuda, en lo que respecta, a asuntos familiares, pero no me han informado nada hasta ahora"- una sonrisa inocente se asomó en su rostro al tomar asiento de nuevo.

-"Te esperábamos para poder comenzar con nuestro plan"- comentó el padre de Steven invitándolo a tomar asiento con un ademán.

-"¿Plan?"- preguntó con cierta preocupación la joven María. Su tía se limitó a asentir.

-"Ya entenderás de que hablamos"- comentó Steven tomando asiento al lado de su prima regalándole una sonrisa confiada de oreja a oreja.

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El reloj resonó por toda la habitación anunciando las doce en punto. Los reyes se miraron con ojos entreabiertos, Victoria soltó un bostezo el cual trató de disimular cubriendo su rostro con su antebrazo.

-"Miren la hora. Ya es muy tarde, me debería ir"- comentó la joven Jadelyn dispuesta a levantarse de su asiento, pero fue detenida por una delicada mano que se posó en su pierna.

-"¿Jadelyn se puede quedar a dormir ésta noche?"- preguntó Victoria con una voz delicada, dispuesta a convencer a cualquiera. –"Ya es muy tarde como para mandarla a casa, además Joseph se ha de encontrar dormido. Por favor padres"-

-"Esta bien, querida"- accedió su padre levantándose en compañía de su esposa. Ambos se despidieron de las jóvenes mientras las veían, con una sonrisa en sus rostros, caminar hacia la habitación de Victoria tomadas de la mano.

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-"Y recuerda, querida sobrina…"- su rostro se acercó al de la joven invadiendo su espacio personal, hablando con la voz queda, amenazándola – "…si nuestro plan falla, gracias a ti…"- La joven tragó saliva pesadamente, sus palmas comenzaron a sudar y su corazón lo sentía en la garganta –"…tu familia lo pagará caro"-.

María asintió rápidamente sintiendo el aliento de su tío rozándole la mejilla. Maldijo internamente el haber acudido a su llamado, deseó poder negarse a formar parte de su retorcido plan, pero después de haber gravado sus palabreas, decidió ponerlo pronto en marcha para poder quedar libre de la amenaza.

-"Contamos contigo, María. No nos defraudes"-

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La oscuridad de la habitación era interrumpida por un discreto candelabro en la cómoda de la princesa el cual dibujaba las siluetas de dos jóvenes sentadas al borde de la cama. Los ojos de la princesa estaban clavados en los de Jadelyn, admirando la profundidad y la mezcla de colores en ellos.

Victoria pasó su mano por la mejilla de Jadelyn con delicadeza, sintiendo su suave piel, enviando escalofríos por el cuerpo de la joven de piel pálida.

Acercó su rostro al de ella lentamente, esperando una señal para proseguir. Victoria sonrió. Jadelyn la besó.

Las manos de la princesa viajaron hasta el cabello de Jadelyn, jugando con el mientras entregaba todo en un beso apasionado. Las manos de Jadelyn tomaron el borde del camisón de seda de la princesa, el cual estaba en su muslo, alzándolo levemente.

Al sentir el contacto de sus delicados dedos en su piel, Victoria reprimió un leve gemido ahogándolo en la boca de la joven de ojos azules.

Sus dedos subieron hasta la parte interna del muslo de la princesa, tocando lentamente, haciendo que el calor en ambas aumentase. Victoria bajó sus manos hacia la espalda de Jadelyn, acariciándola delicadamente, bajó hasta su cadera. Con un leve movimiento Victoria se acomodó entre las piernas de Jadelyn sin romper el beso.

Las manos de Jadelyn levantaron el camisón de Victoria hasta sus muslos, deleitándose con la delicada piel de la princesa mientras la besaba lentamente. Victoria pasó su lengua por el labio inferior de Jadelyn, pidiendo permiso, el cual le concedió.

Bajo la luz del candelabro no se podría distinguir quien era quien.

Ambas fundidas en un beso ferviente, lleno de deseo y amor. El cabello de la princesa formaba una cortina alrededor de sus rostros. Sus piernas entrelazadas las unían aún más, sus labios en perfecta sincronía y sus manos explorando por primera vez sus cuerpos sin temor ni remordimiento alguno.

Jadelyn dejó escapar un gemido al sentir el cuerpo de la princesa juntarse al suyo lentamente, cada vez más. Dejó ir sus labios para besar la línea de su mandíbula, dejando un rastro invisible de pequeños besos y mordidas, pasando por su cuello hasta su clavícula.

Con los ojos cerrados se dejó llevar por la placentera sensación de los labios de la princesa sobre su piel. Un suspiro escapó de sus labios antes de juntarlos de nuevo con los de Jadelyn.

-"Eres tan hermosa"- le susurró Victoria al romper el beso. Jadelyn sintió el aliento de la princesa chocar contra sus labios y sonrió antes de besarla nuevamente.

-"No tanto como usted, su majestad"-


Me tomaré el tiempo para dedicarle éste capitulo a la única que me conoce personalmente y sigue ésta historia, en quien se basa el personaje de María, y quien se la pasa exigiéndome que ya ponga smut. Agradézcanle a María Fernanda (apellidos no disponibles) las próximas escenas de 'acción' que habrán en un futuro, por ahora solo quiero jugar con su calentura.

Agradezco que se tomen el tiempo para leer ésto, seguir mi fic y dejar reviews...y como siempre, dejen review y follow :)