La apuesta equivocada

Capítulo 6

_Ay, qué asco de problemas_ suspiró Sakura cansadamente soltando el lápiz sobre el cuaderno.

_Hola.

El rostro de Sakura acudió como un imán hacia donde venía la grave voz masculina.

_Perdón por el retraso_ dijo Shaoran mientras se sentaba a su lado_ Me…he entretenido un poco con un amigo_ añadió con una voz más amarga.

_Ummm…no importa, al menos has venido_ susurró ella cabizbaja, sonrojada y tratando de controlar los exagerados latidos de su corazón. Dios santo, ¿por qué me pongo siempre tan nerviosa cuando estoy con él?... se preguntó.

_Tranquila, Kinomoto. Nunca te dejaría plantada a propósito_ le aseguró él guiñándole un ojo, lo que hizo que Sakura se sonrojara aún más y frunciera el ceño_ Bueno, haber… ¿qué es lo que no entiendes?

_Eh…los problemas_ cogió el lápiz y le señaló en el cuaderno_ Son estos de aquí…

Mientras ellos estuvieron a lo suyo, no muy lejos de allí, Takashi Yamazaki guardó sus apuntes ordenadamente y suspiró en un gesto de agotamiento mientras se cuadraba el cuello y los hombros. Luego se llevó una mano a la boca y soltó un bostezo.

_Bueno, creo que por hoy ya es suficiente. Iré a comer algo_ murmuró.

Recogió sus cosas y se dirigió a la salida de la biblioteca, pero en cuanto pasó al lado de una mesa, se paró en seco. Soltando una exclamación de sorpresa se escondió tras una enorme estantería. Habría jurado que lo que vio sus ojos debían de ser imaginaciones suyas, pero en cuanto volvió a fijarse bien, vio que no era así. Allí, al final de aquella larguísima mesa, estaba ni más ni menos que su amigo Shaoran Li estudiando junto a su compañera de clase, Sakura Kinomoto.

_No puede ser…_ susurró aún sin poder creer lo que veían sus ojos_ No puede ser que Shaoran y Sakura se estén llevando tan bien, ¿no se suponía que ella lo odiaba?

Continuó observando un poco más, y en efecto, vio que los dos parecían congeniar bastante bien. Saltaba a la vista que Shaoran le estaba explicando Matemáticas a Sakura.

_Maldita sea, en ningún momento pensé que Shaoran podría llegar a conseguirlo_ gruñó mientras apoyaba la espalda sobre la estantería_ Pero si Kinomoto ni siquiera le devolvía una maldita sonrisita, diablos.

Volvió a asomar la cabeza cautelosamente para vigilar a los dos "tortolitos". Y todo para ver cómo se reían como si fueran un par de noviecitos acaramelados…

_Condenada suerte del demonio la mía_ gruñó mientras volvía a protegerse tras la estantería_, si siguen llevándose así de bien, estoy perdido. Y además…_alzó un puño apretado y un enfado creciente empezó a invadirse de él_ ese malnacido de Li me había prometido ayudarme a mí con las Matemáticas. ¡Será desgraciado!…

Miró a la parejita feliz una vez más y tan sólo sintió que su rabia iba en aumento.

_Maldición, voy a perder contra Shaoran como esto siga así.

Resoplando de pura y absoluta frustración, Yamazaki se alejó del lugar y se dirigió hacia la salida. Una vez fuera, suspiró ya derrotado. Todo era cuestión de pocos días, estaba seguro.

_Maldito, Li. Estoy perdido_ murmuró hundiendo la cabeza_ Adiós a mi paga del mes.

.

.

.

Tomoyo caminaba lenta y cuidadosamente, tratando por todos los medios de que no se le cayera o volara ni un solo papel del gran montón que cargaba entre sus brazos. Definitivamente, no había sido muy buena idea haberse ofrecido a cargar con todo aquello ella sola, ahora lo sabía. Llevaba tantas fotocopias amontonadas una sobre otra que la propia montaña formada por las mismas le impedía ver hacia donde iba. En el momento en que un par de chicos pasaron a su lado corriendo como locos, perdió el equilibrio y se tambaleó de un lado para otro antes de empezar a caerse de espaldas. Si no hubiera sido por aquel fuerte brazo que le rodeó la cintura habría acabado golpeándose la cabeza contra el suelo. En cuanto se dio cuenta de la situación en la que se encontraba, Tomoyo alzó su rostro y se encontró con los más hermosos ojos azules que había visto en su vida.

_ ¿Te encuentras bien?_ preguntó Eriol notablemente preocupado.

Tomoyo no dijo nada. Se quedó totalmente petrificada entre los brazos de aquel apuesto chico sin dejar de mirarle directamente a los ojos. Se sentía como si la hubieran hipnotizado.

_ ¿Te has hecho daño?

Con aquella segunda pregunta, reaccionando ante su voz, Tomoyo por fin despertó.

_Eh…sí…sí, sí…gracias_ susurró totalmente ruborizada mientras se incorporaba rápidamente. Luego se agachó para comenzar a recoger todo aquel alboroto de papeles que se había formado en el suelo.

Eriol también se agachó y comenzó a recoger papeles. De repente, ambos divisaron el mismo papel y pretendieron cogerlo. Sus manos quedaron unidas una encima de la otra e instantáneamente ambos volvieron a mirarse de frente. Por una milésima de segundo, azul y violeta conectaron profundamente creando una sensación demasiado fuerte para los dos.

En un alto reflejo, Eriol apartó la mano y se limitó a recoger otros papeles que habían llegado más lejos. En cuanto reunió todos los que pudo se los entregó a Tomoyo.

_Creo que están todos_ dijo él levantándose al mismo tiempo que ella.

_Muchas gracias por la ayuda_ dijo Tomoyo todavía algo sonrojada.

_Todo esto es demasiada carga para ti sola, déjame ayudarte_ le dijo mientras le quitaba cuidadosamente la mitad de la gran pila de fotocopias.

_Oh no, te lo agradezco, pero no quisiera causarte molestias.

_No es ninguna molestia_ le sonrió_ ¿A dónde tienes que llevar todas estas copias?

_Al aula 112.

_ ¿Pensabas cargar tú sola con toda esta montonera hasta la segunda planta?_ preguntó incrédulo.

_Me propuse intentarlo.

_Bueno, ¿vamos?

_Sí_ le sonrió ella antes de comenzar a caminar junto a él.

Subieron cuatro tandas de escaleras hasta que finalmente llegaron a la lejana aula 112.

_No sabes cuánto te agradezco tu ayuda_ dijo Tomoyo una vez que soltó su mitad sobre la mesa del profesor.

_No hay nada que agradecer.

Aquella amable sonrisa hizo que Tomoyo sintiera un calor inmediato.

_Esto…aún no se tu nombre…

_Oh, vaya…perdona mis modales_ se inclinó levemente en una pequeña reverencia_ Me llamo Eriol Hiragizawa, encantado de conocerte.

_Encantada_ sonrió dulcemente Tomoyo devolviéndole la reverencia_ Mi nombre es…

_Tomoyo Daidouji.

Ella se sonrojó inmediatamente, sin disimular su sorpresa.

_ ¿Cómo sabes mi nombre?

_Hace unos días, tuve el placer de conocer a tu querida amiga Sakura_ dijo Eriol sonriéndole gentilmente_ Ella me habló bastante de ti.

_ ¿Ah, sí?

_Sí. Me contó que sois muy amigas desde pequeñas. Se nota que te aprecia muchísimo.

_Es cierto. Llevamos casi toda la vida juntas. Somos como hermanas.

_Eso es estupendo. Me recordáis a mí mismo con… mi mejor amigo_ esto último lo dijo con una voz un poco más amarga.

Y a Tomoyo no le pasó desapercibido su cambio de gesto.

_ ¿Ocurre algo?

Eriol negó con la cabeza, sonriéndole otra vez.

_No, nada.

_Bueno, he de ir a encargarme de unas cosas_ volvió a hacerle una reverencia_ Gracias otra vez por tu ayuda, Hiragizawa.

Eriol levantó una mano en señal de stop.

_No, no, no, no por favor…llámame sólo Eriol.

_De acuerdo… en ese caso, tú llámame Tomoyo ¿vale?

Eriol amplió aún más su cordial sonrisa y asintió.

_Tengo que irme, nos vemos Eriol_ se despidió suavemente Tomoyo con una mano.

_Hasta pronto…Tomoyo.

Y dicho esto, vio cómo su hermoso ángel de ojos violetas salió del aula.

.

.

.

_Sakura estate quieta, así es imposible peinarte bien_ se quejó Tomoyo.

Sakura suspiró por millonésima vez en lo que ya llevaba de la última hora y trató por todos los medios de hacer el esfuerzo de quedarse totalmente quietecita. Pero de nuevo, otra vez le recorrió por todo el cuerpo un enorme impulso de levantarse de la silla y ponerse a pasear por toda la habitación. Dios, por más que lo intentaba no podía quedarse quieta… ¡no podía! Esos malditos nervios que padecía desde hacía tres horas iban a acabar desquiciándola por completo.

_Basta Sakura, así no me dejas. Voy a tener que atarte a la silla.

_Lo siento mucho, Tomoyo. Pero es que no puedo. Estoy muy nerviosa.

_Créeme que te entiendo, Sakura. Pero por el amor de dios, trata de calmarte un poco.

Sakura tan sólo suspiró…otra vez.

_Aún no sé por qué estoy haciendo esto. Realmente preferiría no ir. No me fío de él, Tomoyo.

_Pues entonces no vayas Sakura_ dijo Tomoyo como si eso lo solucionara todo.

_No puedo hacer eso_ replicó_ No sería muy correcto de mi parte darle plantón a última hora. Además, siento que se lo debo. Al fin y al cabo, es gracias a él que seguramente aprobaré el examen de Matemáticas…

_Pues entonces deja ya de quejarte tanto_ protestó su amiga exasperada_ Creo que no deberías de darle tantas vueltas. Es sólo una cena, Sakura. Una cena.

_Aun así, no me siento segura.

_ ¿Por qué no?_ Tomoyo le introdujo un par de horquillas más en el pelo.

_No sé cómo podría explicarlo. Es…su mirada, su actitud…no, SU MALDITA ARROGANCIA_ concretó exageradamente Sakura_ No sé Tomoyo, tengo como un mal presentimiento. Como si estuviera tramando algo…

_Bueno, igual tienes razón_ dijo pensativa la morena mientras le pasaba el cepillo por un rebelde rizo_ Si hacemos un rápido análisis de todos los últimos acontecimientos, la verdad es que es imposible no llegar a la conclusión de que todo es bastante sospechoso: primero no te quita los ojos de encima durante varios días seguidos, luego te acorrala en la biblioteca y te insiste tozudamente para que salgas con él, y ahora te ayuda amablemente a estudiar para el examen tras disculparse por su anterior comportamiento y retomar su invitación a salir con él. ¿Qué es lo que este chico se propone realmente?

_Eso es lo que a mí me gustaría saber_ murmuró Sakura tensa_ Creo que trama algo...

Tomoyo dio unos últimos retoques y finalmente terminó con el pelo de su amiga.

_ O tal vez las dos nos estamos precipitando un poco y sacando conclusiones apresuradas. No voy a negar que Li es bastante raro y no ha demostrado un comportamiento muy normal… pero a lo mejor puede que realmente tenga buenas intenciones contigo, sólo que no ha sabido expresártelo de la manera correcta. Al fin y al cabo, él se te declaró ¿no es así?

_Sí, pero yo no le creí nada…y sigo sin creérmelo. Es un seductor y un descarado mujeriego que trae de calle a cualquier chica que se le cruza por el camino. En menos de un mes ha conseguido enamorar y romperle el corazón a casi todas las chicas de la escuela. Me siento como su nueva presa_ resopló indignada_ Sea lo que sea Tomoyo, algo en mi interior me dice que no debo bajar la guardia. No me fío ni un pelo de Shaoran Li.

_Pero no puedes negar que él es muy guapo…ustedes harían una pareja tan perfecta…_ comentó de repente su amiga con un tono soñador.

Sakura volteó a verla sin dar crédito a lo que oía.

_Oye chica, no te precipites. Sólo voy a salir a cenar con él.

_Ya, pero…una cena en un restaurante romántico quiere decir muchas cosas_ replicó Tomoyo aún en las estrellas.

Sakura sacudió la cabeza y se levantó para dirigirse al espejo de cuerpo entero que se hallaba en el otro extremo de la habitación. Quedó totalmente impresionada con lo que vio. Su vestido color crema de manga larga era precioso, de corte sencillo que le llegaba por encima de las rodillas. Se ajustaba a su cuerpo como una segunda piel, cubriendo sus brazos pero dejando sus hombros desnudos; y el poco escote le resaltaba sus pechos. El lazo grueso que le rodeaba la cintura, atado por detrás era grande y muy mono. Le sentaba como un guante, sin duda. Calzaba unos tacones cerrados en color beige de ocho centímetros que le alargaban aún más sus finas piernas y su sencillo maquillaje le resaltaba los pómulos y sus ojos verdes. Lo que más le gustó fue su pelo. Tomoyo le había recogido unos cuántos rizos con horquillas dejando a los demás caer en una preciosa cascada de tirabuzones perfectamente definidos. Se veía espléndida. La vena diseñadora y estilista de su amiga le dotaba de un gran talento, no podía negarlo. Sin embargo…

_Oye Tomoyo… igual voy demasiado formal ¿no crees?

_Que va. Si no te equivocaste cuando me mencionaste el restaurante al que piensa llevarte Li, te aseguro que vas perfecta para la ocasión.

_ ¿De verdad?

Lo cierto era que Sakura desconocía por completo el restaurante que Shaoran le mencionó aquella misma tarde mientras estudiaban. Pero aun así no pudo evitar que un extraño presentimiento la invadiera.

_Sakura, el Amour Bella es uno de los restaurantes franceses más exclusivos y prestigiosos de Tokio. Es estrictamente obligatorio presentarte en él vestido de etiqueta y para poder comer en él debes pedir una reserva con varios meses de antelación.A no ser, por supuesto, que seas un auténtico pez gordo o familiar del mismo.

_Ala…_fue todo lo que pudo susurrar Sakura completamente anonadada.

_Li es el único hijo varón del famoso magnate Hien Li. Eso sin duda habrá bastado para que ese lujoso restaurante de alto renombre le haya concedido una reserva sin ningún tipo de problema.

_Eso no me ayuda mucho, Tomoyo_ dijo Sakura empezando a temblar_ Creo que ahora estoy mucho más nerviosa que antes.

_ ¿Y eso por qué?

_ ¿Cómo que por qué?_ preguntó incrédula_ Yo no tengo ni la más mínima idea de restaurantes de lujo, Tomoyo. Tengo entendido que en ellos hay que mostrar una idiosincrasia propia de personas de alto estatus y que se debe de manejar un sinfín de cubiertos ¿Y si hago el ridículo?

_No vas a hacer el ridículo. Es cierto que hay que fardar un poco de buenos modales, pero nada exagerado. Y en cuanto a lo del sinfín de cubiertos, no te alarmes, no es estrictamente propio del Amour Bella, sino opcional; sólo para el caso de que elijas el tipo de servicio que así le corresponde al estatus de mayor clase social, como la nobleza o la realeza. Tranquila, no tendrás que sobre esforzarte demasiado, y menos para acabar dando una imagen de ti misma que ni siquiera te pertenece. Sólo tienes que mantenerte serena y mostrar tus mejores modales, pero sin dejar de ser tú misma. Seguro que causarás una gran impresión.

_ ¿Tú crees?

_Pues claro. Eres muy guapa y educada, Sakura. lo harás muy bien. Y además, si te paras a pensarlo muy bien, te darás cuenta de que puedes estar segura de que ni siquiera el propio Shaoran Li, por más engreído y arrogante que pueda llegar a ser, tendría la gran desconsideración de hacerte pasar un momento tan desagradable y agobiante como ese.

Sakura sonrió un poco más aliviada y tan sólo suspiró casi con cansancio mientras asentía con la cabeza. Finalmente, se decidió por hacer el intento. Acudiría a la cita. Sólo esperaba que todo saliera bien, aunque, viniendo del misterioso Shaoran Li, no podía estar muy segura.

_Por cierto, Sakura. Tengo que contarte algo que me ocurrió hoy.

Sakura la miró curiosa y le prestó total atención. Con lujo de detalles, Tomoyo le contó cómo aquella misma tarde conoció a Eriol Hiragizawa.

_Vaya, así que has conocido a Eriol_ sonrió Sakura.

_ Sí, y por lo que me dijo, tú también lo conociste no hace mucho.

_Así es. Lo conocí el día que me encargaron devolver unos libros a la biblioteca. Él vino a la sala de profesores para entregar un recado. Y como es todo un caballero, me ofreció su ayuda. Así que me acompañó y charlamos por el camino.

_ Eso es estupendo. La verdad es que es muy amable_ Tomoyo sonrió suavemente con una expresión soñadora_ Y además tiene unos ojos preciosos…

Sakura levantó ambas cejas y luego miró a su amiga con una mirada pícara.

_Eh…un momento... a ti te gusta Eriol ¿no es así?_ le señaló con el índice.

_Eh… bu-bueno…_los colores acudieron rápidamente a las pálidas mejillas de Tomoyo.

_Tomoyo… ¡te has enamorado de Eriol Hiragizawa!_ exclamó Sakura emocionada.

_Yo, yo…bueno… es posible_ admitió en voz muy bajita_ Es muy amable, caballeroso, atento…y la verdad es que también es muy guapo_ alzó el rostro y miró a la nada mordiéndose el labio_ La primera vez que lo vi en el día de hoy no he podido evitar quedarme prendida de sus ojos…

Sakura sonrió con ojos brillantes. Lo cierto era que nunca había visto a su mejor amiga sonreír de esa manera, ni hablar de un chico de la misma forma que como lo hacía de Eriol Hiragizawa en ese momento. Y no podía culparla. Eriol era una persona verdaderamente buena y amable, además de un chico muy guapo, no podía negarlo. Lo cierto era que la idea de que su mejor amiga y aquel chico fueran pareja le agradaba bastante. Podría incluso llegar a admitir que lo deseaba. Sí, le gustaría mucho que Eriol y Tomoyo salieran juntos. Sin duda harían una pareja perfecta.

_ ¡Sakura! ¡Es tardísimo! ¡Tienes que reunirte con Li dentro de diez minutos!

Sakura soltó una maldición en cuánto se fijó en el reloj. Tomó su bolso y se dirigió a toda prisa a la puerta. Tomoyo corrió tras ella y le ofreció llevarla en coche para que no llegara tarde, cosa que Sakura agradeció intensamente. Llegaron al lugar de encuentro en cinco minutos.

_Si tienes algún problema o necesitas algo por favor no dudes en llamarme.

_Lo haré, Tomoyo. Muchas gracias.

_Buena suerte, Sakura_ le dijo Tomoyo guiñándole el ojo antes de desaparecer con su auto.

Instantáneamente, Sakura comenzó a sentir como los nervios volvían a apoderarse de ella, y ahora de una forma mucho más exagerada que antes. Reconoció rápidamente que su primer impulso consistía en salir corriendo de allí. Sin embargo, sus pies parecían estar pegados al suelo. El ruido de unos neumáticos captó su atención, y en cuánto se dio la vuelta, ante ella apareció Shaoran montado en un lujoso deportivo negro. Paró frente a ella y le dedicó una seductora sonrisa.

_Buenas noches, Kinomoto.

_Bu- buenas noches, Li.

_Sube.

Sakura vaciló un segundo, pero al final rodeó el vehículo y se subió en el lado del copiloto.

_Ponte el cinturón.

Ella asintió y obedeció al momento, y en cuanto se dio cuenta, el viento ya le estaba volando el pelo.