Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...

Ángel Oscuro

(Dark Angel)

Un fic de Camaro

Traducción por Apolonia


"¿Qué pasa?" Vino la áspera, ronca voz, volando en pedazos su meditación de todo lo que había visto. Las visiones casi la habían golpeado, sintiéndose casi enferma ante la idea que en un grado, esos recuerdos fueran de ella ahora. No podía olvidarlos tanto como él tampoco podía. Eran una parte de ella y ese hecho solamente era suficiente para hacerla sentir náuseas. No quería recordar eso. En su propia inseguridad y manera ingenua, no soportaba la idea que los olores, sabores, sonidos y toques le recordaran escenas tan horribles.

"¿No es todo lo que habías pensado que sería?" Escupió las palabras de su lengua como el veneno mortal de una serpiente, empapando cada sílaba con indómita malicia, enérgicos ojos mirándola con indescriptible indignación.

"¿La verdad es demasiado para que la soportes? ¿O debo mostrarte más?" Amenazó, acercándose a ella y mirando con despiadadas expresiones mientras ella se alejaba en miedo de que él pudiera penetrar una vez más en su mente con recuerdos de su pasado sin Dios. Casi se sintió violada por lo que había hecho, invadiendo su mente y violando su cordura con recuerdos que el destino había elegido sólo a él para poseer. No podía decidir si arremeterse, llorar o sentir pena por el hombre que tuvo que sufrir esas atroces tragedias solo durante tanto tiempo.

Se sentaron en la cama, los polos del dosel casi en cenizas mientras el último de los fuegos amarillos se disipaba en la ennegrecida madera. Ambos simplemente se miraron, tal vez sintiendo que se estaban conociendo por primera vez, mirando en los ojos de un extraño y sin embargo cada uno mucho más fuerte que cualquiera en existencia. Eran más cercanos que cualquier otros dos seres que pudiera incluso rezar por comprender, un lazo tan grueso y fuerte que casi sopesaba físicamente en ambos, sin mencionar que causaba indescriptibles consecuencias. Había un vínculo que los conectaba, acercándolos con impredecible gravedad y sin embargo... Sin embargo el vacío y lo desconocido aún persistía en ambos.

Tan cerca... pero tan malditamente lejos.

Por lo que tal vez fue la milésima vez que Bulma remarcó para sí misma que de hecho, Vegeta era un hombre imprevisible. No podía descifrar las razones o las consecuencias de lo que había hecho. Ni siquiera podía explicar qué o cómo algo había sucedido. Un minuto ella era ella misma, completa y egoísta dentro de su propio pasado y recuerdos. ¿Ahora? Era como si hubiera ganado otra vida, recordando sucesos y eventos que él había pasado como si fueran de ella. Hubiera llorado, casi me imagino, si no hubiera sido por el siempre presente orgullo que mantenía la sal y el dolor a raya.

De nuevo él se acercó más, las quemadas y derretidas sábanas y cubiertas casi rompiéndose mientras él se deslizaba sobre ellas para estar cerca de ella. Tímidamente sus dedos tocaron el dorso de su mano, sintiendo los pequeños vellos y suave piel que cubría los frágiles huesos y venas ante él saltar, sobresaltado mientras ella alejaba su mano. Lentamente sus claros, pálidos ojos azules se voltearon hacia él, deslizándose a través de las ennegrecidas sábanas para encontrarse con su mirada de manera casi perezosa, los labios casi blancos mientras ella simplemente decía las palabras, el aliento filtrándose, diciendo lo que sentía ahora.

"No te conozco." Dijo suavemente, los ojos bajos y estables. Se veía débil y pequeña, como si tocaba su frágil figura, posiblemente podría derrumbarse en pedazos en el suelo de mármol.

Pero Vegeta desestimó la declaración con un encogimiento de hombros y un brusco movimiento de su muñeca, como si tal audaz conclusión fuera nada más sino la ridícula insistencia de un niño en lo que sus padres sabían que era completamente falso.

"Ah, pero me conoces más que nunca ahora, Ángel. ¿Qué pasa? ¿No te gusta lo que ves? ¿Preferirías pretender que yo no era nada más que un inocente tonto que se desplomó por tu incesante voluntad al segundo que te conoció? ¡¿Que nunca maté a nadie antes?" Se sentó, una lastimada mirada deslizándose en sus ojos aunque intentaba esconder la emoción a través de una voz levantada y una enojada expresión. La era fue su compañera tanto como permanecía como su enemiga, peligrosa e intimidante y sin embargo tan calmante en su habilidad de ocultar la verdad y las emociones detrás de negros ojos y arrugadas cejas.

"¡¿Dices que no me conoces?" Hirvió, intentando bastante patéticamente bajar su voz, inclinándose más cerca de su rostro mientras se elevaba sobre ella.

"No QUIERES conocerme."

Ella sintió el calor hincharse en sus ojos, sus párpados inferiores sintiéndose presurizados y casi adolorido mientras el líquido trataba de filtrarse en sus párpados. Furiosamente miró hacia el techo, echándolas hacia atrás con su ira y frustración. Soltó una bocanada llena de aire, la frescura del aire alzándose por su tráquea y escapando a través de sus apretados dientes antes que se hubiera calmado lo suficiente como para contestarle.

"¡QUIERO saber que podrías ser algo más!" Gritó, golpeando el costado de su puño contra el colchón, mostrando su poderosa voluntad y obstinada resolución cuando en toda honestidad no deseaba nada más que estar abrazada en sus brazos. Se sentía vulnerable y asqueada por las visiones, tal vez incluso toda la experiencia causándole esa reacción. Lo que sea que fue, estaba haciéndose sentir sin lugar a dudas.

"Quiero saber que tienes la posibilidad de ser quien TÚ quieras ser, ¡no el hombre que se enseñaron a ser! ¡El hombre que TE DEJASTE convertir!" Estaba hablando enojada ahora, apenas notando que él realmente estaba muy concentrado en escuchar.

"¡Eres quien eliges ser!" Gritó, viendo como él se movía notablemente hacia atrás sorprendido por la pura verdad que sostenían tales palabras.

"¡Todos Vegeta!... Todos quien culpar sus fallas y dudas en alguien más. ¡No podemos lidiar con nuestras imperfecciones y errores sin un chivo expiatorio y por eso encontramos uno!" Se detuvo, arrojando escapadas mechas de su cabello detrás de su oreja.

"Obligas a tu consciencia a alejarse por cómo naciste así, el estilo de vida que sufriste." Aclaró su garganta. "¡Eso está bien! ¡Culpa si es necesario pero APRENDE de lo que TÚ has hecho y arréglalo! Podrías ser mucho más que esto y lo sabes. Imagina el hombre que podrías ser si tan sólo-"

"¡¿Si tan sólo qué?" Gritó interrumpiéndola. "¿Si tan sólo cambio y me convierto en el hombre que quieres que sea? ¡Bueno despierta Bulma! ¡He cambiado!"

"¡¿Oh?" Hirvió ella, saltando para ponerse de pie y de puntillas frente a su rostro, tratando de ignorar cuan imposiblemente hermosa e impecable era su piel.

"¡Basura Vegeta! ¡Basura! Si fueras el hombre que tienes el potencial de ser, NUNCA me tratarías de la manera que lo haces."

Él alzó sus cejas, irguiéndose y mirándola furiosamente, visiblemente intentando controlar su mal genio.

"¡¿Y qué se supone que quiere decir ESO? ¡Te trato como una Diosa, Ángel! ¡No puedes CONSEGUIR algo mejor que yo! Te doy CUALQUIER cosa que quieras. ¡CUALQUIER MALDITA COSA! ¿Quieres ropa?... ¡son tuyas!" Comenzó a levantar un dedo con cada palabra que decía, mirando mientras ella apretaba sus dientes juntos, su mandíbula unida en un nudo.

"¿Quieres chocolate en el medio de la noche? ¡Te lo consigo! Quieres joyas, gemas, tesoros, zapatos, maquillajes, SEXO... ¡CUALQUIER COSA y tú SABES que te lo consigo! Tienes todo lo que podrías haber soñado alguna vez y AÚN me acosas con este reclamo de "no tratarte bien"... ¡eres demasiado ignorante para apreciar lo que tienes!"

"¿Oh y supongo que me trataste como a una Diosa antes también, verdad?" Escupió con odio, sus labios apretándose y juntándose mientras lo miraba directo a los ojos, mirando con fuerza inusitada.

"¡¿Cuando me pusiste en el suelo, agarrando mi rostro y llamándome puta? Oh sí... REALMENTE me tratas genial Vegeta. ¡No sé en qué estaba pensando!"

Casi vio la sangre juntarse en sus ojos antes que él la alejase dolorosamente, respirando con dificultad y cerrando sus ojos riboteados de rojo mientras intentaba permanecer calmo de alguna manera. Cada fibra en su cuerpo ardía con la palpitante necesidad de lastimar algo, matar y destruir, sentir carne y hueso licuado por su odio y poder. Sólo disparar a algo fuera de la existencia y saber que todavía permanecía aunque eso no. Sólo tener ese poder sobre algo. El poder de Dios mismo, elegir quién vivía y quién moría basado en un voluble carácter, Ahhh... Si tan sólo sintiera la cruda energía por un segundo y la usara.

"¿Vas a culparme por eso?" Gruñó, aparentemente más calmado que antes. "¿Vas a sentarte aquí con una consciencia limpia y clamar que no tuviste NADA que ver con esto?"

Sacó más hacia adelante su labio inferior, desafiante mientras cruzaba sus brazos.

"Por favor, puta." Respondió en tono de reproche, cruzando sus propios brazos y girándole sus ojos. "Te levantas en mi rostro, me amenazas, me acusas, SABIENDO que mi temperamento es lo que es... ¿y piensas que voy a caer de rodillas y rogar por perdón? Eres estúpida. Lo que hiciste fue estúpido y deberías saber mejor que insultarme así."

Ella detuvo su mandíbula para que no cayera, sabiendo que sólo incrementaría su reclamo por su incompetencia. Realmente no le importaba. No lo sentía, en cambio estaba atribuyéndole la sospecha y cuestionándola por la manera que él había actuado.

"Tú..." Se estremeció al decir las palabras.

"Ni siquiera lo sientes." Su mentón se arrugó y su labio inferior tembló incontrolablemente hasta que lo cubrió con sus dedos, volteándose de él mientras comenzaba a sollozar.

Él suspiró, corriendo ambas manos a través de su cabello y notando irritablemente que era demasiado corto.

"Ángel, por supuesto que lo siento. Yo..." Soltó un suspiro de aire, sintiéndose vacío sin su presencia en su cuerpo.

"Mira, no sé cómo o... o por qué ha estado sucediendo últimamente pero por alguna razón yo... lo pierdo más rápido, ¿está bien? Sacudió su cabeza, apenas creyendo cuan estúpido había salido eso. Parte de él quería golpearse su mejilla por incluso darse un golpe sobre una explicación y la parte que quedaba golpeada de su otra mejilla por ser tan patético en pedir disculpas. ¡Su rostro estaba empezándose a sentir crudo!

"¡No lo entiendes Vegeta!" Sollozó. "¡No es sólo eso! ¡¿Piensas que soy tan estúpida que me agarraría de un error tuyo por toda la eternidad? Insultas mi lealtad Y mi inteligencia. ¿Piensas que no veo la manera en la que yerran tus ojos?"

Tragó duro sabiendo... Sólo SABIENDO que esto no iba a salir bien. Las cosas se estaban volviendo feas y era bastante rápido. Rápido y feo estaba UNIDOS a ser una mala combinación.

"¡¿Oh? Entonces te das cuenta que no soy tan incompetente como pensaste." Escupió con suficiencia, sin humor o perdón en su tono.

"Eso es Vegeta. Noté la manera en que miras cuando estás conmigo. La manera en que miras a las concubinas. ¡Tú no me AMAS, no me NECESITAS y no me respetas!"

"Bulma yo-yo..." ¿Bien? ¿Qué podía decir? Estaba atrapado. Él miraba a otras mujeres. Claro que lo hacía. ¡Era un hombre!

"¡Ni siquiera puedes negarlo!" Gritó ella, arrojando sus brazos en el aire en frustración.

"¡Está bien! ¡Miro! ¿Y QUÉ? ¡No quiere decir que haga algo al respecto!" Se defendió patéticamente. ¡Dios, eso sí que salió patético!

"Cada vez Vegeta. Cada vez que intento pretender que nunca llegarías tan lejos como para dormir con otra persona. ¡Nunca me harías eso a mí! Pero si puedes mirar ahora y no sentir vergüenza cuando estamos ASÍ de temprano en nuestra relación... ¿Qué pasará después? ¿Qué pasará cuando peleemos o cuando sea lo que sea entre nosotros se desvanezca? ¡¿Qué pasará cuando estés demasiado borracho o drogado? ¿Qué entonces? ¡Intento fingir que puedo confiar en ti cuando muy profundo NO PUEDO! Sólo se necesita una persona para darse cuenta y veo la manera que tus ojos vagan de mí. ¡Veo sus futuras intenciones incluso si te niegas a reconocerlo!"

"¡DIOS ÁNGEL! ¡Actúas como si eso fuera todo lo que hiciera todos los días!"

"¿¡NO LO ES!" Gritó ella, mirando en enfermo humor mientras él hacía un gesto de dolor por el agudo tono.

"¡NO!" Protestó airadamente. "¡Tengo mejores cosas que hacer con mi tiempo que danzar a través de los pasillos CONSPIRANDO para seducir alguna puta!"

"¡MIERDA QUE TIENES!" Gritó ella, si fuera posible más fuerte que antes. Él apretó los dientes.

"¡Todo lo que haces es echarle los ojos a la gente! Concubinas, soldados, guerreros... ¡A GOKU CARAJO!" Gritó, señalando hacia la habitación del Demonio de alas claras en la otra torre. Vegeta hizo un furiosamente indignado sonido en su garganta, aparentemente ofendido por ESE comentario.

"No sé QUÉ estás implicando Princesa, pero es MEJOR que llegues al maldito punto y rápido." Amenazó en un profundo, oscuro bajo tono.

"El punto es... NO PUEDO confiar en ti porque no significo nada para ti."

"¡GAH!" Gritó él al techo, alzando la vista hacia él enfurecido.

"¿Podías ser más estúpida? ¿Nada para mí? ¿Piensas que te hubiera dejado vivir por hablarme de esta manera meses atrás?

Ella mordió las palabras que habían intentado escapar, la oración revelando que no era suficiente, que nunca sería suficiente hasta que él se diera cuenta que lo que hacía estaba mal.

"¡¿Pensaste que te hubiera dejando entrar en mi mente mi alma, dejándote ver cosas que nadie ha visto nunca, cosas que nadie sabe si no significaras nada para mí? Podría haberte matado en cualquier momento pero te mantuve todavía."

"¡Me mantuviste porque soy diferente a cualquier otra mujer que hayas visto alguna vez!" Gritó ella, las lágrimas derramándose una a una por sus mejillas aunque salvajemente las alejó.

"Tú mismo lo dijiste, soy como nada que hubieras visto antes. ¡Me mantienes porque eres curioso! Me mantienes porque lleno esa repugnante necesidad en ti por individualidad. ¡Me mantienes para tu propia repulsiva necesidad de un trofeo!" Sollozó, cubriendo su boca mientras las palabras salían, sin trabas de vergüenza o dignidad, derramándose desde lo más profundo, desde las partes más secretas de su corazón, tal vez ocultas de ella misma.

Y luego él dijo las palabras que decían más que cualquier otras que hubiera pronunciado jamás.

"¡Te mantengo porque moriría por ti!" gritó, su labio inferior temblando hasta que lo mordió violentamente. Aspiró aire, el sonido tembloroso e inseguro. Sus botas de combate golpearon el suelo mientras comenzaba a moverse inestable, de un lado a otro sin razón o dirección segura. Sólo se sentía bien moverse, sentir el frío, tenso aire revoloteando a través de sus mejillas mientras empujaba a través de él. El silencio era tortura en su más traicionera manera, mostrándole que de hecho, nunca sería bendecido con la habilidad de leerla o entenderla.

"Eres..." Respiró, corriendo sus dedos a través de los cortos picos de su cabello negro azabache.

"Eres la esencia de todo lo que hago. Eres... eres pura y eres luz, todo lo que odio y todo lo que envidio. Quiero odiarte pero no puedo. Quiero alejarte y sin embargo te necesito más cerca. Quiero arrojarte al suelo tanto como quiero sentirte junto a mí. Eres como una droga en mi sistema. Eres mi frustración, mis celos, mi dolor. ¿No ves cómo me mata sentirme así?" Dijo las palabras ahogado.

"¿No sabes cuan débil y vulnerable me vuelves? Que tan enfermo me siento por dentro que ni siquiera podría soportar vivir si te fueras."

Arrojó su muñeca hacia afuera, empujando el cuero de ellas y casi empujándoselas en su cara. Al principio ella simplemente las miró, sin ver razón por su comportamiento. Contuvo su aliento, sus pies tambaleándose hacia atrás mientras la luz golpeaba esa piel justo allí, revelando diminutas cicatrices finas como papel corriendo de manera horizontal justo a través de las venas rojas y azules.

"Yo mismo las corté." Susurró de manera sádica, su voz en un tono bajo. "Deslicé mis uñas a través de ellas en la bañera."

El Ángel no podía hablar, tambaleando las palabras hacia atrás y viéndose pálida. Él se alejó de ella, poniéndola de pie mientras ella casi se desmayaba, las negras estrellas girando alrededor de su visión y volviéndose más espesa. Había algo en su tono que la asustó, tan Satánico y malvado, casi complacido y contento de haber hecho tal cosa.

"¿Ahora lo ves?" Susurró, moviéndose peligrosamente cerca de ella, escuchando el testarudo aliento saliendo de sus labios, mirando a su pecho alzarse mientras intentaba alejar los puntos una vez más.

"Degradas tu importancia en mi vida. ¿Piensas que no significas nada?... Tú eres todo."

Ella arrojó sus brazos alrededor de su musculoso pecho, abrazándolo furiosamente fuerte mientras berreaba terriblemente en su garganta, llorando cada emoción que había intentado mantener a raya. El odio, el disgusto, la ira, la rabia, el dolor, los celos... Todo el amor que tenía en su corazón en su abrazo salió a flote a través de sus lágrimas, apresurándose como cascadas por su rostro mientras se caían hacia su cuello.

Él nunca la empujó hacia atrás, nunca reprendió su ridículamente hiperactivo e inmaduro comportamiento, en cambio la sostuvo más fuerte, susurrando promesas de que todo estaría mejor pronto. Susurrando cuánto lo sentía, algo que había jurado hace mucho, mucho tiempo que nunca pronunciaría a otro ser y sin embargo parecía usarse de manera tan predominante en su relación. Se estaba volviendo más fácil para él ahora. Especialmente cuando realmente quería decir las palabras.

Nunca la trataría así de nuevo. Se lo prometió en voz alta, se lo prometió a sí mismo por dentro.


¡Gah!... Aburrido, estúpido, ¡sin complicaciones! ¡Estoy haciendo un hábito de estos capítulos de mierda! Me sorprende que alguien incluso todavía esté leyendo. Dudo que yo lo hiciera. ¡Las cosas están demasiado sacadas, las peleas se están volviendo muy de telenovela y Bulma llora demasiado!... ¡OHHHH! ¡Odio esto! Estoy en celo gente. Sacaré el siguiente capítulo más rápido simplemente por que hubo semejante falla en este. Seriamente odio que incluso yo tenga que decir esto pero quiero decir... Tenía que hacerse, supongo. Simplemente odio que no estén sucediendo grandes eventos o retorcidos argumentos PERO... creo que los futuros capítulos recompensarán eso. De hecho, estoy segura que lo harán.

De cualquier manera, ya que la ÚLTIMA VEZ cuando subí el capítulo 66, (la versión no revisada) a FFnet por alguna razón no era capaz de mostrar el http de el trabajo de Amy... (sucede algunas veces, tengo MUCHAS palabras y lo que no está en el último capítulo) Si todavía están interesados... QUE DEBERÍAN ESTARLO hahaa... son muy buenas piezas de arte. Vayan a .com y vayan a fanart. Allí encontrarán su galería y... **Levanta su pecho en orgullo** ¡La mía! **se da cuenta que se ve como un failecillo** ¡Dios! ¡Hey! Aquí está una pregunta...

JUSTO SOBRE MI MENTE... ¿¡No tenía sentido del humor antes! Quiero decir en serio, todo en mis N/A SOLÍAN ser de alguna manera cómico, ¡y ahora apestan! ¡Sólo estoy curiosa si alguien más lo notó además de mí! Haha... está bien, ¡gracias por leer!

¡Camaro!