Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...

Ángel Oscuro

(Dark Angel)

Un fic de Camaro

Traducción por Apolonia


"Entonces está enojada como el Demonio, arroja el candelabro de mierda hacia mí y ¡BAM! ¡Corta la cuerda del candelabro!"

Risas erosionaron de la triste habitación, rebotando contra las frías paredes de piedra que los envolvían.

La noche estaba en plena floración, si de hecho se pudiera usar "noche" y "floración" en una oración juntas. La luna de sangre estaba alta en el oscuro cielo, el mundo rojo y negro.

"¡¿Y adivina quién estaba directamente debajo de él?"

"¡TÚ!" Goku gritó, casi cayéndose de la silla que ocupaba, el rostro rojo y carmesí por reír tanto. Arrugas aparecieron en las rendijas que se habían convertido sus ojos y sus brillantes dientes blancos centelleaban a través de la sombría habitación, acompañados por los dos hoyuelos del Rey que apenas podía creer que había estado allí antes.

Vegeta suspiró con satisfacción, ahogando su garganta con Draconiac, algo incluso goteando por su cuello. La escena se veía morbosa, el oscuro líquido rojo deslizándose por la barbilla del Demonio y resbalándose como sangre por su musculosa garganta, dentro y fuera de las grietas.

Goku miró a su propia botella, los lados manchados con humedad y felizmente fríos en su mano. El corcho todavía estaba, y no había siquiera probado la sustancia misma, nervioso e inseguro de cual era el punto. Vegeta había delirado sobre este alcohol, clamando que era MUCHO mejor que cualquier "miserable, adorable bebida para tontos" que tuvieran en el Paraíso. Pero para ser honestos, Goku nunca había probado alcohol, sus raíces siendo del Infierno y todo.

El Ángel simplemente miró en asombro mientras la botella alguna vez llena era atacada por los labios del Demonio, vaciada en segundos mientras la nuez de Adán de Vegeta subía y bajaba, antes que su antebrazo limpiara los últimos restos de su boca. Pareciendo ignorar, o tal vez sin darse cuenta completamente, el Ángel miró boquiabierto, el Rey con indiferencia sacó otro cigarrillo de su bolsillo, Goku quedó pensando si de hecho la criatura tenía un interminable suplemento y cómo en el mundo tenía las pelotas para siquiera tocar esas cosas después de lo que había sucedido la última vez.

Recuerdos de las convulsiones pasaron una y otra vez a través de su mente, como lo habían hecho desde que su hermano entró encontrándolo sobre el Rey. Los celos. Dios, habían sido enormes aunque no tenía derecho a sentir tal cosa. No tenía ni idea por qué se sentía de esa manera en lo absoluto para ser perfectamente honesto. No era natural, no estaba bien. Pero sintió la envidia y la ajena rabia vertirse a través de él al mismo tiempo, el largo cabello negro de su hermano bloquando su vista de sus rostros, Vegeta gruñendo y temblando debajo de él.

Pero si fuera a decir que pensaba solamente en esa escena, sería una gran mentirosa. (Aunque el veredicto todavía está, lo siento) Porque como habrán imaginado mis queridos oyentes, era el deseo de poder que había regado su semilla dentro de la corrupta mente del Ángel. Era como si hubiera un tesoro, profundo, muy profundo dentro del Demonio. Un tesoro que podía poner fin a sus miedos, a sus fallas, sus secretas frustraciones. Sólo, que debía ser logrado a través del sacrificio, profunda fe y acciones que eran morbosas y feroces.

Pero una vez más, se sintió suprimir el anhelo, el deseo de lo que el dragón había prometido que sería si bebía de la tóxica sangre de Vegeta. "Sólo una probada." La criatura había dicho. Sólo una bebida y sería más fuerte, más rápido, más poderoso de lo que pudiera haber imaginado alguna vez que pudiera convertirse.

Como si fuera una súbita realización que estaba siendo observado, los penetrantes ojos de Vegeta se enterraron inmediatamente acusadores en los de Goku, el parpadeo de las velas reflejándose en sus pupilas.

"¿Quieres fumar?" El oscuro hombre preguntó, estirando su brazo y una pequeña varilla entre sus dedos. A decir verdad, apenas esperaba que el Ángel siquiera reconociera algo tan prohibido, una creación del mismo Demonio. Así que como habrán supuesto, la siguiente reacción de Goku ciertamente lo tomó desprevenido.

"Por todo lo que significa." Respondió desafiante el Ángel, quitándole con gracia el deseado objeto de los dedos del Demonio y sosteniendo el final de una vela mientras inhalaba. Vegeta estaba desconcertado, no sólo por la acción misma, sino por la experiencia que la criatura de luz mostraba, esta evidentemente no siento su primera vez.

"¿Qué?" El alado hombre de luz rió e inclinó su cabeza a un lado, un cigarrillo presionado entre los lados de sus labios. "¿Piensas que los Ángeles no son experimentales?"

Un malvado brillo vino a los ojos de Vegeta por la palabra, una sonrisa diabólica profundizando su oscuro atractivo y estirando sus regordetes labios.

"¿Experimental?" Inclinó su cabeza a un lado de manera arrogante, diciendo cada sílaba de la palabra con un espeso acento y una ceja levantada. Su húmeda lengua de repente devoró su labio inferior, deslizándose tentadoramente a través de la suave carne borgoña.

Caminando con la gracia de un gato, se acercó a la sorprendida e incómoda criatura, tomando la cincelada, musculosa forma y examinando descaradamente la bien construida estructura. Parecía que se preocupaba en nada más sino en la sorpresa del Ángel que notablemente se alejaba de la intimidatoria presencia, sus pies moviéndose hacia atrás mientras sus alas tocaban la pared. Sintió los ojos vagar hambrientamente por cada pulgada de su pecho, lentamente hundiéndose hacia abajo.

"¿Sólo qué tan... experimental eres Kakarotto?" El Demonio susurró, sus feroces ojos bajos y enterrándose en la confundida criatura que se hundía contra la pared como si estuviera indefenso. Vegeta sonrió malvadamente, sus diminutos, afilados colmillos burlándose de Goku.

El Ángel gritó mientras las terroríficas alas se disparaban detrás de Vegeta, estirándose a su máxima medida y flotando con coquetería a su alrededor. Parecía que las gruesas alas de cuero tenían mente propia, ninguna brisa tocándolas y sin embargo sacudiéndose y quedándose en el aire, hechizándolo.

Quería tocarlas, olerlas, probarlas con sus labios. En toda su morbilidad, las alas eran sorprendentes, incluso hermosas con las finas venas y poderosas curvas que las caracterizaban. Y sin embargo alejó esos deseos, los adormeció, les hizo caso omiso.

"Aparentemente no tan experimental como tú." Ordenó secamente, girando sus ojos al lado mientras la bronceada, suave cara se acercaba a él, todos límites personales arrojados por la ventana. Se sintió saltar mientras los calientes dedos del Rey se apoyaban sobre su mano, la cálida sangre circulando por el pulgar y el índice.

Eso es lo que quería. Ahhh sí. Sangre. El poder de la sangre.

Y sin embargo, como había hecho incontables veces antes estos últimos días, alejó el deseo, la tentación que el dragón había puesto ante él. La posibilidad de ser más fuerte, magnificada hasta lo intocable, sin límites, energía más allá de las más salvajes de la concepción.

Los dedos se deslizaron agonizantes y lentos sobre su mano, Vegeta simplemente arrancando el cigarrillo de su agarre e inhalando del objeto robado. El espeso humo deslizándose de sus labios, haciendo remolinos y girando hacia arriba en el aire, haciendo girar temporalmente la visión del Ángel.

"Me conoces Kakarotto." Vegeta susurró, obligando paso a todas las reglas de espacio personal y de pie a una posible pulgada de su adversario. Lentamente admiró a los amplios, lechosos ojos que lo miraban en respuesta en completa confusión, los suaves planos de la piel que rozaba sobre sus fuertes pómulos y los gruesos carnosos labios que estaban levemente partidos, ligeramente tristes.

"Puedo admirar la belleza..." dijo en su áspera voz, dejando a sus manos descansar a los lados del rostro del Ángel, la suave carne húmeda entre sus manos.

"En todas sus formas."

Goku apretó sus ojos fuertemente para cerrarlos mientras una afilada uña rozaba su labio inferior en forma de burla, la caliente carnosa punta de un dedo moviéndose seductoramente sobre él mientras el ardiente aliento de Vegeta se acercaba más y más.

Podía sentir la presencia cerca de su rostro, sentir el calor radiar de la piel del Demonio, probar la sal de los labios de la criatura incluso mientras ellos todavía ni siquiera lo habían tocado. Y sin embargo, a través de su prohibido deseo, a través de su cegadora tentación, sintió el gélido tacto del miedo lazarse alrededor de su interior.

Tan entrelazado con él, acompañado por la confusión y la incomprensión, ni siquiera se dio cuenta de la presión dejando su mano y la frialdad de una botella simplemente ya no estando. Escuchó sólo la respiración de la criatura tan cerca de él el aire que flotaba presionado contra sus labios en olas, su propio corazón latiendo en sus oídos.

Era un desastre, destrozado entre sus fantasías eróticas que no tenían excusa por presentarse y la vida que deseaba vivir. Había un tirón, un vínculo entre él y el Demonio. No había negación que a pesar que amaba a Chi Chi como amaba el Paraíso y como amaba la vida. Pero permanecía. Ese querer, esa necesidad de hacerse conocido dentro de él.

Quería algo... algo que protegiera a Chi Chi y a esos por los que se preocupaba, mantenerlos seguro con una garantía. El deseo pulsando dentro, acercándolo hacia adelante como si un dragón ya hubiera surgido dentro de él. Pero le prometía algo de todas maneras. Algo que sólo este hermoso monstruo podía proporcionar.

Una risa alegre obligó a abrir sus presurizados párpados y se quedó acorralado contra la pared, a varios pies del Demonio que poseía su cigarrillo y su Draconiac.

"¡Lección aprendida Ángel!" El Rey se regodeó, alzando la botella y tomando un trago.

"¡Nunca subestimes el poder de la intimidación sexual!"


"Vegeta." La suave voz del Ángel sonando confundida, haciendo eco a través de la pequeña habitación y escuchándose considerablemente más fuerte de lo que probablemente era.

Todo parecía magnetizado, cuadruplicado, más fuerte, más duro, más suave, más dulce,... Todo simplemente parecía mucho más fuerte de lo que había sido. Mucho mejor.

Tomó otro sobro de vino, sintiendo su cabeza girar, el líquido hundiéndose en el y pareciendo tomar su mente con él. ¡Oooohhhhh!... Era enorme esta sensación. La habitación tratando de ponerse al día con su visión si giraba su cabeza demasiado rápido, el universo inclinándose para entretenerlo. Sentía calor y frío, su rostro ardía y sin embargo el frío viento filtrándose a través de la ventana tan feroz parecía cortar su carne hasta el hueso.

De repente el mundo volando pasó y tomándolo en el viaje, todo parecía volar hacia atrás. ¡OUCH!... y luego todo se detuvo.

Goku abrió sus ojos, viendo el techo girar sobre él, intentando entender si estaba yendo contra el sentido de las agujas del reloj o simplemente en los dos sentidos al mismo tiempo. El hermoso rostro de Vegeta brillaba sobre él, esa burla propia pegada en su boca.

"Kakarotto." El Demonio rió, el sonido bienvenido y cálido, "No sé que eres en nombre de Dios pero sí sé esto..." Levantó un dedo. "¡Bebes como un Demonio!"

Un resoplido fue su única respuesta como si pareciera que el Ángel no pudiera recordar como reír. Su mente contemplaba las ideas y preguntas que nunca había conocido que pudiera estar pensando, sintiéndose como un genio y un tonto al mismo tiempo.

"¿Quéf eftá malf conmigof Vegeta?" Murmuró, mirando en un sueño al techo que giraba, preguntándose si de hecho eso había sonado tan retrasado como supuso que lo hizo.

"Estás borracho." Respondió el Rey, calmado, sonriendo a la alada criatura de luz mientras se arrodillaba.

"Oh." Dijo el hombre más joven. "Por qués..." Cerró sus ojos en frustración por un segundo, preguntándose por qué su lengua parecía tan aficionada a trabar sus palabras de repente. "¿POR QUÉ me emborrachas?"

Una triste mirada apareció en Vegeta mientras alejaba con compasión un mechón de pelo de los ojos de la criatura.

"Bueno, dijiste que eras experimental." Comentó secamente, mirando mientras el Ángel cerraba sus ojos y reía, su pecho sacudiéndose con el movimiento.

"Así lo hice Vegeta. Así lo hice."

Una extraña mirada pasó por la afilada apariencia del Demonio, un incómodo sentimiento deslizándose en el estómago del Ángel.

"Kakarotto, creo que tengo..." El Demonio se corrigió, frunciendo el ceño. "Creo que TUVE un sueño contigo."

"¿Ahora?"

La oscura criatura simplemente sacudió su cabeza, mirando mientras el ardiente fuego bajo empujar su luz sobre el rostro del Ángel.

"No tonto." Gruñó con algo de entusiasmo. "Hace un tiempo. Justo antes de la guerra. Justo después de que casi morí."

Goku se movió para mirar al Demonio, sus ojos amplios con incredulidad y probablemente una insalubre cantidad de tristeza.

"¿Casi moriste?" su trémula voz se sacudió, sus carnosos labios temblando levemente.

Vegeta giró sus ojos, curioso de cómo podía explicar tal evento y sin embargo evitando el tópico al mismo tiempo. Recuerdos del dolor atravesaron su cuerpo, medio agitándolo incluso ahora. Supongo que las experiencias cercanas a la muerte quedan para siempre en ti, desafortunadas como son. Incluso un rey Demonio no podía evitar los horribles recuerdos que lo atormentaban incluso en sus sueños. La sangre, oh, no sólo CUALQUIER sangre. Su propia sangre, brotando, filtrándose, chorreando. Podía recordar mirar a su pecho, viendo las bolas y montículos de hinchada carne simplemente escupiendo sangre, dejándola derramarse.

Podía incluso recordar los sueños y visiones que había tenido, vagos como habían parecido. Él mismo, Bulma, el bebé, Kakarotto. Había sucedido, sabía eso. Pero no podía entenderlo.

"Sí." Gruñó. "Y tu Princesa me trajo de vuelta."

Parecía que había arrojado al Ángel, el hermoso rostro y grandes ojos girando en la confusión de un minuto.

"¿Cómo?"

"Por..." ¿ahora cómo podía decir esto? "Por ofrecerse... a mí."

Allí, eso había salido mejor de lo que había planeado. Supuso que decir francamente "chupé de su sangre para mejorarme" no lo hacía parecer exactamente como la figura heroica que buscaba ser. Mirando al pálido rostro del Ángel, supuso que a pesar de la ignorante fachada y a veces auténtica estupidez, incluso ESTA criatura había entendido el significado subyacente.

"Ustedes..." El Ángel tragó duro, su nuez de Adán subiendo lentamente. "¿Lo hizo para salvar tu vida?"

Vegeta mentalmente golpeó su propia frente mientras que físicamente golpeaba al idiota en la parte de atrás de su cabeza. Mierda sonando heroico.

"¡No ingrato! ¡Me dejó beber su sangre!"

Un Goku normal hubiera estado enfurecido, su héroe matutino tomando el control. Pero esta borracha, mareada excusa de un Ángel simplemente se veía horrorizado, sacando su lengua de manera infantil.

"¡Ewwww! ¿De qué sirve ESO?" gimió, sin estar seguro si debió haber formulado una pregunta sin verdaderamente saber la respuesta. Después de todo, Vegeta era casi tan grosero, indiferente y contundente como Dios lo hizo.

"De mucho." El Demonio dijo, dándose cuenta muy rápidamente que esta discusión sería larga.

"Los códigos de ADN del Demonio y el Ángel son compatibles en una manera y otra que sólo puede importarte." Comenzó, sus ojos mirando seriamente al ángel que finalmente se sentó contra la pared y estaba mirándolo fijamente.

"Poder. Al absorber la sangre, nuestros cuerpos son capaces de descomponer dolorosas e inútiles enzimas y salvar lo que queda. Al igual que el veneno al ser disuelto por la sangre o cortaduras de ser curadas."

Una MUY vacía mirada lo saludó y suspiro.

"En lenguaje IDIOTA eso se traduce como "te hace sentir bien."" Escupió indignado.

"¡OOoooohhhhh!" Goku exclamó, su mentón alzándose y su animo brillando. Vegeta sonrió ante la comprensión.

"¿Qué quieres decir?"

Esto alejó incluso más el humor del Demonio. Preguntas, preguntas, preguntas.

"La sangre que un Demonio bebe no simplemente va a nuestros estómagos Ángel." Comenzó de nuevo. "De hecho, casi dudo que vaya algo allí en lo absoluto, al menos que esté directamente dirigido a donde estamos lastimados. Bastante simple, se absorbe por nuestro cuerpo. Va a nuestros corazones, haciéndolos más fuerte, haciéndolos latir y bombear más rápido, funcionando más duro para acelerar nuestro proceso de curación. Tal vez ESE es el uso más valioso, junto con construir masa de músculos y densidad."

Una extraña mirada superó la mirada tranquila que generalmente adornaba el alegre rostro del Ángel, y la misma mirada se veía de deseo, de querer pasar levemente en sus ojos. Pero tan rápido como había venido, se fue y el Demonio alejó también sus sospechas.

"Suena genial Vegeta." El Ángel brilló. "Como... ¡como alguna clase de semilla mágica o algo!"

"Bueno." Reflexionó el hombre más grande. "Tiene sus desventajas."

"¿Como...?"

Goku se movió hasta que estuvo acostado boca abajo mirando a la oscura criatura que estaba actualmente agachado con su espalda contra la pared y las rodillas levantadas bajo su mentón.

"Bueno... si la presa vive, su sangre es tan fuerte en el Demonio como es en el cuerpo viviente del Ángel. Si el Ángel está muerto... bueno entonces esencialmente su sangre está muerta y pertenece al Demonio. Pero sino... bueno entonces es como compartir. La sangre es importante Kakarotto." Señaló seriamente, "La sangre es vida. Como... como la fuerza de vida de toda cosa que respira. Y no es siempre una fuerza débil. La sangre es un vínculo directo con la presa. A través de ese vínculo un Demonio puede experimentar emociones.. o... o como, sentimientos con los que el Ángel está lidiando." Hizo un pequeño, insignificante gesto con sus manos. "En los rangos más altos de los Ángeles, la línea de sangre es más fuerte y se dice que incluso imágenes o recuerdos han sido transferidos a través de la conexión. Pero si ya había un vínculo de parentesco entonces..." suspiró, sacudiendo su cabeza. "Entonces los efectos pueden ser mucho más perjudiciales."

El Ángel dejó el inusual conocimiento hundirse antes de rogar que la criatura continuara. Vegeta lo hizo a regañadientes.

"La unión quiero decir puede ser simple." Se encogió de hombros, realmente no aceptando que tal cosa fuera simple pero diciéndolo de todas maneras para evitar tener que profundizar en más detalles de lo que ya había hecho. "Puede ser un aprecio o incluso un odio profundamente sembrado. Supongo que en esa manera es complicado, sin ritmo o razón realmente asociado con eso. La única manera que se puede formar es con el contacto personal, o así supongo. Vegeta admitió, disfrutando la sensación de inteligencia aunque intentando no hacer sonidos de 'creer' sonando como 'hecho'.

"Dos seres, una criatura de luz y una criatura de oscuridad, dos opuestos, coexistiendo temporalmente juntos forman esta unión. Ya que ya está allí, sólo puede hacerse más fuerte por absorber la sangre del Ángel. Si todavía vive muchos efectos extraños colaterales tienden a ocurrir."

"¿Como?" Goku alzó una ceja.

"No sólo mentales sino consecuencias físicas." Vegeta dijo, notando que la atención de Goku aumentó a una alerta máxima.

"La profundizada unión arroja un fuerte vínculo entre los dos. Cualquier cosa que le pase al Ángel le sucede al Demonio. Un corte, tal vez un moretón, todo transferido a través de esa unión. Lo que es..." Vegeta rió. "Explicaría por qué es tan raro que un Demonio le permita a su Ángel unido vivir."

Goku se sentó tranquilo por un momento, su mente reflexionando en la información hasta que sintió los comienzos de un estirado dolor de cabeza desparramarse en su mareada y confundida cabeza.

"¿Qué sobre la muerte?"

"¿Huh?" Vegeta preguntó, no esperando una pregunta y más importante no entendiéndola.

"¿Bueno qué con la muerte? Quiero decir que cualquier cosa que le suceda al Ángel le sucede al Demonio. ¿Qué con la muerte? Sólo tendría sentido que el final de una vida respondiera al Demonio que la hubiera tomado."

Vegeta rascó su mentón, silenciosamente impresionado por el razonamiento del Ángel. Parecía que no había final para sus preguntas y sin embargo, al mismo tiempo, la criatura era más inteligente de lo que aparentaba.

"No tengo duda que la muerte ES dolorosa para el Demonio pero no. La muerte no se propaga desde el Ángel."

Un silencio se propagó a través de la habitación, sin ser de la clase incómoda, pero un silencio de todos modos. Parecía como si ambos estuvieran contemplado qué decir, o qué pensar. Goku estaba acosado con muchas preguntas que no podía poner en palabras y decir, y Vegeta sospechaba que sin duda sería bombardeado con más ridículas preguntas en cualquier momento.

"¿Vegeta?" Goku preguntó... ahhhh. Aquí viene, pensó el Demonio. Un irritado gruñido fue su único permiso para continuar.

"Es como..." Las cejas del Ángel se bajaron en confusión mientras intentaba suponer qué decir. "Es como, la manera que me dices estas cosas, la manera que sólo SABES... es como que hay una razón subyacente. Casi como si todo esto de la "unión con parentesco" hubiera ocurrido antes."

Vegeta alzó una ceja, orgulloso de la rápida observación del Ángel.

"Tanto como he escuchado," Goku continuó. "Tú y Bulma son el único caso de mezcla de razas alguna vez."

Vegeta despreció el término de "mezcla de razas". ¡Gah, las pelotas que Kakarotto tenía que tener para referirse tan descaradamente a su relación con Bulma como tal cosa! ¿Qué era él? ¿¡Un perro de mierda!

Incómodo con su posición en el suelo, arrastró su borracho y cansado cuerpo del suelo, acercándose a la cálida chimenea con una botella de alcohol en el bolso. Sus largas negras uñas tintineaban de vez en cuando contra el espeso vidrio, y sus enormes alas negras agitaban el aire violentamente mientras pasaba a través de él. Sombras danzaban a través de su rostro cuidadosamente esculpido y sus ojos parecían incluso más oscuros. Parecía como si estuviera pacientemente esperando por las palabras que formaran oraciones en su compleja mente antes de liberarlas.

"Sé porque esa unión se formó entre mi padre y la Reina del Paraíso del Oeste."


Lo siento amigos, sé que odian las rabietas y quien no... ¿¡PERO QUÉ CARAJO ES TU PROBLEMA TRINITY! ¡Pequeña perra! ¿Te dejo escribir una versión del final de MI historia y vas a decir que básicamente no tengo derecho a terminarla yo? ¡Desgraciada perra de mierda!

¿Por qué no puede Ángel Oscuro tener más de un final, eh? Creo que eso sólo lo hace más interesante. Las posibilidades. Lo extraño, los diferentes escenarios. Y las diferencias en cómo la gente lo ve en general. ¿Te vas a ofender por MI trasero? Por favor pequeña perra, siéntate y cállate la boca. Lo único que te hace verte estúpida fue el hecho que intentaste terminar una historia que tú no vales la pena. Así que acepta tus capacidades como son y NO intentes pretender que estuve equivocada en hacer lo que hice.

Todos tomamos riesgos. Escribiendo en su propia extraña manera es un riesgo que tomamos. El hecho que fueras tan rápida en decidir que estabas por terminar una historia que apenas dejé incluso un día antes... es tu propio problema.

Así que suficiente con tu trauma de niñez niñita. El Ángel Oscuro de Trunks es un buen intento... Pero Ángel Oscuro es de Camaro... y siempre lo será.

Amor

Camaro