SANTANA POV

Plan B. Estoy delante de la casa de Quinn. Ya ha anochecido y sonrío al ver luz en su habitación. Llevo toda la tarde llamándola pero no contesta al teléfono así que he venido para obligarla a que me escuche,

...aunque tenga que amordazarla y atarla a una silla para conseguirlo...

Camino los últimos pasos hasta la puerta principal y toco el timbre. Mientras espero, intento escuchar si alguien se mueve dentro de la casa pero no oigo nada. Pasa un rato y vuelvo a llamar pero ya sin esperanza de que me abra, más por molestarla.

Esperaba que la cabezota de Quinn no me abriera la puerta si sabe que puedo ser yo, pero imaginé que quizás sus padres me facilitasen la mitad del camino. Resoplo resistiéndome a dar el siguiente paso.

...ok...

Plan C. Rodeo otra vez la casa y me coloco bajo la ventana de la habitación de Quinn. La luz sigue encendida. Miro hacia arriba dándome ánimos mientras me coloco el bolso cruzado para no perderlo,

...vamos Santana..., has hecho esto cientos de veces...

Me doy la vuelta y agarro fuerte con las dos manos la rama más alta que alcanzo del árbol, levanto la pierna e intento asegurar el pie en la primera rama podada que sobresale.

Cada movimiento de esta escalada estaba milimetrado, conozco cada 'peldaño'; con doce años estoy segura de que podría haberlo hecho con los ojos cerrados. Pero al levantar la otra pierna para buscar su nuevo punto de apoyo me doy cuenta de dos cosas: que ya no tengo doce años..., y que hacer esto con un vestido ajustado y zapatos de tacón no es la mejor idea.

...mierda Quinn..., esto me lo vas a compensar...

Decido quitarme los zapatos antes de seguir subiendo y los tiro en la hierba. Dos minutos más tarde ya estoy frente a su ventana pero está cerrada. Puedo ver a Quinn tumbada encima de su cama, leyendo; pero ella no me ha visto a mí.

Estoy a casi un metro de la ventana así que no puedo golpearla para llamar su atención. Ahora es cuando venía el paso clave, me tengo que inclinar lanzándome contra la repisa de la ventana dejando apoyados los pies en el árbol, así que lo hago. La única manera de salir de aquí es entrando en la casa, ...la otra opción es caer al jardín.

...no recuerdo haber pensado nunca antes en eso...

Aguantando todo mi peso en mi mano derecha, golpeo el cristal con los nudillos de la otra, esperando que Quinn tenga la amabilidad de abrirme.

...si, ahora que lo pienso, ha sido una gran decisión confiarle mi vida a una Quinn cabreada...

Veo cómo levanta la cabeza al escuchar el ruido y me mira. Pasan diez segundos al menos hasta que reacciona de alguna manera, debía estar decidiendo qué hacer conmigo, ...si dejarme morir o no, supongo.

Hace una mueca y lanza el libro sobre la cama antes de levantarse y venir hacia mí.

-"vamos, Q!, ...me estoy cansando aquí afuera...", digo sin pensar, un poco aliviada porque no se va a hacer de rogar para abrirme; imagino que todavía no puede escuchar nada de lo que digo de todos modos.

-"Qué haces aquí?", me pregunta un poco arisca después de subir la ventana. Yo, sin contestarla, cojo impulso con los pies para conseguir sentarme en el marco. Sacudiendome las manos, ahora más relajada, la contesto sin mirarla.

-"Intentar hablar contigo..., te he estado llamando toda la tarde y no me contestas...", ella se aparta y vuelve hacia la cama para sentarse en el borde,

-"...A veces eso puede ser una respuesta también, sabes?...",

...ya me está cansando...

-"Se puede saber qué te pasa?!...", pregunto ya enfrentándola, "...hace sólo dos días eras todo amor y cordialidad...", la digo sarcástica, me giro y meto las piernas en la habitación mientras hablo. Puedo verla mirar mis pies descalzos extrañada pero creo que prefiere concentrarse en echarme del cuarto cuanto antes,

-"No me pasa nada..., ya puedes marcharte por la puerta...", contesta sin mirarme, mira a todas partes en la habitación menos a mí, parece que estuviese siguiendo una mosca con los ojos.

...vale, si no quiere hablar ella...

-"No me voy a marchar..., tranquila, ya hablo yo...", me levanto y camino hasta donde está ella pero me quedo de pie delante, "...no tienes que decir nada, puedo imaginarme que tu cabreo infantil es porque ayer al final no quedamos-"

-"Me dejaste tirada", me corrige rápidamente interrumpiéndome. Resoplo antes de rehacer mi frase.

-"...porque ayer 'te dejé tirada'...", digo haciendo las comillas con los dedos. "...pero si no fueses tan..., tan...", me sulfuro, ni siquiera consigo encontrar la palabra que busco, "...tan tú..., me habrías dejado explicártelo...", ella mueve la cabeza y levanta las cejas, como con desdén, dejándome hablar para que acabe primero.

Entonces es cuando lo veo, no sé cómo no me había dado cuenta antes. Se me acelera el corazón y, casi horrorizada, me acerco a ella hasta poner mi mano en su mejilla,

-"Quinn...", la digo con un hilo de voz. De repente me mira extrañada pero luego se da cuenta de por qué debo de haberme quedado pálida. No dejo de mirarla. Poniendo mis dedos en su barbilla despacio la levanto un poco más la cara para ver mejor el cardenal a la luz, ella no se resiste pero evita mirarme. Su pómulo marcado se parece más a lo que haría un puñetazo que lo que hace una bofetada con la mano abierta.

Yo ya ni me acordaba de que esto había pasado y ahora estoy mirando mi firma en su cara.

-"joder, Q..., yo...", murmuro avergonzada. Nuestros ojos se conectan unos segundos; a veces sus ojos verdes me desarman totalmente; no sé si la ha sorprendido mi mirada o es que se ha dado cuenta de que estoy ya fuera de nuestros juegos macabros pero no me deja decir más, de pronto cambia el tono de voz a una Quinn más cálida.

-"Santana, no es para tanto..., me salen morados fácilmente...", aparta mi mano de su cara tomándola con cuidado y luego se pasa la mano por la marca como si intentase esconderlo.

-"Mierda..., Quinn...", no sé cómo expresar lo que siento. Después de ver su cara buscaría a quién se lo hizo para matarlo,

...pero he sido yo...

Me alejo de ella y me siento el suelo apoyando la espalda contra la pared, al lado de la ventana. Me quedo mirando mis manos extendidas sobre mi regazo. Pasan unos segundos en silencio.

-"Por qué no podemos estar bien?!..., el lunes... lo pasamos bien juntas..., con mi abuela..., y luego de compras..., de risas en casa...; ...fue un buen día Q...", suspiro cansada, después ruedo los ojos antes de decir lo siguiente corriendo, "...más allá del 'incidente'...; creí que volvíamos a estar bien, que volveríamos a ser amigas de verdad...", hablo con pena mientras sigo sin levantar la cabeza, es más fácil hablar si no la miro. Siento sus ojos sobre mí unos segundos.

-"...y... qué hiciste?", me dice de repente.

-"eh?", levanto la cabeza para mirarla, confusa. Ella sigue sentada en el borde de la cama.

-"...Ayer..., dónde estuviste?, por qué no pudiste venir?...", me lo pregunta tranquila ahora, parece dispuesta a hablar. Las dos estamos hablando casi en susurros ahora, a pesar de estar a dos metros de distancia; es como si tuviésemos miedo de herirnos más. Luego endurece un poco el gesto, "...te divertiste con Brittany al menos?", frunzo el ceño al escucharla.

...n?...

-"No estuve con Britt...", la contesto perdida. Ella es la que me mira extrañada ahora,

-"bueno, tú me lo dijiste... en el mensaje, Santana...",

-"Ah...,", entonces lo entiendo, "...pero no estuve con Britt, ...ella me llamó..., estaba preocupada por Marley, tenían ensayo y me pidió que me pasara por allí..., pensó que yo podría hacer algo...", Quinn me mira sin decir nada, "...la verdad es que yo también estoy preocupada, no se deja ayudar pero esa chica tiene problemas Q...", Quinn no deja de mirarme,

-"...por lo que he oído su problema es el pequeño Puckerman..., sólo tiene que alejarse de él, no la va a traer nada bueno...",

-"no lo sé...", contesto y suspiro. Ahora no tengo ganas de pensar en eso.

Quinn entonces se levanta de la cama y camina hasta mí, me extiende la mano dejándola inmóvil delante de mis ojos y me mira con cara de ofrecerme una tregua. La tomo y ella tira de mi mano para ayudarme a levantarme.

-"Bueno..., me... me voy ya...", titubeo porque parece que ya he conseguido que me escuche, ya he conseguido lo que vine a hacer. Camino unos pasos hacia la puerta,

-"San..., si quieres... puedes quedarte un rato...", cuando me giro la veo subirse a la cama y sentarse estirando las piernas y apoyando la espalda en el respaldo. "...podemos ver la tele..., ni siquiera están mis padres, están con mis tíos porque mañana no cenaremos con ellos...", con la mano golpea suavemente la colcha a su lado en la cama, invitándome a sentarme con ella.

Yo me ablando y sonrío sin darme cuenta, parece que quiere que me quede de verdad.

-"...me quedo si vas a buscarme mis zapatos...", la digo haciendo una mueca idiota mientras me lanzo sobre la cama. Sin mirarla puedo ver cómo rueda los ojos antes de ponerse en pie otra vez resoplando.

...

QUINN POV

Sin darnos cuenta San y yo pasamos horas hablando y bromeando, parece que ya hemos dejado atrás la 'tormenta' de antes.

...al final todo fue culpa de mi pataleta de celos...

...Quinn!...

...no eran celos!..., deja de pensar tonterías...

-"Es... increíble..., es preciosa Q...", vuelvo la vista a Santana que sigue sosteniendo la última foto de Beth que Shelby me mandó. San sonríe sin dejar de mirarla y yo sonrío mirándola a ella.

-"Shelby dice que es muy lista...", la digo,

-"Seguro que si Q, ...el excedente de neuronas en tu cabeza compensará con creces las deficiencias de Puck, no te preocupes...", sonríe de nuevo y me devuelve la fotografía.

Las dos estamos en pijama, medio tumbadas en la cama. Se ha hecho bastante tarde y Santana ha cogido ropa de mis cajones para cambiarse. Ni siquiera lo hemos hablado, ha sido natural, como siempre fue. Apago la televisión, que ninguna de las dos estaba ya haciendo caso, y dejo el mando sobre la mesilla.

Me estiro mejor en la cama y me tapo hasta los hombros.

-"Q..., mi... mi abuela me llamó antes...", escucho a Santana a mi lado, vuelve a hablar con voz insegura, "...quería que fuésemos mañana a desayunar con ella..., ya sé que es Acción de Gracias pero será sólo un rato..., puedes-", la corto,

-"De acuerdo Saaannn, iré contigo...", una sonrisa tonta aparece en mi cara al tiempo que siento un hormigueo por el cuerpo. Esta farsa con su abuela me gusta un poco, tengo que admitirlo. Intento esconderme y me giro de lado en la cama dándola la espalda.

-"Ok...", la escucho decir, casi para sí misma. Después cierro los ojos, tranquila, dejándome sucumbir al sueño. Todo está volviendo a la normalidad. La escucho moverse a mi lado y pienso que se está acomodando mejor en la cama pero entonces siento sus dedos posarse sobre mi mejilla y recorrerla despacio y suavemente, es el lado donde tengo el golpe. La escucho respirar y noto que está muy cerca; luego, un segundo después siento sus labios posarse lentamente sobre mi mejilla magullada dejando el beso más dulce que me han podido dar alguna vez, ni siquiera me creo que esta chica sea Santana ahora mismo. "...lo siento mucho babe...", dice dejándome sin respiración,

...tranquila Quinn, está bromeando...

Entonces siento a Santana recostarse en la cama otra vez a mi espalda, de repente su brazo aparece rodeando mi cintura y noto su aliento en mi nuca. Yo, al mismo tiempo que lucho contra mi sorpresa, me sorprende aún más que mi mano ha buscado la suya sin darme cuenta y ahora están unidas contra mi tripa.

...esto cada vez se siente más raro...

...


SPOILER: ...el próximo capítulo será EL CAPÍTULO esperado..., ;D

...YEAP!