SANTANA POV

-"Es... raro esto de volver a entrar en casa a hurtadillas...", la digo casi susurrando a Quinn mientras subimos las escaleras con cuidado de no hacer demasiado ruido, yo voy delante y ella me sigue,"...no echo de menos esa sensación de sentirme una niña en esta casa...",

-"je!..., dímelo a mí...", responde y me hace mirarla mientras avanzo.

...ahí tiene un punto: sus padres están locos; perdidos en algún extraño modo de vida de película de los 40's...

Llegamos a mi habitación y sin decir nada más, al cerrar la puerta cada una de nosotras se va relajando, tiramos los bolsos a un lado. Quinn lanza el abrigo en la silla, y a este le sigue mi cazadora. Yo busco en un cajón ropa para dejarle a ella y se la tiro sobre la cama antes de buscar ropa para mí. De lejos miro el reloj en mi mesilla,

Nuestro plan de escape en la fiesta se nos fue torciendo y ahora son ya más de las cinco de la mañana,

-"...estoy cansada...", suspiro quitándome los pendientes, se me escabulle el pensamiento y lo digo en alto sin darme cuenta. La miro para ver qué cara pone y entonces la veo acercarse a mí, no me mira,

-"...yo también...", dice sin emoción, distraída, se da la vuelta completamente cuando está junto a mí y sin decir nada más, dándome la espalda, se aparta el pelo hacía un lado dejándome ver la cremallera de su vestido. Se la bajo y ella se vuelve a alejar mientras me sorprendo de lo fácil que fluye todo.

Quizás sea de esos momentos que nada te sorprende, te cabrea o te avergüenza, o no te obligas a darle vueltas a algún pensamiento simplemente porque todo te da igual, estás cansada; a veces esos momentos son útiles también.

Sonrío,

...yo soy muy López para dejarlo pasar...

-"Y esto, Q?..., han pasado unas horas y ya nos hemos convertido en un soso matrimonio hecho a la rutina?...", la pregunto jugando y la veo sonreir. Su vestido cae al suelo y me recreo en su trasero cuando se agacha a recoger la prenda para posarla junto a resto de la ropa,

-"Acabas de decir que estás cansada...", rueda los ojos con media sonrisa, ya acostumbrada a mi amor por 'quejarme por todo por el placer de quejarme'. Agarra los shorts que dejé en la cama y se los va poniendo mientras yo también me cambio de ropa.

-"...hace sólo un rato estabas planeando todo lo que me querías hacer, Fabray...", la digo. Es curioso cómo necesito decir ese 'Fabray' final para que suene a juego. Hay una línea en algún lugar que no pretendo traspasar aunque quiero rozar el límite cada segundo, no quiero desperdiciar ninguna oportunidad.

La miro ahora y veo su espalda desnuda, perfecta, se ha quitado el sujetador para ponerse la camiseta de dormir. Esperando su respuesta la veo darse la vuelta cuando ya está vestida y pone esa cara y esa sonrisilla de Quinn manipuladora.

-"...y lo tengo todo pensado...", dice con voz seductora y me hace tragar saliva, creo que he tocado algún botón. Se va acercando a mí despacio, "...voy a hacer contigo lo que me apetezca...", la miro sin decir nada mientras ella llega hasta mí y posa sus manos en mis brazos, casi en mis hombros. Se inclina un poco y siento sus labios rozar mi oreja, sus manos se deslizan hacia abajo por mis brazos hasta que sus dedos se entrelazan con los míos, "...y tú... te vas a dejar hacer...", me estremezco sintiendo su aliento en mi oido. Pero entonces su voz cambia de repente a una Quinn más 'risueña' y con un tirón en mis manos me arrastra hacia la cama, "...pero eso será mañana, estoy cansada...",

...será... zorra!...

-".Eres una...", la digo medio riendo - medio frustrada, pero me corta,

-"...piensa bien cómo quieres acabar esa frase, cariño...", dice ella levantando la ceja, sonríe mientras nos sentamos en el borde de la cama.

Creo que podría perder la cuenta de cuantas veces al día tengo un segundo de debilidad y quiero estrangularla, yo también estoy cansada ahora pero me revienta que, igualmente, sin saber cómo, ella tenga el control.

...a la vez... Quinn-mandona... me pone - un - montón...

-"...bellísima persona...", acabo diciendo entre dientes mientras la aniquilo con los ojos.

...lo sé, doy pena. Dejémoslo estar...

Quinn estira el brazo y nos alcanza una toallita desmaquillante a cada una. Es todo tan natural que da miedo.

Y es todo tan raro a la vez, que ya nada me sorprende.

Acabo con la toallita y la lanzo al cubo, luego me doy la vuelta y gateo torpe por la cama hasta meterme en ella, dejándo a Quinn el lado de la cama en el que está todavía sentada.

-"bueno...", bostezo y me interrumpo, "...y no me puedes adelantar nada de esos sexys planes tuyos de mañana?...", la pregunto como si estuviesemos hablando del tiempo, yo misma me sorprendo un poco, pero sigo sin alterarme. Es como si fuesemos otra vez amigas normales que hablan de sexo,

...sólo que ahora es sexo entre nosotras...

...ay!, no sé, estoy cansada!, qué más da!...

Se da la vuelta sonriente y me mira mientras yo la abro su parte de la cama para que se meta dentro,

-"que mañana mando yo...", contesta en el instante en que su cabeza se posa sobre la almohada, demasiado lejos de mí a mi parecer. Estamos las dos tumbadas de lado una frente a la otra y podemos vernos bien.

-"...en tus sueños Fabray", la digo rapidamente y clavo mis ojos en ella. Me encanta picarnos. No disimulo la sonrisa.

Ella tarda unos segundos en contestar, pero la mirada es de que la partida sigue,

-"créeme..., en tus sueños también apareceré...", dice, y me río por dentro,

...de dónde ha salido esta Quinn?!...

Me acerco a ella un poco bajo las sábanas y coloco mi mano en su cintura. No es como un acercamiento 'sexual', sólo quería tenerla más cerca, la mano ha pensado sola.

Entonces mi vista vuelve a caer en el moratón de su pómulo y mi sonrisa se difumina, sin maquillaje ya lo puedo ver perfectamente. Tonos verdes y marrones en su perfecta cara, atormentándome,

...atormentándome con todo su derecho...

Mi mano vuelve a moverse alcanzando su mejilla y la acaricio suavemente con el dorso de mis dedos con todo el cuidado que puedo poner. Miro a sus ojos que ya me están pidiendo que deje de pensar en eso así que no digo nada, me acerco hasta ella y vuelvo a besar ese lugar como hice anoche, como si de verdad creyera que fuera a sanar más rápido.

Y decido pensar en otra cosa, agarrándome a que simplemente nunca volverá a pasar algo parecido. Aunque me aterroriza pensar que eso es algo que también dice la gente que hace 'esas cosas'. Ni siquiera puedo pensarlo con palabras reales.

Pero al final me tranquilizo porque en el fondo sé con seguridad que es un error que no volveré a cometer.

Sacudo esos pensamientos,

Vuelvo a mi sitio en la almohada y mi mano a su cintura bajo las sábanas. Mis ojos sobre los suyos, y retomo la absurda conversación que estábamos teniendo,

-"...estás segura de que... no soy mucha mujer para tí?", la pregunto al tiempo que mis dedos sortean la tela de su camiseta para alcanzar su piel. No parece molestarla.

-"...mucha o poca..., eres mía hasta el domingo...", contesta Quinn feliz y en un moviento rápido, que ni siquiera registro hasta que se ha acabado, deja un beso fugaz en mis labios antes de volver a la misma posición,

Tiene una sonrisa infantil que me desarma. Y mirándola me entra un miedo no tan loco de que, de repente, se dé cuenta de quién es y dónde está.

-"me sorprendes...", empiezo a decir, escucho como si hubiese una Santana dentro de mí intentando amordazarme pero aún así yo continuo hablando, "...no tienes... ninguna crisis existencial... o algún dilema moral?, ...no le... inquieta a tu cuadriculada cabeza un poco que... tienes... novia?!", Quinn me escucha pero ni se inmuta, luego contesta como si fuese obvio,

-"...por qué?, sólo son tres días...", no digo nada, si esa es su respuesta y la vale, pues vale. Quinn entonces sigue intentando explicarse, "...somos... pseudonovias... en un paréntesis temporal de mi vida..., esta ni siquiera es mi vida!...",

...ouu...

...sigue sonriendo Santana, sigue sonriendo...

-"Eres todo un encanto Fabray...", la digo medio en broma como si hubiese podido herir mis sentimientos,

Entonces Quinn acerca todo su cuerpo un poco a mí y también deja su mano en mi cintura,

-"San..., quedamos en que no íbamos a pensar..., si pensáramos sobre esto nos explotaría la cabeza...",

-"eso es verdad...", respondo rápido intentando evitar que por un segundo piense que ha tocado 'fibra sensible'. Sé que no lo ha dicho con mala intención pero lo he sentido como un desprecio. Aún en el caso de que yo quisiera que esto fuese más o menos real, esas cosas le molestarían a cualquiera,

...verdad?...

...verdad?!...

-"ok...", digo mientras aparto todos los malos pensamientos de mi cabeza, vuelvo a la Santana segura, pienso en el presente y vuelvo a jugar con Quinn, "...ya que me he pasado la noche sin probar el alcohol... esperando a que cumplieras tus falsas promesas de una tórrida noche de amooor...", bromeo en serio (si es que eso se puede hacer) mientras mis dedos siguen acariciando su cintura, "...lo mínimo que me puedes dar... es algo de calor...", me ayudo a explicarme intentando atraer con mi mano su cuerpo hacia mí.

-"...calor...", repite en un susurro y asiente levemente con la cabeza.

No deja de sonreir. Y entonces me doy cuenta de algo,

...no he visto a Quinn sonreir tanto como hoy... nunca...

Mientras se arrastra por la cama para acercarse, su brazo en mi cintura se va doblando y su mano se cuela entera dentro mi camiseta rodeándome la espalda.

Se sigue acercando sin frenos y miro a sus ojos,

pero lo que veo son sus labios buscando los míos,

así que, encantada, me dejo besar,

Y siento sus labios tocar mis labios, y apretarse contra ellos. Besarla en la cama sabiendo que no va a pasar nada más es... íntimo, es... bonito porque deja de ser sexual. Y es raro una vez más porque no sé dónde deja esto esa raya que no puedo traspasar.

Pero todo da igual cuando ya estamos enganchadas en este beso lento, sin prisas porque el beso es el fin. Mi brazo la atrapa más fuerte contra mi cuerpo y su pierna aparece sobre las mías intentando conectarnos completamente y moldearnos la una a la otra.

Sin darme cuenta mis labios se separan y la atacan más fuerte porque muero por humedecer el beso. Y entonces ella responde a mis plegarias y yo me pregunto si podríamos quedarnos así toda la noche.

...o la mañana...

Disfruto un rato más de sus labios y su lengua jugando conmigo sin pudor pero freno el beso un poco después antes de que todo mi cuerpo se despierte. Me guardo mi lengua y dejo unos pocos besos sueltos más en sus labios otra vez sonrientes, Quinn mantiene los ojos cerrados unos segundos y luego vuelve a mirarme.

Me derrito,

-"te gusta besarme Fabray...", sentencio esperando ver su reacción, pero sólo mantiene la sonrisa, o quizás la aumenta,

-"...puede ser...", es su respuesta. Pasan unos segundos, "...date la vuelta...", dice después, y yo frunzo el ceño a cuatro centímetros de su cara,

-"por qué?...", la pregunto y ella rueda los ojos,

-"porque quiero acurrucarme contigo...", sus manos intentan inútilmente girarme mientras habla pero yo no me muevo,

-"Ah-ah, Fabray..., en esta relación eres la pequeña cucharita., vete haciéndote a la idea...", y mis manos son ahora las que intentan girarla para que me dé la espalda ella a mí. Quinn suspira todavía mirándome pero se da la vuelta, y yo sonriendo tardo un segundo en pegar mi cuerpo a su espalda.

Encontramos la posición rápidamente y siento todos mis músculos descansar al tiempo que juego con mi nariz rozando su nuca.

Entonces Quinn busca mi mano en su cintura y agarrándola con la suya se las lleva las dos a apretarlas contra su cuerpo bajo su pecho. Sonrío.

Entonces yo levanto esa misma mano que me tiene agarrada y llevándome también la suya, las aparto para buscar el camino bajo su camiseta y dejarlas en el mismo lugar pero ahora tocando su piel. Casi la escucho reirse cuando acabo la maniobra, pero permanecemos en esa posición.

...me encantan estas negociaciones...

Pasan unos minutos así en los que pensé que Quinn ya se habría dormido hasta que de repente habla,

-"A qué hora sale tu avión el Domingo?", le sale una voz extraña, podría decir que triste, e inconscientemente la aprieto más fuerte contra mí.

-"A las tres...", me quedo rozando mis labios contra la piel de su cuello, pasa un momento hasta que vuelvo a hablar, "...el tuyo?",

-"A las cinco y media...", la escucho decir mientras mis labios siguen ahí, rozándola. Entonces beso su cuello un segundo, como despidiéndome, o intentando agarrarme más fuerte a esta fantasía, no sé,

Porque aunque lo sé, no tengo ganas de pensar ahora mismo que todo es un espejismo.

...sólo..., ahora no...

-"ok...", digo como si estuviese registrando la información cuando simplemente no he querido escuchar. Entonces sonrío y murmuro unas últimas palabras antes de caer dormida, "...ha sido un buen día de Acción de Gracias..."