Capitulo 11: "El secreto de los Caballeros Negros"

En la mañana en la Mansión, donde esta reunido, Saori junto con Seiya, Hyoga, Shun y Ikki, excepto las chicas.

-¿Ikki? ¿Quiero que confieses la verdad?—dijo Saori la pregunta

-¿Confesar? ¿Y eso?—dijo Ikki en dudas

-Solo quiero saber de esos Caballeros Negros, ¿Tenia esas marcas que vio Sailor Moon? Lo mismo que Seiya—dijo Saori.

-bueno esta bien. Llama a Sailor Moon, ella sabe de eso. No se nada sobre esa marca—dijo Ikki con los brazos cruzados.

-Yo las llamo…-dijo Seiya que tiene el comunicador, hasta que lo comunica con su voz.

Mientras en el Santuario, Erinias se inclina frente al Maestro.

-Mi señor, aun mi proceso no ha terminado. ¿Enviaremos otro Caballero de Plata, para acabar con Seiya y los Caballeros?—dijo Erinias.

-No enviaremos nada. Además, esos Caballeros de Bronce, se salvaron de morir por culpa de las Sailors Scouts. ¿El proceso no esta completo?—dijo Arles.

-No mi señor, pero calculare cuando queda totalmente desarrollado, ¿Ahí que enviar otro Caballero de Plata, para recuperar el Casco de Oro?—dijo Erinias.

-Eso pienso, es una perdida de tiempo. Ya enviamos a los Plateados, y Jango y su ejército de Caballeros Negros. Si tu estas diciendo, que las Sailors Scouts, son las causantes, debemos eliminarlas como sea—dijo Arles.

-Si mi señor, con permiso—dijo Erinias que se pone de pie y se marcha.

Devuelta en la Mansión Kido. Los demás están en la Sala, hasta que aparecieron las Sailors Scouts.

-Seiya, Caballeros, hemos llegado, ¿Qué quieres de nosotras?—dijo Sailor Moon.

-No queremos problemas Sailor Moon y las Sailors Scouts, queremos hablar—dijo Seiya.

-¿Hablar? ¿Y eso?—preguntaba Sailor Moon.

-Queremos hablar algo importante, Sailor Moon. Sobre mi hermano, de esas extrañas marcas—dijo Shun

-¿Por qué quieres hablar con Sailor Moon? ¿Sobre las marcas?—dijo Sailor Venus.

-Así es, ¿Sailor Moon, has visto esa marca?—dijo Seiya que lo dibujo como la Luna Negra al revés.

-Esa marca, le pertenece al enemigo que hemos derrotado. Se le conoce como Black Moon, era un miembro de la familia de la Luna de las Tinieblas, venían del futuro—dijo Sailor Moon.

-¿Del Futuro? ¿Black Moon? ¿La familia de la Luna de las Tinieblas? ¿Sabes algo de ellos?—preguntaba Seiya.

-Yo sé de ellos. ¿Pero…?-dijo Sailor Moon en dudas

-¿Acaso ustedes derrotaron al enemigo? ¿Seguramente queda uno?—dijo Saori.

-No tengo idea. Ikki, ¿dime una cosa? ¿Esos Caballeros Negros que tu tenias, son tus Soldados?—preguntaba Sailor Mars.

-Si lo era, pero ellos, son inservibles—dijo Ikki con los brazos cruzados.

-Ikki, ¿debes decir la verdad? Sailor Moon vio una marca de la Luna Negra que tenía el Fénix Negro, o seria los otros Caballeros Negros que hemos peleado, ¿verdad?—dijo Seiya.

-Bueno esta bien, se los voy ha explicar antes…-dijo Ikki

Flash Black

Todo empezó cuando gane mi Armadura de Fénix, desde que derrote ha Guilty, mi Maestro, desde que él, asesino a Esmeralda, su hija—dijo Ikki que comenzó su historia.

Ikki, tiene puesto su Armadura de Fénix.

-Vencí ha mi Maestro, ahora debo volver—dijo Ikki en ese momento escucho una risa femenina en el cielo.

-¿Quién esta ahí?—preguntaba Ikki en el cielo.

-Fénix Ikki, quiero que vayas al Santuario de Atenas. Te daré algo para ti—dijo la voz femenina.

-No me interesa, voy al volver al Oriente, y participare en el Torneo—dijo Ikki.

-Muy bien, si no quieres venir, ¡es horas que vayas conmigo a la fuerza, por ordenes del Gran Maestro!—dijo la voz que se manifiesta.

-¿El Maestro? ¿Qué pasa? ¡Aaaaaaaaaah!—el grito de Ikki desapareció del lugar, dejando el cuerpo sin vida del Maestro.

En el Santuario, Ikki cae al suelo. Fue gracias al poder de Erinias que lo tele transporta con su poder.

-¿D-donde estoy…?—dijo Ikki que se pone de pie.

-Estas en el Santuario de Atenas, el lugar donde nace los 88 Caballeros, al servicio de Athena—dijo Arles que se encuentra sentado.

-¿Athena? ¿Quiénes son ustedes?—dijo Ikki en posición de ataque.

-Yo soy Giga, encargado de los demás Caballeros más fuertes—dijo Giga.

-Soy Paeton, comandante al servicio del Gran Maestro, Arles. Yo comando la misión con los Caballeros de Plata—dijo Paeton.

-Y yo soy Erinias, la asistente del Gran Maestro, soy Athena, y no pueda ver mi rostro bajo una mascara—dijo Erinias

-Ikki. Yo soy el Gran Maestro, mi nombre es Arles, y soy el Representante de todo el Santuario, y comando con los 12 Caballeros Dorados al servicio de Athena—dijo Arles que se pone de pie.

-¿El Maestro Arles? ¿Qué quieres de mí?—dijo Ikki en posición de ataque.

-Ikki, quiero que regreses al Oriente, y quiero que recupere la Armadura de Oro, esta en el Coliseo. Es una misión importante—dijo Arles.

-¿Una misión? ¿Cómo lo recupero?—dijo Ikki que se pone en posición normal y se inclina.

-Erinias, te va darte algo. Erinias, acompaña ha Ikki, y crea unos soldados con tu poder—dijo Arles.

-Si mi señor…-dijo Erinias.

En la Isla Muerte, Erinias, uso su poder y creo ataúdes oscuros.

-¿Qué es eso—preguntaba Ikki.

-Son cristales oscuros, Ikki, ¿dame tu muestra de sangre?—dijo Erinias.

-¿Qué vas hacer con mi sangre?—preguntaba Ikki.

-Solo hazlo—dijo Erinias.

En ese instante, Ikki, uso su mano derecha que conecta un golpe de espada que hace una herida en su muñeca, hasta que Erinias lo toma. Ikki, cubrió su herida con su mano derecha

-¿Qué estas haciendo con mi sangre?—preguntaba Ikki.

-Observa esto—dijo Erinias que lo echo en los ataúdes de cristales oscuros.

Hasta que comenzó ha desarrollarse completo y se liberaron. Era un hombre totalmente desnudo y con la misma apariencia de Ikki y con cabello negro.

-Ahora una muestra final—dijo Erinias, que tomo un pedazo de Armadura de Fénix.

Hasta que formo una Armadura Fénix Negro que cubrió todo su cuerpo con gafas que cubre sus ojos.

-¿Ese soy yo?—dijo Ikki sorprendido.

-Así es Ikki, ¿quieres hacer un resto de ellos? Ese no es poderoso, todos son inservibles, no tiene el mismo poder. Pero uno lo tendrá, además, todos ellos si saben pelear—dijo Erinias.

-Solo deja uno, ¿Dónde sacare sangre a los demás?—preguntaba Ikki.

-Pronto lo sabrás, cuando inicie el Torneo, elegiremos algunos de los Caballeros, que tenga una técnica más poderosas, ¿quieres hacer un ejercito de Fénix Negro?—dijo Erinias.

-Estoy de acuerdo, hazlos todos, peleare uno por uno, si uno sea más poderoso que yo—dijo Ikki.

-Muy bien—dijo Erinias.

El día que inicio el Torneo Galáctico, Ikki, ataco ha Shun y hirió en su brazo izquierdo y parte la Armadura dañada. Después ataco ha Seiya, Shiryu y Hyoga.

-cuando los ataque, les robe su sangre, para crear clones, después robe la Armadura de Oro con mis hombres—dijo Ikki.

En la Isla Muerte.

-Aquí esta la sangre de Seiya y los otros, incluyendo ha mi hermano, tampoco la de Jabu del Unicornio—dijo Ikki.

-Muy bien. Vamos ha comenzar el desarrollo completo, no me interesa el Unicornio y otros que son tan débiles que Seiya los derroto con facilidad, además, me llamo la atención del Pegaso, Cisne, Dragón, Andrómeda—dijo Erinias que uso el mismo poder que agrego la sangre a los ataúdes oscuros.

Cuando crearon los cuatro cuerpos enteros, hasta que se rompieron por completo los cristales, aparecieron cuatro hombres el total, además están desnudos.

-¿Tienes los fragmentos de las Armaduras de Bronce?—dijo Erinias.

-Si, las robe en la noche, pero las Armaduras de Pegaso y Dragón están muertas, ¿eso servirá?—dijo Ikki.

-por supuesto—dijo Erinias que usa el mismo poder, crearon cuatro Armaduras Negras, y las cubre en los cuerpos de los cuatro Caballeros.

-¡Ahora despierte, Caballeros Negros!—dijo Erinias que uso su poder.

Los cuatro Caballeros Negros abrieron sus ojos, aparecieron Lunas Negras al revés en sus frentes cada uno.

-Soy el Pegaso Negro—dijo que acabo de hablar.

-Dragón Negro.

-Cisne Negro.

-Andrómeda Negra.

-Ikki, ahora son tus hombres, el Dragón Negro, será el líder del grupo—dijo Erinias.

-Esta bien, ¿Qué voy hacer con ellos? ¿Ellos tiene los mismos ataques que Seiya y los demás?—dijo Ikki en dudas.

-Hacemos una prueba, ¿Quién va pelear el primero?—preguntaba Erinias algunos de ellos.

-Déjemelo ha mí, peleare con esos Caballeros de Bronce con mis propias manos, quisiera ganas de pelear con todos ellos, y demostrare mi verdadero poder—dijo el Cisne Negro.

-Este bien, vaya—dijo Ikki.

-Puedes irte, Cisne Negro—dijo Erinias.

El Cisne Negro se marcho del lugar.

Fin Flash Black

-Ahora entiendo, ustedes pelearon con tus duplicados, ¿no es así? ¿Ellos tiene la misma fuerza y poderes que ustedes?—dijo Sailor Moon las preguntas

-Y por ultimo, ellos tiene las mismas técnicas que usa, ¿verdad?—dijo Sailor Mercury

-¿Ustedes que derrotaron uno por uno, vieron unas extrañas marcas?—preguntaba Sailor Venus.

-Creo que vi uno, el Pegaso Negro, era mi primer oponente. Cuando ataque con mis Meteoros de Pegaso, le pegue justamente en la frente y en la cara, recuerdo bien antes de morir, que un meteoro, era el fuego de la muerte. La marca desapareció, y su cuerpo, se evaporo por si solo—dijo Seiya que lo recordó.

-¿Se evaporo?—dijo Sailor Júpiter.

-¿y los otros que paso?—preguntaba Sailor Mercury.

-Yo acabe con el Cisne Negro, pero lo deje congelado en una catarata. Le vi su frente la marca de la Luna Negra que ustedes me describieron—dijo Hyoga.

-¿Qué paso con el Cisne Negro? ¿Sobrevivió?—dijo Sailor Moon.

-No, el se autodestruyo cuando arranco el emblema del Cisne en su diadema. Y exploto por completo—dijo Hyoga.

-¿Exploto? ¿Seguramente se había suicidado?—dijo Sailor Mars.

-Y yo acabe con Andrómeda Negra, casi me mata—dijo Shun sobre el combate.

-¿Cómo que casi te mata?—dijo Sailor Júpiter.

-Uso sus Cadenas Negras, pero sus Cadenas Negras, se convirtieron en Serpientes—dijo Shun.

-¡Serpienteeeees!—dijeron al mismo tiempo Sailor Moon, Sailor Mars, Sailor Júpiter y Sailor Venus con las bocas abiertas, excepto Sailor Mercury que esta en silencio.

-Shun, ¿esas serpientes que creo Andrómeda Negra esta envenenadas? ¿Sufriste algo?—dijo Sailor Mercury.

-¿Dímelo? ¿Casi muere con esas serpientes?—dijo Sailor Venus preocupada.

-Sufrí mucho, pero me puse tan furioso que destroce todas las serpientes usando mi Cosmos. Y acabe con Andrómeda Negra, pero no me gusta pelear… y lastimar a la gente-dijo Shun.

Sailor Venus se acerco para conciliarlo.

-Shun… sabe que no te gusta pelear y lastimar, eres un chico apuesto—dijo Sailor Venus que lo mira serenidad.

-Gracias…-dijo Shun que sonríe.

-Y que paso con el Dragón Negro, Shiryu lo derroto, ¿verdad?—dijo Sailor Júpiter en dudas.

-Si, pero creo que uso toda su fuerza nada mas de eso—dijo Shun.

-Sabe un cosa chicos, nosotras, no hemos ayudado—dijo Sailor Moon seria.

-¿Dime una cosa Ikki? ¿Por qué te llenaste de odio a la Fundación?—dijo Sailor Mars.

-esta bien, eso fue mi Maestro, que le quito la vida ha su hija. Mi amada Esmeralda—dijo Ikki que se puso serio.

-¿Esmeralda? ¿Por qué su padre mato ha su propia hija? No tiene corazón, ni afecto, ni sentimientos, no se siente arrepentido—dijo Sailor Moon.

-Tu maestro, es una persona despiadado y sádico, y no lleva amor entre padre e hija—dijo Sailor Mars.

-Si… pero use todo ese odio, y acabe con él. Ahora Esmeralda, ya pueda descansar en paz—dijo Ikki que abrió sus ojos que aun extraña ha su amada.

-Ikki, seria mejor olvidarla, es mejor esta con tu hermano, me refiero ha Shun—dijo Sailor Venus.

-si es mi hermano, además, Esmeralda, me dejo mas tranquilo. Y siempre, debo cuidar ha mi hermano—dijo Ikki.

-Bueno chicas, eso es todo por hoy. Voy ha viajar al Jamir, y buscar la cura para Shiryu—dijo Seiya.

-¿Una cura? ¿La encontraste? ¿Dónde esta?—dijo Sailor Mercury sorprendida.

-Me dijo el Anciano Maestro de Shiryu, buscar el agua de la vida, así Shiryu recuperara la vista—dijo Seiya.

-Por favor Seiya, tu si puedes hacerlo—dijo Sailor Júpiter que sonríe.

-bueno esta bien—dijo Seiya.

Hasta que apareció Molly.

-Hola todos, ¿Sailor Moon, chicas que hacen aquí en esta mansión Kido?—dijo Molly e dudas.

-¿He? ¿Bueno yo…?—dijo Sailor Moon hasta que Sailor Mercury la interpone.

-Nosotras, venimos ha darle una visita ha Seiya, sobre el estado de salud de Shiryu—dijo Sailor Mercury.

-Bueno, nos vamos, eso es todo—dijo Sailor Venus.

Las chicas salieron de la Mansión sin problemas.

-¿Disculpan todos ustedes? ¿Hacen unas cuantas horas, Serena y las chicas no aparece? ¿Qué extraño?—preguntaba Molly ha los demás.

-Seguramente, esta en mi casa, limpiando, ¿creo? ¿O seria donde esta Miho?—dijo Seiya.

-Hola todos—dijo Serena que aparece.

-¿Serena? ¿Dónde has estado?—preguntaba Molly.

-bueno es que yo, tomamos un Yate ha conocer todo el océano—dijo Serena.

-Si, es que nosotras, tomamos un buceo—dijo Mina.

-chicas, me tengo que ir, no las voy acompañar—dijo Seiya.

-¿Adonde vas Seiya? ¿Vas un viaje? ¿Y eso?—preguntaba Serena.

-Voy al Jamir, buscare el agua de la vida, para sanar los ojos de Shiryu—dijo Seiya.

-¿Viajaras tú solo? Es un riesgo—preguntaba Lita.

-Así es, si es un riesgo, nos vemos—dijo Seiya que sale de la mansión.

Seiya tomo su Armadura de Pegaso, y sale de la casa en la mañana.

-Seiya, cuídate mucho, nos quedaremos ver a los niños—dijo Serena

-Tenga mucho cuidado, busca la cura—dijo Rei.

-Suerte Seiya—dijo Molly.

Seiya se marcha que se despide de las chicas, pero los niños, no pudieron alcanzar, y aparece Miho para despedirse.