Acto 8: Los campos con sangre

1989 fue el año de las revoluciones. El cambio ha influido en el poderío del comunismo y lo amenaza. En muchos lugares el comunismo cayo o mostro los primeros pasos para hacerlo; sólo hubo un lugar donde permaneció terco, llegando a triunfar - ¡la República Popular de China!

China, observo la plaza abierta que era Tiananmen, una de las viejas estructuras del Palacio de los Emperadores. Allá abajo, había estudiantes de su nación causando disturbios.

– ¡Zìyóu!– gritaban.

– ¡Yǒu quán pīpíng zhèngfǔ!– otros vociferaban.

– ¡Xuǎnjǔ dǎng duō!– algunos otros gritaban.

– ¡Ya hemos abierto el comercio con los países extranjeros!– exclamó China – ¡Sin embargo, estos niños todavía quieren más de mí!–

De repente, el señor Shinatty entró y se acercó a China.

–Yao...– llamó Shinatty.

– ¿Sí Shinatty?– respondió de nuevo China, de forma solemne.

–Supongo que lo has visto, la protestas de los estudiantes–, dijo Shinatty.

– ¿Qué mal le hemos hecho a nuestro pueblo?– hablo China, – hicimos lo mejor para enriquecer el país, y las personan aun so están satisfechas con eso. –

– ¿Desde cuándo la gente está satisfecha con nada?–, dijo Shinatty, –la gente es codiciosa, su falta de cosas es interminable. –

–Esperan más de mi, aunque ya esté comprometido con el bienestar de ellos, – se lamento China – ¡Debí haberlo visto venir! Japón era así y luego...–

–China, no fue culpa de nadie, – respondió de nuevo Shinatty.

China estaba mirando a los estudiantes amotinados, levantando sus voces a medida que continuaban sus demandas.

–Esos gritos, me recuerdan a como Taiwán se quejaba de mi abandono– lamentó China, –ahora se pone de pie para gritar cosas en contra mía. –

–Sera mejor que te relajes, – afirmó Shinatty.

–Pero los manifestantes... no, ellos son mi pueblo, hijos míos...– reafirmo la nación, –Todos ellos me dejaron solo... Japón, Vietnam, los hermanos Corea, Hong Kong, Macao, Taiwán... ¡No puedo soportar la idea de que alguien más se separe de mí! –

Aunque Shinatty se encontraba detrás de China, vio las lágrimas rodando por el suelo. China estaba llorando mientras recordaba el pasado del pasado.

–No, ya he perdido suficiente, – se dijo a si mismo China, –no voy a tolerar a los niños traviesos, deberán ser disciplinados. –

– ¿Disciplinados?– preguntó Shinatty, – ¿qué quieres decir?–

–No puedo permitir que nadie esté lejos de mí, ni a nadie que se rebele en mi contra...– hablo China oscuramente.

–China...– Shinatty respondió.

China se alejo en silencio, y puso sus brazos separados. Entonces, Shinatty pudo ver la metralleta que ya estaba en manos de China y tragó saliva.

–No se puedes estar hablando en serio...–, exclamó, –Quiero decir, atacar a tu propia gente...–

China, se volvió hacia Shinatty por primera vez durante toda la conversación, y le sonrió con gravedad.

–Todo va a estar bien–, dijo, –ten lo por seguro, Shinatty. –

China, rápidamente saltó a la plaza y se enfrentó a los manifestantes estudiantiles. La nación inmortal levantó su arma y disparó las balas en los estudiantes.

Shinatty se sorprendió al ver el baño de sangre ante sus ojos, e incluso se quitó la cabeza de Hello Kitty para revelar a un anciano chino debajo de ella.

China,... –, pensó, –Oh, Dios mío...–

Este fic no me pertenece.