"Navidad, Horo es mi regalo de navidad"
Capítulo IV: Sublimación
Shaman King y todos sus personajes pertenecen a sus respectivos autores.
Advertencia:
Universo alterno, en el que las edades y roles han sido
modificados un poco para adaptación de este fanfic.
Intento
de Yaoi ó lo que es lo mismo, relación hombre x hombre.
-)-(-
"diálogo"
-)-(-
"Mi amada esposa", sollozo a las brisas impertinentes de aire, su cuerpo ya no permanece, sólo la lapida, su nombre fugaz como nuestra historia, borradas por el tiempo las fechas que no puedo olvidar, en el olvido, ¿Cuántas lunas y soles sin visita alguna tendrá mi amada Umeko?
"Ja, termino por quedarse con todo mi tesoro, le vencí en batalla más la guerra he perdido, no pude recuperar a nuestro hijo, ¿Qué tipo de padre, por más irresponsable que sea, abandona a la intemperie a su hijo, cuando él solo por obediencia y amor seguía a un loco sin sentidos?"
La dejadez de mi vida, cuando se pierde la esencia, rayando en lo contradictorio de la incoherencia, así me siento, así vivo ahora, sembrando y arando en tierras llenas de sueños, para un amo, un señor cuya seguridad me proporciona, mas mi vida perdona por que de ella dispone en un solo movimiento de sus manos.
Escape de la isla, cuando hube reunido los recursos y las circunstancias para emprender la partida, huí de mi amo, el regresar es la muerte sin previo aviso, ¿qué puede hacer un soldado desertado?, ¿un esclavo que se ha fugado?
"Amada mia, no tengo salida, sólo una y es terminar lo comenzado, el resultado de mi estupidez no puede ser menor del castigo merecido"
-)-(-
"Buenos
días señores, soy su protector, educador y
apoderado.
No habrá momento alguno, cualquiera que fuese la
ocasión en la cual no me consultaren sus probables actitudes;
no evitaran sus responsabilidades y no basta con la fingida actitud
de hombres, serán unos caballeros en alma y cuerpo, así
mismo empezaran por obedecerme como un perro a su amo"
Un silencio incomodo se acentúa en la habitación, un momento en la que repaso mi vida y no encuentro que fuera yo en mi mocedad un hijo descarriado, pero él, este hombre es diferente, a pesar de no ser familia, mi padre no lo conservo como un esclavo más, le proporciono el privilegio de estar con nosotros, en nuestra mesa, con nuestras amistades, desde siempre lo conocen como el protegido de mi padre, enorme sorpresa no deben haberse llevado cuando su nombre se oficializo Tao.
"Señor,
la noche es para dormir, en el transcurso del día, usted
permanecerá despierto, atento a los conocimientos que se le
compartirán.
Sepa valorar lo que su padre hace por usted,
en su situación, si lo echará yo, con todo el derecho
que poseo sobre su vida, se enfrentaría a las guerrillas que
se libran por doquier alcance visual"
Cuan grande fue mi confianza para con este intento de hombre, si sabía yo, de ante mano que traería problemas por su insomnio, ahora el señor le mira irritado, en un deje superior, Horo-Horo se limita a terminar el bostezo, acomodar su postura y sonreír como arlequín alquilado por el hijo del rey para una fiesta en nombre de la mascota.
"Señor, tiene usted una amonestación, ¿su padre no le educo para mostrar respeto a sus superiores?, deje de reír como si fuera un inútil hijo de esclavo"
Jamás ha perdido la idea arraigada de la sonrisa, aun sí mi padre le exhortara de maneras inhóspitas dejar de hacerlo, no cedió antes y con certeza me atrevo a pensar no cederá ahora por que lo diga un pobre estupido que viste todo el día entallado.
"Señor, ¿En qué tendría delito el hijo de un esclavo, por haber nacido en dicha circunstancia sin ser anticipado o pedido su opinión?"
"Joven, si yo digo que es usted un inepto, será un inepto aunque reyes y milicia digan lo opuesto, por que aquí se hace, dice y vive como yo lo digo, esta usted relegado por seis días a ser nadie en mi casa"
"Señor, con el respeto que su persona merece, no he caído en falta alguna"
Nuestro apoderado finge indiferencia cuando ve a Horo-Horo reír como bufón una vez más y salir canturreando un coro de usual dedicatoria a soldados que caídos en la batalla elevan sus almas, pues fueron sacrificadas por el bien estar de sus aldeas.
"¡A sus deberes!, este infortunado incidente, no ocurrió en ningún momento"
En aparente calma transcurre lo restante del día, en vista de la inherente incomodidad instalada a lo largo de la mansión, me dedique a jugar con mi regalo, el pobre tonto aun necesita escuchar dos veces la misma palabra para poder asimilarla.
-)-(-
"Zona sur, en un feudo apartado, lejos de mis posibilidades para viajar, En, siempre ha estado un paso delante de mí, más sin embargo con esperanza en una victoria tardía, llegare"
Husmear
como perro un barranco repleto en basura, mi tarea de inconsistentes
días, cuyos soles por la temporada cercana al solsticio de
invierno disminuyen sus visitas.
Un comerciante de telas me acogió
en su morada, en instantes al ver mi vehemente deseo de, como un
dragón, quemar las entradas en la mansión de Tao;
apiadándose él de mi locura y en un día más
emprendí la marcha al sureste del imperio.
-)-(-
"Señor,
su desconfianza lastima mi orgullo.
Eres mi amigo En, no pensé
que ese rebelde fuere tu hijo, por mi actitud con él, simulare
que no paso esto… al amanecer tendrás la carta que autoriza
el traslado de tus hijos"
"Te agradezco en verdad"
Larga noche pasare, los rumores en las calles de mi pueblo avecinaban el arrebato de mi hijo por su verdadero padre, el estupido de Usui cree que se lo regresare, en sus sueños quedará la ilusión de algún día ver a su descendiente, soy En Tao, nadie se burla de mi y pasa el resto de su vida jactándose de ello, Usui se lo busco, Usui se lo encontró.
"Sonríe…
Umeko, él sonríe como tú"
Ah, maldito el
destino que me he creado, malditos ingleses.
-)-(-
"Padre…"
"No aceptare peros o cualquier comentario que cuestione mi autoridad, soy su padre y harán lo que yo diga"
"Algo muy parecido dijo él señor 'protector', ¿por qué habríamos seguirles sin pensar por nuestra cuenta?, en todo caso Ren es su hijo y por ello jamás cuestiona sus in-entendibles decisiones, señor Tao"
Maldita sea, todos me dicen que debo hacer, cómo, cuando, por qué, y como justificación, el 'por que lo digo yo', no es que sea brillante como la llama de una vela mi pensamiento pero se lo que siento y si por mi sentir muero, que más grande regalo de los dioses que permitírmelo.
"Horokeu,
eres mi hijo y como el padre que soy, me preocupo por tu educación,
veo que sigues siendo el mismo de siempre, tan imprudente e hiriente,
sin embargo, tolero tu atrevimiento por lo mismo.
En cuanto a Ren,
él sabe que sólo busco lo mejor para ustedes y que bajo
ninguna circunstancia les permitiría pasar por malos momentos,
antes mi muerte que ver en sus fríos y mal agradecidos ojos
una lagrima escurrirse"
Mi padre me abandono a la intemperie, no pensó que yo desconocía el camino de regreso, en los rosales que Ryuu cuidaba con esmero, en los carruajes sin intenciones de detenerse, las batallas que se libraban por toda vereda, sólo pensó en él, y después me dejó a mi suerte como esclavo de los Tao.
"¿Por qué habría el señor de preocuparse del sufrir de un simple esclavo?, ¿por qué el señor protege a un sirviente?, ¿por qué el señor salió en viaje tan presto como le llegase la noticia del pésimo comportamiento de un extraño?"
No lo entiendo, viéndolo desde un diferente idear, me muestra más atenciones que a su propio hijo, al cual la únicas palabra que le permite emitir, son 'si, padre', y Ren no se atreve a decir más, nunca dice más.
"Eres
mi hijo… no fuiste, eres o serás un siervo, no, en mi casa
eres tan heredero de mis bienes como Ren, únicamente ustedes
dos.
Mi amigo hizo lastimero comentario a tu sensibilidad, yo como
tu padre no puedo tolerar que alguien ose arrebatar tu felicidad, por
ello, venir cuanto antes es la mejor solución, cambiar de
educador también.
Mañana al primer rayo de sol
partiremos a su nuevo refugio"
En mis ojos no soportaría el señor Tao ver una lagrima, aun en mis ojos extraños a su sangre; de sus bienes me considera tan heredero como su propio y único hijo, de sus preocupaciones causante y yo tan mal agradecido que siento mi alma una basura.
"¡Oh dioses!"
Buscar la mirada perdida del perfeccionista Ren, sus puños apretados y el temblar de su cuerpo, no cambia, sigue siendo el mismo cobarde de siempre; él sabe reprimir sus emociones y controlar sus comentarios, yo en cambio no tengo un sentido si quiera para mi vivir.
"Siempre pensé que mi padre algún día me diría algo emotivo, con dos de sus palabras en toda mi vida me conformaba, por que sus ocupaciones como protector del imperio son muchas, aun cuando fracturado el territorio, invadido por ingleses, rusos, japoneses y sus aliados, mi padre jamás claudica ante la adversidad"
En un hilo de voz, él siempre guarda la compostura, se ha descuidado, ¿me permitirá ver en su dolor, conocer sus temores?
"Un
'te quiero', bastaría, a mi, su único hijo, en
cambio, tú, recibes toda su atención.
Tu que no eres
más que mi juguete, el único regalo que he recibido de
mi padre; tú te lo llevas todo con tu maldita impertinencia"
Sus ojos me miran como aquella vez, cuando recién llegué a su casa, ¿me odia?, y yo odio, es una ley que seremos retribuidos en nuestros actos, no merezco el derecho a abrir la boca, no en esta ocasión, por que tiene toda la razón y justificación para sentirse de tal manera.
"Te odio, Horo-Horo, te odio"
Llora.
"Amarillo… son ámbar"
El
porte; un hombre en espíritu, alma y cuerpo no pierde el
porte.
Él llora, su orgullo, dignidad han sido arrebatados
por mi causa.
El control es imprescindible, sigue apretando los
labios para evitar todo comentario fuera de tiempo, estrujando el
corazón para todo sentimiento innecesario.
"Tus ojos…son miel"
Un entretenimiento, una burla, un sentir de estupidez, un ser sin sentido, un juguete, al final del día que más da ser o no ser yo, si en mi no cupo la prudencia.
"Que te importa, aléjate de mí"
Huir, siempre lo hace, no se da cuenta, hay un limite al lanzar una cuerda al corazón y prepararlo cual caballo descarriado para dirigir un carruaje, tarde o temprano termina por romperse ese lazo y el caballo hace un desastre, deja de reconocer a su amo, transformándose en la fiera salvaje no dominada, asustado de sentirse libre, lastima todo a su alrededor y al llegar la calma es sacrificado…
"Ren…"
-)-(-
"Señor, lamento en extremo el decirle que no conozco a ningún ser cuyo nombre sea Tao, en verdad señor, no lo conozco, discúlpeme"
"Tao, sólo dígame hacia donde se ha dirigido"
"No conozco a ningún Tao, señor"
Cerró
el portón ante mi presencia.
Mentir es tan normal entre
quienes se sienten acorralados, mentir tan bien que en verdad puedes
creértelo tú mismo, aun cuando la realidad esconda las
evidencias de la verdad absoluta.
¿Victima
de una conspiración llegue hasta el sur?, aspirante a un deseo
provine del norte, y sin anhelos me marcho a quien sabe los caminos
donde lleven mi destino.
Un paso más, y un informante más,
eso es lo que diferencia al Tao de antes con el de ahora, este es más
'amigable' con sus súbditos, ¿por qué
adoptar a Horo?, mi hijo no tiene culpa alguna de llevar esta sangre.
-)-(-
Las velas se han consumido, la luna ha cedido ante la insistencia de las heladas nubes que le cubren en protección.
Un
día más, en el que mi padre continúa su travesía
al encuentro de su amigo fraternal.
Algún día pensé
que él no poseía sensibilidad por su actitud ante los
pupilos de esta casa, mas sin embargo, con disciplina contiene sus
temores para mostrarlos la fuerza que un hombre debe ejercer y la
manera perfecta de doblegar las situaciones sin forzarlas.
"Bas…basta…"
Sus
palabras entrecortadas, el suplicar interminable, una victima más
de mi hermano, sus instintos animales superan el uso de razón.
A
ultimas fechas a visitado en las sabanas a su acompañante de
cuarto dejando de lado a los demás pupilos.
¿Cuantas
noches llevo en agonía escuchando los suspiros entrecortados
de aquellos dos, que se esconden entre la niebla de una falsa moral?
"Ah…"
Mi mente escapa a un lugar indeseable, imaginar como le recorre con locura tal, como un joven cuando conoce doncella, los labios embriagados en un sabor prohibido, sus voces que aun en pecado de muerte no cesan de llevar más allá del mismo infierno sus suspiros.
"Deten…"
Mi propio hermano cegado por los placeres de un hombre; él mismo, en su agrado extremo para con mi padre que le convenció de forma inimaginable de admitir la llegada de otros jóvenes, fuera de nuestras costumbres.
-)-(-
"Hasta
donde llegaras Tao, ¿qué eres capaz de fingir para
verme sufrir?"
Los rumores entre comerciantes dicen que el señor
Tao sobre protege a sus hijos, librare del lastimero trato por parte
de su educando, llevándolos definitivamente fuera de los
alcances del imperio, sin decir el lugar de su estadía; en
persona mismo los encamino hasta donde los recogiese su apoderado.
Ya
no tengo motivo alguno, razón para la cual regresar al
territorio que me acogió en sus soles y de sembrador me
vistiera.
Con que cara podría ver la morada infinita de
Umeko, mi siempre amada esposa.
Esperanzas para enfrentar el
poderío que posee el guardián del emperador…
"Un fin, camino sin pisadas"
-)-(-
"Mi
padre no esta, los deberes aquí se aprenden de una manera muy
diferente a lo que usualmente enseñan los atrasados educadores
de otras provincias.
Yo soy quien designa si esta bien o no lo que
hacen con sus actos, cuyo código será regido por
ciertas pruebas.
Esto claro, en ausencia de mi padre, cuando el
regrese, será a quien le deberán obediencia"
Tan joven como nosotros, más sus palabras conllevan un todo de experiencia sumada en cada arrastrar de las silabas; en su mirada una lasciva insinuación a mi aun molesto hermano.
"Joven Ren Tao, ¿verdad?"
Ren se limita a alzar sus ambarinos ojos hasta encontrarlos con los de nuestro nuevo 'amigo'
"Si, señor"
Le sigue mirando, pese que mi hermano ha fijado su vista en otro punto, en mí, exigiéndome que presente mis respetos al joven Asakura.
"Horokeu Us…usted sabe que estoy en mucho agradecido por sus palabras, señor"
Se limita a sonreír, y pensar que por eso, casi me echan entre las batallas de rebeldes con ingleses. Se vuelve a examinar cada centímetro de Ren, me parece muy sabio su hablar pero muy desagradable su intención.
"Nos retiramos, señor Asakura, no le quitaremos más su valioso tiempo", debo salir de ahí, y aunque se que no puedo hablar con mi caprichoso compañero de habitación, me sentiré mejor si lo alejo de ese hombre.
"Hao, en mi no cabe orgullo tal, si conviviremos en extremo, somos como hermanos, tengan confianza en mi"
"Gracias, señor"
Ren salió del despacho con toda la paciencia de un amanecer decembrino, dándole el gusto de ver cada fracción de sus movimientos a este perfecto desconocido, Asakura Hao.
-)-(-
"Lo hizo de nuevo, sublimación de falsa moral"
Cuando mi padre acepto a petición de mi hermano Hao, recibir a jóvenes extranjeros, como los de reciente incursión en los alrededores desde rusos, japoneses, alemanes, ingleses hasta franceses… él empezó a experimentar sensaciones incorrectas con los huéspedes.
"Yoh, yo… disculpe señor me dirijo a la charla filosófica de esta mañana, con su permiso señor"
Esta mal, lo sé, una victima más, eso es mi amigo, un joven ingles cuyo padre fue enviado a preparar los intereses de algunos personajes que vendrán posteriormente por parte de su rey.
"La charla la dará Hao, ¿seguro quieres asistir?"
La razón que logró idear sobre por que en nuestra casa habitan jóvenes extranjeros, es por que nosotros también lo somos, y los intereses de nuestros territorios están aliados por ende en contra de los chinos, pese a ello varios personajes envían a sus hijos a esta región.
"Yoh, esta mal hablar tan confianzudamente en los pasillos, puedes meterte en problemas, por favor"
Él es el juguete favorito de mi hermano, es con el que más noches ha pasado.
"Lyserg, también tú me estas hablando confianzudamente, deja que Hao se saque de quicio un rato, con lo ocupado que estará hablando como loco profeta ni cuenta se dará de que no estamos en su adorada clase, escápate conmigo"
Creo que le he dicho algo mal, pues el cúmulo de pergaminos que cargaba resbalaron de sus manos.
"Yoh…yo, Hao…él…yo….Hao y yo…"
"Duermo al lado de la habitación que compartes con mi hermano y… ¿hay algo de lo que quieras hablar?"
En definitiva dije algo mal, Lyserg esta en un tono carmesí, cual sangre recién derramada por una espada recién fundida.
"…Yoh…lo sabes todo, ¿qué pensará mi padre?, ¿qué dirán de mi apellido?, soy la deshonra de mi familia"
Por grotesco que me parezca tratar temas que terminaran por llevarlos al infierno a ambos, me sorprende de sobre manera la confesión entre llanto, dolor, angustia, vergüenza y amor…de Lyserg.
"Lo amo…por eso, no tengo ya nada más que perder, y duele saber que solo soy nadie"
-)-(-
Nuestra primera noche en la mansión Asakura, Ren alista su vestido y calzado para el amanecer siguiente, no es que las reglas de esta casa sean tan estrictas como las de la anterior pero él siempre ha estado acostumbrado a ser un perfeccionista y precavido malhumorado.
"Ya se te paso el berrinche, Ren, por cierto ese joven, Hao no me agrada nada"
"No me interesa"
"En verdad, no me gusto nada la forma en que te veía, es como si…tú a él"
"No me interesa"
"Por alguna razón, siento que es mejor mantenerse alejado de ese hombre, Ren por favor no hagas mucha amistad con él, no me inspira confianza …y tu eres un niño aun"
"Valla que molestas, no me importa tu insignificante opinión, haré amistad con quien me venga en gana, no molestes más"
"Soy tu hermano, no puedes decir que mi opinión es insignificante, me preocupo por ti"
"Tú, ¿tú?, tu no eres nada mio, sólo un perfecto extraño que… jamás he conocido debidamente, un irresponsable que no sabe siquiera preparar sus ropas para el mañana o guardar la compostura ante un mayor, no eres mi hermano"
"Solo me preocupo por ti, es verdad, no somos hermanos, te conozco hace mucho, te estimo y por eso, perdón"
"Duérmete ya, Horo-Horo"
"Ah, si, buenas noches"
La luz emanada de la vela es poca, el aire tocando la ventana en un vaivén creciente, mi corazón triste por saber que no hace nada bien aunque lo intenta, un silencio incomodo por que él finge ser cruel cuando es tan calido, le creo, le creo todo su odio, por que aunque es mentira lo merezco.
"Horo-Horo, ¿crees que le gusto?, es decir no esta tan feo, viéndolo bien"
"Eres idiota, es un hombre, no seas incoherente, Ren, por los dioses que estupideces dices, no blasfemes más"
"Ja, buenas noches"
En
mi perdida de control, evitar gritar una sarta de posibles
sacrilegios contra todas las deidades que mi desconsiderado padre
enseño a seguir, termine allanando la cama de Ren.
Tuve
deseos de ahorcarlo a causa sus palabras burlonas, sabe que me
preocupe por ello estará empeñado en molestarme el muy
mal nacido.
"¿Me das mi beso de buenas noches?"
Es el colmo, ese idiota esta jugando conmigo, siempre lo ha hecho pero esta vez se paso de lo tolerable, me da una rabia incontenible que me trate como un espécimen de húngaros.
"Ren, no digas ese tipo de…esas cosas"
Dispuesto a cubrirme con las sabanas de mi cama, pues la incomodidad causada por este ser es tal que no quiero verlo, no por hoy, para mi sorpresa cuando me dispongo a marcharme de sus sabanas, él me atrapa en un sutil abrazo, acercando incitantemente su cuerpo al mio.
"Buenas
noches", me dice al oído con un deje de provocación
incuestionable, mas no le basta con causarme ya en toda su labor un
malestar general, no le basta.
Posando sus labios, de manera
superflua en mi tez, su calidez es una invitación
sugestiva.
Intuitivamente lo aparto efímeramente de mi,
regreso a su cama, enroscándome entre sus sabanas, le abrazo,
sin decir nada, para besar también su mejilla.
-)-(-
Amor
es por todos conocido como el motor del mundo, inspirador de las más
in-cuantificables hazañas por mares y tierras, causa de pacto
y batallas, generador de vida y muerte, amor es por donde se le mira
una palabra deseada y prohibida.
¿Qué pasa pues
cuando se conjuga lo puesto con lo opuesto?
Hoy hablaba con el ingles, su frustración en verdad me conmovió, su declaración petrifico mi ser, como puede ser concebible que un hombre ame a otro como si fuere doncella, aun así, las doncellas no entregan sus placeres a sus prometidos antes del matrimonio, y ellos en pecado tal comparten las mismas sabanas noche tras noche sin compromiso alguno, por el simple acto de ser.
"Hao, no hoy, por favor, Hao"
Esta noche no seré el único que escuche los suspiros de dos amantes en el purgatorio de su paraíso.
"Deja ya… no te…"
Ellos también sentirán que el placer puede conjugarse con cualquier ser, y quizás sientan opresión por no poder conciliar el sueño ante los gritos ahogados emitidos al otro lado de los muros, los jóvenes Tao tuvieron la desgracia de descansar en la habitación contigua a la de mi hermano.
-)-(-
"Levántate, Horo-Horo, ¡despierta!"
"Ah, ahora no Ren, déjame en paz"
"Tu pierna me esta aplastando"
"Así estoy cómodo, duérmete"
"Que te quites, te digo"
"Ahh, Ren no tenias por que pellizcarme"
"Te dormiste en mi cama, idiota, ¿dormiste?"
"Primero suéltame la mano, bájale al tono de tu cara"
"Así soy, déjame en paz"
"Tú empezaste, si dormí, muy bien por cierto, estas acolchonadito"
"No escuchaste nada"
"Ren, no dormiste bien, tienes los ojos cansados, ¿qué cosas raras me hiciste?"
"No tengo nada que hacerte"
"Ayer tú te pasaste de listo"
"Te dormiste en mi cama"
"Sólo falta que eso me cueste, tú empezaste"
"Quítate, no llegare tarde a la charla de Hao por culpa tuya"
Haciendo a un lado sus sabanas, se libera de mi postura, lo ha mencionado, a Hao, como me molesta.
"Hao…Ren, sólo a ti te agradan esas charlas de abstracciones y quien sabe que cosas raras, ya te dije que ese hombre no me gusta"
Me ignora, termina de arreglar su vestido, va en busca de la ducha matutina.
"No tiene por que gustarte a ti", dice imponente frente mi cara antes de marcharse.
-)-(-
"Ren, pasa, has llegado tarde y veo que te acompaña tu hermano"
Hao le inspecciona de pies a cabeza, y él parece divertido, me dirige una de sus miradas como dándome a entender algo que no logró y no quisiera concebir, que ideas más extrañas tiene mi hermano pero me da rabia que ese hombre lo vea de aquella forma tan insinuante.
"Tendré que reprenderlos"
-)-(-
Si te ha gustado házmelo saber.
X Asia
P.D. Ok, ya me apure, si esto va lento, gracias por su paciencia…fue un capítulo más largo, xD
