"Navidad, Horo es mi regalo de navidad"

Capítulo VII: Servus

Shaman King y todos sus personajes pertenecen a sus respectivos autores.

Advertencia: Universo alterno, en el que las edades y roles han sido modificados un poco para adaptación de este fanfic.
Intento de Yaoi ó lo que es lo mismo, relación hombre x hombre.

-)-(-

"diálogo"

-)-(-

Pasados los días, de un momento a otro se le pasaría.

De un momento a otro, no tengo el mínimo intereses, fue él quien lo contó, después de todo la idea no fue mía, fue de Hao, la única culpa que tengo es haber seguido su consejo, creer que eso ayudaría; equivoco comportamiento el que ejercí aquella gélida noche.

-)-(-

No siendo esta la primera vez verlo salir abotonándose la camisa de la habitación privada, el lecho fornicante de Hao; la sangre hirviente en mis venas quemando mis pensamientos en busca de una solución a mis problemas, respuesta que llega de abrupto.

Desear verlo morir, alejarse de mis intereses, desaparecer, sin embargo aún en aquella disparatada situación existe una mejor y menos obvia salida, su hermano, ese Tao.

"¿Tú eres Horokeu?"

Algo aprendí bien de Hao, mientras alguien lo haga por ti no hay necesidad de desgastarse.

"¿Quién eres, qué quieres?"

A la distancia se podía apreciar su nula o infructífera relación fraternal con aquel nuevo amante del joven Asakura.

"Lyserg, mi habitación esta al lado de la tuya"

"Sí, ¿qué se te ofrece?"

Ser o no ser, dijera alguno de los grandes filósofos antiguos, Hao también seguiría al pie de la letra esos pasos; este hombre me ayudará.

"Ayudarte"

"No sabes nada de mi"

"Aquel es tu hermano, él que salió de la habitación de Asakura, no es la primera vez que lo veo salir de ese lugar después de largo tiempo de estar…"

"No estoy ciego y qué haces espiándolos"

"¿Qué haces tú?"

"Como tu mismo dijiste, es mi hermano"

Muy a mi pesar era verdad, no tenía una excusa creíble para justificar mi atrevimiento.

"Eres el antiguo amante de Hao, lo espías por que tienes celos de Ren"

Un criminal puede regularizar incluso su pulso, es capaz de ocultar todo remordimiento y fingir hasta hacer creen sus mentiras a los demás, finge tan bien que el mismo se las cree, pero se acaba su representar cuando sus ojos no logran ocultar la verdad que va mas allá del inconciente, cuando el espíritu reclama la paz.

¿Qué hace un condenado cuando es descubierto?

Agachar la cabeza y aceptar su culpa.
Seguir fingiendo.

"Si"

"Ayúdame"

Qué un ser refundido en las tinieblas encuentre a otro con un objetivo similar resulta una verdadera llama de caos, sin importar las situaciones diversas que les llevaron a formar parte de ese acto; consumar un pacto.

Aquel hombre me suplico ayuda tal como yo a él.

"Quiero a tu hermano lejos de Hao"

"Quiero a Hao lejos de Ren"

-)-(-

Si bien es sabido por él que mis caprichos son perdurablemente efímeros, se regocija en hacerme ver el sabor a hiel en sus miradas ausentes y frialdad incesante; se pensaría que entre familia no existe forma razonable para un disgusto prolongado más allá de un deseo ahogado, pero él es demasiado concreto en ese aspecto, tanta voluntad o tanto pesar.

"Adiós Hao"

"Ren, tendremos una sesión tentativa mañana a la misma hora, haz el favor de asistir y habla con él a ese respecto"

Cerca de tres lunas a mantenido una distancia continental, como mar a desierto.
Abandonar los aposentos de Asakura en breve, con las intenciones de no ser visto por nadie, Hao no goza de buena reputación a pesar de ser el encargado de la enseñanza en ausencia del apoderado.

-)-(-

"Un pacto"
Rumores de la poca disposición por parte de uno de los Tao se escuchaban, más empero al conocerle de cerca, más que eso, padecía de un mal similar al mío, un amor no correspondido, y peor, condena aun más tormentosa que el infierno.

"Si, un pacto"

Sonrisa vacía, reflejante de destellos victimarios, la autonomía de los ademanes.
Después de elaborado el plan, acatadas las restricciones y barajado las cartas en la asperidad del recelo, mi tormento menguó a costa de su bienestar.
El mejor cómplice que pude haber hallado.

-)-(-

"Horokeu ya es tiempo de dejar los infantilismos"

Como evitar pensar en una venganza, como evitar sentir el remordimiento.
Sus ojos ambarinos clavados en la búsqueda de apoyo, voz tenue y apacigua por el aun dolor sabiéndose causante de mi desconsuelo; todo su arrepentimiento importarme muy poco pues llegó tarde, mi pacto esta consumado, no faltare a mi palabra.

"¿Qué quieres, Ren?"

Cuanta complicación se encuentra en desear hablar de corazón y tropezarse con el amargo sabor de una hipocresía honorable.

"Hablar, yo…"

Y la emoción contenida, aquel abrazo anhelado, momento que no será buscado.

"Adelante"

Verdadero arrepentimiento.

"…en verdad lo siento, perdón"

Orgullo, un hombre verdadero no acepta la definición material de las elites sociales, se torna más hacia un valor implícito.
Valor, cuánto es necesario para poder expulsar las sensaciones mezcladas en un lenguaje voluntario.

"Lo tengo"

Verdad, por que a pesar de las promesas, las hipocresías o el fingir un honor inexistente, la verdad no ve el pro o contra de un ser humano, es tan neutral como un arrebato de admiración para con otro.

"¿Lo tienes?"

"Tu regalo, lo tengo; basta de infancia, tu lo pediste"

Retirada efectiva, batalla vencida, ganada, que evaluación puede ser la acertada si se acabo por efectuar una emboscada.

"Si"

-)-(-

Todo aquel tormento invasor de noches, causante de mi desdicha se veía consumido, reducido a nada al ver en los ojos de aquel que a mi juicio era un buen hombre, de noble corazón, buena intención, cuanta fortaleza, qué ahínco provee su camino que en sus angustiosos años no da lugar al desgano o la fatiga, qué gran ejemplo para este remedo de varón que a mis pocos años me hundo por perder a mi amada, resignado cuando se que respira y sonríe en este mundo, cautiva, si, cautiva más la esperanza no es vencida, tenemos vida.

Remembranzas e invenciones recorren la mente a cada atormentando para cumplir así con el infierno como efecto de una causa, un mal acto.
El sentido, la escasa energía, el cuerpo mismo en agonía, todo sucumbe anta la falsedad de una salida, la aclamada puerta falsa que se muestra ante aquel que perdido y sin por qué, mas confundido la vislumbra entre la multitud de posibles opciones.

Opciones que repercuten en su nulo impedimento de actitud, ver de aquí a allá y no poder distinguir otra solución sustentable que un suicidio.
Para qué seguir si no se tiene un porqué o un por quién, para qué seguir…

Si el mundo esta lleno de colores, sabores, sensaciones y momentos…
para qué insistir si todo es un ciclo repetitivo en este universo,
continuar ante la condicional, iteración de pruebas no superadas, esperar una nueva oportunidad, en cada día descubrir en el momento menos esperado, una mirada ajena a todo sentimiento en el pecho, una sonrisa no buscada, la situación más alocada regresando la sensación de 'vida', un introspectivo reencuentro con la esencia mayor del por qué o por quién, por mi y por que si lo valgo.

Aquel hombre fue la sonrisa y la mirada desconocidas, esencia mayor que abolió mi esclavitud con las desgarradoras perspectivas que asediaban mi vida.
¿De qué manera yo, un simple muchacho extranjero, alguien no bienvenido, un mulato, podré compensar a semejante favor?

-)-(-

"Pasa"

Advenimiento

"Todo esta bien"

Esperar

"Agredirte, no es precisamente un símbolo de 'bien', Ren, él te dejó esas marcas, si no haces algo, tendré que hacerlo yo.
Ayer quedamos claros,era tu última tentativa para hacerlo entrar en razón.
No lo lograste, no necesito que digas más, lo veo.
No puedes decir que no avise, y se que comprendes, no puedo permitir a un hombre violento en esta casa, muchos riesgos representa.
Lo siento."

Remordimiento

"Hao, no comprendes."

Justificación

"No, no comprendo, lo veo, veo las marcas y no necesito entender nada más, con ello basta, basta de defenderlo, Ren"

Evidencia

"Si, no puedo hacerte cambiar de opinión, te pido que analices objetivamente no dejándote llevar por apariencias, con un poco de incredulidad, por mi parte es todo, lo último que te pediré, no habrá más, si aún así no te convences, entenderé"

Convenio

"Tu camisa, abróchala, no es bueno que te vean salir abotonándote, me puedes generar problemas"

"Hao, eso es lo que te sobra"

"Lo tendré en cuenta"

-)-(-

En que mentalidad cabe la posibilidad de dejar marcas en el cuerpo a una persona, a la propia sangre.
Ren niega que Horokeu lo hiciera apropósito, sin embargo, esas formas amoratadas encajan perfecto con las manos de Horokeu.
Si, también es cierto, yo mismo soy testigo, la forma en que Horokeu lo quito de mis manos, sin acatar las consecuencias, dispuesto a enfrentarme, por protegerlo, proteger a su hermano.

"Esas marcas…"

"Hao, ¿qué marcas?"

"¿Tú?, nada"

"Hao, crees qué no lo sé, o mejor aun, me crees tan estupido como para fingir que no lo veo, piensas qué no me importara que te burles así de mi, muy a pesar de lo que intentes procesar, aun tengo una reputación que defender, por mi padre, por mi familia, por mi.
Hao Asakura, no te pido ni te imploro, te exijo que limpies todo lo que has ensuciado mi apellido."

"Lyserg… no he dicho nada de ti, simplemente creí que poseías una mente más abierta, como eres de un país más liberal, pensé que podríamos congeniar, pero no, eres mas convencionalista que yo."

"Hao Asakura, no te hagas el inocente ahora, bien sabes lo que has causado, y reitero, exijo que retractares tus palabras contra mi"

"Mis palabras Lyserg, es decir…'te amo' "

"BASTA"

"Humpf, no lo haré, demándame, ponme como enemigo publico de tu país, manda francotiradores, haz lo quieres y te venga en gana, no tengo nada de que retractarme"

"No sabes como…"

"Ah, claro, es lo menos que puedo esperar.
Si me disculpas, tengo un asunto pendiente."

"Tu nuevo… ese Tao"

"Lyserg"

Y casi puedo jurar en nombre de mi vida y la de Platon que lo que el ingles me dejaba ver más en claro se conocen como celos, infundados celos.

-)-(-

Por que lograste hacerlo, cuándo venciste la barrera que te separaba de ti mismo, en qué momento me perdí de vista tu cambio, quién causo una reflexión en tu instinto, Ren llegaste tarde y eso me duele, no sabes como, ni ya es tarde.

"Horokeu, Hao va a querer hablar contigo; no quiero pelear, quiero que antes hables conmigo y…"

"Y que sea de una forma normal, sin nada, algo normal"

"normal"

"Adelante"

"Aquella noche, tú, yo, se que fue mi culpa, y no era mi intención"

"No importa, ya paso Ren"

"No molestes, déjame terminar, tú estabas diferente.
Las marcas aun no se borran, Hao las vio y piensa enjuiciarte por ello.
Es mi culpa, lo se, pero no puedo hacer más, Hao no lo entiende"

"Así no eres tú, basta de defenderme, te agradezco pero se cuidarme sólo.
Y si, es tu culpa, es tu culpa por no haberte defendido, ponerme en el lugar que bien me merecía, que merezco, lo demás déjamelo a mi"

La camisa a medio abotonar, dejando entre ver sus cortadas respiraciones, permitiéndome saborear su delicada textura, tan delicada que las pude apreciar, la presión que ejercí sobre su cuello y hombros aun no borraban su presencia.
Siempre ha sido tan sugestivo, su actitud sensible arranca toda mi voluntad para cumplir ese pacto, su fuerza es mayor.

"Horo, algo de lo quieras hablar, después de todo, soy tu hermano"

Absolutamente provocativo.
Mirada de amanecer furtivo enganchando su encanto en mis ojos.
La dulzura emanante de sus labios, en cada arrastre silábico.
El magnetismo que representa su presencia y todo lo que provoca.
Y cómo seguir, soportar más, sabiendo que esta aquí.

Abalanzarme sobre él probando la veracidad en sus palabras, sus sinceros besos, aceptación eminente de mi guerra perdida.
Aquella suavidad en su piel que hacia tiempo no percibía en el más mínimo roce, ahora la posibilidad de acariciar con gracia y encantamiento.
Y de nuevo sus manos jugueteando con mi cabello, perdiéndome en una pasión voluptuosa, adelantando la posibilidad de lo infinito, anhelado.
Sucumbiendo ante el poder que sobre mí siempre ha tenido, ceder.

-)-(-

Mi marido de regreso en casa, después de prolongada y temporal ausencia, regresó.
Un absoluto silencio, total indiferencia embarga nuestro reencuentro, sólo la sonrisa sincera de nuestra hija obligándonos a ver como extraños.

"Padre, nos alegra que estés aquí, ¿cierto madre?"

"Si, En, gracias por venir"

"Eh venido a saludar, ver que estén bien,"

"¿No te quedas padre?"

"No puedo, sabes que la guerra es preponderante hija mía"

"Si padre, la seguridad, lo sé"

"¿Por qué no trajiste a Ren?"

"Esta siendo educado en lugar lejos de todo este bullicio de muerte y guerra, en casa de un buen amigo"

"Esta con él, ¿no es así?"

"Horokeu, si"

Una madre puede soportarlo todo, purgar todo tipo de condena, llevar a cuestas las más pesadas vigas y vivir en agonizantes pesadillas, por sus hijos, una madre puede con todo, incluso ser despreciada por su venerado y envenenado hijo.

"Iré a verlo"

"No, él no quiere verte, entiende"

"Padre, madre, por favor, la comida se enfría"

Después de ella, Umeko, mi matrimonio no dio siquiera indicios de reestructuración, nada fue igual, ni diferente, sólo no fue.
Estar sentada frente a un extraño con titulo de esposo, no es precisamente lo que esperaba de mi vida, más empero fui bendecida con dos hijos de aquel que amé, ahora no puedo decir si quiera me importa, pero ellos, mis hijos, son mi todo.
Tengo la oportunidad que ella jamás consiguió, que destruyo en sí misma la posibilidad, Umeko sólo fue una mujer, yo soy la esposa.

-)-(-

Maldito Hao, conseguirme hacerme dudar de mis determinaciones con sólo mostrarse sorprendido en alguna de mis aseveraciones.

Mostrar sorpresa al saber que hablaba de lo que tiene con ese Tao ahora mismo, como en días ha salido de aquella habitación apartada de las demás, de la cual se dice, él sólo lleva a sus favoritos a ella, decorada al completo agrado de Asakura, poseedora de una visión de los paisajes mejores paisajes matutinos, diurnos y nocturnos en el lugar.
Lugar que jamás conocí, al cual no llegaré.
Cínico, eso es Hao Asakura, un cínico, y yo ya tengo un trato con ese Tao, con Horokeu, hacerle sentir lo que él a mí.

-)-(-

Y ceder ante su fuerza.
Completamente vencido, mi batalla es perdida.
Tengo un pacto, él llego tarde.
Y estoy en su cama, sin saber que paso a mi voluntad, a dónde se fue mi integridad, por que no veo una salida a ello, por que es inevitable alejarme y lastimarlo, no quiero y eso haré, sólo por que no lo vimos antes.
Sólo por que tenía celos, actué irracional,
sin pensar, no esperando una repuesta remota,
no deseando el reencuentro hoy encontrado.

Qué pasa que cuando no se tiene nada más que perder se encuentra la infinidad de virtudes adjudicadas a algún bien invisible.
Por qué motivo se vislumbra un cambio de camino al momento de cometer errores, viéndose la impaciente paciencia mofarse del desdichado vencido.
Por quién se es capaz de envolver en amnesia aquello por lo cual se ha llevado la más desgastadora lucha, la guerra consigo mismo, por quién se es capaz de mentir para los adentros y dejar al mundo correr en su rumbo mientras se sigue el propio.
Qué posee tanta fuerza que el futuro planeado no es nada irrefutable ni difícil resulta desprenderse de ello.

-)-(-

Si te ha gustado házmelo saber.

X Asia