Naruto Uzumaki tenía 12 años cuando se enteró que tenía el Kyubi en su interior, se convirtió en ninja a esa edad, formó el equipo 7 con Sasuke Uchiha, el genio de la clase, y Sakura Haruno, su amor de aquel entonces, quedando en las manos del gran ninja de élite Kakashi Hatake. También a esa edad conoció que la forma de volverse más fuerte era tener a alguien a quien proteger, Haku y Zabuza le dejaron ese legado. Participó en los exámenes chunnin, llegando a las finales, conoció a Jiraya, venció al contenedor del Sukaku, Gaara, y lo regresó al camino del bien.

A esa edad, todavía soñaba con el mundo perfecto, aún su mente no había visto la cruel realidad de la vida ninja.

Naruto Uzumaki tenía 13 años cuando conoció a Itachi Uchiha y a la organización Akatsuki, vio como Sasuke fue derrotado de manera cruel y humillante por su propio hermano, entrenó con Jiraya, conoció a Tsunade y a Orochimaru, aprendió el Rasengan e hizo que Tsunade Senju volviera a creer en la Voluntad del Fuego y aceptara ser la Quinta Hokage. A esa misma edad, su mejor amigo, Sasuke, se marchó de Konoha, dejando a una Sakura rota y arrinconándolo a él a hacer una promesa de traerlo de vuelta, falló en la primera oportunidad, y él decidió entrenar con Jiraya para seguir intentando traer a Sasuke.

A esa edad todavía no conocía lo que era rendirse.

Naruto Uzumaki tenía 15 y medio cuando regresó con más fuerza que nunca listo para vencer cualquier obstáculo, se enteró, no sin sentir cierta humillación, de que todos los de su generación eran Chunnins o Jounins y el caso más grande era el de Gaara, su viejo amigo, que había ascendido a Kage. Volvió a toparse con Itachi Uchiha cuando Akatsuki secuestró al Kazekage, también volvió a ver a Lee y su equipo, salvó a Gaara, pero a costa de la vida de Chiyo. Se encontró de nuevo con viejos amigos, y conoció a Sai y al Capitán Yamato. Tuvo un encuentro desastroso con Orochimaru, volvió a ver a Sasuke y se dio cuenta de lo distante que estaba, pero eso no lo desanimó.

A esa edad todavía creía fielmente en él.

Naruto Uzumaki tenía 16 cuando se enteró de que Sasuke había asesinado a Orochimaru, formó un equipo y decidió ir tras Itachi Uchiha, por lo que decidió darle caza él mismo, encontró a su objetivo y este, después de una charla profunda sobre lo que haría si Sasuke atacaba Konoha, le dio algo de su poder, no logró alcanzar a Sasuke gracias al hombre de la máscara que se presentó como Tobi, perdió a su mentor Jiraya gracias al líder de Akatsuki, aprendió el sentimiento de la venganza, entrenó con Fukasaku para volverse más fuerte, luchó contra el asesino de su maestro, escuchó la confesión, con asombro, de Hinata Hyuga, la vio ser herida de muerte por Pain, casi libera al zorro en su ataque de ira, conoció a su padre, el Gran Cuarto Hokage, Minato Namikaze y venció a Pain, convirtiéndose en el héroe de Konoha.

A esa edad quiso liberar al mundo del odio.

Naruto Uzumaki tenía 16 y medio cuando se enteró de que Sasuke, su amigo, su hermano, se había unido a Akatsuki y se había llevado al Contenedor del Hachibi, Killer Bee. Fue a ver al Raikage personalmente para suplicar por la vida de Sasuke, se enteró de la verdad tras la masacre del Clan Uchiha gracias a Tobi, escuchó la confesión falsa de Sakura, se enteró por Sai lo que Sakura le quiso ocultar tras sus acciones anteriores, salvó a la pelo rosa de morir a manos del amor de su vida, aclaró ciertos puntos con el moreno Uchiha y partieron caminos sabiendo que se volverían a encontrar.

A esa edad había decido irse con Sasuke al otro mundo, allí tal vez podrían entenderse mejor.

Naruto Uzumaki no estaba ni de cerca de cumplir los 18 años cuando conoció a Killer Bee, logró vencer su odio interior, controló al zorro de las nueve colas y conoció a su hermosa madre, Kushina Uzumaki, la Habanera Sangrienta. Todavía seguía siendo un crío cuando entró por primera vez a una guerra, volvió a ver al difunto Nagato y a Itachi Uchiha, explicó la situación de su hermano menor y le prometió que se encargaría de él. Comprendió que no podía cargar al mundo solo y luchó por sus principios.

A esa edad todavía creía que su terquedad podría contra todo.

Naruto Uzumaki tenía casi 17 años cuando volvió a ver a Sasuke Uchiha… nada volvió a ser lo mismo después de los acontecimientos que siguieron a ese encuentro.

A esa edad ya no había más de aquel rubio encantador que gritaba a todo pulmón: "¡Yo voy a ser Hokage, 'ttebayo!"

Habían ganado, sí, pero todas las aldeas volvieron a entrar en una tensa relación, rozando la ruptura, gracias a él, por su estúpida decisión de salvar a Sasuke Uchiha.

Naruto Uzumaki tenía 20 años cuando tomó el puesto de Hokage, aunque las demás aldeas no confiaban en él, a excepción de Suna, toda Konoha sí. Cambió muchas cosas, pero la aldea las aceptó, ellos aceptaban todo lo que dijera. La aldea de las Hojas se alzó como la más rica y fuerte del mundo shinobi, con Naruto como el Kage más fuerte de la historia de las Cinco Naciones Ninja, mandó a Sakura Haruno a una misión muy importante, y obtuvo la forma perfecta de vengarse de Sasuke, cuya obsesión que adquirió hacia la médico ninja durante la guerra era bien conocida por todos.

A esa edad uso sin piedad su poder como Hokage para adquirir la mano de su amiga, casi hermana y ex amor, Sakura Haruno. Ni siquiera las lágrimas de la chica, que el velo de novia se encargaba de ocultar, lo hicieron desistir.

Naruto Uzumaki alcanzó los 24 años de edad, tenía más poder del que jamás soñó, una esposa obediente, una aldea próspera, unos súbitos fieles… pero él no era feliz.

A esa edad ya sabía lo que era ser ninja y, por primera vez, supo que Danzo tenía razón.


Lo que queda de ella.

Resumen: Y entonces Sasuke tuvo miedo, uno similar al que sintió cuando pensó que su hermano lo iba a matar; pero este era más grande, ya que a diferencia de Itachi, ella sí estaba dispuesta a acabarlo allí y ahora.

Pareja: Sasuke Uchiha-Sakura Haruno y Naruto Uzumaki-Hinata Hyuga (leve).

Género: Hurt/Comfort, Drama, Aventura, Romance, Time Travel.

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Capítulo Cinco: Lo que queda de ellos.

Escrito por: Amaya-chan.


—¿Qué es lo que quieren?—habló Naruto.

—Primero que nada Naruto, déjame agradecerte por tomarte tu tiempo para escucharnos…

—Corta el rollo, Hinata—interrumpió Naruto—No necesito oír tus palabrerías innecesarias, tengo una aldea que atender, y supongo que querrás irte antes de que Neji o Hanabi puedan verte ¿no?

—Tienes razón—admitió la Uchiha—Es algo difícil de explicar y…

—Sakura Haruno—cortó Sasuke—¿Dónde está?—Naruto enarcó una ceja.

—Por Kami, Sasuke, déjame explicar todo ¿quieres?—le reprochó la chica.

—Y es Sakura Uzumaki, Sasuke—sus ojos azules chocaron con los negros del Uchiha—Ella me pertenece, no sé qué te hace pensar que la traeré hasta aquí, no después de lo que le hiciste.

—Hmhp—fue lo único que respondió el chico.

Sasuke Uchiha a sus 24 años de edad era un adonis, siempre lo había sido, pero ahora estaba en la etapa en que su masculinidad era perfecta, era un hombre totalmente. Era el líder de la resurgida Organización Akatsuki, un grupo con tanto poder como el de una gran aldea ninja. De hecho, desde que Naruto había tomado el mando de Hokage, las otras aldeas solían contratar a Akatsuki para atacar Konoha y así debilitarla. Su nombre era bien conocido por todos, era fuerte, manejaba a una gran cantidad de hombres entrenados para matar y era el único que podía luchar contra Naruto Uzumaki y estar a su mismo nivel.

Hasta el sol de hoy, no se sabía quién era más fuerte.

Tenía como esposa a una de las mujeres más hermosas del mundo shinobi, Hinata Uchiha, ex-heredera de la rama principal del Clan Hyuga de Konoha. Una kunoichi de piel blanca como la nieve, que le daba la apariencia frágil de una princesa o muñeca de porcelana. Nadie sabía a qué edad o porqué habían adquirido matrimonio si no había amor entre ellos, pero llevaban juntos bastante tiempo. Aún así todos sabían que él ansiaba algo más, algo inalcanzable, y esa era la mujer del Hokage, Sakura Uzumaki.

Nadie en toda Konoha comprendía la rara relación del ex-equipo 7, quizás el único que entendiera todo ese embrollo, en el que también se vio arrastrada la Hyuga, era Kakashi Hatake, el ex-sensei de los tres ninjas más fuertes del momento, y él ya se había resignado a dejar que hicieran lo que quisieran con su vida. Mientras no se metieran con la colección original de su Icha Icha Paradise, firmada por el difunto Jiraya, entonces todo estaba muy bien. El ninja copia ya estaba muy aburrido de ver las peleas de sus ex-alumnos.

—Así que aclarado el punto—comenzó de nuevo Naruto—Hinata, explica que quieren antes de que pierda la paciencia y los maté—Sasuke enarcó una ceja.

—Como si pudieras—murmuró el moreno.

—Muy bien—comenzó la morena, ignorando totalmente al Uchiha—Para el último cumpleaños de Sakura, tú le has obsequiado algo que necesitamos, Naruto.

Uzumaki la observó con cierta sorpresa e incredulidad.

—¿Te refieres al medallón que adquirí de un vendedor ambulante?—preguntó con sorna el rubio—¿Están aquí, arriesgando su cuello, sólo por un medallón?

—Sí—respondió la mujer como si nada.

—¿Para qué?—Al rubio le costaba entender porque arriesgarse tanto por una simple pieza de joyería.

—Eso no te incumbe—habló Sasuke desde la pared en la que se había recargado, tenía los ojos cerrados y los brazos cruzados. Naruto rechinó los dientes.

Siempre le había irritado la actitud de Sasuke, Dios sabe cómo consiguió que Hinata se fuera con él. Pero le molestaba de sobremanera el hecho de que no pudiera matarlo, aún cuando era su enemigo jurado, todavía tenía aquella parte de su mente que le decía 'Sasuke es tú amigo' y esa parte salía más a flote cuando él lo llamaba 'dobe' o 'usuratonkachi'.

—Pues jódete, no les daré nada—el rubio se cruzó de brazos—Tks, eso me pasa por ser curioso y recibirlos… aún después de que nos atacaran—Hinata y Sasuke le dirigieron una mirada cuyo significado el rubio no supo entender.

—Te equivocas—defendió Hinata—Nos responsabilizamos por la mayoría de los ataques hacia la aldea, incluyendo el que hubo durante tu boda con Sakura, pero éste no fuimos nosotros—terminó la morena.

—¿A no?—habló el rubio con falsa sorpresa—¿Y entonces los atacantes que traían capas negras con nubes rojas eran sólo fanáticos que querían robarles el puesto?—Sasuke gruñó.

—Naruto, las cosas se nos están saliendo de control, por así decirlo—Hinata suspiró—Mejor te voy a contar todo desde el principio ¿sí?

—Soy todo oído—aceptó el rubio.

—Como ya sabrás nosotros, Akatsuki, somos una organización resurgida de las cenizas que quedó de la guerra. Debido al odio que tienen todas las aldeas entre ellas mismas y con Konoha, simplemente nos aprovechamos de eso y aceptamos cualquier encargado de ataque, asesinato, destrucción, en fin, cualquier crimen que nos encomienden a nosotros para taparse las espaldas y fingir que no fueron ellos—Naruto rodo los ojos—Sí, lo sé, estúpido, pero mientras nos paguen nos da igual. Recientemente salió una sugerencia algo extraña, nuestras tropas comentaron el hecho de que deberíamos obtener el poder de los bijuus y apoderarnos del mundo, a Sasuke y a mí nos pareció sospecho porque nosotros en ningún momento queríamos apoderarnos del mundo. Sólo hacemos esto por diversión, no me mires así Naruto—le reprendió la Uchiha ante la mirada recriminatoria del Uzumaki.

—Claro, diversión—la interrumpió el rubio en tono sarcástico.

Eso realmente no sorprendía a Naruto. Hinata Uchiha era una mujer bonita, demasiado para su propio bien o para el de los hombres, era fuerte, directa y mortal. Ya no había rastro de lo que había sido aquella tierna chica tímida que siempre se desmayaba si él se le acercaba mucho, tenía el cabello recogido en un perfecto moño sujeto por dos palillos rojos, la vestimenta que usaba era similar a la de Sakura, sólo que el kimono era azul marino con una algunos detalles rojos, el abanico del Clan Uchiha estaba en la parte posterior y unas mallas blancas que le llegaban antes de las rodillas. En vez de botas usaba unas sandalias negras para ninjas.

Y, según los rumores, era bastante mimada. Aparentemente el joven Uchiha consentía a su esposa en todo, si realmente Hinata quisiera el mundo, Sasuke estaría dispuesto dárselo. Lo más horrendo que Naruto haya oído acerca de los caprichos que Sasuke le cumplió, fue el del asesinato de diez hombres. Según se cuenta, una mañana apareció ante el Uchiha, le tendió una lista con nombres y le dijo que quería la cabeza de esas personas a más tardar antes del anochecer.

Sasuke Uchiha lo hizo. ¿Qué hicieron esos hombres? Según todo el mundo, eran inocentes, pero para Naruto había gato encerrado, aunque él no se iba a poner a partir la cabeza por eso, al menos eso se repetía para tratar de no buscar una excusa para el comportamiento de la mujer, y fallaba totalmente.

—Sí, Naruto, diversión—continuó—Bueno, el punto es que decidimos buscar la raíz de la idea, porque eso no se piensa de la noche a la mañana—suspiró—Y lo que encontramos no nos gustó para nada. Todo apuntaba a un hombre misterioso que usaba una máscara y que sólo aparecía una vez cada cierto tiempo. Hablaba sobre planes de conquista y que nuestra organización merecía el poder absoluto. En fin, un Madara cualquiera. Así que Sasuke y yo realmente nos preocupamos, pensamos que sí era el sujeto ese que se hacía pasar por Madara Uchiha…

—¡¿El bastardo está vivo?—interrumpió Naruto—¡Imposible!

—Calma—tranquilizó la chica—No es él, ese hombre está muerto, bien muerto. Este sujeto sí es un fanático, por lo que Sasuke decidió encargarse de él antes de que todo realmente se saliera de control. Pero el tipo era muy escurridizo. Fue cuando realmente nos topamos con él, en el extinto país de los Lirios, que nos enteramos que tenía el medallón Lunasol…

—¿El qué?—Naruto volvió a interrumpir. Sasuke soltó un suspiro cansino.

Lo sabía, ni el título de Kage cambia a la gente pensó el Uchiha.

—Imbécil, deja que termine de hablar—Naruto lo fulminó con la mirada.

—Bueno, como iba diciendo, nos explicó que su plan era revivir a la antigua Akatsuki y completar el plan original de la organización. Ya que nosotros no queríamos cooperar, entonces sólo debía cambiar el pasado. Y antes de que pudiéramos acabarlo, él desapareció cuando lo acorralamos en las ruinas del Templo del Tiempo—terminó Hinata. Se formó un pequeño silencio mientras Naruto asimilaba todo.

—¿Y dónde está ahora?—el rubio rompió el silencio—¿Y eso que tiene que ver con el ataque?

—Muy bien, eso es lo último que me falta por explicar. El medallón Lunasol, es un amuleto que se puede dividir fácilmente en dos, fue hecho por Rikudo sennin, en esencia es una especie de llave que puede abrir un portal que te permite viajar en el tiempo—Naruto la miró como si estuviera loca.

—Viajar en el tiempo—repitió—¿Y dónde está ese portal?

—Las ruinas del Templo del Tiempo son el portal. Hace como diez años atrás, ese templo era custodiado por monjes quienes cuidaban tanto el medallón como la puerta que abre—contó la mujer—Pero recibieron un ataque que prácticamente destruyo el país y en medio de todo ese alboroto, los medallones se perdieron y el Templo fue prácticamente destruido.

—¿Y cómo trabaja el medallón?

—Según lo que dice la leyenda, si el medallón está completo te permite viajar a cualquier parte, ya sea futuro o pasado, sólo tienes que colocar el medallón en alguna parte del Templo y desear a dónde quieres ir. Si sólo tienes una parte, entonces será a tu suerte en dónde te lleve el medallón—explicó—Claro, aunque hay casos muy extraños, según se contaba, en el que el propio medallón te transportaba por sí mismo cuando la otra mitad era usada en el templo.

—Un momento—interrumpió el rubio—En resumen, si lo tienes completo puedes ir a dónde realmente quieras, pero si tienes sólo una parte será al azar en dónde caigas y, por último, si una mitad es usada en ese dichoso templo, hay una ligera posibilidad en que la otra mitad, esté donde esté, también te envíe a Dios sabe dónde.

A Naruto no le gustaba nada de esto, ya que si lo que decía Hinata era cierto, entonces Sakura…

Maldición soltó el rubio en su mente.

—No exactamente a Dios sabe dónde, te enviará a dónde está su otra mitad—aclaró—Este hombre consiguió, quien sabe cómo, una de las mitades y la otra, accidentalmente, la tiene Sakura.

—Y este sujeto raro, sabía que la otra parte estaba aquí, así que convenció a Akatsuki atacar Konoha—razonó el rubio.

—Así es, nosotros no autorizaríamos nada si no hay paga—dijo la mujer.

—¿Desde cuándo eres una amante del dinero, Hinata?—preguntó el rubio con una sonrisa socarrona.

—Hay cosas que no sabes de mí—contestó.

—Tienes razón—admitió—Muchas, diría yo—Hinata lo ignoró—En fin, volviendo al tema principal—Cuando ustedes lo acorralaron en el país de los Lirios, no le quedó de otra sino usar el medallón en las ruinas y así se escapó para quien sabe dónde.

—Hmph, parece que ya sabes usar algo de cerebro—comentó Sasuke fingiendo sorpresa, Naruto le mostró su dedo del medio, sin mirarlo.

—Y, ¿para qué quieren ustedes el medallón?—preguntó el rubio.

—Para poder viajar en el tiempo—respondió Hinata. Naruto arqueó una ceja.

—Eso es obvio, pero ¿para qué?—hizo una mueca parecida a una sonrisa irónica—¿No me digas que quieres salvar al mundo de este nuevo lunático, Sasuke?—se mofó el rubio.

—Ya te lo dije, eso no te incumbe—respondió con indiferencia

—Ok—contestó el rubio, rodando sus ojos—Y ¿cómo supieron que la otra mitad estaba aquí? Al vendedor que se la compré me dijo que la había encontrado de casualidad cuando iba en uno de sus viajes y realmente no pensaba que valiera tanto.

—Un informante nos dijo que vio el medallón en una mujer pelo rosa y ojos jade—habló Sasuke, miró a Hinata disimuladamente—Aclarado el punto ¿dónde está Sakura?

Naruto se rascó la nuca en señal de frustración.

—Bueno, hay un problema. Sakura no está, ella desapareció durante el ataque. Y por lo que me acabas de contar temo que…

—Que el medallón la haya mandado a quien sabe donde—terminó mordazmente Sasuke con el sharingan activado—Imbécil.

Su Sakura, perdida en quién sabe dónde, realmente quería matar a Naruto.

—¡No es culpa mía!—chilló el rubio y, por un momento, sintió que tenía doce años otra vez—¡¿Qué iba a saber yo sobre eso?

—Ahora sí estamos jodidos—el moreno suspiró. El silencio reinó durante unos minutos

—Tal vez haya una forma—habló Hinata—Si vamos al Templo del Tiempo, podamos hacer algo.

—¿Cómo qué?—dijo secamente el Uchiha—Esos medallones son la llave para abrir el portal en el Templo, tienen demasiada energía como la del Kyubi…—calló abruptamente—Aunque tal vez, tú sí puedas hacer algo—miró a Naruto.

—¿Yo?—dijo sin entender.

—Es cierto, si las energías son similares—la mujer si lo captó al vuelo—Entonces Naruto debería ser capaz de abrir el portal en el templo.

—¿Eh?

—Parece que es lo único que podemos hacer, además no perdemos nada—siguió la morena, ignorando la cara de confusión del rubio.

—Me perdí—admitió derrotado.

—¿Y te llamas a ti mismo Hokage?—soltó el Uchiha con sequedad

—La inteligencia nunca ha sido mi punto fuerte, ¿recuerdas?—soltó el rubio—Perdí años de mi vida persiguiéndote como un idiota, eso debería probártelo—Sasuke se quedó callado.

—Naruto, lo que queremos decir es que si vamos al Templo del Tiempo y usamos la energía del Kyubi, tal vez podamos abrir el portal.

—Pero, aunque funcione, ¿qué nos garantiza que iremos a donde está Sakura?—Naruto tenía un punto allí.

—Será suerte—admitió la morena—Pero tenemos que actuar rápido. Míralo de esta forma te vienes con nosotros, vamos a dónde está Sakura, le ganas a este hombre, obtenemos el medallón, nos regresamos con tranquilidad, una vez en nuestro tiempo, nos das el medallón y hacemos lo que queremos con él—resumió la morena—Y cada quien tranquilo, ¿te parece?

—Iré con ustedes. Pero sólo por Sakura—soltó Naruto después de un tenso silencio—Por cierto, Kakashi-sensei, por andar de chismoso, tú estás a cargo mientras estoy fuera—dijo Naruto a la nada.

Afuera, sentado en el tejado de la oficina del Hokage, un hombre maldijo por lo bajo.

—¿Por qué siempre me toca la parte más difícil a mí?—suspiró el enmascarado mientras leía su Icha Icha Paradise.

Continuará… si quieren.


A/N:Bueno realmente no tengo mucho que decir, espero que les haya gustado el capítulo. No chicos, esto no es un SasuHina y un NaruSaku, ¡Jamás! No me gustan esas parejas. Sasuke y Hinata sólo se han hablado unas… ¿cero veces en la historia original? Por favor, ¿Cómo podría haber algo allí? Y pues el NaruSaku, lo siento, pero la primera vez que vi Naruto fue en AMV de youtube y trataba del momento en que Sasuke se fue de Konoha y le daba las gracias a Sakura, así que me encantó la pareja desde ese momento. Aunque claro pasó cierto tiempo antes de que me animara a ver la serie como tal. Así que no se preocupen, ya se explicará por qué está este lio amoroso.

Lamento también la tardanza, este capítulo debió haber sido subido el domingo pero caí enferma, algo demasiado raro ya que es más probable que me gane el premio mayor de la lotería que enfermarme, lo digo en serio, de hecho todavía lo estoy pero quería dejarles algo antes de Navidad, así que lamento lo patético que salió este capítulo, trataré de compensarlo con el siguiente.

En fin, esperando con ansias el siguiente manga *.* Danos más de nuestro Sasuke-kun, por favor Kishimoto-sensei.

Agradecimientos a: manzts, , rose, , Antotis, AliceKu, kathy, Akiiko-chan, nanami-chan, Gray.

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