Realmente pensaba que podía posponer este encuentro un poco más. Quizás con un poco de suerte podría encargarse de esa psicópata sin que Sasuke se diera cuenta.
Pero otra vez, ¿desde cuándo él tenía suerte? Nunca.
Saltó ágilmente entre los árboles, tenía que darse prisa. Soltó un suspiro de resignación, parecía que no importara lo que hiciera, Sasuke siempre terminaba en peligro. Mientras se movía, algo en el suelo captó su atención.
Se detuvo un momento para saciar su curiosidad. Era un hombre rubio, tal vez de unos veinte y tantos años. Lo miró sin expresión alguna y se dio cuenta de que estaba recobrando la consciencia.
Unos ojos azules se abrieron de par en par mientras se incorporaba algo alterado, viendo hacia todos los lados, y fue en ese instante en el que el desconocido cayó en cuenta de su presencia.
Sus ojos mostraron sorpresa al verlo. Y él no entendía el motivo.
—Di-disculpa—habló con voz entrecortada—¿Cuántos años tienes?
Él alzó una de sus cejas en señal de extrañeza, ¿le estaba preguntando su edad?, ¿para qué?
—Por favor, respóndeme—le rogó con desesperación.
Dudó un poco.
—Diecisiete—dijo a la final.
—¿Funcionó?—eso parecía que iba consigo mismo—Bueno, no sé si es exactamente donde necesito estar ¿sabes?—continuó hablando a pesar de que no había recibido una respuesta—Pero no importa, el punto es que necesito tu ayuda Itachi.
Itachi Uchiha lo miró sin ocultar su sorpresa. ¿Quién era él?
Lo que queda de ella.
Resumen: Y entonces Sasuke tuvo miedo, uno similar al que sintió cuando pensó que su hermano lo iba a matar; pero este era más grande, ya que a diferencia de Itachi, ella si estaba dispuesta a acabarlo allí y ahora.
Pareja: Sasuke Uchiha-Sakura Haruno y Naruto Uzumaki-Hinata Hyuga (leve).
Género: Hurt/Comfort, Drama, Aventura, Romance, Time Travel.
Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Capítulo Siete: Una triste historia de amor.
Escrito por: Amaya-chan.
Marchaban sin prisa, pero sin pausa. Cada uno metido en sus pensamientos. Sasuke pensando en ¿venganza o en los lazos que estaba haciendo? Eso realmente no se sabía, Sakura pensaba en la manera de ayudar a Sasuke, Naruto pensaba en ramen, ser Hokage y Sasuke, pero no de la forma amorosa, Sakura había hablado con él antes de que salieran de la lujosa posada y le explicó su situación, ellos tenían que actuar antes de que su amigo hiciera algo no debido, Kakashi pasaba de todos y se concentraba en su Icha Icha Paradise y Sakura-san pensaba en todo… en todo lo que ocurrió para que ella fuera desdichada.
Sentía ganas de llorar. Anoche había tratado de hacer que Sakura se rindiera con Sasuke, ¡pero vaya que era testaruda! Ahora comprendía por qué el Uchiha la llamaba molesta. Frunció el ceño y trató de sacarse de la mente al chico sobreviviente de la masacre que hizo Itachi… por Konoha.
Realmente la situación le parecía hasta graciosa, allí estaba el Sasuke Uchiha de doce años pensando en, lo más probable, matar a su hermano y ella sabiendo toda la verdad acerca del héroe silencioso de Konoha, aquél que hizo un lado su orgullo, libertad y emociones para acabar con sus semejantes.
Aquél que no pudo matar a su querido hermanito menor. Pero este le cazaba como una animal para acabarlo.
Si a Sakura le pusieran a escoger entre los hermanos Uchiha, ella tal vez preferiría estar con el mayor…
Rió con amargura al darse cuenta de que no podía, a pesar de haber conocido a Itachi un poco mejor durante la guerra, y aunque admitió que era guapo y muchísimo más encantador que su hermano menor, ella aún seguía pensando en Sasuke.
Porque habían cruzado caminos durante la guerra, y él la había proclamado como suya. De cierta forma eso le causó ilusión
—¿Qué sucede, Sakura? ¿Me tienes miedo? ¿Ya no hay más 'Sasuke-kun' de tu parte?—sus ojos negros se tornaron rápidamente carmesí de la rabia—Pues te voy informando que eres mía y de nadie más, ¿comprendes?
—Sa-Sasuke, ¿Qué estás diciendo?—tartamudeó presa de miedo. Allí no había nadie más que ellos dos.
—No sé qué has hecho, Sakura—se acercó hasta acorralarla contra un árbol, tomó uno de sus mechones rosa entre sus dedos—Pero desde la última vez que nos vimos me ha costado un poco sacarte de mi mente.
—Y-yo no soy de nadie—dijo quedamente—Aún cuando te amo, no pienso humillarme ante ti.
—Pero me amas ¿no?—sonrió con sorna—Ven conmigo, vamos a destruir este mundo.
—¡Nunca!—le dio un manotazo para que soltara el mechón que sostenía—¡Jamás traicionaré a Naruto!
—Así que es por ese dobe—dijo de una forma peligrosa—Ya te dije que si no eres mía no lo será de nadie, Sakura, menos de Naruto. ¿Vienes conmigo o no?
—No—respondió. Eso, a Sasuke, lo enfureció completamente y la atacó de muerte, acertando. Gracias a Dios llegó Naruto, pero él vio de lleno como la atravesaba con su chidori.
Y en sus ojos ya no había la determinación de salvarlo de sí mismo, sino de acabarlo totalmente.
Lucharon llenos de odio mientras ella usaba todas sus fuerzas para curarse, cuando Naruto estaba realmente a punto de matarlo, apareció Hinata ante la sorpresa de todos, exceptuando a Sasuke.
—Hmph, viniste—dijo con indiferencia.
—Es hora de irnos, Sasuke—respondió de la misma forma.
—H-Hinata, ¿p-por qué?—tartamudeó Naruto, incapaz de moverse.
—Eso, Naruto—respondió con indiferencia—No es asunto tuyo—dicho eso, a una velocidad asombrosa, tomó al Uchiha malherido y desapareció.
Naruto estaba a punto de darles caza cuando un gemido de dolor, procedente de Sakura, le recordó la situación de su amiga. Se resignó de cierta forma. Esto era guerra y sólo habían dos bandos, cada quien escogía con quien aliarse.
Sakura se enteró que antes de encontrarse con Sasuke, este había sido salvado por Naruto de un ataque de los kages y eso había puesto al rubio en una mala posición. Aún así lograron ganar, con Killer Bee y Naruto a salvo.
El plan Ojo de Luna había fallado.
Y Sasuke no volvió a aparecer desde que se marchó con Hinata.
Tiempo después, Naruto le confesaría a Sakura que él se había enamorado de Hinata, no supo ni dónde, cuándo o cómo. El punto era que la amaba. Y Sakura aún seguía anhelando al antiguo Sasuke que había pertenecido al equipo siete.
Sakura-san miró disimuladamente al Uchiha, todavía no entendía por qué lo seguía amando.
Aún cuando Sasuke la hirió mortalmente durante la guerra.
Aún cuando Sasuke atacó a Naruto sin importarle nada.
Aún cuando Sasuke prefirió llevarse a Hinata en vez de a ella.
Aún cuando Sasuke era un criminal buscado.
Aún cuando Sasuke le había arruinado su vida.
Llegó a la conclusión de que era masoquista, así de simple. También recordó con amargura cuando se volvieron a ver, varios años después durante aquella misión que le encomendó Naruto.
Jade y ónix chocaron.
Sakura se estremeció ante la dureza de aquellos ojos.
—Sakura—dijo él rompiendo el silencio—Ha pasado tiempo.
Sakura hizo ademán de retirarse, pero antes de dar un paso, el Uchiha le había bloqueado el camino.
—¿A dónde vas, Sa-ku-ra?—preguntó, ella retrocedió del miedo—¿No te hace ilusión verme?
—No—respondió con firmeza.
El Uchiha curvó sus labios en una media sonrisa.
—Pues yo sí.
Sakura lanzó un puñetazo contra el suelo y este se partió, obligando a Sasuke a retroceder. Ella escapó ante el descuido del Uchiha y corrió lejos de allí. Tenía que llegar a un lugar seguro.
Estuvo en esa carrera hasta casi medianoche, cuando agotada, encontró una cueva y se dispuso a descansar un poco. Ya hace horas que había perdido el rastro de él.
Se sentó con tranquilidad y se abrazó a sí misma tratando de calmarse. Pero todo eso se vio interrumpido cuando Sasuke se le lanzó encima y se apoderó de sus labios.
La había encontrado.
—Tengo que admitir que te me perdiste por un momento—le dijo con arrogancia—Pero a la final te he encontrado. Eso me hace feliz.
—Sasuke, detente—le ordenó.
El chico comenzó a quitarse la camisa y fue en ese momento en que Sakura supo que estaba en serios problemas.
—¡No!—chilló—¡Sasuke, por fav…—un gemido salió de su garganta cuando el Uchiha apretó uno de sus pechos sin compasión alguna.
—¿Es que acaso no lo recuerdas?—preguntó con tranquilidad al tiempo que besaba su cuello con violencia, dejando varias marcas que Sakura sabía, tardarían en desaparecer—Tú eres mía.
Quizás al principio se resistió, pero después cedió como una tonta adolescente enamorada a pesar de que tenía veinte años bien cumplidos.
Gimió, se humilló y hasta le suplicó que la poseyera de todas las formas posibles. Se degradó ante la lujuria y el deseo de ser amada por él. Se sintió importante, Sasuke la reclamaba como suya, porque lamentablemente así era.
Pero no todo es de rosa, a la final había regresado a sus cinco sentidos y se dio cuenta de lo que había hecho. Ante la atenta mirada de Sasuke, se vistió apresuradamente y se dispuso a dejar la cueva antes de que una mano furiosa la agarrara por el cabello y la tirara al piso.
Sasuke estaba furioso, el sharingan en sus ojos lo demostraba. Tuvo miedo de que tratara de matarla como la última vez en que le había negado quedarse con él
—¡Sasuke, ya basta!—rugió Hinata, quien había entrado a la cueva—Déjala ir. Ya le has hecho más que suficiente.
Con el ceño fruncido, Sasuke se alejó de ella.
—Eres mía—fue lo único que dijo antes de que Sakura se levantará y saliera de la cueva, cuando pasó por un lado de Hinata, ella habló:
—Eso es más que suficiente humillación para ti ¿no?—ni siquiera voltear a verla—Vete Sakura y trata de olvidar, por tu propio bien.
Ella dijo algo más, pero la Haruno no la escuchó, corrió lo más que pudo, tratando de alejarse de allí.
Arribó a Konoha una semana después, dispuesta a olvidar, como le había aconsejado Hinata, pero no había terminado de poner un pie adentro de la villa cuando un grupo de ANBUS la rodeó.
Por órdenes del Hokage debía presentarse en el hospital. Allí le tomaron una muestra de sangre y la mandaron a un calabozo, sin siquiera decirle la razón. Aunque ella presentía el motivo.
—Estás embarazada—fue lo que dijo Naruto cuando apareció ante ella.
—¿A-a que te refieres?
—A que estás embarazada de Sasuke Uchiha—los ojos jade se abrieron con sorpresa—¿Acaso creíste que no nos íbamos a enterar?—habló con frialdad.
—¡No fue a propósito!—chilló con amargura.
—Sí, claro. El punto está en que eso es traición, Sakura—le dijo.
—¡Naruto por favor tienes que creerme!
—¡Deja de ser tan molesta!—ella calló abruptamente, Naruto trató de calmarse—Sólo tienes dos opciones, Sakura—la miró tan serio—Puedes abortar—sus ojos jades se abrieron con sorpresa, ¿este es Naruto?—o tener al niño en silencio, mandarlo lejos de aquí y casarte conmigo. No pienso correr el riesgo de que tú también te largues con Sasuke.
La chica ojos jade lo miró con incredulidad.
—No hablas en serio ¿o sí?
—Jamás había hablado tan serio—esa respuesta hizo que sus lágrimas se avivaran.
—E-es por Hinata, ¿no? Todavía estás molesto de que se haya ido con Sasuke—dijo entre lágrimas—E-ella estaba allí, Naruto. ¡Y no le importó lo que Sasuke hizo!—chilló.
Naruto no dijo nada, la dureza en su mirada aumentó.
—¡¿Por qué te sigues preocupando por ella?—Siguió gritando—¡¿Por qué a pesar de lo que me hizo le sigo amando? ¡¿Por qué?
—No lo sé, ni me interesa—respondió—Tú eres lo que Sasuke quiere y yo soy el Hokage, no pienso tolerar el hecho de que te arrebate de aquí.
Sakura parpadeó y la verdad le golpeó tan fuerte, que realmente le dolió.
—Tú… tú lo sabías ¿no? Que él iba a estar por esa zona ¡Querías ver que me hacía!
—No, no soy tan descarado—aclaró—Simplemente las circunstancias se dieron, podría decirse que te estoy salvando la vida, Sakura.
—¿A-a qué te refieres?—dijo con cierto miedo.
—Puedes hacer lo que te digo o que el consejo te ejecute por relacionarte con un criminal.
—¡Yo no quise, Naruto!—suplicó.
—Entonces si realmente no quisiste, abórtalo—le dijo con calma—Yo sólo estoy dando las opciones que salvan tu vida. El consejo no quiere más Uchiha en la aldea y si es posible en el mundo.
—P-pero…
—Tú decides, tienes una semana—la cortó mientras dejaba la sala—Mi consejo—comentó para finalizar—elige la opción del matrimonio, esa criatura es inocente.
Y la dejó hecha un manojo de lágrimas.
En esa semana que estuvo custodiada por ANBUS y con supresores de chakra, sólo Kakashi, Yamato, Sai e Ino la visitaron.
Todos la miraban con pena, bueno quizás no Sai, pero aún así no hacían comentario alguno respecto al tema. Hasta que se venció el plazo dado por el Uzumaki y él apareció galante seguido por los viejos del consejo. Sakura les dedicó una mirada de odio puro.
Los ojos de Naruto demostraron cierta tristeza, pero no más.
—¿Y bien?—habló Homura—¿Qué decidiste?
Sakura se quedó en silencio, más se dijo que todo esto se lo merecía. Por causa de ella, Naruto había sufrido tanto, si ella no hubiese sido tan persistente con Sasuke, él nunca la hubiese tomado en cuenta, sino hubiese sido una puta y se hubiera resistido al Uchiha, no tendría que estar pasando por esto.
Si no fuera tan débil, hubiese podido huir lejos y criar a su niño o niña sola. Así que se dijo que por el bien del bebé, por mucho que le doliera, debía hacer lo que una madre hace para proteger a su pequeño.
Poner su felicidad por encima de la de ella.
—Me caso con Naruto-sama—respondió con simpleza y carente de emoción.
Naruto sintió como si una puñalada atravesara su pecho, ella nunca le hablaba con respeto.
—Muy bien—respondió Koharu—La próxima semana será la boda, después te esconderás hasta que el bastardo nazca.
Los ancianos se retiraron sin decir más nada. Naruto la miró por un momento sin emoción aparente, y entonces se quebró.
—Sa-Sakura-chan, yo…
—Retírese—dijo sin mirarlo.
—Pero…
—Por favor, Hokage-sama, retírese.
—¡Escúchame!
—Me di cuenta desde el principio, más que por salvarme la vida, lo haces para molestar a Sasuke—le respondió con el ceño fruncido—Será mejor que prepares a tus mejores hombres, estoy segura de que él atacará. Es un monstruo—recomendó—Ahora, por favor, retírese.
Y Naruto no insistió más. Porque lamentablemente, tenía razón.
Cuando nació el bebé, no supo si fue niña o niño, no le dieron ni siquiera la oportunidad de nombrarlo, es más ni siquiera pudo echarle una ojeada, se lo llevaron apenas el parto concluyó.
Y Sakura temió que le hicieran algo.
Estuvo semanas deprimida, Naruto la observó en silencio pero no dijo nada, no hasta la noche en que la encontró en la tina con las muñecas cortadas.
Se había tratado de suicidar.
—¿Por qué me has salvado?—le dijo al rubio cuando despertó en el hospital—No lo valgo.
—Es una niña—fue lo que le respondió el Uzumaki—Tiene el cabello negro y sus ojos son jade. Será preciosa cuando crezca.
Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas.
—¿Está bien?
—Perfectamente, sus padres adoptivos están encantados con la pequeña—afirmó—No tienes de que preocuparte.
—¿Cómo se llama?—quiso saber.
—Midori—respondió con una sonrisa—Yo… lamento no poder decirte donde está, pero mantendré contacto con los padres y… cuando tenga la oportunidad te ayudaré a que la veas.
—¿En serio?—preguntó esperanzada.
—He sido un imbécil, yo lamento no haber hecho nada más para ayudarte, eres como una hermana y aún así te forcé al matrimonio para quitarle a Sasuke lo que más deseaba—soltó un suspiro—Puede que sea un idiota, pero… él te ama—admitió a regañadientes—Y estoy seguro de que si se entera de Midori, estará hecho una fiera—le sonrió—Aunque no me molestaría si le corta el cuello a los viejos del consejo—eso último lo dijo en un susurro.
Sakura rió un poco, más no respondió. Sólo una pregunta rondaba por su mente.
¿Era posible amar y odiar al mismo tiempo?
Salió de sus pensamientos cuando iban caminando por un acantilado en donde circulaba un río de corrientes rápidas.
Unos diez hombres comenzaron a atacarlos sin piedad alguna, y en medio de todo ese alboroto, el lugar donde ella se encontraba cedió súbitamente. Comenzó a caer hacía el río, pero una mano la sostuvo.
—Sas-Sasuke-kun—murmuró con sus ojos abiertos de par en par—¿Por qué?
El chico de ojos negros no se molestó en contestar, no porque no quiso sino porque no pudo. Ya que la zona donde él estaba también cedió y ambos cayeron sin ninguna posibilidad de salvación.
A lo lejos, Sasuke oyó perfectamente a Naruto gritar su nombre. Y antes de entrar al agua, podría haber jurado que el cabello de Sakura-san no era negro…
Era rosado.
Continuará… si quieren.
A/N: He modificado el capítulo anterior ya que Kathy-san tiene toda la razón del mundo, disculpa querida relee el último capítulo haber si así está mejor. Gracias por tu observación, en realidad fue culpa mía ya que ese día estaba más eufórica de lo normal. En fin puedo pedirles un favor, ¿serían tan pero tan amables de leer la traducción que he hecho del one-shot two seconds away from home y decirme que tal me quedó? Se los agradeceré del alma. Sin más que decir y esperando que hayan pasado una gran y feliz navidad, se les quiere.
Gracias a: cerezo-sekai, Kathy, yang, Antotis, Manzt, Francusss-chan, sirena oscura, Nanami-chan y pri uchiha.
Ama-chan off!
