Hinata Huyga estaba asombrada y a la vez nerviosa. Ella nunca había sido del tipo de persona que los superiores tomaran en consideración a la hora de realizar una misión importante. Pero allí estaba, en frente de los consejeros de Konoha, quienes habían solicitado su presencia de inmediato.

La tensión que había en el ambiente se podía cortar fácilmente con un cuchillo. La palabra guerra tenía a todos muy alterados. Hace dos días que su amado Naruto-kun había sido enviado lejos para poder protegerlo junto con el Hachibi. Todos en la aldea estaban arreglando los últimos detalles para partir al campo de batalla.

—Hinata Hyuga—habló Koharu—Me alegra que hayas venido tan pronto como se te llamó.

—Bu-buenas tardes—respondió, inclinando levemente su cuerpo.

—¿Sabes para que te hemos mandado a llamar?—preguntó Homura con monotonía.

—N-no con exactitud, señores—respondió tímidamente—El ANBU q-que me i-informó sólo me dijo que ne-necesitaban mi a-ayuda para algo importante.

Ambos ancianos se miraron entre ellos y luego volvieron su vista a la chica.

—Tenemos un problema con respecto a Naruto Uzumaki y Sasuke Uchiha—comenzó Homura, la ojos perlas abrió los ojos con sorpresa, tenía un mal presentimiento por esto.

—Raikage-sama tiene sus dudas con respecto al Uzumaki—continuó Koharu—Aunque se sabe que Naruto no participará en la guerra, aún así no puede evitar estar inquieto.

—C-con todo r-respeto, ¿c-cómo que dudas?—indagó.

—Dudas sobre qué hará Uzumaki con respecto al Uchiha—Koharu soltó un suspiro—Sasuke Uchiha es un criminal rango S del cual Konoha debió hacerse cargo hace mucho tiempo, pero por culpa de Tsunade y su estúpida confianza en el contenedor del Kyubi es que todo esto se ha salido de nuestras manos.

No creo que la confianza de Tsunade-sama sobre Naruto sea estúpida pensó la chica.

—Por eso es que nosotros junto al Raikage hemos llegado a un pequeño acuerdo—explicó Homura—Vamos a aniquilar nosotros mismos a Sasuke Uchiha, sin la intervención del mocoso del Kyubi.

Hinata abrió los ojos como platos, ¿qué estaban tramando estos señores?

—No sólo contamos con el apoyo del Kumo, sino también de Kiri e Iwa, tanto la Mizukage como el Tsuchikage están de acuerdo—continuó el anciano—Todo esto se llevará a cabo a escondidas de Tsunade y Gaara, sabemos que nunca harían nada en contra de Naruto.

—¿Y yo qu-qué tengo que v-ver en todo e-esto?—esto se estaba poniendo feo para ella.

—Fácil—Por favor, que no sea lo que ella creía—Tú le darás caza a Sasuke Uchiha.

—¡¿Qué?—No pudo evitar contener la pequeña exclamación—¡Y-yo no s-soy rival p-para Sasuke-kun!—habló alterada

—No es una opción—antes de que ella pudiera reaccionar, un ANBU había aparecido detrás de ella, hizo un par de sellos y le dio una suave palmada detrás de la nuca—Es una orden—Hinata cayó de rodillas ante el sorpresivo golpe que mandó una descarga a todo su cuerpo, dejándola débil—Lo que te hemos colocado es un sello de obediencia, no podrás decirle esto a nadie, si lo haces, tú cuerpo quedará paralizado.

La ojos perlas respiraba entrecortadamente, sintió una opresión rara en su interior, supuso que eso es lo que llamaban odio, era extraño, nunca había odiado a alguien antes.

La anciana decidió explicarle el porqué de todo esto.

—Es por Naruto—aquello logró captar la atención de Hinata, la chiha trató de dejar a un lado su odio y centrar su mente en lo decía esa bruja—Si Naruto lucha contra Sasuke—siguió la anciana—Lo más probable es que muera—la chica frunció el ceño.

Aquello no lo creía, Naruto jamás perdería contra Sasuke.

—Sasuke posee el sharingan, claro que puede ganarle—le dijo la anciana con malicia—Él puede controlar el kyubi, algo que Uzumaki no logrará ni en un millón de años.

Mentira se repetía Hinata una y otra vez Aquello es mentira, de ser cierto, deberían mandar a alguien más fuerte o más listo que yo.

—Pero en cambio tú, Hinata—habló Homura—Tú sí podrías darnos esa victoria.

—N-no lo entiendo—dijo quedito.

—Ahora, no—le respondió el hombre—Pero cuando luches contra Sasuke lo entenderás. Ahora puedes irte y recuerda que si le dices esto a alguien, tendrás problemas. Hemos confiado el destino de este mundo en tus manos.

Naruto-kun pensó tristemente Mira el lado positivo Hinata, es todo por Naruto-kun.

Y con todas las fuerzas que le quedaban, se levanto algo adolorida y se retiró, casi arrastrando los pies, de esa habitación con rumbo a su casa.


—Koharu—la llamó el anciano—Todavía no entiendo porque a ella y no a Sakura Haruno—preguntó.

La mujer tomó un poco de té y luego miró al hombre que tenía en frente.

—Es cierto que con la Haruno las posibilidades de que nuestro plan falle son nulas—admitió—Pero habría sido muy obvio para todos de quien la mandó hacía ese encuentro. En cambio con la Hyuga, sabemos que Naruto le tiene aprecio, pero no el suficiente para que se den cuenta.

—Enviar a Hinata Hyuga para que sea asesinada por Sasuke Uchiha, es la fase uno—comenzó a enumerar el anciano—eso cambiará la mentalidad de Naruto, quien peleará para matar a Sasuke y no para 'salvarlo de sí mismo', esa es la fase dos y luego dejar que ellos mismo se maten, así nos libramos tanto de los Uchiha como del Kyubi y terminamos con la fase tres.

—Simplemente perfecto, tanto tú como yo sabemos que Naruto irá a esa guerra—afirmó la mujer—Lo que sucede es que el Raikage es muy imbécil para notar eso.

—Y esa tonta Hyuga pensando que todo esto es encomendado por los Kages, como modo de protección a Naruto—el hombre soltó una suave risa—Realmente los sentimientos nos llevan a cometer locuras.

—Danzo siempre tuvo razón con respecto a eso—la mujer soltó un suspiro—Pero en fin, por proteger Konoha de esos dos monstruos, hay que hacer sacrificios y Hinata Hyuga es uno de esos.


Hinata estaba descansando en su cama, hace poco había visto con tristeza la extraña marca que tenía sobre su lengua. Sentía ganas de llorar, pero tenía que ser fuerte. Mañana comenzaría a entrenar duro si quería siquiera hacerle un rasguño a Sasuke, tenía miedo, pero debía hacerlo.

Por Naruto-kun se dijo con determinación.

Ya había estaba metida en eso, pero aún así, su mente le decía que algo no encajaba, que no debía hacerlo, que iba a arrepentirse…

Y vaya que lo hizo.


Lo que queda de ella.

Resumen: Y entonces Sasuke tuvo miedo, uno similar al que sintió cuando pensó que su hermano lo iba a matar; pero este era más grande, ya que a diferencia de Itachi, ella si estaba dispuesta a acabarlo allí y ahora.

Pareja: Sasuke Uchiha-Sakura Haruno y Naruto Uzumaki-Hinata Hyuga (leve).

Género: Hurt/Comfort, Drama, Aventura, Romance, Time Travel.

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Capítulo Nueve: Hinata.

Escrito por: Amaya-chan.


Le causaba nostalgia oír hablar sin parar a Naruto. Lo miraba con una pequeña sonrisa en los labios, que él siempre le correspondía.

—¡Mire Hinata-san!—señaló—¡Allí está el pueblo!

Y en efecto, habían llegado al pequeño poblado del que Naruto le había hablado… pero no le gustó mucho la apariencia del mismo. Prácticamente era un pueblo de mala muerte, lleno de bares, gente alcohólica, drogada, algunas mujeres usaban cosas muy reveladoras.

Gracias a Dios cargo una capa, al menos podré pasar algo desapercibida pensó la chica con fastidio, mientras soltaba un suspiro.

—Vaya, este pueblo es horrible—comentó Naruto con una expresión de decepción—Bueno, pero si mal no recuerdo Kakashi-sensei me dijo que lo esperara por aquí mientras buscaba a Sakura-chan, así que tendremos que entrar.

Hinata lo miró.

—Bueno, no hay mucho que podamos hacer ¿no?—preguntó con una sonrisa—Tú tienes que esperar a tus amigos, además me insististe que me quedará hasta que llegaran.

Naruto le sonrió abiertamente y eso sólo la hizo sentir culpable.

Pobre tonto.

Ella no debería estar allí sino buscando a Sasuke y a Naruto, pero quería pasar más tiempo con este Naruto, el que no la odiaba y la trataba como una criminal, a pesar de que todo lo que ella hacía era por amor. Suspiró sonoramente.

—¿Le he dicho que se parece a alguien que conozco?—preguntó Naruto como por sexta vez, mientras caminaban entre las calles de ese pueblo.

—Sí, Naruto—respondió con calma—Según tú, me parezco mucho a Hinata, la cual es mi prima, ¿recuerdas?

Naruto se rascó la nuca y rió nerviosamente.

—¿Pero en serio no le parece raro? ¡Hasta tienen el mismo nombre, 'ttebayo!

—Es un sistema del clan, te lo dije también—Naruto frunció el ceño, pero después se encogió de hombros, clanes y sus raras reglas, se dijo.

Hinata negó con la cabeza y siguió buscando algún puesto de ramen decente por ese intento de pueblo. Claro que se parecían, si eran la misma persona. Recordó con gracia como habían terminado así.

Había accedido ir con Naruto para tratar de sacarle información de donde se encontraba, después de eso tendría que irse y buscar a Sasuke, y todo había sido de maravilla sino hubiese sido por Naruto.

¿Cómo se llama, 'ttebayo?

Aún estaba tratando de procesar el hecho de que estaba hablando con Naruto Uzumaki de doce años, por lo que en vez de mentir, sin querer se le salió la verdad.

Hinata—fue allí en que cayó en cuenta de que debió haber mentido—Es decir…

¡Ah! ¡Como una conocida que tengo en Konoha, 'ttebayo!—Bueno, Naruto era tonto en esos tiempos, recordó con alivio, él no notaria nada extraño, ¿verdad?—Hasta tiene esos raros ojos perlas de ella, el mismo color de cabello y piel… y el mismo nombre—dijo el chico con extrañeza—que raro, 'ttebayo—vale, tal vez no fuera tanto.

Hinata buscó en su mente alguna excusa y pues, simplemente usó la primera que cruzó por su cabeza.

Somos familia—dijo rápidamente—Sí, así, somos familia—después de todo en el clan usaban un solo sistema para los nombres cuando se trataba de la rama principal, por eso es normal que algunas veces hayan personas con el mismo nombre.

¡¿En serio, 'ttebayo?

Y sólo Naruto se creería una mentira como esa. Sonrió ante su suerte

Eh… sí—respondió al dudosa—Yo también soy una ninja de Konoha y regresaba de una misión sumamente importante cuando fui atacaba y tuve que usar un jutsu sólo para los miembros del clan Hyuga—aclaró al ver la mirada de brillo de Naruto, la cual se apagó de inmediato—para poder escapar porque estaba débil.

¡Ah! ¡Ya entendí, 'ttebayo!—colocó sus brazos detrás de su cabeza y sonrió.

Hinata se alivió que dejara de preguntar.

Por cierto, ¿dónde estamos?—quiso saber la chica tratando de ocultar su ansiedad.

Bueno—se detuvo un momento y pensó—La verdad no lo sé, 'ttebayo.

Hinata lo miró con impaciencia, esto no la estaba llevando a ningún lado.

Mi equipo fue atacado y dispersado mientras estábamos escoltando a Sakura-san hacía el templo del Tiempo, Kakashi-sensei fue a buscar a Sakura-chan porque se perdió y pues me dijo que me acercara al pueblo que veremos más adelante—ella asintió.

De repente, Hinata analizó mejor sus palabras y se dio cuenta de que Naruto había dicho algo sobre una tal Sakura-san que se dirigía al Templo del Tiempo, ¿acaso había llegado a donde necesitaba?

¿Sakura-san?—preguntó como quien no quiere la cosa.

¡Es cierto! Usted la conoce ¿no?—recordó el rubio que ella había preguntado por ella cuando se despertó.

Yo…—Hinata iba a mentir, pero el rubio la cortó.

No se preocupe, ella está con Sasuke-teme, está en buenas manos.

Hinata abrió los ojos desmesuradamente, ¡por supuesto que estaba en buenas manos! ¿Pero Sasuke lo estará?

Dios—susurró—Tengo que…

Iba a dar media vuelta, cuando Naruto la agarró de un brazo.

¿A dónde va, 'ttebayo?—la miraba con el ceño fruncido—¡Usted está débil! ¿Recuerda? ¡Así que viene conmigo hasta que llegué Kakashi-sensei!

Pero…

Sin peros—la comenzó a halar en dirección al pueblo y ella se dejó porque una parte, egoísta, de su mente le decía que fuera con ese chiquillo que la miraba cálidamente hasta que volviera a ver al que la miraba gélidamente.

Así fue como terminó con Naruto. Ahora, que habían encontrado un puesto de ramen decente, estaban por comer un poco. Aún así no podía evitar sentirse preocupada por Sasuke.

Espero que esté bien y que Sakura no le haga nada, debería ir a buscarlos suspiró pesadamente mientras revolvía su ramen, del cual no había probado ni un bocado, Soy un fracaso.

—¿Qué pasa? ¿No te gusta el ramen?—preguntó Naruto antes de comenzar con su cuarto plato.

Hinata le sonrió un poco.

—Sólo estaba pensado, supongo.

—¿En qué?—quiso saber.

—En mi vida y como es un fracaso total por todas las decisiones incorrectas que he tomado—respondió.

Naruto dejó de comer ramen un momento y la miró seriamente.

—No creo… que una mujer tan bonita como usted deba pensar eso—le replicó—Y, pues por decisiones incorrectas, todos las hacemos.

Bueno, Naruto algunas veces hacía comentarios inteligentes.

—No lo entenderías—le dijo dulcemente—Yo… traicioné a la persona que más amo, para protegerla, aún cuando debí buscar otra solución—suspiró—Ahora me odia completamente.

—¿Y por qué no trata de aclararle todo, 'ttebayo?

—Porque ya es muy tarde—respondió—No creo que él me escuche.

Naruto frunció el ceño.

—Sólo un imbécil no la escucharía—Hinata no pudo evitar soltar una gran carcajada, si tan sólo Naruto supiera que se estaba llamando a sí mismo imbécil—¡¿Qué?

—Nada, nada—dijo tratando de calmarse—Tal vez pueda tratarlo, aunque…

Se calló un momento, ¿estaría bien lo que iba a decir? ¿Estaría bien querer ser egoísta y cambiar todo desde cero?

Yo pienso ser egoísta—le dijo Sasuke antes de ir a ver a Naruto—No por nada se me está presentando esta oportunidad.

Si él podía serlo, ¿Por qué no ella?

—¿Aunque…?—la animó Naruto a continuar.

—Tú… tienes que prometerme que ayudaras a mi prima Hinata, tu conocida, ¿recuerdas?

—¿Ayudar a Hinata? ¿Qué tiene, 'ttebayo?

—Ella es… muy tímida y dudosa, me gustaría que la ayudaras a superarse, a creer en ella misma sin importar lo que digan los demás, ¿de acuerdo?

—¡De acuerdo, 'ttebayo!... pero… siempre que la veo ¡Se desmaya!

—Ah, eso—dijo con una risa nerviosa—Seguro es que le gustas—le dijo con una sonrisa.

Naruto se puso rojo como un tomate.

—¡¿Q-qué?—Gritó—¡¿Yo? ¡¿Gustarle a ella? ¡Pero es imposible, sé que es algo rarita cuando ando cerca, pero no creo que le guste, 'ttebayo!

Una a una, las memorias del comportamiento de Hinata para con él, se fueron haciendo presentes en su mente y de repente todo le parecía cobrar sentido.

Hinata Hyuga le gustaba él… Imposible.

—Bueno, es sólo mi opinión—le dijo Hinata—Pero creo que es posible, ella es muy tímida así que cuando alguien le gusta muchísimo se pone roja, hiperventila y hasta se desmaya. Te lo digo porque soy su prima

Naruto estaba que se desmayaba de la impresión, eso había sido demasiada información para él. Ahora era el rubio que estaba rojo, hiperventilaba y al borde del colapso.

Hinata reía divertida, ahora era él quien sufría un ataque por ella. Era tan dulce ver invertido los papeles.

Tan dulce… que dolía.

Vaya, vaya—Los ojos rojos la miraban con una total indiferencia—Hinata Hyuga, ¿acaso has venido a buscar tu muerte?

Hinata estaba asustada, tener a ese Sasuke Uchiha tan frío delante de ella era un martirio.

¿Qué hacía allí de todas formas? Ah claro, resulta ser que el bendito sello de obediencia no sólo era para acallarla sino también obligaba a su cuerpo cumplir su misión. Ahora resulta que estaba en frente del mismo Dios de la Muerte.

Pensó que si iba a morir, al menos lo haría con dignidad.

He venido a aniquilarte por el bien de Naruto-kun—dijo con seriedad.

Sasuke la miró por un momento y luego comenzó a carcajearse. Hinata se asustó.

Me has dado algo de humor, Hyuga—le dijo con tranquilidad—Así que tal vez tenga piedad de ti—se colocó en modo de ataque.

No duró ni cinco segundos en combate, lo sabía, Sasuke era demasiado fuerte para ella.

¿Quién te ha ordenado que vineras a por mí?—le preguntó mientras la agarraba por el cuello y la estampaba contra un árbol. La chica gimió en dolor.

Y-yo—habló entrecortadamente—N-no t-te diré.

Sasuke enfureció.

¡Fue Konoha, ¿verdad?—le gritó mientras la soltaba, la chica cayó de rodillas al suelo, mientras aspiraba aire, había estado a punto de ahorcarla—¡Son unos bastardos! ¡Si querían que luchara contra Naruto, lo hubiese hecho plácidamente! ¡No tenían que usarte como a Itachi!

Sasuke estaba molesto, demasiado, su chakra se hizo más atemorizante

¿A-a qué t-te refieres?—dijo la chica confundida.

¿No te has dado cuenta? Tú dices que vienes aquí a luchar por Naruto, pero alguien te obligó a venir, ¿no?—Ella se quedó callada—Hmph, lo supuse ¿Quién fue?

N-no puedo—dijo con miedo—T-tengo un sello de obediencia.

¿Un sello de obediencia?—Sasuke rió secamente—Así que ese es el método para callar todas sus artimañas. No creo que haya sido Tsunade, ella no haría eso, así que fueron los del consejo.

—…

Parece que sí—confirmó, al ver que la muchacha no hablaba—Y todos me piden que vuelva a Konoha para ser sólo un mísero esclavo de ellos.

A-aún no me dices que sig-significa que me hayan usado—le recordó.

Tú dices que estás aquí para proteger a Uzumaki—habló—Pero en realidad, sabemos que no me llegas ni a los talones. Lo que los viejos quieren es que yo te mate, así Naruto vendría con todo a matarme. Y si mis conclusiones son correctas, ellos quieren que nos matemos el uno al otro.

Hinata abrió los ojos como platos.

¿M-matar a Na-Naruto-kun?

Hn—se limitó a contestar—Sólo eres un mísero juguete, tal cual como mi hermano lo fue.

—…No, ellos… a Naruto-kun—se sentía tan usada.

Asume la realidad—le dio la espalda—Para que veas que tu linda aldea no es más que una…

Un ataque hizo que se callara, Sasuke lo evitó con agilidad, Hinata apenas y pudo evitar que no la dañara mucho.

¡SASUKE UCHIHA!—Ese era el Raikage y no venía solo, los otros Kages venían dispuestos a luchar contra él—Pero mira nada más, una pequeña traidora—dijo con desprecio al verla allí

Hinata—dijo con sorpresa Tsunade—¿Qué estás haciendo aquí?

Tsunade-sama yo…—pero su voz se atragantó, ella estaba a punto de soltarlo todo y entonces el sello actuó, por fortuna sólo atascó el sonido que iba a salir, pero más nada.

¿Por qué?—preguntó con cierto enojo la rubia—¡Creí que amabas a Naruto!

Yo…—No podía defenderse, ¡Esos malditos viejos! ¡¿Acaso todo era una trampa? ¡Claro, si el plan fallaba, hay que eliminar la evidencia! ¿Y qué mejor forma que hacerla pasar por traidora?

Ves, te lo dije—habló el Uchiha—Vete de aquí—sus ojos negros se encontraron con los perlas—eres igual que Itachi—ella no entendía que quería decir con eso, Sasuke comenzó a encaminarse hacia los kages, listo para la batalla—Si no tienes a donde ir, búscame cuando todo termine.

Y dicho eso liberó su Susanoo. Hinata como pudo corrió para salvar su vida. Tenía que recuperarse, después buscaría a Naruto, ¡él tenía que creerle!


Hmph, viniste—le había dicho Sasuke con indiferencia, cuando se interpuso entre su batalla contra Naruto.

Había tomado una decisión, tal vez no sea la mejor, pero era la única que se le ocurrió cuando estaba tratando de reponerse.

Es hora de irnos, Sasuke—respondió de la misma forma. Ella no podía volver a Konoha, el consejo se encargaría de hundirla a como dé lugar. Además, no podía dejar que ellos tocaran a Naruto, lo protegería y usaría a Sasuke para ese propósito.

H-Hinata, ¿p-por qué?—tartamudeó Naruto, incapaz de moverse. Le dolió ver esa expresión en su tierno rostro, pero tenía que hacerlo, por él… por Naruto.

Eso, Naruto—respondió con indiferencia—No es asunto tuyo—dicho eso, a una velocidad asombrosa, tomó al Uchiha malherido y desapareció.


¿Por qué has venido?—le dijo el Uchiha cuando estuvieron lejos.

Tú me vas a ayudar, Sasuke—le dijo con tranquilidad—Y yo te ayudaré a llegar al Consejo de Konoha, por muy fuerte que seas, necesitas ayuda, y yo te la pienso proporcionar.

Hablas como si supieras mucho—le respondió.

—¿Más que tú sobre la seguridad de Konoha?, sí—y con eso concluyó la conversación. Sasuke frunció el ceño, pero lamentablemente para su orgullo, ella tenía razón.


¿Así que te has enamorado de Sakura?—le preguntó. Llevaban juntos casi tres año, su fuerza había incrementado demasiado, además de que ahora, con Sasuke, controlaba Akatsuki en su totalidad.

Gracias a eso, había sido capaz de parar tantos ataques contra Naruto, que ya había perdido la cuenta. Claro que ahora era una criminal buscada, pero eso no le importaba, por Naruto, ella haría cualquier cosa.

Algo así—le respondió con indiferencia el moreno—En fin, voy a dar una vuelta, ¿vienes?—su relación era muchísimo mejor de lo que pensaba. Ahora mismo andaban hacía Iwa, el Tsuchikage había pedido 'sus servicios' para mandarle una 'sorpresita' a Kiri.

No—le respondió—Voy a practicar una nueva técnica…

Y vaya que se arrepintió de no ir.


¡Sasuke, ya basta!—rugió Hinata, quien había entrado a la cueva—Déjala ir. Ya le has hecho más que suficiente.

Había decidido buscar a Sasuke al ver que tardaba mucho en llegar. Cuando ubicó su chakra, vio que no estaba solo, estaba con Sakura. Se asustó un poco de lo que pudo haber sucedido entre ellos. Con sigilo, se acercó a la cueva, pero al oír el pequeño gritito de Sakura, entró corriendo. Pero jamás esperó ver eso. ¿Qué diablos había hecho Sasuke? Observó a Sakura en el suelo con tristeza, que trató de ocultar lo mejor que pudo, no pensaba que su reencuentro sería de esa forma.

Con el ceño fruncido, Sasuke se alejó de ella.

Eres mía—fue lo único que dijo antes de que Sakura se levantará y saliera de la cueva.

Hinata vio que estaba herida, demasiado herida. Pero se dio cuenta de que esa mujer aún amaba a Sasuke.

"Esa es la expresión máxima del masoquismo" pensó con amargura.

¡Tenía que hacerla entrar en razón! Sasuke, por muy… compañero o amigo, no estaba segura que fuera eso aún, no podía seguir jugando con ella. Así que hizo lo primero que le pasó por la mente.

Cuando pasó por un lado de Hinata, ella habló:

Eso es más que suficiente humillación para ti ¿no?—ni siquiera voltear a verla—Vete Sakura y trata de olvidar, por tu propio bien—se sintió como una perra, pero en ese momento en que vio el dolor, el arrepentimiento y la amargura en el rostro de Sasuke, no pudo evitar que se le escapara la última frase—Perdónalo, él te ama—Pero dudo que la Haruno la hubiese escuchado, la chica sólo corrió lo más que pudo, tratando de alejarse de allí.


Dos semanas después, entró al despacho de Sasuke para hablar con él. Pero lo que vio, no le gustó para nada.

Todo estaba destruido, las paredes, ventanas, escritorio… todo.

Él estaba viendo a través del hueco en donde antes había estado una gran mural de vidrio, le daba la espalda.

¿Sasuke?—tanteó ella.

Se casa—fue lo único que le respondió luego de un largo silencio—Sakura se casa.

Y fue en ese momento en que la encaró y vio la expresión de un hombre destruido. Comprendió que Sasuke realmente la amaba, pero no sabía cómo hacerlo de la forma correcta, por eso siempre terminaba hiriéndola. Sintió pena por él.

Yo… lo siento, Sasuke—fue lo único que se le ocurrió decir—Puedo saber con quién…—no terminó la frase.

Sasuke frunció el ceño y le dio la espalda de nuevo. Hinata esperó pacientemente.

—…Con Naruto—y allí sintió que su mundo se derrumbaba.

¡No! ¡Todos menos Naruto!

Sus rodillas flaquearon, y de pronto se halló en el suelo, llorando.


Llevaba dos años como esposa de Sasuke Uchiha, o al menos fingiéndolo. Sasuke le había dicho que era mejor así, que eso le otorgaría más respeto, más poder, más dolores de cabeza a Naruto.

No entendió muy bien esa última parte. Pero el punto es que ahora era Hinata Uchiha.

Esa noche fue que comenzaron los rumores sobre que ella era una tirana y caprichosa mujer, cuyo marido le daba todo lo que quisiera.

Regresaba de Konoha, después de haberle hecho una visita secreta a Naruto, como hacía desde hace años. Aún cuando no eran nada, y ya no habría posibilidades de que pudieran serlo, ella seguía velando por él en secreto.

Unos diez hombres borrachos salieron de un callejón. Hinata los vio de frente, pero no les prestó mucha atención. Los sujetos la vieron lascivamente y con intensiones nada agradables, ella sólo liberó un poco de chakra que rompió ligeramente el piso por la presión para asustarlos.

Acérquense y les asesino—fue lo único que bastó decirles para que se alejaran apuradamente. Continuó con su camino tranquilamente y al pasar en frente del callejón, oyó unos suaves gemidos. Curiosa, se adentró en la oscuridad y lo que vio, no le agradó nada.

Era una pequeña niña de cuando mucho unos diez años. Sus ropas estaban hechas un desastre, tenía moretones y maltratos por todo su cuerpecito. No había que ser un genio para saber que… la habían violado.

Quiero tener las cabezas de estos hombres antes del anochecer, Sasuke—le pidió una mañana. Le había costado un poco, pero con ayuda de un subordinado especialista en mentes, logró recordar las caras de esos hombres y luego mandó a buscar sus nombres.

Sasuke la miró con cierta extrañeza pero asintió.

Al día siguiente, se presentó ante la pequeña niña, Negumi, para decirle el éxito de su venganza.

No te preocupes, Negumi-chan—le dijo—Ya nunca más te tocarán, puedes estar en paz—terminó mientras colocaba las flores sobre su tumba, la pequeña no había aguantado, su daño interno era tal que simplemente murió. Pero Hinata se encargó de hacerles pagar.

Claro que la gente nunca supo su lado de la historia. Simplemente la habían visto como una sanguinaria.


Es para mi esposa—le había dicho Naruto al vendedor—Espero que le guste.

Observó el pequeño medallón en forma de Luna que había comprado Naruto para Sakura. No supo si era coincidencia, pero se había topado con él en aquella ciudad, aparentemente iba a una reunión en Suna. Vio como se alejaba con tranquilidad sin percatarse de su presencia, como siempre, y con su regalo en el bolsillo.

En ese momento, deseó ser Sakura con todo su corazón.


¡Sasuke! ¡Entró en las ruinas!—gritó a su compañero.

Tks—fue lo único que dijo el Uchiha mientras entraba corriendo a lo que quedaba de aquél majestuoso templo.

Estaban persiguiendo al causante de todo el alboroto entre sus tropas, tenían que erradicarlo antes de que hiciera algún daño innecesario.

No podemos dejar que llegue al cuarto de la ceremonia—le dijo a Hinata, ella asintió—Tenemos que detenerlo antes de que se vaya a otro tiempo.

El sujeto les había dicho que poseía ese raro medallón que te permitía viajar en el tiempo y Sasuke se mostró súbitamente interesado en él.

Adiós—fue lo único que dijo ese hombre antes de desaparecer en el último cuarto. No habían podido alcanzarlo a tiempo.

¡Maldición!—gritó Sasuke muy molesto.

Hinata sólo lo vio más no interrumpió, fue cuando se hubo calmado un poco que decidió hablar.

Hay otra mitad—le recordó—Según la leyenda ese medallón se puede dividir, y por lo que él nos mostró, sólo tenía una.

—…

Podemos tratar de obtener la otra, y así hacer lo que tienes pensado hacer con el medallón, que si no me equivoco, es tratar de salvar a tu Clan, ¿no?

No—Hinata lo miró sorprendida—Sólo a Itachi. Es lo único que quiero, además de tratar de cambiar lo que… le hice a Sakura—suspiró pesadamente.

Yo… yo vi la otra mitad—habló algo dudosa, Sasuke la miró atentamente—Naruto la compró para Sakura como regalo de cumpleaños—terminó.

Sasuke no hizo preguntas, sólo se limitó a decir:

Entonces, parece que tenemos que ver a Naruto otra vez.

Y sintió su corazón latir fuertemente.

—Te he encontrado, Naruto—un hombre enmascarado la sacó de sus pensamientos. Era Kakashi, quien había entrado al puesto de ramen. Su único ojo visible la miró con extrañeza.

—¡Kakashi-sensei!—exclamó el rubio recuperándose de su ataque, buscó con la mirada a alguien más pero al no ver a su amiga rosada, se extrañó—¿Eh?, ¿y Sakura-chan?

Kakashi endureció un poco su mirada.

—No la he encontrado, ni a Sasuke y a Sakura-san tampoco

Naruto se puso serio.

—¿Qué haremos ahora, sensei?

—Bueno, tal vez solicitar la ayuda de tu nueva amiga, ella podría ser de utilidad con su Byakugan. Por cierto ¿Quién es?

—¡Ah! ¡Disculpa, sensei!—el rubio se rascó la nuca—Ella es Hinata Hyuga, es una ninja de Konoha, andaba de misión cuando fue atacada y pues nos encontramos de causalidad cuando había logrado perder a sus perseguidores.

—Oh, ya veo. Un placer Hinata-san.

—El placer es todo mío, Kakashi-san—le respondió con una sonrisa.

Hinata suspiró internamente, el ninja copia creía que era una ninja de Konoha oficial, gracias a Dios la capa que estaba usando cubría el símbolo del Clan Uchiha de sus vestiduras.

—Entonces ¿andabas de misión sola?—indagó el hombre.

—Así es—respondió con tranquilidad, ni siquiera el ninja copia podía conocer a todos los miembros del clan Hyuga, nada podía arruinar esto…

—¡Además conoce a Sakura-san!—exclamó el rubio.

Excepto la torpeza del rubio.

Hinata vio como la cálida mirada de Kakashi se transformaba en una de duda y alerta.

Genial, parece que este hombre sabe la verdad acerca de Sakura, pensó Hinata, ahora tenía que responder a las preguntas del shinobi.

Continuará… si quieren.


A/N: Creo que es el capítulo más largo que he escrito. En fin, espero que esto les haya aclarado muchas dudas. Ahora entramos en la recta final de este fic, calma, todavía quedan varios capítulos, pero en sí, sólo quedan las conclusiones de todo este enredo. Si todavía les queda alguna duda, no duden en preguntar. Sé también, que la mayoría pensaba que este sería un NaruHina en toda su expresión, pero trató más sobre lo que sentía Hinata, por eso prefería llamarlo únicamente 'Hinata', será más adelante que estos dos hagan las paces, mis disculpas por haberlos emocionado. Sin más que decir, hasta la próxima.

Gracias a: Fabiola59, AIdi, cerezo sekai, SamSweetheart, Fatima, Akiiko-Chan, titaternura, Maaiiiraa, Franchusss-chan, Antotis, Niiki95, Kaori uchiha NaruLove, pri-uchiha.

Ama-chan off!