Naruto sabía que las cosas no se iban a resolver así como así. La prueba de ello era el aire de tensión que rodeaba a Itachi, Sasuke y Sakura. El rubio observó con cierta incomodidad a sus nuevos compañeros de viaje.

Itachi se encontraba sobre la rama de un árbol con los ojos cerrando, como si estuviese meditando, aunque el Uzumaki ya lo había pillado varias veces lanzándole miradas furtivas a Sasuke.

Sakura también estaba inquieta, trataba sin mucho éxito de no mirar a Sasuke ni a él. Ella sabía que había estado mal lo que hizo, por eso evitaba lo mejor que podía la mirada del rubio y también la mirada que el pelinegro menor le mandaba de vez en cuando.

Y Sasuke… bueno, se sentía demasiado confuso, nervioso, dolido, avergonzado… y débil. Estar rodeado de gente con un chakra más fuerte que el suyo, lo cual era humillante porque se trataban de Sakura, la debilucha, Naruto, el imbécil e Itachi, el hermano que hasta hace poco quería matar y con quien aún no había tenido el valor de hablar cara a cara, le hacía sentir algo intranquilo. Al menos los instintos asesinos de Sakura habían bajado.

El moreno menor miraba disimuladamente a Itachi, aún no podía evitar sentirse molesto con él pero tenía que calmarse, luego miraba a Sakura quien evitaba hacer contacto visual con él y por último observó al Uzumaki quien los miraba con el ceño fruncido.

—Bien—Naruto decidió que demasiada tensión no era para él, hizo una nota mental de ir directico a un puesto de ramen cuando tuviera la oportunidad, preferiblemente Ichiraku—Vamos a aclarar la situación actual.

Todos observaban con intensidad al rubio quien se aclaro la garganta para continuar.

—Primero que nada—miró al pequeño Uchiha—Sasuke… ¿Cómo te sientes?

Itachi miró a su hermano esperando pacientemente la respuesta. Realmente no pensó que las cosas terminaran así y, por primera vez, no sabía qué hacer ante una situación un tanto… intensa. Sasuke hizo contacto visual con él por un segundo mientras pensaba que responder. Todavía estaba algo… intranquilo ante su presencia, e Itachi lo comprendía totalmente.

No es como si se lo hubiesen dicho así: ¡Hey! ¡Tu hermano te salvó al matar a tu Clan! ¿No es genial?... Pero aún así le afectó bastante.

Tal vez hubiese sido mejor no soltarle todo de un solo golpe o quizás sí. Itachi ya no sabía ni que estaba bien o mal.

—… Sobreviviré—fue la corta respuesta de Sasuke, Naruto asintió.

—Perfecto, porque no necesitamos a niñatos debiluchos con traumas mentales, y no me mires así, Sasuke, ahora soy más fuerte que tú—respondió el Uzumaki mientras el Uchiha menor lo fulminaba con la mirada.

—¿Está mi yo del futuro aquí también?—quiso saber Sasuke. Sakura, quien se había mantenido al margen de la conversación, miró al Uzumaki con el ceño fruncido… una cosa era ver a un Sasuke inocente, pero otra muy diferente era ver al bastardo del que ella estaba enamorada y al quien quería meterle una buena paliza.

Naruto palideció cuando sintió el aura asesina emerger de Sakura, supuso que debió habérselo dicho antes para que se preparara psicológicamente de ver al padre de su hija. Itachi, quien estaba al tanto de lo que su hermano había hecho gracias a las memorias de Naruto, no pudo evitar sentirse más culpable por lo que Sasuke se iba a convertir o de lo que se pudo haber convertido si nada de esto estuviese pasando, aún así no intervino.

—Eh… pues, sí—admitió el rubio ante la mirada asesina de Sakura—Debe andar con Hinata, supongo. Cuando me desperté no los vi por ningún lado.

Sasuke enarcó una ceja… ¿Hinata?, ¿cuál Hinata? De repente su bombilla se prendió al recordar que entre las cosas que su hermano le mostró él estaba 'casado' con una mujer llamada Hinata Hyuga que, si su memoria no fallaba, era la misma Hyuga que se había graduado con él.

La situación no le pareció muy graciosa.

—¿Hinata también vino?—la voz de Sakura rozaba un poco la histeria—Uzumaki, ¿quién más anda por allí? No me digas que también trajiste a Kakashi-sensei para que me regañe—ironizó.

—¡No, Sakura! ¡Lo juro!—el rubio levantó las palmas en un gesto que indicaba que se calmara—Sólo somos Sasuke, Hinata y yo—Sakura gruñó, Sasuke y Hinata Uchiha no estaban entre sus personas favoritas.

Los hermanos Uchiha veían como el matrimonio Uzumaki trataba de arreglar sus problemas sin que la mujer llegara a la violencia, lo cual no fue posible. Sasuke curvó un poco la comisura de sus labios cuando Sakura le metió un golpe a Naruto en la cabeza, comenzaban a comportarse como eran los de doce años. Cuando ya Sakura iba a darle el otro golpe mortal, porque esa mujer sí que tenía fuerza, Sasuke supo que si no paraban ahora no llegarían a ningún lado.

—Usurantonkachi, deja de ser imbécil, se supone que eres Hokage, ¿no? Compórtate como tal—la voz de Sasuke detuvo la pelea, Sakura suspiró indignada, fulminó al Uzumaki con la mirada y se sentó en la base de un árbol para tratar de calmar sus ideas.

—Deja de insultarme—le dijo el rubio con tono molesto al Uchiha pequeño mientras se sobaba el golpe de su esposa—¿Que parte de que en estos momentos soy más fuerte que tú no entiendes?

—La parte de que cuando mi yo del futuro se entere de Midori y por todo lo que pasó Sakura durante su embarazo y después del parto por tu culpa—el Uchiha miró a Sakura, quien lo miraba atentamente—Yo sólo me responsabilizo hasta la parte de la… concepción—susurró con algo de culpa—Entonces querrá cortarte el cuello.

Itachi tuvo que admitir que su hermanito tenía razón. Sonrió de lado cuando la cara del futuro Hokage pasó a ser tan blanca como la de un fantasma

¿Y Naruto? El Hokage no había caído en cuenta de ese pequeño detalle.


Lo que queda de ella.

Resumen: Y entonces Sasuke tuvo miedo, uno similar al que sintió cuando pensó que su hermano lo iba a matar; pero este era más grande, ya que a diferencia de Itachi, ella sí estaba dispuesta a acabarlo allí y ahora.

Pareja: Sasuke Uchiha-Sakura Haruno y Naruto Uzumaki-Hinata Hyuga (leve).

Género: Hurt/Comfort, Drama, Aventura, Romance, Time Travel.

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Capítulo Doce: Hermanos.

Escrito por: Amaya-chan.


—La situación no es muy favorable que se diga—admitió Itachi cuando las cosas se calmaron un poco—Akatsuki sabe lo del medallón y Tobi ha comenzado a movilizarse para encontrar la otra parte—miró a Sakura—Tú eres quien la tiene, ¿no?

Sakura metió la mano en el escote de su kimono y sacó lo que parecía ser la mitad de una luna. Itachi asintió al verlo.

—Esa es la parte faltante, la otra la tiene la nueva mascota de Tobi, se hace llamar así mismo Reo, o al menos eso es lo que oí—continuó el Uchiha mayor—Aun así, Tobi no confía mucho en él y le ha encomendado buscar la parte que tienes, Sakura, por lo que hay una gran posibilidad de quitarle su parte y que ustedes puedan regresar tranquilos.

—Tengo entendido que ellos buscan cambiar la historia de lo que pasó en la guerra—agregó Naruto.

—Tobi estaba molesto cuando se enteró que sus planes fracasarían por culpa de 'un mocoso entrometido sin talento alguno', sus palabras, no las mías—añadió el Uchiha ante la mirada molesta del rubio al darse cuenta de que se refería a él—Así que lo más probable es que intente cambiar todo, quiso quitarle el medallón a Reo pero no pudo, ese hombre tiene una habilidad interesante para escabullirse.

—Pero, ¿no sería más fácil buscar el medallón en este tiempo?—preguntó Sasuke.

—No, en este tiempo el medallón está perdido, nadie sabe donde está—respondió Itachi. La mirada de ambos hermanos se encontraron y, otra vez, se formó un silencio algo incomodo.

—Eh, ya nos encargaremos de viejos rencores familiares—habló Naruto—Ahora lo mejor será hacer planes. Itachi, ¿qué es exactamente lo que planea Akatsuki para obtener la parte que tiene Sakura?

—Al principio enviaron a un ninja renegado llamado Satome para atacarles cuando se enteraron que la dueña del medallón sólo estaba acompañada de un grupo de genin. Pero este fue asesinado por Sakura, ¿no?

—Así es—recordó la mujer. Sasuke no se sorprendió de que su sensei no haya sido el que derrotó a ese hombre, aún así no quiso saber de qué manera Sakura acabó con él.

—Entonces Tobi ordenó a Pain que mandara a Deidara y Sasori junto con Reo para detenerlos, pero luego cambió de parecer y les dijo que lo mejor sería esperarlos en el País de los Lirios. Luego, cuando se enteró que Kakuzu e Hidan andaban también cerca, los mandó a servir de respaldo al primer equipo.

—¿Y tú qué hacías por aquí?—indagó el Uzumaki.

—Seguía la pista de un jiinchuriki que estaba cerca del país de los Lirios—respondió Itachi—Es mera coincidencia que nos encontráramos, Naruto.

El Uzumaki asintió levemente.

—Sakura, continúa con el tratamiento de Itachi mientras yo trato de localizar a Sasuke y Hinata—la mujer asintió—Cuando termines, partiremos al país de los Lirios. No sabemos que más nos espera si no conocemos nada sobre ese tal Reo, lo mejor será ir bien preparados.


Sasuke observaba como la mujer trataba la enfermedad de su hermano que, según había visto, traería bastantes problemas a su salud si no era atendida correctamente. Vio que Itachi hacía unas pequeñas muecas de dolor.

No es como si Sasuke Uchiha hubiese olvidado todo de un solo golpe. Estaba molesto, confundido y dolido. La aldea había sido injusta tanto con Itachi como su Clan, ellos no habían hecho nada de lo que se les acusaba pero aún así los trataron como unos perros.

Cada vez que veía a su hermano recordaba las dos caras que él le había mostrado: La gentil, la tranquila, la amorosa y la cruel, la despiadada, la indiferente.

Sentía que su cabeza daba demasiadas vueltas. Una parte de él aún quería clavarle un kunai y mandarlo al infierno, pero otra, la más grande, quería abrazarlo, llorar en regazo y pedirle que no lo dejara solo. También estaba una parte que quería ir y clavarles un kunai a los bastardos del Consejo por lo que le hicieron a su familia.

¿Tal vez hubiese sido mejor seguir en la ignorancia? Sí, tal vez… No, no era lo mejor, se dijo Sasuke cuando vio a su hermano hacer un pequeño quejido de dolor. Itachi debía estar pasándola peor que él, después de todo, fue su hermano quien se manchó las manos de sangre para salvarlo de una muerte segura.

Porque él podía matarlos a todos menos a su querido hermanito menor

—Itachi—la voz de Sakura rompió sus pensamientos—¿Te encuentras bien? Sí quieres puedo detenerme un rato para que tu cuerpo se acostumbre al tratamiento.

El joven Uchiha asintió levemente, realmente necesitaba ese descanso, el ardor que recorría su cuerpo era tan fuerte como la misma enfermedad que lo venía asechando y que estaba dispuesta a cobrarle la vida.

—Bien—respondió la mujer mientras se levantaba del suelo—Voy a ver a Naruto un momento—y dicho eso se marchó con esa gracia de princesa que siempre había tenido desde que Sasuke la conoció.

Esos dos necesitan hablar fue lo único que pasó por la mente de Sakura cuando ya estuvo lejos.

Cuando los hermanos Uchiha cayeron en cuenta de que estaban solos, el silencio se tornó demasiado pesado para el gusto de Sasuke. No había caído en cuenta de las verdaderas intenciones de Sakura hasta que estuvo lejísimos como para detenerla.

Itachi vio como su hermano se puso tenso tan pronto Sakura se hubiese retirado. Algo en su mente le decía que lo mejor era levantarse y perderse en el bosque, pero otra le decía que era mejor hablar y resolver la situación de una vez por todas. No sabía a quién hacerle caso. Gracias a Dios fue Sasuke quien resolvió su dilema.

—Tenemos que hablar, Itachi—la voz de su hermano sonó dudosa como arrepintiéndose de haber hablado—Yo… ¿tienes algo que decir?—Sasuke comenzó a hablar tan rápido que Itachi tuvo que hacer un esfuerzo para desenredar sus palabras—Maldición… esto es más complicado de lo que pensé—gruñó.

Itachi curvó su labio levemente.

—Si decides vengarte de Konoha tendré que detenerte—fue la única frase que salió de sus labios.

Sasuke lo miró con sorpresa y luego incredulidad.

—¿Qué?

—Ya me oíste.

—Itachi, después de todo lo que te hicieron ¡¿Piensas seguir defendiéndolos?—Sasuke alzó la voz—¡¿Qué mierda te pasa? ¡¿Acaso Sakura te está drogando o qué?

—Estoy hablando en serio, Sasuke—la voz seria de su hermano hizo que el enojo de Sasuke aumentara más.

—¡Deja de ser un maldito mártir, Itachi Uchiha! ¡Era NUESTRA familia! ¡NUESTRA! ¡Y ellos la mandaron a aniquilar! ¡Te mandaron a ti! ¡¿Y tú pretendes que yo no haga nada?—Itachi vio que su hermano había activado el Sharingan, recordó la noche en que aniquiló al Clan y Sasuke lo veía con los mismos ojos rojos llenos de odio.

Y decían que él era un genio. Pero su hermano sería mejor, sólo que nadie lo notaba.

Bueno, Tobi sí lo notó.

—No, Sasuke, escúchame—le habló con seriedad—Tú eres inteligente, sé que aún me… odias—admitió con pesar…

—¡Sí, pero ahora es por imbécil!—le cortó.

—…Bueno, sea por el motivo que sea, sé que nada de lo que te diga te hará cambiar tu odio de la noche a la mañana, eso dependerá de ti—le dijo con franqueza—Pero quiero que entiendas que no arruinarás la vida que he hecho para ti en Konoha, Sasuke. Todo lo que he hecho, esté bien o mal, ha sido siempre pensando en ti, ¿lo piensas destruir? Tú mismo viste a donde te guiará la venganza y el odio, ¿no?

Sasuke se calló abruptamente cuando las imágenes de él mismo asesinando a inocentes comenzaron a bombardear su mente sin piedad.

¡Monstruo! Solían gritarle cuando pasaba por alguna aldea muy concurrida.

¿Quería él convertirse en eso?

En ese ser despreciable que se volvería en contra de sus camaradas shinobis, de Naruto, de Sakura, de Kakashi.

¿Quería ser eso?

No quería. Pero ese odio no podía evitarlo, lo quemaba por dentro tanto que sentía que debía acabar con la raíz de sus problemas para estar en paz consigo mismo.

¿Aunque eso lo guiara al mismo punto que quería evitar?

Sasuke tenía miedo.

—No llores, Sasuke, sé que es mi culpa—si su hermano no le hubiese dicho eso, no habría caído en cuenta de que, efectivamente, estaba llorando.

—…Tengo miedo—admitió a su pesar.

—Lo lamento, Sasuke—Itachi frunció los labios, se sentía frustrado—Yo…

—Sólo… Cállate, ¿sí?—fue lo único que pidió su hermano—¡¿Por qué esto es tan jodidamente difícil?

Itachi guardó silencio. Era difícil porque prácticamente todo lo que siempre Sasuke había vivido y creído se había desmoronado de la noche a la mañana.

—Te odio—fue lo que salió de los labios de Sasuke con tanta veracidad que Itachi Uchiha lo sintió como un puñal directo a su corazón—Pero me odio más a mí por ser un imbécil ¡Era tan obvio que mentías con eso de que 'ódiame y despréciame´ y toda esa porquería!—su hermano mayor lo miró sin entender—¡¿Sabes por qué?

No, Itachi no lo sabía. Estaba seguro que su teatro había sido perfecto. Negó con la cabeza.

—¡Porque, maldita sea, estabas llorando!—le gritó, los ojos del Uchiha mayor se abrieron de par en par—¡La única vez que veía a mi hermano mayor llorar!—siguió Sasuke—¡Y había sido la noche que él aseguraba que nos odiaba a todos!

—…

—¿Ya te acuerdas?—exigió saber Sasuke.

Claro que sí, Itachi Uchiha se acordaba completamente. Esa noche, al ver el odio de Sasuke hacía él, había llorado.

Porque ya no habría más 'Te quiero, hermano', 'Hermano, ayúdame con el entrenamiento', 'Hermano eres genial'

Ni siquiera creía que Sasuke le volviese a decir hermano. Por eso había llorado, porque estaba herido y triste, porque estaba dejando solo y con el corazón lleno de odio a la personita que más había querido.

—Sasuke…—se detuvo abruptamente.

—¿Qué?—respondió su hermano con un tono agrio.

—Cuando todo esto termine… ¿te gustaría irte conmigo a entrenar?

Sasuke no supo si su hermano ya había perdido la poca cordura que le quedaba.


—Estúpido teme, ¿cómo se le ocurre caerse por el río?—eso era lo que rezaba Naruto Uzumaki de doce años, a su lado, Sakura lo veía con aburrimiento.

—Naruto, deja lo imbécil y cállate, me estás dando un dolor de cabeza—fue lo único que dijo su compañera pelo rosa.

—¡Pero, Sakura-chan! ¡Es cierto!—exclamó Naruto.

—Sólo… trata de no ser tan ruidoso—pidió con un suspiro resignado la chica—Por cierto, ¿quién era la mujer que los acompañaba a ti y a Kakashi-sensei?

—¡Ah! ¡Hinata-san! Es una kunoichi de Konoha que me la encontré por casualidad cuando regresaba de una misión que se le había asignado, 'ttebayo—el rubio se rascó la nuca—Aunque Kakashi-sensei se puso todo serio con ella cuando se enteró que conocía a Sakura-san, aún no sé por qué, si es una señorita muy agradable y…

—Un momento—la chica lo detuvo—¿Conoce a Sakura-san?

—Así es—Sakura frunció el ceño, algo no andaba bien—¿Por qué te pones seria, Sakura-chan?

—Algo raro está pasando aquí, Naruto—la chica comenzó a susurrar—No sé si es mi imaginación, pero creo que involucra a esos dos extraños que andan con sensei y también a nuestra clienta.

—¿Eh? ¿Por qué?

—Porque… ¿Cómo es posible que Hinata-san conozca a Sakura-san si nuestra clienta nunca había ido a Konoha? Además, se supone que anda sola, ¿Cómo crees que conozca a Sasuke-san entonces? No recuerdo haber visto en Konoha a alguien así de… sexy, nunca lo hubiese olvidado—admitió la chica con las mejillas sonrojadas.

—¿Quién es Sasuke-san?—indagó el rubio sin todavía comprender nada.

—El hombre que me salvó—le recordó Sakura.

—¡Ah! El que se parece al teme—Naruto sonrió… el silencio invadió la zona ante la extraña coincidencia que Naruto había dicho—El que se parece al teme…—repitió—¡Pero si son igualitos!—exclamó con sorpresa—H-hey, Sakura-chan, esto está extraño, ¿no? ¡Ah! ¡No entiendo nada!

Sakura frunció los labios, ella tampoco comprendía qué demonios pasaba, pero estaba segura que no era muy bueno.

—Naruto, Sakura—la voz de Kakashi la sacó de sus cavilaciones. Vio que el hombre venía acompañado con los dos intrusos—Necesito decirles algo muy importante, la misión ha pasado a ser de rango S.

Ambos chicos palidecieron, ¿otra vez?

—No tenemos tiempo que perder, debemos ir al país de los Lirios, estoy seguro que Sasuke irá hacia allá también—Kakashi suspiró y luego observó a los nuevos compañeros de viaje—Ah, y antes de que se me olvide, ellos son Sasuke Uchiha y Hinata Hyuga, vienen del futuro.

El silencio inundó el lugar.

—Gracioso—fue lo que dijo Naruto—Tiene el mismo nombre que el teme.

—Naruto

—¿Sí, Sakura-chan?

—Es porque es la misma persona

—…

Continuará… si quieren.


A/N: Último capítulo Editado.

Gracias a: Todas aquellas personas que me comentaron cada capítulo que edité, partir del próximo comenzaré a nombrarlos nuevamente n.n

Además Gracias por ayudarme a llegar a los 200 reviews.

Os amo.

Ama-chan!