El sujeto en cuestión era desagradable, o al menos eso era lo que pensaba Deidara. Su mera presencia le ponía los pelos de punta, ¿qué estaba pensando el jefe para mandarlo con ese hombre? Observó que su 'danna' seguía tan impasible como siempre, aunque claro, uno no sabía realmente ya que éste siempre se encontraba metido en su caparazón.
—¿Y qué es lo que buscamos exactamente, hmm?—preguntó el rubio.
Sasori continuó con su tranquila marcha y el otro sujeto, Reo, caminaba ignorando a ambos. Parecía que eso sí tenían en común ambos, los dos lo ignoraban como si nada.
—¡Sasori-danna!, ¡respóndame!—exigió Deidara con impaciencia.
—¿Acaso quieres que te mate, Deidara?—habló Sasori.
—¿Cómo piensas hacerlo, danna?—respondió con cierta ironía el rubio.
—Con mi maravilloso arte—se limitó a contestar el otro.
—¿Esas marionetas?—inquirió Deidara con cierto toque de insultante incredulidad—¡Eso no es arte!, ¡el arte es una explosión!
—Claro que no, Deidara—negó Sasori con su impasible y ronca voz—El arte es aquél que dura por toda la eternidad.
Y allí empezaron, como siempre, una enorme discusión sobre qué era mejor: el arte que dura eternamente o el que explota.
Reo suspiró con cierto fastidio, pero prefería estar con este grupo que con el de Kakuzu e Hidan. No quería que lo vendieran a mitad de camino o que lo usaran como ofrenda al Dios Jashin, ¡bah! Ni siquiera creía en el Dios convencional de todos, en lo único que creía era en la posibilidad de un genjutsu eterno capaz de mejorar la vida de todos.
Su llegada allí había sido un error, él necesitaba el medallón completo, pero gracias a Hinata y Sasuke Uchiha no le quedó de otra sino escapar a esa época. Aún así, su suerte parecía ir en ascenso, cuando, disfrazado de un fulano monje, la esposa del mismísimo Hokage, Sakura, entró en su templo, confundida y sin saber qué hacer.
Se le presentó la oportunidad de robar el medallón, pero no le fue fácil. A la final, pensó que sería mejor contactar a Akatsuki y tenderle una emboscada a esa mujer. No quería tentar su suerte.
Y allí iban, al país de los Lirios, dispuestos a recuperar lo que era de él y así cumplir el objetivo principal de Akatsuki.
—Hemos llegado—anunció con su voz insipiente, deteniendo la discusión sobre un estúpido arte –para Reo, él único arte sería la Luna Roja sobre el firmamento- y haciendo que los presente miraran al pueblo que sería un campo de batalla por el futuro de ambos bandos.
—Perfecto—habló Sasori—¿Cómo es la persona que buscamos?—preguntó la marioneta.
Reo sonrió de una forma que a Deidara le dieron ganas de vomitar.
—Tiene el cabello rosa—y será la persona que acabe contigo algún día, Sasori…
Lo que queda de ella.
Resumen: Y entonces Sasuke tuvo miedo, uno similar al que sintió cuando pensó que su hermano lo iba a matar; pero este era más grande, ya que a diferencia de Itachi, ella sí estaba dispuesta a acabarlo allí y ahora.
Pareja: Sasuke Uchiha-Sakura Haruno y Naruto Uzumaki-Hinata Hyuga (leve).
Género: Hurt/Comfort, Drama, Aventura, Romance, Time Travel.
Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Capítulo Trece: El país de los Lirios.
Dedicado a: SaKura HiMekO. Gracias por darme el review número 200
Escrito por: Amaya-chan.
Descansar era algo primordial para un grupo que dentro de poco entraría a pelear. Por eso Naruto no dudó en hacer que todos pararan en aquella posada a pasar la noche cuando una fuerte lluvia les cayó encima.
—Yo pago—ofreció con una sonrisa mientras, aprovechándose de su altura, revolvía el cabello de Sasuke.
Naruto aprendió ese día que odiaba a Sasuke sin importar su tamaño, cuando el Uchiha pequeño, molesto por su osadía de tratarlo como a un niño, le dio una patada en la espinilla de su pierna derecha, logrando que el rubio lanzara más de una maldición al aire.
—Dobe—le contestó fríamente Sasuke.
—Imbécil—replicó Sakura a su lado.
E Itachi lo miró tan indiferente como siempre.
Luego ocurrió un problema cuando fueron a alquilar las habitaciones. La recepcionista de la posada les dijo claramente que sólo quedaba dos cuartos matrimoniales. Bueno, en realidad no era un gran problema, fácilmente podrían dividirse.
—Sakura y yo—explicó Naruto—Itachi y Sasuke—sonrió a sus compañeros mientras le entregaba una llave al mayor de los Uchiha—Asunto resulto.
Pero antes de dirigirse a la habitación, sintió que alguien lo agarraba con una fuerza tremenda, evitando que diera un paso. Se volvió para encarar la mirada enojada de Sakura, la indiferente de Itachi y la asesina de Sasuke.
—¿Qué?—preguntó sorprendido.
—Yo no dormiré contigo—habló pausadamente Sakura.
—No pienso dormir con Itachi—sentenció Sasuke.
—Me da igual—terminó Itachi.
—¿Por qué les parece mal mi idea? Sakura, eres mi esposa—dijo a la primera—Sasuke, Itachi es tu hermano—recordó.
—Estoy enojada contigo, Uzumaki—le recordó claramente la mujer.
—¡Ah, vamos!—Naruto soltó un suspiro—¡Ya te dije que lo sentía!
Sakura rodó los ojos. No es que nunca hubiese dormido con Naruto. Lo había hecho. Ella era su esposa en todos los sentidos. Pero quería castigarlo, sentía que al menos podía darse esa satisfacción.
—No—soltó la mujer.
—Pero… si no es conmigo, ¿con quién más dormirías?—señaló a los hermanos—¿Con alguno de ellos?
Los ojos verdes de la mujer revolotearon de Itachi a Sasuke y viceversa. El silencio inundó el lugar, mientras los segundos pasaban con algo de lentitud para Naruto.
—Dame la llave—la mujer extendió su mano hacia Naruto—Ya decidí con quien voy a dormir.
Naruto la vio con curiosidad mientras dejaba caer el objeto. Sakura aceptó con gusto la llave.
—Buenas noches—soltó antes de marchar –sola- hacia la habitación asignada.
—E-espera, ¡Sakura!—trató de alcanzar, pero la mujer le cerró –literalmente- la puerta en la cara—¡Auch!—se quejó Naruto al haber recibido de lleno el golpe—¡Oye!, ¡eso no es justo!—chilló, mientras tocaba con insistencia la puerta que tenía seguro.
Luego de varios intentos, comprendió que Sakura no se apiadaría de su alma. Suspiró, parecía que ahora serían tres en una sola cama.
Eso sonó raro pensó con amargura.
—Bueno, creo que nos toca compartir habitación…—pero los hermanos Uchiha tampoco estaban a la vista—¡Oh, vamos! ¡Esto no puede ser!
Se encontró solo en un pasillo, sin lugar donde dormir. Apoyó su espalda contra la pared, justo al lado de la habitación de Sakura y, resignado, trató de dormir un poco.
No era específicamente el sitio más cómodo pero al menos era mejor que dormir bajo la lluvia.
—Esto no es justo—masculló incómodo—Soy el que pago y tengo que dormir afuera.
Tal vez debería ir a joder a Sasuke, pero después lo pensó mejor. Ambos hermanos necesitaban algo de 'tiempo de caridad' y aquella parecía ser la oportunidad perfecta, después de todo, hace años que no estaban en una habitación los dos.
—Creo que lo más cercano han sido 100 metros en todo el viaje—comentó con un suspiro.
Supuso que Sasuke estaba saliendo, de cierta forma, bastante beneficiado con todo el asunto. Ya por lo menos no sería un vengador consumido e Itachi no moriría tan tristemente. Sonrió algo afligido.
—Bueno, creo que dormir aquí valdrá la pena—cerró los ojos—Al menos, él tendrá a su hermano…
Horas después, una puerta se abrió, logrando despertarlo. Parpadeó algo sorprendido al ver la cabeza que se asomaba.
—Entra.
Naruto sonrió, levantándose, y caminó perezosamente hacia la habitación. Evitó hacer algún comentario sarcástico como: '¿Es que me extrañabas en tu cama? Ya sé que soy inolvidable'. Simplemente se limitó a decir:
—Gracias, Sakura-chan…
Apenas vio el alboroto que estaba montando Naruto, Sasuke jaló a su hermano hacia la habitación que les había tocado, tenía un presentimiento de cómo acabaría eso y ya compartir cama con Itachi era más que suficiente para incluir a Naruto.
Itachi lo observó con curiosidad, más prefirió ahorrarse sus comentarios. El ambiente se volvió tenso cuando vieron la única cama que había en medio de la habitación. Sería la primera vez que estarían tan cerca en años.
Ninguno de los dos se acercaba al 'punto de encuentro', estaban como estáticos, se miraron, miraron la cama y el silencio siguió reinando.
El mayor prefirió no darle muchas vueltas al asunto, con tranquilidad se quito su capa de Akatsuki –que habría volteado para cubrir las nubes- se deshizo con sutileza de sus zapatos y tomó asiento en la cama. Lo lamentaba por Sasuke, pero no le gustaba dormir en el piso, por muy duro que pareciera, si podía evitar eso, lo hacía.
Miró a Sasuke como esperando su decisión.
El Uchiha pequeño quería matar a Itachi por varias razones, pero la que figuraba como número uno en ese momento era por ponerlo a elegir entre el piso y la cama.
A él no le gustaba dormir en el piso, por muy duro que pareciera, si podía evitar eso, lo hacía –nótese que cualquier parecido con Itachi era mera coincidencia- pero compartir una cama con su hermano psicópata ya era como que demasiado para él.
Miró el piso, miró la cama.
También está la opción de dormir con Naruto en el pasillo fue un fugaz pensamiento que cruzó por su mente, pero lo desechó de inmediato. Quizás podría ir de buena fe a donde Sakura y pedirle asilo por una noche, y al igual que la tercera opción –la primera era la cama y la segunda el piso-, decidió no hacerlo.
Así que, con toda la dignidad Uchiha que poseía –que era bastante-, hizo el mismo procedimiento que su hermano –sin mirar al susodicho- antes de acomodarse en la cama, dándole la espalda a Itachi.
Por su parte, el mayor no pudo evitar una sonrisa al ver el valor de Sasuke –dormir con el asesino de tu clan no es fácil- suspiró imperceptiblemente antes de levantarse y apagar las luces. Luego regresó con tranquilidad y se acomodó en el lado de la cama que le había correspondido.
La habitación en penumbras siguió en silencio hasta muy entrada la noche.
—¿Sasuke?—El chico no habló—…Buenas noches—murmuró Itachi sin esperar respuesta, sabía que no la recibiría.
Cerró los ojos con pesadez y trató de dormir aunque fuera dos horas, nunca podría dormir mucho sin que el recuerdo de él mismo matando a su clan lo asaltara cada noche. Tal vez fuera el cansancio, o quizás el hecho de dormir con Sasuke esa noche lo trastornó un poco, pero casi pudo jurar el haber oído un leve 'buenas noches' en algún lugar de esa oscura habitación.
Esa noche, por primera vez en mucho tiempo, Itachi Uchiha durmió sin tener ninguna pesadilla.
A la mañana siguiente, el grupo decidió tomarse una corta visita en las aguas termales que ofrecía la posada. Decisión que luego Itachi y Sasuke se arrepentirían cuando Naruto fue pillado por Sakura espiándole y que por poco le costó la vida al joven Kage.
Tuvieron que quedarse un día más, aunque eso no le molestó a Sasuke ya que la cuenta iba a nombre de Naruto, mientras que Uzumaki se recuperaba de las 'heridas de guerra', como él las habría catalogado, antes de ponerse en marcha definitiva hacia el país de los Lirios.
Naruto y Sasuke también tuvieron problemas cuando el más pequeño, por ser el más débil, fue cargado lo que restaba del camino por el rubio debido a que los atrasaba demasiado –según el Hokage- aunque en realidad los otros dos también pensaban de cierta forma lo mismo.
No era culpa de Sasuke, claro, lamentablemente tenía que reconocer las limitaciones de su edad. Así que a la final, no sin poner una cara de enojo, dejó de pelear con Naruto y le permitió que lo llevara en su lomo. Aunque se sintió apenado cuando Sakura lo miró con algo de diversión.
Su maldito orgullo Uchiha se sintió ofendido.
Pero cuando fue Itachi el que lo miró con una pequeña –en realidad fue pequeñísima-sonrisa, lo que le quedaba de orgullo se terminó de evaporar. Era como cargar una etiqueta en la cabeza que dijera débil y los demás se lo hacían recordar.
Algún día… juró con algo de dramatismo.
Luego de unas exhaustivas horas de puro andar, Itachi habló:
—Dos kilómetros más y llegamos.
Los demás agradecieron al cielo, ya faltaba poco, especialmente Sasuke, que, desde el lomo de Naruto, sentía que ya no aguantaría una hora más de humillación pública. El último tramo lo hicieron prácticamente a la carrera, quizás por las ansias de llegar pronto, y así, luego de casi cuatro días de viaje, aquél bosque comenzó a mostrar signos de civilización.
—Llegamos—anunció finalmente el Uchiha mayor, haciendo que todos se detuvieran y contemplaran aquél lugar—Esta es la aldea del Lirio Rojo, podría considerarse como la capital del país de Los Lirios, aunque es indiferente como la llames—explicó—país o aldea, para ellos es lo mismo, el título de 'país' se lo dan por ser nación independiente y allá—señaló una majestuosa estructura que sobresalía entre un bosque bastante alejado de la aldea—es el Templo del Tiempo.
Sakura y Naruto observaron lo poco que se veía del famoso templo desde aquella posición. Aún así, el rubio fue capaz de notar la diferencia entre esa estructura con buenos cuidados y la de su tiempo –que estaba hasta destruida-
—Es… bonita—comentó Sakura, a su lado, Naruto asintió un poco.
—Bájame—habló fríamente Sasuke al notar que todavía seguía siendo cargado por el rubio.
—¡Oh, cierto que estoy cargando un saco de papas!—Sasuke afiló la mirada, deseó estrangular al rubio— Espero que hayas disfrutado del viaje—comentó Naruto con malicia mientras lo dejaba en el piso—No lo volveré a hacer nunca más.
—No es como si quisiera ser cargado por ti—recordó agriamente el pequeño. Itachi no pudo evitar una leve sonrisa, su hermano era tan infantil.
—Ahora—habló Sakura, captando la atención de los presentes—Es hora de idear un plan.
Continuará… si quieren.
A/N: Falta poco :D
Gracias a: vikolove13, pri-uchiha, saikauchiha, kathy, loriana, Camii Uchiha, micaelaGalicia, Valeria16, VerofanAnime, cerezo sekai, Luu-chan26, Senbonzakura19, Danny, Chikanime, Alex.
Nos vemos en el siguiente cap.
Ama-chan off!
