—Entonces, ¿sí estás enamorada de mí, Hinata?—La aludida soltó un suspiro de fastidio. ¡En serio!, era como la décima vez que Naruto hacía la misma pregunta.

—Por el amor de… ¡Naruto, vuelves a preguntar eso y te daré una paliza que jamás olvidarás!— Sakura levantó el puño para darle a entender que sí lo haría.

—Y yo la ayudaré—completó Sasuke, quien estaba a un lado de la de hebras rosas.

—¡Ah!, ¿pero cómo no quieren que pregunte, 'ttebayo?—insistió el Uzumaki—No todos los días me entero que le gusto a alguien.

—Eso es porque a casi nadie le agradas—soltó mordazmente el Uchiha.

—¡Por lo menos no…

—Naruto—la voz de Hinata, quien se había mantenido al margen, lo detuvo—No te metas con Sasuke.

—¡¿Por qué lo defiendes, 'ttebayo?!—chilló ante la Hyuga.

Hinata suspiró.

—Estoy tratando de salvar tu pellejo—explicó con calma—Aquí las famosas peleas 'dobe-teme' no terminan sino hasta que se lancen a batallar en serio, y créeme, ahora mismo no puedes ni hacerle un rasguño a ése—señalo al Uchiha, que había elevado el mentón en señal de desafío.

—¡Ah!, pero…

—Naruto—esta vez fue Kakashi quien intervino—Te callas o te callo, tú eliges.

Refunfuñando, el rubio se cruzó de brazos y siguió su camino hablando mal del Sasuke de aquella época y lo lindo que se la debía estar pasando con la hermosura de mujer que sería Sakura algún día.

Y otra vez el silencio volvió a reinar en el grupo.

La verdad, Kakashi estaba orgulloso de sus alumnos. No había ocurrido específicamente las reacciones que esperaba: Sakura no se había desmayado y Naruto, después de entender bien lo que sucedía, no se había puesto a gritar.

Simplemente ambos callaron y esperaron las correspondientes explicaciones con respecto a todo lo que estaba ocurriendo. Asintieron cuando debían hacerlo y opinaron sólo lo necesario. A la final, Kakashi no tuvo que preocuparse por nada, salvo evitar decir que Hinata y Sasuke eran asesinos rango S y un montón de basura más correspondiente al futuro.

No quería preocuparlos más de la cuenta. Luego, Uzumaki pareció salir de su modo serio y comenzó a bombardear a Hinata con un montón de preguntas sobre el futuro y a insultar a Sasuke (algo que mantuvo alerta tanto a Hatake como a Hinata porque tuvieron que bloquear una que otra shuriken o kunai dirigido hacia el rubio, a pesar de que éste ni se dio por enterado), entonces, parece que Naruto, por primera vez en su vida, ató cabos y se dio cuenta de que técnicamente Hinata Hyuga se le había confesado en el puesto de ramen, donde habían comido antes de que Kakashi se reuniera con ellos.

Y allí fue donde comenzó a tocar el tema de aquellos sentimientos y de cómo no se lo podía creer. Cosa que los tuvo bastante fastidiados a todos, pero que logró arrebatar unas cuantas, y casi imperceptibles, sonrisas a la Hyuga.

Bueno, según el punto de vista de Kakashi, parecía que, si Naruto sabía cómo superar a Sakura y jugar bien sus cartas, pronto vería a Hiashi Hyuga tratando de matar al rubio por osarse a estar cerca de su hija.

Bien, Naruto se ve animado ante la perspectiva de gustarle a alguien y Hinata no parece arrepentida de prácticamente haber delatado a su versión pequeña, Kakashi sonrió, aunque siento algo de pena por la niña, no creo que sepa cómo manejar a Naruto estando demasiado cerca de él.

Aun así, Hatake no pudo evitar observar a la otra pareja que estaba con ellos.

Por otro lado, Sasuke y Sakura…


Lo que queda de ella.

Resumen: Y entonces Sasuke tuvo miedo, uno similar al que sintió cuando pensó que su hermano lo iba a matar; pero este era más grande, ya que a diferencia de Itachi, ella sí estaba dispuesta a acabarlo allí y ahora.

Pareja: Sasuke Uchiha-Sakura Haruno y Naruto Uzumaki-Hinata Hyuga (leve).

Género: Hurt/Comfort, Drama, Aventura, Romance, Time Travel.

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Capítulo Catorce: El informante.

Escrito por: Amaya-chan.


Cuando Sasuke entró al pequeño pueblo del Lirio Rojo, comprendió de inmediato el por qué se llamaba así. Prácticamente ese lugar estaba lleno de ese espécimen de rosa. ¡Joder! ¡Hasta el aire tenía un toque dulzón que soltaba esa planta!

Arrugó un poco la nariz, aquél poblado no figuraría nunca entre sus favoritos. Mucho dulce para su propio gusto. Caminaba solo, tratando de seguir el plan de Sakura, lo cual no era muy alentador porque técnicamente a él no le tocaba hacer mucho.

Créeme, no es como si pudieras hacer algo útil en estos momentos, fue lo que le habían dicho. Y eso lo hacía sentir débil.

—Maldita sea—murmuró con cierto desprecio. Se estaba comenzando a impacientar y eso no era bueno para él. No, señor.

Pensó en sus otros compañeros de equipo y no pudo evitar preguntarse si estarían bien. Hace días que no los veía, tal vez debió pedirle a alguno de sus compañeros una buena idea para comunicarse con Kakashi, quizás una invocación o algo por el estilo.

Aun así, descartó eso de su mente, no se podía ver rebajándose tanto para pedir la ayuda de alguno de esos imbéciles. Los odiaba, sí, a Sakura también, bueno, quizás no tanto como a Naruto e Itachi, pero daba lo mismo, su orgullo había sido pisoteado por los tres de una forma imperdonable.

Cansado de deambular como un zombi, decidió entrar a una pequeña casa de té y tomar asiento en una de las mesas más alejadas. No tardaron mucho en atenderlo, la camarera casi se materializó apenas puso su trasero sobre la silla. Sonriendo de una manera parecida a la de Sakura cuando trataba de cruzar el límite de la 'zona de molestias', le tendió un menú y pestañeó más de lo normal al momento de preguntar qué deseaba.

Era totalmente evidente que la mujer le llevaba unos diez años cuando mínimo, no pudo evitar asquearse un poco, ¿acaso era pedófila?, ¿no veía claramente que él era un pre-adolescente sin interés alguno por las chicas de momento?

Y, aunque le interesaran, estaba seguro al cien por ciento de que esa chica no era su tipo.

—Té verde—respondió.

—¿No deseas algo más?—Sasuke no pudo evitar arquear una ceja cuando la mujer se inclinó hacia él y, prácticamente, le mostraba su pronunciado escote.

—No—¿en serio estaba tan desesperada?

—En seguida—contestó visiblemente decepcionada.

Suspiró con fastidio, ¿cómo sería su tipo de chica ideal? No pudo evitar divagar un poco mientras pensaba en las características de dicha mujer. En realidad, cuando era pequeño, ya sabía cómo sería esa persona. Debido a que él era del Clan Uchiha, la política del mismo con respecto a los matrimonios era casarse entre ellos, por lo que seguro sus rasgo habrían sido ojos y cabellos negros, como la mayoría de las mujeres de su Clan.

Sí, una norma algo asquerosa, ahora que lo analizaba mejor, pero era necesario para conservar la pureza de la sangre y procrear niños con Sharingans mucho más potentes o, si era posible, genios como Itachi y Shisui.

Sus padres eran primos terceros, si mal no recordaba. La novia de Itachi, la cual jamás conoció y, prácticamente, se enteró de su existencia porque su madre le había hecho el comentario, era algo así como una prima bastante lejana, pero al fin y al cabo entraba en la familia.

Muy rara vez, los hombres solían casarse con mujeres de afuera y para que dichas chicas fueran aceptadas por el Consejo de Ancianos, debían venir de alguna familia de prestigio, tener alguna habilidad bastante sorprendente o haber hecho algo extraordinario durante su vida como kunoichi, los Huyga no entraban en esa clasificación porque no solían llevarse bien con el Clan.

Por otro lado, las femeninas del Clan tenían prohibido entablar relaciones amorosas con hombres que no fueran Uchiha, otra cosa que, analizándolo bien, era un tanto machista. Pero viéndolo del punto de vista que una vez Shisui le había comentado, las mujeres Uchiha era muy escasas en comparación a los hombres. Dos de cada diez niños nacidos dentro del Clan eran del sexo femenino y eso limitaba mucho la producción de sangre pura.

Entonces, siguiendo prácticamente el patrón de lo anterior dicho, Sasuke se había mentalizado que contraería matrimonio con alguien de su propio Clan. No pudo evitar recordar a aquella prima, dos años menor que él, quien habría sido la seleccionada por su padre, otro detalle que se enteró por boca de su madre. A él le pareció muy indiferente la cosa, si con eso lograba la aceptación de Fugaku, lo haría con mucho gusto, además por aquellos tiempos todavía soñaba con superar a su hermano mayor y no le daba muchas vueltas a ese asunto.

Pero viéndolo bien ahora, la cosa no parecía muy divertida. No agradecía a Itachi haber aniquilado a aquella niña, pero por lo menos ya no se daría el matrimonio -¿debería odiar a su hermano por haberle matado a su futura esposa también? Tal vez, ahora tendría que ponerse a buscar entre mucha gente. No pudo evitar curvar un poco la comisura de sus labios, parecía que el humor negro disminuía su irritación.

—Aquí tienes, chico—Sasuke detalló un poco a la camarera mientras esta colocaba su pedido. No encontró nada interesante, ojos negro, cabellos oscuro—¿Seguro que no deseas nada más?

—No—fue la cortante respuesta que le dio antes de darle un sorbo a su pedido. Suspirando, la chica captó la cosa y se rindió.

Sasuke trató de imaginarse como se vería su prima de estar viva, pero no encontró algo que le llamara la atención. Ojos negros, cabellos negros.

Pensándolo mejor, le llamaban más la atención los ojos claros, si fuera posible alguna variante del verde… o jade, con cabellos largos, quizás ¿rojos?, ¿fucsias?... ¿rosa?

Cuando la imagen mental de Sakura Haruno, la de doce años, invadió su mente, sintió unas ganas de estampar su cabeza contra una pared. ¿En serio había pensado eso? Frunció el ceño mientras sus mejillas se coloreaban un poco, era obvio que tendría alguna relación con ella en algún futuro lejano dependiendo de cómo saliera todo aquí, pero…

Pero, todavía le costaba mirarla de frente sin sentir algo de remordimiento por un daño muy fuerte que él le habría causado, de seguir las cosas por un rumbo no debido.

—Oh, mira que encontrarte aquí, Itachi-san—parpadeó confundido y dirigió su vista hacia el ¿hombre azulado? que había llegado a su mesa.

—¿Qué?—soltó con casi por inercia.

—Ah, no eres Itachi-san—el hombre-pez parpadeó confundido—¡Bah! Ahora que te veo de cerca es bastante obvio—meneó la cabeza—Muy joven, muy joven.

Sasuke detalló la enorme espada que tenía el sujeto y también la capa de nubes rojas que portaba.

Akatsuki, pensó con alarma. Agradeció haberse quitado la banda ninja de su aldea, como medida de seguridad ¿Acaso ya estaban aquí?

—Bueno, mocoso—habló el sujeto, tomando asiento en la misma mesa que él—Tomaré un descanso aquí, esto de perseguir bestias con colas es bastante molesto.

El moreno se tuvo que morder la lengua para evitar soltar un comentario agrio hacia ese hombre, si era de la misma organización que Itachi entonces debería tener cuidado, aun así… ¿podrían obtener algo de información de ese sujeto?

—¿Mucho trabajo?—preguntó en tono neutro como para iniciar una conversación, dando a entender que no le molestaba en absoluto su inoportuna presencia.

—Oh sí, mucho, niño—contestó el sujeto mientras le hacía señas a alguna camarera.

—Soy Sasuke—contestó tratando de no rechinar los dientes, detestaba que le llamaran 'niño'

—Kisame Hoshigaki—sonrió revelando una dentadura afilada—¿No me conoces?

El Uchiha analizó un poco el nombre, pero no le llegó nada. Negó con la cabeza.

—No, para nada.

—Ah, comprendo, eres muy joven para saber de mí.

—¿Y a qué se dedica, Kisame-san?—preguntó mientras tomaba algo de té.

—Eso, niño Sasuke, es confidencial—la camarera que había atendido al moreno con anterioridad, apareció nuevamente—Dame un té verde, unos dangos y, si quieres, también te incluyes en el pedido, muñeca.

La comisura del labio del Uchiha se curvó levemente al ver la mueca de asco de la mujer antes de desaparecer rápidamente de la mesa. Kisame soltó una gran risa ante el comportamiento de la femenina.

—Bien, ¿y qué haces por aquí, mocoso?

—Sasuke—recordó con tono mordaz—Vengo de visitar a… mi hermano, por cierto, esa capa es de algún grupo ¿verdad?—preguntó con la intención de cambiar el tema—Vi a un sujeto con la misma, hace un par de horas atrás.

Kisame sonrió.

—Algo así, ¿y éste sujeto era moreno?

—No lo sé—hizo un gesto, fingiendo estar pensando—llevaba puesto un sombrero que impedía ver mucho su rostro, pero creo que era rubio—mintió, arriesgándose de ser descubierto. No sabía si habría alguien con esa tonalidad de cabello en esa organización.

Para su sorpresa y suerte, el hombre pez hizo una mueca de desagrado.

—Debe ser el transexual de Deidara.

Sasuke arqueó una ceja, ¿transexual?

—Lo vi hace unas horas atrás, charlamos un rato, por lo que entendí, iban a tender una emboscada a una preciosura de cabello rosa.

—¿No se suponía que tu trabajo era confidencial?—preguntó Sasuke a la defensiva. Todo estaba siendo muy ¿fácil?

—Bah, me da igual divulgar por los medios informativos lo que Deidara y Sasoria hagan, me caen mal—la camarera llegó y colocó el pedido de Kisame lo más rápido que pudo antes de retirarse—Además, me agradas bastante mocoso, te pareces a Itachi-san.

El Uchiha se removió incómodo.

—Ya, y estos amigos tuyos, ¿está bien que tiendan emboscadas así como así?

—Si el jefe ordena—se encogió de hombros—A mi me da igual, no es problema mío, por lo que sé esa mujer tiene algo muy valioso.

—¿Y cómo hacen esas emboscadas?—Sasuke trató de sonar indiferente—Mi hermano dice que son muy difíciles de planificar ya que él es ninja, pero no es muy… bueno en eso—no pudo evitar pensar que le caería un rayo por decir semejante blasfemia. ¿Itachi? ¿No muy bueno en el arte shinobi?

—¿Tú no eres ninja?—preguntó Kisame mientras se llevaba unos dangos a su boca.

—No—otra blasfemia más—Mis padres se divorciaron y me mudé con mi madre a otra aldea—¿desde cuándo podía mentir tan bien?—A ella nunca le gustaron esas cosas por lo que no me dejó seguir ese rumbo, pero mi papá sí le permitió a mi hermano mayor ser ninja.

Kisame sonrió.

—Sabia elección la de tu madre—soltó un suspiro como si estuviese recordando algo de su pasado, ¿qué penas cargaría ese hombre consigo?, pensó Sasuke—A veces, ser ninja no es tan simple como parece, pero bueno, ¿a quién le importa?—rió—Verás, hacer una emboscada depende de la táctica que uses. Por lo que sé, Deidara empleó una sencilla.

Sasuke lo miró expectante.

—El otro grupo de seguro les iba a tender una emboscada primero usando la táctica de 'acabar con el enemigo al primer golpe'—se encogió de hombros—Así que iban a enviar un señuelo, ya sabes, como los clones de sombra, ¿tu hermano hace clones de sombra?—Sasuke asintió—bueno, algo así, estos son más exactos porque Zetsu los iba a ayudar.

—¿Zetsu?

—Sí, otro miembro de mi organización—sonrió levemente—Bueno, el punto es que, mientras ellos pelean contra estos clones falsos y desgastan energías, Deidara y su equipo atacaría por la espalda y ¡paf! Adiós sexy mujer de cabello rosa.

Los ojos del Uchiha se abrieron de par en par. Mierda. Estaban en problemas.

—Y eso es todo, amigo, ¿ves? Tan sencillo como robarle un dulce a un niño.

—Oh—fue lo único que salió de los labios de Sasuke—Ya veo, sí, bastante sencillo.

—Bueno, a mi me hubiese gustado entrar también y rebanar algunas cosas, pero no todo en la vida es como uno quiere.

—Sí, supongo que tienes razón—Sasuke se levantó y colocó el dinero del té sobre la mesa—Me tengo que ir, mi madre ha de estar preocupada.

Kisame asintió levemente.

—Claro, claro, pero recoge ese dinero, muchacho, yo pago—ofreció el hombre. Sasuke aceptó algo tenso.

—Bien, espero verlo alguna otra vez, Kisame-san—replicó con cierta rapidez.

—En efecto, espero que sea así—el hombre tomó un sorbo de su taza de té—Por cierto, Sasuke Uchiha—los ojos negros del chico se abrieron de par en par, Kisame rió—¡Tu cara no tiene precio! Itachi-san tenía razón, eres muy divertido.

—¿Có-cómo…?

—Mira que mentir tan feo, ¿en serio Itachi-san es un asco de ninja? No sé cómo no te cayó un rayo por semejante blasfemia—Irónico, Sasuke pensó lo mismo.

—Tú… ¿quién te dijo?—Sasuke se puso a la defensiva, no sabía si tenía que pelear por su vida y algo le decía que no terminaría en buena posición de formarse un combate contra ese hombre.

—Bah, calma, muchacho. Es sólo un pequeño favor que le hago a Itachi-san, que lo considere como el último. Dile que me debe un combate para la próxima que nos veamos. Me iré del país de los Lirios y lo declararé como traidor ante Akatsuki—Kisame volvió a tomar un poco de té—Así que será mejor que se dé prisa y termine todo lo que tiene que hacer aquí.

Sasuke asintió.

—¿De veras creíste que me estabas sacando información tan fácilmente?—el hombre rió de nueva cuenta—Me has hecho pasar un rato bastante agradable, chico, ahora anda a salvarle el pellejo a tu hermano y a tus amigos.

Sacando su banda ninja de Konoha, Sasuke suspiró.

—Kisame-san—esta vez el 'san' salió con un tono de respeto verdadero—Gracias.

El hombre azulado sonrió.

—Adelante, no hay de qué, pero esta es la primera y última.

Sasuke salió rápidamente del local, la cosa se estaba poniendo fea.

Kisame, por su parte, tomó tranquilamente su té. No pudo evitar recordar en cómo Itachi se le había aparecido y explicado toda su situación, a él le pareció entretenido todo, como siempre, compañeros que traicionan a otros por el bien de sus propios objetivos.

—Te daré la información—aceptando cooperar con él por última vez.

—No, se la darás a mi hermano menor, Sasuke—habló apaciblemente—Todo está cuadrado de modo que sea así.

Kisame asintió.

—Bien, ¿y qué hay de ti?

—Nos arriesgaremos, no tenemos tiempo que perder.

—Comprendo, comprendo—sonrió enormemente—Adelante, le diré todo al mocoso.

Itachi curvó levemente la comisura de sus labios.

—Te aseguro que será bastante entretenido.

—Ya veremos—fue la simple contestación.

—Kisame… Gracias.

—Adelante, no hay de qué, pero esta es la primera y última.

—Realmente—comentó para sí mismo—Los Uchiha son seres extraños llenos de tantos secretos, me pregunto si Mizukage-sama* también será igual.

A pesar de que Kisame habría pedido un combate con Itachi en algún futuro, algo le decía que esa era la última vez cuyos caminos volvieran a encontrarse.

Continuará… si quieren.


A/N: Cuando Kisame menciona al Mizukage se estaría refiriendo en realidad a Obito-Tobi quien controló a Yagura, el 4to líder de la Aldea de la Niebla, durante su mandato.

Para los que siguen 'Ojo de Luna' la historia entrará en Hiatus… otra vez, el motivo es el siguiente: Kishimoto jodió mi trama :D ¡wii! Así que mientras se soluciona el asunto Obito-Tobi, pues voy a tener que reestructurar un poco la historia. Con respecto a este fic, pues la misma nota que la vez pasada: Falta poco :D

Gracias a: Danny, Caridee Von Ross, SaKura HiMekO, White Lady EF, Chikanime, Luu-chan26, Valeria16, micaelaGalicia, cerezo sekai, sakulali1, Antotis, VerofanAnime, Camii Uchiha, Bregma.