Sasuke corría rápidamente, tenía que alcanzar a su hermano y a los otros dos cuanto antes.
No pueden estar muy lejos, pensó agitado.
Pero, ¿realmente ellos atacarían así como así? Sería muy estúpido, aunque, conociendo a Naruto, lo más probable es que sí lo hicieran.
Apúrate.
Apúrate.
¡Apúrate!
¿Dónde se habían metido esos imbéciles?
Con agilidad, se escabulló entre unos arbustos y se detuvo justo en un acantilado desde dónde podía ver el Templo del Tiempo. ¿Ya estarían allá? No quería acercase, si realmente Akatsuki era tan peligroso como lo describió Itachi, entonces él no tenía oportunidad alguna contra ellos.
Bien, Sasuke, piensa, tomó algo de aire, eres un jodido genio del Clan Uchiha, tienes que encontrar una solución para esto.
Detalló el lugar desde dónde se encontraba, buscó los posibles ángulos de ataque tanto del enemigo como los de sus compañeros.
Vamos, Sasuke, analiza con calma… No tengas miedo, apretó con fuerza sus manos y activó su sharingan.
De repente, se tensó. Sus sentidos le alertaron de la próxima presencia de unas personas, ¿cuántas eran?, ¿cinco?
Oh no, eso no podía ser bueno desde ningún ángulo.
¿Cuántas personas habían enviado Akatsuki? Si su memoria no le fallaba, también eran cinco.
El grupo se acercaba a dónde él estaba con rapidez. Ante la posibilidad de un inminente combate, Sasuke trató de recordar todo lo dicho por Itachi.
Bien, está un tal Hidan, si te rasga, aunque sea un poco, con su guadaña date por muerto.
Deidara, o el transexual, según Kisame-san, usa bombas explosivas hechas de elemento tierra. No me sirve mucho, no he aprendido ningún jutsu tipo rayo.
Kakuzu tiene cinco corazones que usan los cinco elementos, tienes que matarlo ese número de veces. Eso no es muy motivador.
Sasori usa marionetas con veneno, es un luchador de larga distancia, pero será muy difícil siquiera acertale.
Y Reo… él…
Sus sentidos reaccionaron casi por inercia y lanzó un kunai hacia el follaje. Un horroso chillido se oyó desde los arbustos. Sorprendido de que pudo haberle dado a algo, Sasuke se preguntó si eso no había sido demasiado fácil.
—¡Maldito teme de mierda! ¡¿Acaso quieres matarme, 'ttebayo?!
Sí, ahora entendía porque había acertado en herir alguna parte del 'enemigo', Naruto era un imbécil de primera.
El rubio salió de la maleza, tenía un rasguño en la pierna derecha que se iba cerrando rápidamente. En serio, su habilida regenerativa era sorprendente.
—Dobe —la 'cálida bienvenida' que le dio a Naruto solo lo enardeció más.
—¡¿Cómo que dobe, desgraciado?! ¡¿Qué hubieses hecho si me das en algún lugar serio?!
—No tengo tanta suerte —fue la parca respuesta que Sasuke.
—¡Ah! —gritó el chico—yo tan preocupado por ti y así es cómo me recibes. ¡Vete a la mierda!
Sasuke rodó los ojos ante los comentarios de Naruto, pero aun así no pudo evitar sentirse aliviado. Si sus rivales hubiesen sido otros, la cosa no habría resultado tan sencilla.
—¿Vienes solo? —le preguntó el moreno, cortando los quejidos de Naruto.
—¡Ah, no! Vengo con Sakura-chan, Kakashi-sensei, Hina… —la voz del rubio se cortó, no sabía si decirle o no la verdad a Sasuke.
El Uchiha rodó los ojos.
—Déjame adivinar, —comenzó con voz neutra—dos imbéciles más que vienen del futuro.
Naruto se tensó.
—¿Cómo…?
—Larga historia, ahora, ¿dónde están? —preguntó el Uchiha comenzando a andar hacia el bosque.
—O-oye, Sasuke, no creo que sea buena idea, 'ttebayo. —se apresuró a colocarse a su lado—Es decir, tu versión futura está aquí…
Sasuke frenó en seco. Ya sabía eso, pero oírlo decir de Naruto era diferente. Tener la certeza de que, si seguía hasta dónde se encontraban sus otros dos compañeros, se encontraría cara a cara consigo mismo y con todos sus errores.
¿Debería continuar?
—Sasuke… —Naruto le llamó, colocando una mano sobre su hombro—sea lo que sea que esté pasando por tu mente, ten en cuenta: Siempre apoyaré tú decisión.
Parpadeó confundido.
—¿Qué quieres decir con eso…?
La sonrisa tristona de Naruto apareció.
—Recuedas cuando estuviste a punto de morir en manos de Haku… Sakura-chan me dijo el por qué quieres matar a tu… hermano
La mirada de Sasuke se escureció… Itachi, él…
—Eso no tiene nada que ver con esto, Naruto.
—Sí, pero no dejaré que el odio te consuma. —los ojos de Sasuke se abrieron en señal de sorpresa—Eres mi mejor amigo… lo que yo veo en tu 'yo' del futuro es a un alma errante que sigue vagando por allí, buscando algún motivo para seguir con vida…
—Naruto…
—No pienso dejar que eso te pase a ti. ¡Nunca!... Así tenga que arrancarte los brazos y las piernas, haré que hagas una vida feliz en Konoha. ¡Lo juro, 'ttebayo!
Sasuke Uchiha no salía de su asombro… Realmente, ¿qué había hecho él para merecer amigos tan leales como Naruto?
—Pero que conste… todo esto fue idea principal de Sakura-chan. —el rubio le sonrió abiertamente—Está tan preocupada por ti, teme, que se pondrá muy feliz cuando te vea.
—Sakura…
—Sí, teme, te mega súper adora… —la sonrisa tristona de Naruto se mostró nuevamente—Que envidia…
Uchiha mantuvo una expresión neutra cuando cerró su mano en forma de puño, la alzó levemente e invitó a Naruto a chocarla.
Uzumaki volvió a sonreír con alegría y, haciendo el mismo gesto que su amigo, chocó ambos puños.
—La protegeré…
—¿Incluso de ti mismo?
Sasuke Uchiha sonrió de medio lado.
—Incluso de mí mismo.
Naruto no pudo pedir más…
Lo que queda de ella.
Resumen: Y entonces Sasuke tuvo miedo, uno similar al que sintió cuando pensó que su hermano lo iba a matar; pero este era más grande, ya que a diferencia de Itachi, ella sí estaba dispuesta a acabarlo allí y ahora.
Pareja: Sasuke Uchiha-Sakura Haruno y Naruto Uzumaki-Hinata Hyuga (leve).
Género: Hurt/Comfort, Drama, Aventura, Romance, Time Travel.
Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Capítulo Quince: Reencuentro.
Escrito por: Amaya-chan.
Sigilio, eso era lo único que le había pedido Itachi. Tenían que ganar tiempo, lo más posible para que Sasuke apareciera de nueva cuenta con la información sobre el ataque enemigo.
—¿Crees que funcione? —le preguntó a Naruto, quien corría a su lado.
El rubio Hokage asintió levemente, confiaba en que Sasuke haría un buen trabajo.
—Claro que sí, Sasuke es muy inteligente, —hizo una mueca de desagrado—se dará cuenta en menos de lo que canta un gallo.
A su lado, la mujer asintió. Bien, entonces debería calmarse y seguir el plan de contingensía.
—Estás alterada —notó Naruto.
—Claro que no, —respondió rápidamente, pero se notaba a leguas que mentía—tal vez un poco… intranquila.
Uzumaki prefirió guardarse sus comentarios, podría negárselo y hacerle ver la realidad, pero ella sólo lo negaría.
—Concentrate.
—Estoy con…
—¡No lo estás! —siseó el rubio.
Necesitaba a Sakura al cien por ciento, no distraída. Suspiró sonoramente.
—Sakura, Sasuke estará bien, no te preocupes —le sonrió levemente, dándole su apoyo.
La chica evitó su mirada, ¿tan obvia era?
—No deseo que a Midori le pase algo —susurró quedito.
—Y tampoco deseas que la única y posible solución de ser feliz le suceda algo, ¿no?
Se tensó de inmediato, ¿era tan transparente para Naruto? Sí, lo era. De hecho, por muy imbécil que pareciera ser en sus años de gennin, él siempre parecía saber cuando estaba bien o mal.
—Es verdad —admitió.
Naruto asintió levemente y volvió su vista al frente.
—Prometo, Sakura, que cuando todo esto acabe yo… te daré el divorcio para que seas libre.
Los ojos jades de la chica voltearon a verlo con sorpresa… y miedo.
—¿En serio?
Naruto asintió.
—Discúlpame, de corazón, creo que cuando mi mundo se volvió trizas, y no me refiero nada más a lo de Hinata, sino a todo y me di cuenta, o creí hacerlo, que la solución para todo era dejar de ser lo que fui y cambiar… herí a tanta gente…
Sakura lo miró en silencio.
—Tú eres la primera, Sakura, te obligué a elegir, te impuse algo que, como tu amigo, no debí haber hecho, me dejé cegar por un odio hacia Sasuke y olvidé todo. —Naruto se detuvo, ella paró dos ramas más alejadas—Perdóname, Sakura-chan…
La aludida bajó la cabeza, en realidad ella también tenía parte de la culpa. Había arrinconado a Naruto a cumplir una promesa vacía, solo por su amor hacia Sasuke, sin pensar en los sentimientos del chico.
Tanta carga del mundo sobre sí, creó a ese Naruto.
Lo hizo madurar, pero también lo obligó a tomar decisiones (buenas y malas) que lograron repercutir de forma negativa sobre ella. No podía culparlo de todas sus desgracias, la mayoría se las había ganado, pero, a pesar de todo, Naruto quería cargar con eso también.
Quería ganarse la responsabilidad de su miseria, más sin embargo, era imposible. Jamás podría culparlo de todo.
Naruto… ¿qué no había hecho él por ella antes de que toda esa locura se cerniera sobre ellos dos?
—Naruto… gracias.
La mirada del chico se llenó de sorpresa.
—¿Qué? —preguntó, inseguro.
—Me he dado cuenta de que, de cierta forma, me ha fortalecido. Es cierto que me arrinconaste a tomar decisiones, algo dolorosas en su momento, pero todo entre nosotros no ha sido malo, ¿cierto? Siempre me protegías, por muy frío que tratabas de ser, me diste cariño, me consentías, lograste concretar una cita con mi hija, a espaldas del consejo, solo por mí.
—P-pero…
Sakura saltó hasta dónde él se encontraba. Pasó sus brazos alrededor de su cuello y le dio un pequeño y casto beso en los labios.
—Gracias… por todo.
Porque era imposible que ella lo odiara, nunca podría. No era lo mismo que con Sasuke (cuyo amor masoquista siempre perduraría), pero sí adoraba a Naruto de una forma ciega.
Era como un sol, que sin desearlo se había opacado, pero ahora parecía desprender la misma radiante energía que la atraía, la hacía sentir segura.
—Sakura-chan…
—¿Ves? ¡Me has vuelto a llamar 'chan'! —exclamó con cierta nostálgia.
Naruto correspondió torpemente el abrazo y por un momento dejó de pensar en todo lo que los rodeaba. Su corazón se aceleró levemente de la emoción. Hace tanto que deseaba aclarar todo con ella, con la mujer que habría amado ciegamente una vez.
—Ahora debes reunirte con Hinata, ¿sí? Aclaralo todo y… sé feliz, Naruto. Te lo mereces más que todos nosotros juntos.
La sonrisa bobalicona del rubio apareció en su rostro. Estaba totalmente en desacuerdo con la última parte que Sakura había dicho. Dudaba que pudiera resolver todo con Hinata Hyuga y que él fuera el más merecedor de la felicidad, pero no quiso contradecirla y arruinar ese momento.
Un momento que jamás pensó sucedería.
Entonces, Sakura se tensó. A una velocidad sorprendente, empujó a Naruto, separándola de ella justo en el momento en que una especie de araña pasara justo en el medio de ambos.
—Eso es… —murmuró Sakura sin completar la frase.
—Mierda, ¡salta! —exclamó Naruto.
Y la araña explotó.
Itachi oyó la explosión desde lejos. Detuvo su andar y volteó a ver. Deidara se estaba comenzando a movilizar. Sonrió de medio lado.
—Bien, todo va a acorde al plan.
Sakura salió de la nube de humo justo en el momento en que una marioneta la atacaba por la espalda. Ágilmente, la esquivó y se posisionó sobre la rama de un árbol cercano. Miró a su contrincante con el ceño fruncido.
Sasori saltó hasta ubicarse en el mismo nivel que ella, a pesar de estar escondido en un caparazón, parecía tener una agilidad innata.
—Así que tú eres la mujer que buscamos —murmuró indiferentemente con la grave voz que le confería la marioneta.
Sin emoción alguna, Sakura se encogió de hombros.
—¿Y qué si lo soy?
El silencio reinó un momento antes de que la marioneta hablara nuevamente.
—Entrega el medallón y haz esto fácil.
¿Quién se creía ése? Podía ser el mejor marionetista, pero ella también era buena. Excelente, sin querer alardear mucho.
Tenía el nivel suficiente para darle pelea. Todavía la diferencia de edad seguía siendo notable entre ambos (cuando luchó contra Sasori, él tenía treinta y cinco, según Chiyo) si sus cálculos no fallaban, allí debía tener treinta y tres.
Pero ella era fuerte, sin importar esas cosas, había experiencia de ambas partes. Esta vez, la pelea sería reñida y ella no necesitaría ayuda alguna para acabar con él.
—¡Sakura, no lo mates! —la voz de Naruto la hizo tensarse—Ya hemos cagado muchas cosas aquí, simplemente déjalo fuera de combate.
Haciendo una leve mueca, Sakura se puso en posición de batalla de inmediato.
—¡Comprendo! —respondió sin apartar la vista de su enemigo.
El silencio volvió a reinar, salvo por alguna que otra explosión de Deidara, ninguno apartaba la vista del otro.
—Gracioso —fue lo único que dijo Sasori.
—¿Ah sí?, ¿qué es tan gracioso? —le preguntó ella.
—De la forma en que ha hablado ese hombre, es como si realmente pudieras acabarme.
La sonrisa ladina se mostró en el rostro de Sakura.
—¿Quién sabe? Puede que sí o puede que no. ¿Lo quieres comprobar por ti mismo, Sasori no Akasuna?
Sabía que su expresión sería tan indifirente como la de una marioneta, puede que sonriera levemente ante su 'osadía', pero ella tenía razón. Había luchado con Sasori y salió con vida, poseía una ventaja que nadie más tenía en ese mundo, salvo los Akatsukis mismos.
—Bien, —aceptó el marionetista—veamos si esa fuerza tan famosa que tienes es realmente grande.
Sakura se tensó en su sitio.
—¿En serio creíste que vendría en busca de un objetivo sin intruirme antes del mismo? Especialmente cuando viene del futuro, no me arriesgaría tanto.
Bufando, la Haruno maldijo al puto informante de Akatsuki.
—No importa, daré todo de mí y voy a vencenter.
Sasori no respondió a eso, aun así, para sorpresa de Sakura, el caparazón que protegía al verdadero cuerpo del hombre se abrió.
La imagen del pelirrojo se mostró imponente.
—Oh, el marionetista decidió salir a jugar por sí mismo —se mofó un poco.
Sin contestarle al insulto, Sasori sacó unas marionetas de un pergamino. Con rapidez, unió los hilos de chakra a sus armas de combate y miró a Sakura con indiferencia.
—Si eres tan buena como dicen, no te subestimaré —fue la cortante frase del pelirrojo antes de atacarla con sus marionetas.
Allí comenzó la lucha.
Naruto se sentía de cierta forma fastidiado. Deidara era un crío desesperante, ¿cómo lo podían rebajar tanto a luchar contra él?
¡Por el amor de Dios!
—¡Explota!
Naruto esquivó con cierta dificultad una de sus bombas, tenía que estar más concentrado. El mocoso rubio podía ser un fastidio, pero no era alguien a quien se le pudiera bajar la guardia fácilmente.
—¡Explota!
Porque sino realmente te podría hacer pedazos.
Bien, tenía que pensar algo pronto, no podía matar al rubio. Eso sería, como le había dicho a Sakura, cagarla más de lo que ya iba la cosa. Cambiar el destino no era tan sencillo, las cosas se podrían salir de control total.
¿Quién le garantizaba que al volver todo mejoraría?
No había querido preocupar a Sakura con sus dudas respecto al tema. Se veía tan esperanzada con todo ese asunto, pero eso le traía inquietudes al respecto.
No era experto en el tema de los viajes en el tiempo, pero estaba seguro que no todo era tan rosa.
—¡Explota! —la voz de Deidara lo hizo salir de sus cavilaciones, eso y la pequeña araña que había trepado, sin que Naruto se diera cuenta, sobre su pantalón.
—Mierda…
Matar era más fácil que noquear, Sakura estaba aprendiendo eso con facilidad.
Esquivó el ataque de otra marioneta y, con una certera patada, destruyó otra. Sasori seguía mirándola con indiferencia.
¿Cómo rayos iba a noquear a Sasori? El desgraciado era casi que inmortal. Tenía un punto débil, sí, pero había que destruir eso para detenerlo.
Y eso se resumía nuevamente a matarlo.
Maldijo internamente. Los ataques iban y venían en todas las direcciones, pero eso sí era algo bueno que ella tenía. Su habilidad para esquivarlos era impresionante.
Sasori no conseguía darle por ningún lado.
Recuerda que él usa veneno en sus armas, pensó, un ligero rasguño y podrás estar en problemas.
Sasori volvió a atacar. Envió cinco marionetas, quienes comenzaron a lanzar agujas llenas de veneno, Sakura esquivó los ataques y, con cierta dificultad, logró destruir otra marioneta. Usó un árbol de soporte y saltó para esquivar a otras dos que venían hacia ella.
Las marionetas trataron de seguir su rumbo, pero ella arrancó una enorme rama y se las lanzó con toda su fuerza, destruyéndolas en el acto. Las dos restantes aparecieron por arriba de ella, casi tomandola por sorpresa.
—Desgraciado…—murmuró.
Sacó un pergamino e invocó una shuriken enorme, lanzándolas hacia los hilos de chakra que controlaban los movimientos, acertando en romperlos. Las marionetas dejaron de moverse y cayeron estrepitosamente al suelo.
Se posisionó en un árbol y encaró a Sasori justo en el momento en que éste le lanzaba un kunai. Sakura trató de alcanzar uno que ella guardaba entre sus pertenencias, pero para su sorpresa no pudo moverse.
—¿Qué demonios…?—su cuerpo estaba paralizado totalmente. Sasori mostró una sonrisa de medio lado.
Y Sakura comprendió: Hilos de Chakra.
¿Pero en qué momento él la había tenido?
Sasori pensó que esto había sido muy sencillo, pronto tendría el medallón. Aún así sus planes se vieron frsutrados cuando una pequeña y fina rama de electricidad desvió el kunai.
Seguidamente, más ramas de electricidad aparecieron, cortando los invisibles hilos que imposibilitaban a Sakura. Tanto Sasori como la mujer, quien había recuperado la movilidad, voltearon a ver al recién llegado.
Onix y Jade se encontraron.
—Sasuke…
Continuará… si quieren.
A/N: Gracias por todos sus comentarios. Realmente, lamento la tardanza.
Gracias a: fabiola59, CoherenciaNula, the Uchiha Queen, Antotis, Luu-chan26, Sakulali, Akiiko-Chan, Danny, White Lady EF, Nuniita, Saku. Uchiha, Senbonzakura19, blanca luna, Roxy2021, Ann Caroline, Chikanime.
Nos vemos, Ama-chan off!
