Descubriendo admiradores Parte 2:

A John ese silencio de su mejor amiga le estaba matando, quería saber que pasada y lo quería saber ya. Annabel siguió limpiando porque su jefe le estaba vigilando, cuando no le vigiló miró a John y le contó quien era Lara, la chica con la que acababa de hablar.

— ¿De la clase alta? ¿En serio? – Annabel asintió – que fuerte.

— Es de las solteras más cotizadas, pero no quiere a nadie que no sea Christopher Tietjens – John al escuchar ese nombre saltó, le conocía - ¿Qué pasa? ¿Le conoces?

— Más o menos – este respondió mirando al suelo, era el chico con quien había chocado.

— El tal Christopher no quiere nada con Lara Quin – este se alegró de saberlo, podía intentar cualquier cosa – ahora que me acuerdo, ya sé quién es tu admirador secreto.

John miró a su amiga con una cara de loco por querer saber quién era, pero su amiga no pudo hablar, su jefe la requería, así que como pronto serían la una y acabaría su turno por el día de hoy, podrían hablar. Al final irían a comer juntos en vez de cenar.

John esperó en la esquina de la tienda a que saliera su amiga, el tiempo parecía ir despacio, quería saber quién era su admirador de una vez por todas.

Cuando por fin salió de la tienda, se alegró de verla, fueron al piso de esta, que cocinó pasta mientras se hacía la pasta, se cambió de ropa. Esos minutos en los que su mejor amiga no le contaba las cosas, se le estaban haciendo de lo más eterno.

La comida estaba lista, con lo que fueron a comer y allí mientras comían fue cuando se lo contó.

— Cuando apareció, a saber por qué Lara Quin y asocié el nombre de Christopher Tietjens con el de ella, me acordé de ti – John comía atento a su amiga – ¿por qué? Te preguntarás, porque es él.

— ¡¿Él?! – este no daba crédito a lo que escuchaba, no sabía que decir, su amiga asintió mientras enroscaba la pasta.

— Cuando lo vi por primera vez, pensé que no podía ser él, pero luego la segunda vez que le vi después del teatro, pensé que era demasiada coincidencia – John por dentro flotaba en una nube, había ya conocido a su admirador y se sentía genial – veo que sonrieres, eso me gusta.

John comió sonriente, saber quién era su admirador era un gran paso, además saber que era la misma persona con la que había chocado, no tenía precio. Y ahora, ¿qué le deparará el futuro?

¿Se volverán a encontrar pronto? Puede que sí, puede que no, dejar reviews.