Por Fin:
Después de pensar en el rellano de la casa de John, cogió un carruaje que lo llevó a casa de sus padres. Como no encontró las llaves, llamó y alguien del servicio le abrió.
Fue a ver a su hermana, que se encontraba tirada en la cama, con semblante triste.
— ¿Qué hizo James? - preguntó éste con una fulminante mirada.
— Nada, fue un caballero - Penélope se incorporó - me trató muy bien, primero dejamos a Lara y luego me tranquilizó. Sobre todo me comentó que él estaba a mi lado para que no pasara nada y sobre todo para apoyarme y protegerme.
Christopher sonrió, era típico en James ser tan amable con Penélope. Esta le pidió a Chris que se acostara con ella como cuando eran pequeños y este aceptó, pero solo un rato, ya que aún tenía que volver a Baker Street.
— Sabes, puede que le pida salir a James - Chris miró a su hermana y sonrió.
— Me alegro por ti, hazlo - Penélope besó a su hermano en la frente antes de irse a ponerse el pijama.
Al final, Chris se quedó a dormir abrazando a su hermana para que se sintiera querida y sobre todo protegida.
Al día siguiente, fue a su casa, quiso llamar a John, pero le parecía precipitado, así que llamó a James y le contó las novedades.
— ¿Puedo pasarme por tu casa hoy? - Christopher le dijo que imposible, que tenía que ir a disculparse por nada a casa de Lara - ¿mañana?
— Voy al teatro a ver a John - aquello hizo que James pensara en algo más que amigos - quiero ver como tiene el ojo, ahora es mi amigo.
Estuvieron hablando un rato, hasta que al final James consiguió que Christopher le dejara ir al teatro con él a ver a John actuar.
Al día siguiente, el detective, se levantó animado ya que vería a John.
A la hora del teatro se presentó con James, cuando le vio en el escenario, le miró sonriente, mucho.
Entre acto y acto, quiso ver como estaba así que seguido de James, fue a verle a su pequeño camerino.
James tuvo que esperar a fuera, para que los amigos se vieran a solas, ¿por qué? No lo sabía.
— No digas tonterías, nunca eres tonto, no pasa nada que ayer no me llamaras, tampoco quería hablar con nadie – John se levantó y miró a Christopher a los ojos – me alegro de tener aquí, a mi lado, saber que te preocupas por mí ya es mucho.
El mayor abrazó a John, luego le agarró del mentón para mirar como tenía el ojo y sus labios acabaron posados en los de John y ambos disfrutaron del cálido y reconfortante beso que se estaban dando. Ambos jugaron con sus lenguas en la boca de cada uno, ambos saborearon el momento que ansiaban desde un principio.
