10º La marcha de Jacob
En la oscuridad y silencio de la noche, Edward daba vueltas en la cama, se sentía extraño desde hacía días pero la sensación había aumentado tras lo ocurrido esa misma mañana. Tras notar los labios de Bella sobre los suyos su corazón se había acelerado y todo él se había estremecido.
Sin poder dormir, subió a cubierta, necesitando que le diera el aire, y al llegar a la entrada se quedó parado, a pocos pasos de él estaba su hermana besándose con Jasper, abrazados los dos con fuerza.
-Buenas noches Alice- Se despidió él dejándola marchar.
-Buenas noches Jasper...
Edward se escondió entre las sombras para que su hermana no lo viera, una vez ella se hubo alejado por el pasillo, Edward salió y fue junto a Jasper, que se sorprendió al encontrarlo allí.
-¿Te sientes bien?- Preguntó preocupado- Deberías estar descansando.
-No podía dormir así que he salido a tomar el aire- Lo miró con seriedad- No esperaba encontraros aquí y en esa situación.
-¿Nos has visto?- Edward asintió- Te aseguro que no he deshonrado a tu hermana, yo adoro a Alice, nunca haría nada que pudiera perjudicarla.
-Jasper, cálmate, se que nunca harías nada así, pero me hubiera gustado que me lo hubierais contado.
-No podíamos decir nada porque hasta esta noche no habíamos hablado de ello- Se sinceró- Le he declarado mi amor a Alice y ella me ha aceptado.
-¿Tan rápido? ¿No dices que hasta esta noche no habíais hablado?
-Así es, pero ambos consideramos una estupidez esperar, estamos enamorados- Dijo con seriedad- Mañana íbamos a hablar contigo y con Rosalie, queremos pedirle a la capitana que nos case.
-Si es lo que queréis, que así sea.
-¿No vas a negarte?-Edward negó con la cabeza- ¿Ni a poner objeciones?
-Sabiendo lo que se siente cuando deciden tu futuro, me alegro de que mi hermana haya podido elegir y que se case por amor- Sonrió abiertamente- Pero prométeme que la harás feliz.
-Dedicaré toda mi vida a ello, te lo juro.
A la mañana siguiente le contaron a Rosalie la noticia, y al igual que había hecho Edward, ella aceptó su unión con una sonrisa en la cara, se notaba que pasar tiempo con Emmet le estaba haciendo mucho bien.
Con algo de nerviosismo, Alice y Jasper fueron al camarote de Bella acompañados por Edward, Bella los miró extrañada de verlos a los tres allí a esas horas.
-Alice y Jasper querían hablar contigo.
-Pues vosotros diréis- Dejó sobre la mesa lo que estaba leyendo y los miró.
-Queríamos pedirle algo capitana- Habló Alice mirando al suelo nerviosa- Verá... Es que... Es que...
-Lo que Alice quiere decir es que queremos casarnos y usted es quien puede hacerlo posible- Habló Jasper viendo que Alice se había trabado.
-¿Casaros? ¿Aquí? ¿No queréis esperar a que os soltemos y hacerlo ante vuestras familias?
-Si volvemos sin ser marido y mujer mi tío nunca lo permitirá- Dijo Jasper- Él quiere elegir a mi esposa.
-Por supuesto que os casaré- Sonrió Bella- Todo sea por molestar a tu tío, Jasper- Rió con ganas- Decidle a Emmet que prepare algo para la ocasión, a la hora del crepúsculo oficiaré la ceremonia.
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Carlisle salió a escondidas de la mansión del gobernador y zarpó al alba con Vladimir y sus hombres en busca de sus hijos, con la esperanza de encontrarlos sanos y salvos. Esme se había levantado con él para despedirlo y desearle suerte, y tras su marcha había estado en la biblioteca leyendo un libro.
Eleazar despertó temprano como de costumbre, salió a caminar y volvió, se extrañó de no haberse topado con Carlisle como cada mañana, al igual que le extrañó encontrar a Esme en pie tan temprano.
-¿A que se debe tu presencia a estas horas Esme?- Se sentó a su lado con una sonrisa que ella no respondió.
-Me he levantado con Carlisle.
-¿Y donde está él? Hoy no me lo he encontrado en mi paseo matutino- Esme lo miró con seriedad.
-Se ha marchado, ha zarpado con un amigo en busca de Edward y Alice.
-¿Como que ha zarpado?- Eleazar se tensó- ¿Por qué no me ha dicho nada? Hubiera podido ayudar.
-Estamos en esta situación por querer ayudar demasiado- Esme lo desafió.
-¿Es que aun no entendéis lo que he hecho por la familia? ¿No veis todo lo que ganáis?
-Diste la mano de mi hijo en matrimonio sin nuestro consentimiento, lo has hecho desdichado- Respondió Esme enfadada- Nosotros preferimos vivir en la pobreza a estar con alguien por quien no sentimos el más mínimo afecto, así que en realidad hemos perdido más de lo que tú serás capaz de comprender- Esme se secó una lágrima que comenzaba a caer por su mejilla- Esto no lo has hecho por nosotros Eleazar, lo has hecho por ti, por tu estúpido barco y tu ejército.
Esme se alejó de él, salió de la biblioteca, ignoró la voz chillona de Tanya pidiéndole que la acompañara y se encerró en su habitación con la esperanza de que algo sucediera para librar a Edward del desdichado destino al que lo había condenado su tío.
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A la hora del crepúsculo, la tripulación subió en silencio, se aglomeraron alrededor de Alice y Jasper, Bella permanecía junto al timón con Edward y Rosalie a su lado, Emmet esperaba a un lado.
-Hoy es un día alegre porque dos miembros de esta tripulación han decidido unir sus vidas para siempre, hasta que la muerte los separe- Habló Bella en alto- Decid vuestros votos en alto.
-Yo Alice, te tomo a ti, Jasper, como esposo, para amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, todos los días de mi vida- Alice colocó un anillo sacado del abundante botín del barco en el dedo de Jasper.
-Yo Jasper, te tomo a ti Alice, como esposa, para amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, todos los días de mi vida- Colocó otro anillo en el dedo de Alice.
-Siendo así, y con el poder que me otorga mi posición de capitana, yo os declaro marido y mujer, podéis besaros.
Los dos juntaron sus labios sin esperar un segundo, sellando las promesas de amor que acababan de hacerse ante todos los tripulantes del barco. Tras la ceremonia degustaron el banquete que Emmet había preparado, festejaron toda la noche hasta que la pareja se retiró al camarote que Bella había preparado para ellos.
Poco a poco, la tripulación fue abandonando la cubierta, Rosalie iba del brazo de Emmet hacia su camarote con una sonrisa.
-Me siento tan feliz por Jasper y Alice, hacen muy buena pareja- Emmet sonrió como respuesta- Solo lamento lo sola que me voy a sentir- Emmet paró de caminar y la miró a los ojos- Siempre he tenido a Jasper a mi lado, él me ha dado el cariño que no pudieron darnos nuestros padres y el que mi tío nunca nos brindó- Rosalie aguantó las lágrimas- Se que sigue aquí y que siempre será mi hermano, pero ya no tendré su cariño de la misma manera, ahora estoy sola.
Emmet no pudo evitarlo, rodeó el cuerpo de Rosalie con sus enormes brazos y la besó con furia. Rosalie correspondió de buena gana a ese beso que llevaba ansiando desde hacía días, y no se resistió cuando Emmet la cogió en volandas y la introdujo en su camarote, dando paso a una noche mágica e inolvidable para ellos.
Edward sonrió al ver entrar a Emmet con Rosalie en brazos, no pensó que era inadecuado como habría hecho semanas atrás, desde que podía compartir el día a día con Bella había empezado a ver las cosas de otra manera. Empezaba a entender la forma de pensar de ella y veía la normalidad de lo que hacían Emmet y Rosalie.
Iba camino de su camarote cuando escuchó voces discutiendo en el cruce de pasillos que daban a él.
-¡No puedes hacer lo que te venga en gana Jacob! ¡Bella es la capitana!
-¡Y yo tenía que ser su compañero de piratería!- Respondió enfurecido- ¡Padre, no es justo! ¡Siempre he estado a su lado!
-La vida no es justa Jacob- Dijo Billy intentando calmar la discusión- ¿O a caso fue justo lo que llevó a Bella a este barco?
-Era muy pequeño cuando ocurrió, no lo recuerdo.
-Te refrescaré la memoria- Dijo Billy- Hace 15 años encontramos un bote a la deriva, en su interior iban una mujer y su hija, Reneé e Isabella Dwiner, Charlie había estado con esa mujer dos años antes y la niña, Isabella, era hija suya- Edward escuchaba con atención desde las sombras- Reneé murió entre los brazos de Charlie, y él abordó el barco del que había huido, ¿sabes por qué huyó?- Jacob negó- Porque el hombre con el que obligaron a Reneé a casarse la maltrataba y abusaba de ella delante de su hija desde que descubrió que la niña no era suya- Edward escuchaba impactado aquella historia que tanto le sonaba- Y con siete años presenció la muerte de su padre, convirtiéndola en Bella, dejando a la inocente y dulce Isabella en el olvido- Billy hablaba de ella con admiración- Dime Jacob, ¿eso es justo?
-Supongo que no, pero eso no le da derecho a dejarme sin nada.
-Entérate de una vez, no te pueden quitar lo que nunca te ha pertenecido- Billy suspiró por la ofuscación de su hijo- Volvamos al calabozo antes de que alguien se entere de que te he sacado un rato.
Los pasos alejándose de allí se escucharon claramente, Edward esperó inmóvil en las sombras, hasta que estuvo seguro de estar solo, entonces caminó presuroso hasta su camarote y se sentó en la cama nervioso.
-Bella es Isabella, la niña que mi madre quería encontrar, la niña que llevamos buscando años- Una sonrisa se dibujó en su rostro- Por fin la he encontrado.
A la mañana siguiente, Edward fue a su instrucción con Sam y Bella como cada día, por la tarde se dedicó a sus tareas como segundo al mando, intentando estar centrado. Tras la cena, disfrutó de la compañía de su hermana y Jasper, ambos parecían felices, el rostro de Rosalie era otro totalmente distinto, Emmet había conseguido que ella se relajara y disfrutara de cuanto la rodeaba.
Una vez se hubieron retirado, Edward fue a popa, y apoyado en la baranda del barco, observó el cielo estrellado con una sonrisa.
-Pareces contento- Escuchó a su lado la voz de Bella.
-Tengo motivos para estarlo.
-Tu hermana es feliz con un buen hombre- Bella se apoyó también en la barandilla- Haces bien en alegrarte.
-Aunque la felicidad de Alice es muy importante para mi, no hablaba de ella- Giró el rostro hacia ella- He encontrado a alguien a quien llevo buscando 9 años.
-¿En mi barco?- Edward asintió- ¿Y puedo saber de quien se trata?
-Desde luego, pero no aquí, a oídos de todos.
-Por supuesto- Sonrió Bella- Acompáñame a mi camarote- Los dos caminaron hacia allí, y una vez estuvieron a solas, Bella se sentó en la cama y le sonrió- Bien, cuéntame.
-¿Te suena de algo el nombre de Reneé Dwiner?- Bella se puso pálida.
-¿Quien te ha hablado de ella?
-Mi madre era su mejor amiga, ambas viajaban en el mismo barco el día que Reneé murió y el pirata Charlie Swan abordó el barco- Contaba con seriedad- Reneé no viajaba sola, una niña iba con ella, Isabella, mi madre le suplicó al pirata Charlie que le diera a la niña, que ella cuidaría de Isabella, pero aquel pirata se negó, ya había matado al marido de Reneé por lo que les había hecho a ella y a la niña, a su hija- Bella escuchaba con atención, esa parte de la historia nunca la había escuchado- Desde ese día, mis padres buscaron a Isabella día y noche, mi tío Eleazar les ayudó, pero nunca la encontraron- Edward tomó aire- Hace 9 años, el pirata Charlie Swan fue ejecutado en la plaza principal de Forks, pero antes de morir mi madre le suplicó que le entregara a la niña, por supuesto que no lo hizo, pero ese día entendí lo importante que era aquella niña para mi madre, así que me hice una promesa, no descansaría hasta encontrarla- Bella lo miraba maravillada- Cuando mi tío pactó mi matrimonio, creí que tendría que renunciar y faltar a mi promesa, pero entonces descubro que en realidad ya la he encontrado- Se miraron fijamente con intensidad.
-Recuerdo que el día que murió mi padre una mujer le preguntó por Isabella, preguntó por mi- Una lágrima resbaló por su mejilla- Siempre me pregunté porqué.
-Ahora ya lo sabes- Acarició su mejilla con suavidad mientras sonreía- Por eso estoy feliz, te he encontrado al fin, y no creo tener fuerzas para alejarme de ti.
-No quiero que te alejes- Bella lo abrazó con fuerza- Tú me has buscado durante todo este tiempo, nunca has abandonado la búsqueda...
-Nunca, te lo juro.
-Edward...- Los dos juntaron sus labios con pasión.
Tras ese beso, Bella cogió la camisa de Edward y lo condujo a su cama, lo liberó de la ropa, y de la suya propia, y se recostó, atrayendo a Edward sobre ella.
-Bella, no, no podría soportar hacer el amor contigo y luego verte con otro, te amo, con todo mi ser, y si hacemos esto te lo entregaría todo.
-¿Aun tienes dudas de lo que yo siento? Yo también te lo estoy entregando todo Edward- Acarició su mejilla- Me has embrujado en cuerpo y alma, y ahora se que no podría vivir sin ti- Besó sus labios- Siempre estuve segura de que llegaría a mi vida alguien especial por quien estaría dispuesta a darlo todo, y no me equivocaba.
Tras esas palabras, Edward no tuvo ninguna duda, los dos se amaban y se deseaban, durante unos segundos se cuestionó lo indecorosa que era la situación, pero lo hizo todo a un lado, con Bella había aprendido que todo eso carecía de importancia.
De esa forma, ambos dieron paso a su amor, entregándose el uno al otro, jurándose amor eterno entre gemidos y gritos de placer, olvidando todo lo que los rodeaba, solo estaban ellos dos.
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Bella despertó con un cálido aliento en su nuca, un aliento embriagador y dulce, notó unas manos fuertes alrededor de su cintura desnuda, y una pierna sobre las suyas. Sonrió al recordar lo ocurrido aquella noche, se levantó de la cama y contempló el rostro tranquilo y sereno de Edward.
Se sentía dichosa, nunca antes había sentido algo así por nadie, y sabía lo que debía hacer si quería permanecer a su lado. Se vistió con sus ropas de hombre, salió del camarote y se dirigió a los calabozos donde se encontraba Billy conversando con Jacob.
-¿Has venido a sacarme de aquí de una vez?
-En realidad, venía a hablar con tu padre- Le respondió con tranquilidad- Aun no he decidido cual será tu castigo.
-¿De que querías hablar Bella?
-¿Tú sabías que una mujer me estaba buscando desde el día que mi madre murió?- Billy se puso pálido- Respóndeme Billy.
-Si, lo sabía.
-¿Y por qué me lo ocultaste?- Preguntó enfadada- ¿Con que derecho te crees para decidir ocultarme algo así?
-No fue decisión mía, tu padre me hizo prometer que no te hablaría de ello- Billy bajó la mirada- Yo siempre he creído que tu lugar estaba con ella.
-¿Y qué más da eso ahora? Esa mujer ya ni se acordará de ti, Bella.
-Te equivocas Jacob- Bella lo miró con los ojos llorosos- Esa mujer nunca ha dejado de buscarme, ella y toda su familia han dedicado todos estos años a buscarme- Bella lloraba cuando miró a Billy- Y he tenido que enterarme de lo que le ocurrió a mi madre y de todo eso por Edward.
-¿Edward?- Billy se sobresaltó- ¿Acaso él...?
-Él es el hijo de la mujer que quiso llevarme con ella.
-¿Y le has creído?- Se burló Jacob- Seguro que no son más que patrañas para llevarte a la cama.
-¡Te equivocas! ¡Él ni siquiera quería acostarse conmigo! ¡No ha aceptado hasta que yo le he confesado que lo amo!
-¿Qué?- Jacob la miró incrédulo- ¿Acaso te has entregado a él?- Bella asintió- ¿¡Como has podido hacerme eso!? ¿¡Qué tontería es esa de que lo amas!?
-No es ninguna tontería, por primera vez en mi vida siento que sería capaz de abandonarlo todo por alguien, sería capaz de dar hasta mi propia vida por él.
-¿¡Y yo que pinto en todo esto!? ¿¡Acaso no importa lo que yo piense al respecto!? ¡Tú has sido siempre mía! ¡No puedes hacerme esto! ¡No puedes echarme a un lado como un vulgar perro!- Explotó Jacob.
-Nunca he sido tuya Jacob- Bella secó las lágrimas de sus mejillas- Nunca he sido de nadie hasta ahora, te lo he repetido hasta la saciedad, y no tengo que rendirte cuentas de lo que hago o dejo de hacer.
Se hizo un silencio incómodo, Bella vio como Jacob apretaba los puños con fuerza, estaba furioso, y ella lo sabía. Billy simplemente permanecía en silencio, culpándose por no haberle dicho nada de toda esa historia a Bella.
-Suéltame- Pidió Jacob- Deja que me marche, esto es más de lo que puedo tolerar.
-¿Y a donde vas a ir?
-¡A cualquier lugar lejos de ti!- Escupió con odio- ¡Me has negado todo cuanto ansiaba en esta vida! ¡Deja que me marche de aquí!
-Yo no te echo- Le dijo ella con tranquilidad- Pero si es lo que quieres, así será- Sacó la llave y abrió la celda de Jacob- Coge lo que te sea menester y márchate, pero si lo haces ya no podrás volver.
-No te preocupes, ni loco volvería aquí.
Y así fue como Jacob abandonó el barco, cogió un bote y se marchó, dispuesto a emprender una nueva vida, odiando y maldiciendo a Edward y Bella.
Como había dicho, aquí tenéis el siguiente capítulo, espero que os guste.
Aun queda mucha historia por delante, no os penséis que esto acaba aquí.
¿Os esperábais la boda de Alice y Jasper? ¿Y el descubrimiento de Edward? ¿Qué os ha parecido el encuentro de Edward y Bella? ¿Y Jacob?
Para que las seguidoras de Jacob se queden tranquilas, Jacob no es el malo de esta historia, y aun tiene un papel improtante en la historia, pero eso no quiere decir que no se comporte mal, no me gusta forzar las historias y que así sin más aparezca la chica de sus sueños, así que como veis, no va a encontrar a Renesmee de repente.
Pero bueno, ya iréis viendo lo que sucede, espero que os guste.
Nos leemos pronto
