11º Un reencuentro
Carlisle iba apoyado en la baranda de popa, viendo las olas chocar contra el casco del barco que avanzaba a gran velocidad sobre el mar, veía a montones de delfines saltar a los lados, divirtiéndose con las ondulaciones en el agua que causaba el barco.
Respiró hondo y miró el horizonte, no hacía más que preguntarse como estarían sus hijos en aquel barco pirata, su pequeña Alice, tan dulce e inocente, seguramente estaría asustada, temblando de miedo ante las barbaridades que debía estar viviendo, y Edward, tan honorable y justiciero como cuando era niño, capaz de cualquier cosa por mantener a su hermana con vida.
Suspiró nervioso, esperaba no llegar demasiado tarde para sacarlos de aquel barco con vida, giró el rostro hacia el barco y caminó por la cubierta hasta llegar al timón, allí se encontraba su amigo Vladimir, marinero desde hacía más de cuarenta años, experto en comercio y gran conocedor de los mares.
-¿Hacia donde nos dirigimos?
-Hacia las costas paradisíacas de San Juan- Le respondió Vladimir- Es por allí donde suele atracar el barco de la pirata Bella Swan, y es allí donde estarán tus hijos.
-¿Estás seguro? Eso está muy lejos.
-Estoy completamente seguro, he tenido contacto con ese grupo de piratas- Sonrió Vladimir- No son tan malos como la gente cree, y estoy completamente seguro de que tus hijos estarán perfectamente- Carlisle lo miró como si estuviera loco- Tú hazme caso, verás como hasta han disfrutado del viaje.
-No digas tonterías, ¿como van a disfrutar a bordo de un barco pirata?
-Carlisle, ambos sabemos que las apariencias engañan- Vladimir le sonrió- ¿Alguna vez te he contado lo que le ocurrió a mi mujer hace 7 años?- Carlisle negó- El barco en el que viajaba de camino a Inglaterra desde España fue asaltado por unos corsarios muy sanguinarios, apunto estuvieron de matarlos a todos, pero la tripulación de Bella Swan, la espada del mar, abordó el barco y venció a aquellos asesinos, los ató y amordazó en el barco para que los llevaran ante la justicia y fueran ahorcados- Explicaba con admiración- Y no fue porque quisieran ellos el botín del barco, no se llevaron ni una sola moneda del barco, simplemente dejaron a esos bandidos allí y se fueron.
-¿Así sin más? ¿Estás seguro?
-Ya lo creo- Sonrió Vladimir- La joven capitana incluso ayudó a mi esposa a llegar a su camarote antes de marcharse, fue muy amable con ella- Parecía tan agradecido- Después de eso no se les ha vuelto a ver cerca de nuestras costas, se dice que todos los corsarios españoles van tras ellos, ofendidos por lo que hicieron y desde entonces se ha dedicado a interrumpir y asaltar los barcos del gobernador que van y vienen de América.
-Conoces muy bien las zonas de actuación de esos piratas, ¿a caso has hablado con ellos?
-Así es, poco después de lo ocurrido a mi mujer quise encontrarlos, agradecerles que no la dañaran, y la verdad, la joven capitana es un encanto de mujer, dura y firme, pero encantadora a fin de cuentas- Le explicó- A veces hago negocios con ellos, les vendo comida y utensilios y ellos me pagan una buena cantidad de dinero.
-No puedo creerme que seas capaz de tratar con ellos.
-Cambiarás de idea cuando la conozcas y veas que tus hijos están de maravilla- Sonrió Vladimir- Este barco es el más rápido que existe, llegaremos allí en una semana.
Esa semana pasó volando para Carlisle, que escuchaba las historias de los tripulantes del barco acerca de la capitana Bella Swan, todos ellos hablaban de su valentía y su crueldad en el combate, pero también admiraban su piedad, no mataba por matar, solo a aquellos que ella consideraba que lo merecían.
-¡Barco a la vista!- Gritó el vigía al séptimo día de viaje- ¡El Tempestad está delante de nosotros!
-¡Por fin!- Gritó Vladimir- ¡Izad la bandera blanca!
-¿La bandera blanca? ¿Nos rendimos?
-Amigo mío, no pretendemos entrar en combate con ellos- Le explicó a Carlisle- Vamos a hablar con ellos, averiguar si tienen a tus hijos, en que condiciones y porqué, después ya decidiremos que hacer- Carlisle solo asintió viendo como el vigía cambiaba la bandera y colocaba una blanca, esperando respuesta del barco pirata.
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Bella estaba en su camarote mostrándole a Edward las cartas de navegación, explicándole como debía interpretar cada símbolo y cada señal, él prestaba toda la atención que podía pero cada pocos minutos no podía evitar que sus ojos se colocaran en el hermoso escote de Bella. Aunque había vuelto a sus ropas de hombre, Edward la encontraba tremendamente atrayente.
-Deja de mirar mis pechos y mira las cartas.
-No te estaba mirando- Se puso rojo al ser descubierto, ella levantó una ceja mostrando su incredulidad- Está bien, si, te estaba mirando, pero no puedo evitarlo, eres tan hermosa.
-Cariño mío, te aseguro que preferiría estar contigo en la cama que haciendo esto pero es necesario que aprendas todo esto.
-Lo se, lo se- Se quejó irritado- Pero ahora que he descubierto lo que es hacer el amor con la mujer que amo y la increíble sensación que tengo cada vez que nos unimos, no puedo evitar desearte todo el tiempo.
-Conozco esa sensación- Sonrió ella- Y pensar que hace unas semanas ni siquiera pensabas en tocarme- Bella se acercó a sus labios y lo besó- Cuando lleguemos a la orilla no pienso soltarte durante una buena temporada.
-Eso suena de maravilla- La estrechó entre sus brazos, pegando por completo sus cuerpos.
-¡Capitana!- La llamaron al otro lado de la puerta- ¡Hay un barco a poca distancia de nosotros!
-¡Mierda!- Dijo soltando a Edward, rápidamente se alejó de él, salió del camarote y cogió su catalejo, Edward la siguió de cerca.
-Han izado bandera blanca- Informó Edward viendo el barco- Yo diría que el barco es inglés.
-Si, es Vladimir- Suspiró Bella algo más tranquila- Es extraño, no suele estar por estas aguas en esta época del año- Miró al vigía- ¡Hazle la señal para que se acerque!- El vigía obedeció, y minutos después un bote bajaba para llevarlo hasta su barco- Alguien va con él- Se tensó Bella- Sabe las normas, no puede traer a nadie de fuera... Edward, prepara a los hombres, esto puede ser una trampa...
-Claro capitana.
Edward puso a los hombres listos en cubierta, todos aparentando tranquilidad pero con sus armas preparadas, Alice y Jasper permanecían en cubierta, abrazados el uno al otro, con una espada cada uno en sus manos, Rosalie estaba detrás de Emmet, mirando lo que ocurría.
El bote llegó a las escaleras que habían colocado en el barco, Vladimir fue el primero en subir y se encontró la espada de Bella pegada a su cuello.
-Sabes las normas, él no puede subir.
-No lo hubiera traído si el pobre hombre no estuviera desesperado- Le dijo levantando las manos- Te aseguro que no hará nada que pueda perjudicarte.
-Por tu bien espero que tengas razón.
Bella hizo una señal a Sam y Paul para que ayudaran al otro hombre a subir, en cuanto estuvo en cubierta, Edward le vio el rostro, y una sonrisa se dibujó en él, soltando su espada y corriendo a abrazarlo.
-¡Padre!- Gritó en cuanto lo tuvo entre sus brazos- ¡Como me alegro de verte!
-Edward...- Salió apenas en un susurró antes de estrecharlo entre sus brazos- Estás vivo.
-Claro que si padre, Alice y yo estamos perfectamente.
-¿Padre?- Preguntó Bella observando la escena algo tensa- ¿Este es tu padre, Edward?
-Así es Bella, esté es Carlisle Cullen, mi padre- Le dedicó una sonrisa para tranquilizarla, pero no sirvió de nada- Padre, esta es la capitana Bella Swan.
-¡Ya se quien es ella!- Dijo tenso- ¡Ella os secuestró y os llevó a la fuerza!- Bella rió ante aquel comentario- ¡He venido para sacaros de aquí!
-No padre, no lo entiendes, las cosas no son como crees.
-¿¡Como que no!?- Carlisle soltó a su hijo y poco le importó estar entre piratas, se encaró hacia Bella y sacó una pistola que llevaba en el pantalón- ¡Os sacaron del barco que os llevaba a Inglaterra sin dar signos de como estabais! ¡Son piratas y merecen morir!- Cargó la pistola dispuesto a disparar a Bella, pero Edward se colocó entre los dos- Aparta Edward.
-No padre, baja ese arma, tú nunca serías capaz de dispararle a nadie, los dos lo sabemos.
-¡Lo haré si es necesario para liberaros!
-Padre, mírame, ¿me ves preso? ¿Voy atado o amordazado? No soy ningún prisionero, al igual que tampoco lo son Alice, Jasper o Rosalie- Carlisle miró a Edward, dándose cuenta de que tenía razón- Padre, estoy enamorado de Bella.
Carlisle miró a su hijo a los ojos, intentando ver algo que le dijera que estaba tomándole el pelo, pero vio ese brillo tan especial que tenía él cuando miraba a Esme y supo que hablaba con total convencimiento de lo que decía. Resignado bajó la pistola y miró a su hijo empezando a llorar.
Bella le hizo una señal a la tripulación para que se alejara de allí y se dispersara, quedando solo Emmet, Rosalie, Alice, Jasper, Vladimir, y Bella con ellos dos. Bella se acercó a Carlisle lentamente, mirando su semblante y le tendió la mano.
-Señor Cullen, es un placer conocerle- Carlisle miró su mano durante un largo minuto antes de estrechársela- Si viene a mi camarote, entre todos le explicaremos lo sucedido- Él solo asintió dejándose guiar por Edward- Vladimir, ¿nos acompañas?
-No, iré a mi barco, necesitáis un poco de intimidad, estaré allí hasta que me digáis que debo hacer.
-Como quieras- Bella asintió y caminó hacia el camarote.
Al entrar vio como Carlisle abrazaba con fuerza a Alice, llorando de alegría al tenerla de nuevo entre sus brazos, sintiendo que sus temores habían desaparecido en el momento de haberlos estrechado a los dos entre sus brazos.
-Creo que he sido muy injusto al tratarla así nada más subir- Habló Carlisle al ver a Bella allí, observándolos- Lo lamento, no se que me ha sucedido, yo no soy así.
-Lo que le ha ocurrido es que ama a sus hijos, y por ellos haría cualquier cosa- Le sonrió Bella- Si está dispuesto, le explicaremos lo sucedido.
Con calma, Bella le fue explicando lo sucedido desde el día que abordaron el barco en el que viajaban, todo, sin omitir detalles, hasta que llegó a la boda de Alice y Jasper.
-¿Te has casado?- Carlisle miró a su hija y a Jasper- ¿Por qué no esperaste a llegar a casa?
-Mi tío nunca lo habría permitido, él lleva planeando mi matrimonio desde hace años- Le explicó Jasper- Y una vez se casara Edward con Tanya, también habría planificado el de Alice.
-Ya... Supongo que era vuestra mejor opción- Suspiró un poco alicaído- No penséis que no me alegro, pero me hubiera gustado entregarte a tu marido, haberte visto unir tu vida al hombre que amas.
-A mi también me habría gustado padre, pero dadas las circunstancias era lo único que podíamos hacer.
-Lo se- Le dedicó una sonrisa, pequeña pero sincera- Claramente, tenía una idea equivocada de usted capitana, no es quien yo pensaba.
-Y no sabes hasta que punto tienes razón, padre- Carlisle miró a su hijo sin comprender, él se levantó y cogió la mano de Bella, acercándola hasta Carlisle- Padre, te presento a Isabella, la hija de Reneé, la amiga de madre.
-¿Qué?- Carlisle dirigió una mirada de asombro a la joven que lo miraba entre temerosa y decidida- ¿Tú eres Isabella? ¿La Isabella que hemos estado buscando todo este tiempo?- Ella asintió y Carlisle la abrazó con fuerza. Bella al principio estaba tensa, pero rápidamente le devolvió el abrazo- No sabes el tiempo que llevamos buscándote, lo que hemos sufrido por no hallarte.
-Edward me lo contó hace algunas semanas, y debo agradecerles su insistencia.
-Padre, debes saber algo- Edward tomó la mano de Bella sonriente- Bella y yo nos amamos con locura.
-Pero... ¿Y Tanya? Tu tío Eleazar...
-Se lo que me espera en Inglaterra, lleva atormentándome desde antes de zarpar de Forks- Bajó la mirada- Y debo suplicarte que no me obligues a casarme con ella, por favor, amo a Bella, la amo con todo mi corazón, no me obligues a dejarla aquí, no me obligues a casarme con alguien a quien no amo...
-Nunca haría tal cosa, y menos sabiendo que es la joven a la que tanto hemos buscado- Carlisle miró a Bella con una sonrisa- Encontraremos un medio de solucionarlo, pero debes volver Edward- Él asintió, eso lo sabía, y Bella también lo sabía.
Aquí tenéis el siguiente capítulo, espero que os guste.
Se que no he respondido a los reviews, pero es que he estado, y estoy, intentando solucionar un problema con mi matricula para este curso. Casi no paso tiempo en casa y me siento poco al ordenador.
Espero que hoy quede solucionado todo y pueda volver a tener tiempo.
Aun así, como veis no me olvido de vosotros, y prometo que en este si pasaré un adelanto.
¿Qué os ha parecido el reencuentro? ¿Y la actitud de Carlisle? ¿Qué creeis que va a suceder?
Nos leemos pronto
