12º Tomando una decisión

Esa noche Carlisle la pasó a bordo de "El tempestad", pensativo y ausente, a Bella no le pasó desapercibido durante la cena, en sus ojos podía ver que realmente estaba feliz de encontrar a sus hijos y que se alegraba de que fueran felices, pero también veía dudas sobre su porvenir.

A media noche, cuando Edward quedó dormido a su lado tras un encuentro apasionado entre ambos, Bella se levantó y se vistió, salió a cubierta sabiendo a quien se iba a encontrar allí. Carlisle estaba apoyado en la barandilla mirando las estrellas, Bella se acercó a él, se sentó en el cañón que había a su lado y lo observó.

-¿Observando las estrellas?

-Si, así es- Respondió él sin mirarla- A veces me ayuda a aclarar las ideas.

-¿Tiene muchas cosas que aclarar?- Carlisle asintió, y Bella suspiró angustiada- ¿Cuando quiere llevárselos?

-¿Perdona?

-Le pregunto que cuando quiere usted llevárselos- Bella lo miró fijamente- ¿Cuando quiere apartar a Rosalie de los brazos de Emmet o a mi de los de Edward?- Una lágrima asomó por sus ojos- Entiendo que esta no es la vida que ellos merecen, que tienen obligaciones en Inglaterra pero...- Apretó sus puños con fuerza- Amo a Edward con todo mi ser y no podría soportar que...- Carlisle colocó delicadamente su mano sobre la boca de Bella dedicándole una sonrisa.

-Respira pequeña, respira y tranquilízate.

-Lo lamento, no suelo comportarme así delante de nadie- Se secó las lágrimas.

-No te disculpes, entiendo como te sientes, yo también estoy enamorado, y se que nunca podría vivir apartado de mi Esme, por eso estoy pensativo, intento encontrar una solución para que Edward pueda volver a Inglaterra y no tenga que separarse de ti.

-¿Qué?- Bella lo miró sorprendida- ¿Acaso no le importa el modo en que me gano la vida?

-Claro que me importa, Edward no sabe vivir de esta manera, está demasiado acostumbrado a la clase de vida de los aristócratas, y unas cuantas semanas a bordo de este barco no podrán cambiarlo, por eso no veo una solución a esto- Suspiró bajando la mirada- No tengo nada en contra tuya, me has demostrado que no eres la persona que yo creía cuando salí de Inglaterra, pero aun así eres pirata, y no quiero que mi hijo esté perseguido por la marina por estar a tu lado- Levantó la mirada hacia ella- Si te hubiéramos encontrado antes, si el pirata Charlie Swan no te hubiera llevado con él, si mi mujer hubiera podido llevarte a Forks con nosotros todo sería muy distinto.

-Yo no lamento haberme ido con mi padre señor Cullen- Le explicó Bella- Puede que esta no sea el mejor modo de vivir pero prefiero haber vivido en libertad durante toda mi vida aunque eso signifique huir y arriesgarme a la muerte antes que vivir en una sociedad que disfruta viendo ahorcamientos en plazas y que vive bajo el mandato de hombres corruptos como el gobernador Aro Vulturi.

-Pero... ¿acaso era tu padre de verdad aquel pirata?

-Así es, señor Cullen- Le aclaró ella- Mi madre y él estuvieron juntos poco antes de que ella se casara, yo soy hija del pirata Charlie Swan y capitana de este barco por derecho de sangre.

-No tenía ni idea de eso...

-¿Cambia ese hecho la idea que tiene usted de mi?- Preguntó Bella observando a Carlisle con detenimiento- ¿Tengo yo culpa de lo que hicieron o dejaron de hacer mis padres?

-No, claro que no, es solo que no me esperaba algo así.

-Hablemos de cosas más importantes que mi procedencia- Le indicó dedicándole una sonrisa- ¿Ha encontrado una solución a nuestra situación?

-Solo se me ocurren dos soluciones y no creo que te agrade ninguna de ellas después de haberte escuchado.

-Dilas y lo veremos- Bella se levantó del cañón y se sentó en la barandilla frente a Carlisle con las piernas cruzadas.

-La primera era que estuvieras dispuesta a renunciar a Edward, aunque dudo que eso sirviera de mucho porque sospecho que ahora mismo Edward no sería capaz de casarse con esa dichosa mujer estando prendado de ti- Bella se sonrojó- Y la segunda... Que tú vinieras con nosotros, abandonando este tipo de vida y te convirtieras en una joven aristócrata, heredando todo lo que te legó tu madre, y casándote con Edward antes de volver a Inglaterra, impidiendo así su boda con Tanya.

-¿Está tomándome el pelo?- Bella vio en los ojos de Carlisle que hablaba en serio- ¡No pienso ir ha Inglaterra por nada del mundo! ¡Nada conseguirá que vaya a Inglaterra!

-Entonces debo pedirte que dejes a Edward marchar, se case o no con Tanya al llegar a tierra, él merece algo mejor que este tipo de vida, merece algo mejor que...

-Algo mejor que yo- Bella apretó sus puños, cerrando los ojos con fuerza y dejando escapar sus lágrimas- Bien, haré que se marche con usted, mañana lo quiero fuera de mi barco.

Bella volvió a su camarote y se sentó en la cama con rabia, haciendo que Edward se despertara, la vio con el rostro tenso y las lágrimas apunto de salir de sus ojos, nunca antes la había visto llorar. Preocupado se levantó y la abrazó, intentando calmarla.

-¿Que te preocupa?

-Mañana te marcharás con tu padre- Dijo rotundamente- Todos lo haréis.

-¿De que estás hablando?

-Tienes cosas que arreglar en Inglaterra, cosas que no deben esperar más- Siguió hablando.

-No pienso irme a ningún lugar sin ti.

-Edward, yo no voy a ir a Inglaterra, me niego a estar bajo la autoridad del hombre que sentenció a mi padre- Bella se levantó y se alejó de la cama- No pienso pisar suelo inglés mientras él permanezca en el poder.

-¿Ni siquiera por nosotros? ¿Ni siquiera por mi?

-¿Acaso tú dejarías todo lo que tienes esperándote en tierra por recorrer los mares conmigo?- Edward meditó unos segundos que para Bella fueron como una respuesta negativa- No me exijas lo que no estás dispuesto a dar- Bella se cruzó de brazos y le dio la espalda- Márchate, cásate con esa niña mimada y olvídame, es lo mejor para todos.

-¿Quieres que te olvide? ¿Como pretendes tal cosa amándote como te amo?- Su voz sonó entrecortada- No podría casarme con ella aunque quisiera, ya no, ahora mi corazón me dice que tiene dueña y que nunca pertenecerá a nadie más.

-¡Pues no te cases con ella! ¡Debes volver, los dos lo sabemos! ¡No hay nada más que hablar!

-Eso parece- Edward bajó la mirada enfadado- Creía que me querías tanto como yo a ti, pero ya veo que no es así, yo hubiera luchado por ti- Se encaminó a la puerta y se giró hacia ella antes de salir- Y Bella, lo hubiera dejado todo para viajar contigo porque te amo.

Salió del camarote y la dejó sola, llorando en un mar de agonía, sintiendo como su corazón se rompía en mil pedazos al dejarlo marchar. Se sentía miserable, una auténtica estúpida, sentía que dejaba marchar a su propio corazón.

Allí llorando llegó el alba, Emmet fue a ver a Bella nada más salir los primeros rayos del sol, Edward les había informado a todos de la decisión de su capitana de devolverlos y de inmediato se había dirigido a hablar con ella.

Entró en el camarote y se quedó mirándola fijamente, sus ojos fijos la intimidaron, nunca antes le había ocurrido, nunca antes había sentido debilidad o inferioridad con nadie, y menos con Emmet.

-No me mires así- Le pidió pero Emmet no cambió su semblante, su mirada era acusatoria- ¿Y qué querías que hiciera? ¿Debo dejar a un lado todos estos años saboteando al gobernador para irme con él?- Emmet asintió con rotundidad- Emmet, viviría bajo su mandato, eso no puedo...- Emmet le abofeteó la cara con fuerza y le señaló la puerta- A veces es mejor sufrir antes de rebajarse a la humillación- Emmet se cruzó de brazos y la miró a los ojos con enfado- Yo no quiero que se marche, no quiero alejarlo de mi... No me hagas dudar Emmet, no es justo...- La mirada de Emmet no le daba tregua, y sin saber como lo había conseguido, Emmet la había hecho cambiar de idea- Tienes razón, no puedo permitirle irse así como así, debo hablar con él.

Bella salió rápidamente del camarote y fue a cubierta, allí vio como disponían un bote para llevarlos al barco de Vladimir lo antes posible, Carlisle y Edward discutían muy acaloradamente, Bella podía ver la furia en el rostro de su amado y la tristeza en el de Carlisle. Sin esperar más, se acercó a ellos ignorando a Alice, Jasper y Rosalie que la llamaban junto al bote.

-¿Hay algún problema?

-Nada que deba importarte- Le respondió Edward cortante.

-Todo lo que tiene que ver contigo me importa.

-No es lo que parecía anoche- Edward estaba dolido- No te preocupes, en unos minutos nos marcharemos de aquí, no hace falta que vengas a comprobarlo.

-No he venido a eso... Voy a irme con vosotros.

Edward se giró a mirarla con incredulidad, el rostro de ella estaba pálido, triste, avergonzado y sus ojos mostraban la sinceridad de sus palabras. Edward se acercó a ella lentamente, un poco desconcertado.

-¿Por qué? Anoche no querías saber nada de Inglaterra y ahora sin embargo...

-Inglaterra me importa bien poco, pero tú si me importas- Bella le tomó la mano con fuerza- Ayer dije cosas terribles que te hirieron, quería que te marcharas, quería que tuvieras una vida mejor, pero soy demasiado egoísta como para dejarte marchar- Bella fijó sus ojos en los de él- Tú debes volver, lo se, y yo te acompañaré... Como tu esposa...

-¿Como mi esposa?- Un brillo especial se apoderó de los ojos de Edward, que tomó la otra mano de ella y la llevó a sus labios para besarla- ¿Quieres que nos casemos? ¿En serio?

-Nunca he dicho nada más enserio que ahora, te amo con todo mi corazón y quiero que todo el mundo lo sepa- Bella lo abrazó con fuerza y Edward respondió el abrazo con la misma intensidad.

-Gracias por cambiar de idea, gracias mi amor.

Ambos se fundieron en un beso intenso y cargado de pasión que hubiera durado mucho más si no hubiera sido por un carraspeo procedente de Carlisle. Bella se separó de él y miró a su futuro suegro con algo de preocupación.

-Me alegra la decisión que has tomado Bella, pero debemos apresurarnos antes de que alguien venga en nuestra busca.

-Tienes razón padre, tío Eleazar no creo que se haya quedado de brazos cruzados- Edward tomó la mano de Bella- Pero debemos solucionar varias cosas antes de partir.

-Ya lo hemos mirado todo nosotros- Sonrió Alice acercándose a ellos- Nosotros sabíamos que al final sucedería esto, os queréis demasiado como para separaros.

-¿Qué habéis mirado?

-Vladimir nos está esperando en el barco para oficiar vuestra boda como capitán que es, Emmet se quedará al mando de "El tempestad" con Sam como su segundo al mando, y los demás partiremos hacia Inglaterra- Respondió Rosalie, Bella la miró desconcertada, pensando que se quedaría con Emmet- Los dos lo hemos hablado, aun no estoy lista para quedarme con él y Emmet nunca podría pasar como caballero de la corte, así que primero he de volver y aclarar ciertos asuntos con mi tío, y después buscaré a Emmet y nos uniremos.

Bella y Edward sonrieron, todo estaba predispuesto, pronto se convertirían en marido y mujer y nada ni nadie podría separarlos.

Aquí tenéis el siguiente capítulo, siento el retraso, pero espero que la espera haya valido la pena.

¿Qué opinais de la conversación de Bella y Carlisle? ¿Y de la decisión de Bella? ¿Y de Rosalie y Emmet? Espero que os guste como va.

Mañana sin falta os subo el siguiente, pero como siempre, para el que deje su review y lo quiera, tengo un adelanto esperando.

Nos leemos