13º La farsa

-Podéis besaros- Dijo Vladimir al terminar la ceremonia.

Edward no lo dudó ni por un segundo, tomó el rostro de Bella entre sus manos y la besó con intensidad, uniendo sus vidas hasta que la muerte los llevara.

Una ola de aplausos y gritos de júbilo invadió el barco de Vladimir, donde se había celebrado la unión, la tripulación se alegraba de que su capitana hubiera encontrado a alguien que valiera la pena, alguien que tenía el mismo espíritu que el difunto Charlie Swan.

Esa noche fue de festejos, todos comían y bebían a la salud de los novios, pero al llegar el alba los ánimos cambiaron, la alegría se esfumó, dando paso a una despedida dolorosa y amarga.

-Cuídate mucho Bella- Le dijo Billy- Y si alguna vez necesitas algo de nosotros, no dudes en buscarnos, aunque te marches, tú siempre serás nuestra capitana.

-Muchas gracias Billy- Lo abrazó- Desde que murió mi padre tú has sido el que más se ha preocupado por mi, nunca olvidaré todo lo que hemos vivido juntos.

Uno a uno fueron pasando los tripulantes a despedirse de su capitana, y cuando llegó el turno de Emmet, Bella lo abrazó con fuerza y lloró como pocos la habían visto antes. Emmet le frotó la espalda con cariño antes de obligarla a soltarse.

-No puedo creer que vayamos a separarnos, ¿no quieres reconsiderarlo?- Emmet desvió su mirada hacia Rosalie, ella le dedicó una sonrisa en respuesta, así que volvió a mirar a Bella y negó- Prométeme que volveremos a vernos, pase lo que pase- Emmet asintió mientras colocaba en la mano de Bella un colgante, ella lo miró y con los ojos llorosos asintió.

-Bella, es hora de que Emmet se vaya- Le comunicó Edward- Debemos zarpar.

-Está bien.

Edward tomó su mano con firmeza queriendo transmitirle fuerza, ella se abrazó a él mientras veía alejarse a su tripulación en los botes de vuelta a "El tempestad". Bella dirigió su mirada a Rosalie que, al contrario que ella, parecía tranquila.

-Volverás a verlos cariño.

-Lo se, tengo que devolverle el colgante a Emmet- Respondió ella mirando el objeto que llevaba en sus manos- Aun no puedo creer que me lo haya dado.

-¿Tan importante es ese colgante?- Preguntó Jasper observando la joya.

-Si lo preguntas por el valor que tiene, no te pagarían mucho por él, pero para Emmet es su tesoro más preciado- Les explicó Bella- Perteneció a una joven con la que estuvo prometido hace muchos años, pocos días antes de la boda uno de los aristócratas más cercanos al gobernador violó a la chica tan brutalmente que la llevó a la muerte, y al ser quien era se le exculpó, el gobernador alegó que un hombre de su posición y clase no podía haber cometido algo así- Jasper, Rosalie y Carlisle escuchaban horrorizados la historia, incapaces de creer que alguien con quien seguramente habían tenido trato hubiera sido capaz de una atrocidad semejante- Culparon a Emmet, y como castigo le cortaron la lengua y lo condenaron a morir decapitado en la plaza pública de Fowey, un pueblo costero de Inglaterra- Bella levantó la mirada del colgante hacia Rosalie- Allí fue donde lo encontré, unas horas antes de su ejecución me salvó la vida, un corsario español estuvo apunto de matarme, pero Emmet, desde su celda le lanzó un pedrusco contra la cabeza, yo lo saqué de allí y desde entonces hemos estado juntos.

-¿Mi tío permitió eso?- Preguntó Rosalie consternada, y al ver como Bella asentía sintió como algo le oprimía el pecho- Pobre Emmet, que injusta ha sido la vida con él, que injusto fue mi tío.

-Nunca creí que mi tío fuera tan insensible y clasista- Jasper estaba más decepcionado que nadie.

-Se que lo que os voy a pedir es difícil pero es necesario para que todo salga bien- Dijo Carlisle- Mientras permanezcamos en Inglaterra no podéis mencionar nada relacionado con la vida de Bella- Les explicó- El gobernador no puede descubrir que ella es la pirata que lo ha estado saboteando tantos años o la colgarán, y por eso debemos evitar hablar de Emmet y de todo lo que os ha ocurrido.

-¿Y como haremos eso?- Se quejó Jasper- Alice y yo estamos casados y no pienso fingir lo contrario.

-Se que no os gusta pero es necesario que...

-No es necesario- Le cortó Bella mirando hacia el horizonte- Cuando decidí viajar con vosotros hacia Inglaterra supe que debería mentir con respecto a todo esto y lo tengo todo pensado.

-¿Qué has pensado?- Preguntó Edward besando su mano.

-Lo único que se sabe con certeza de mi es mi nombre, por lo que delante de los demás debéis llamarme Isabella- Todos asintieron- A parte de eso, la gente solo conoce la historia de que me secuestró el pirata Charlie Swan, ¿verdad?- Carlisle asintió- Pues eso es lo que diremos, Edward, Alice, Jasper y Rosalie compartían calabozo conmigo, la pobrecita Isabella, metida allí dentro desde que era una pobre niña, y al rescatarlos a ellos, también me rescatasteis a mi.

-Hasta ahí bien, pero ¿como se supone que os hemos rescatado?

-Conseguisteis alcanzar el barco cuando toda la tripulación dormía, el vigía no dio la alarma, y atrapasteis a la capitana Bella Swan de improvisto- Bella narraba la historia como si realmente hubiera sucedido- Os llevó hasta ellos y ahí encontrasteis a la pobre Isabella, sola y apartada del mundo desde su más tierna infancia, y entonces le disteis a elegir a la capitana entre su vida y la de la joven.

-La idea es buena, pero eso no justifica ninguna de las dos bodas.

-Querido suegro, si no eres tan impaciente y me dejas acabar te lo contaré- Sonrió Bella y prosiguió con la historia- La capitana accedió a daros a la chica a cambio de si vida, pues aseguró que ningún hombre estaría con ella después de haber sido mancillada, y Edward, como caballero que es, accedió a casarse con ella para que la joven pudiera conservar su honor intacto ante la sociedad- Carlisle y Edward sonrieron, nadie cercano al gobernador cuestionaría una boda producida por algo como eso- Y con respecto a la boda de Alice y Jasper, la verdad, no veo el motivo para mentir sobre eso, ambos han descubierto que se aman durante su cautiverio y no han dejado escapar la oportunidad de unir sus vidas.

-Jo, si no hubiera estado a bordo del barco y hubiera vivido esta aventura en primera persona me habría creído cada palabra- Dijo Alice asombrada- Es una historia perfecta, nadie podrá descubrir la verdad.

Todos quedaron satisfechos con la explicación de Bella y repasaron durante la travesía una y otra vez la historia, además, todos comenzaron a llamar a Bella Isabella, y ella dejó que Rosalie y Alice la vistieran con ropa apropiada para la corte a pesar de odiar los vestidos y los adornos, y le enseñaron las normas básicas del protocolo inglés, porque aunque debido al tiempo que se suponía que había estado cautiva, los aristócratas no habrían dicho nada, ella sería aceptada más fácilmente si mostraba algo de cultura inglesa. También pasó largos ratos con Carlisle inventando su pasado en los calabozos del barco, conociendo mejor a su suegro, viendo en el a una maravillosa persona.

La vuelta a Inglaterra duró dos semanas, Vladimir se había tomado con calma el retorno, dando así tiempo a Bella para prepararse. Y por fin divisaron las costas británicas, con nerviosismo por lo que pudiera suceder a partir de ese momento.

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El sirviente corrió por los pasillos hasta el salón donde estaba el gobernador tomando el te con su hija Tanya y su gran amigo Eleazar, Esme había optado por ausentarse desde la marcha de Carlisle. Al entrar al salón, los tres lo miraron sorprendidos.

-Señor gobernador, el señor Cullen ha regresado y trae con él a sus sobrinos, a sus hijos y a una muchacha a la que no he visto nunca antes.

-¿Han vuelto?- Preguntó Eleazar sorprendido- ¿Y están todos bien?

-Si señor, perfectamente.

-Eso son estupendas noticias, hazlos pasar de inmediato- Ordenó el gobernador.

Tanya sonrió emocionada ante la idea de reencontrarse con Edward, y ya empezaba a pensar en poner una fecha próxima para su enlace.

La puerta se abrió de nuevo dando paso a Carlisle y sus acompañantes, todos hicieron una reverencia y sonrieron.

-Bienvenidos a casa- Los saludó el gobernador- Me alegro mucho de comprobar que no habéis sufrido ningún daño.

-Si, me tienes que explicar como lo has hecho, cuñado- Le dijo Eleazar un poco malhumorado al verse superado por Carlisle.

-Si no te importa, será en otro momento Eleazar, el viaje ha sido agotador- Pidió Carlisle- Pero hay cosas que si debemos tratar sin demora.

-Puedo imaginarlo- El gobernador miró a Alice y Jasper tomados fuertemente de las manos- ¿Hay algo que quieras contarme, sobrino?

-Así es señor, déjame que te presente a Alice Withlock, mi esposa- Jasper esperó una reprimenda de su tío, pero esta no llegó.

-Siempre has sido un rebelde Jasper, por lo que no me sorprende en absoluto.

-¿No estás enfadado tío?- Preguntó Jasper desconcertado.

-No sobrino, me alegro por ti, la familia Cullen es una buena elección, de lo contrario yo jamás habría aceptado el compromiso de tu prima Tanya con Edward.

-Tenemos que hablar sobre eso- Puntualizó Carlisle.

-Desde luego, pero primero presentarme a esta jovencita que os acompaña.

-Claro señor- Habló Edward, que llevaba a Bella del brazo, cosa que no pasó desapercibida para Tanya- Dejadme que os presente a Isabella...

-¿Isabella?- Le cortó el gobernador- ¿La joven que lleváis tanto tiempo buscando?

-Así es señor, y también mi esposa.

-Eso es una broma de mal gusto Edward- Dijo Tanya levantándose de su asiento y dirigiéndose hacia ellos- No es posible que estés casado con ella, tienes un acuerdo firmado con mi padre, eres mi prometido, así que suelta a esta... Fulana.

-No es ninguna fulana, y lo que he dicho lo he dicho con toda la sinceridad del mundo.

-¡Di algo padre!- Se enfurruñó Tanya apunto de tener una rabieta.

-¿Esto es una especie de broma Carlisle?- Este negó en el acto- Pues espero una buena explicación al respecto.

Carlisle narró la historia que Bella había inventado y que todos habían memorizado, dejando satisfecho al gobernador, que entendió "el sacrificio" que había hecho Edward.

-¡Pues yo no lo acepto! ¿Qué hay de mi reputación? ¿Es que eso no le importa a nadie?

-Tanya, nuestro círculo comprenderá el sacrificio que se ha visto obligado a hacer Edward, tu reputación quedará intacta- Le aseguró su padre, pero ella se cruzó de brazos enfadada y salió al jardín- No le hagáis caso, subid a descansar, lo necesitaréis, además, la señora Cullen estará desesperada por no tener noticias vuestras- Todos hicieron una reverencia y se dispusieron a salir- Isabella- La llamó y ella, con mucho esfuerzo, se giró sonriente hacia él- Mañana me gustaría charlar contigo, tu madre fue una de las damas de la corte, y tuve el placer de conocerla personalmente- Le sonrió- Si gustas, podría mostrarte cosas de su pasado y asegurarme de que te entregan tu herencia.

-Sois muy amable señor, será todo un placer.

Dicho eso, salieron todos de allí, dejando a Aro y a Eleazar solos, este último nervioso.

-Espero que lo sucedido con mi sobrino no influya en nuestro acuerdo.

-Mucho me temo que si influye- Dijo Aro tomando un trago de su te con calma- Ahora no tienes nada que ofrecerme a cambio de dirigir mi flota, así que nuestro acuerdo está roto- Eleazar palideció- Tu familia puede quedarse el tiempo que quiera, después de todo, ahora que Jasper se ha casado con la hija de Carlisle, seguimos emparentados, y quiero conocer a la joven Isabella, pero tú no tienes motivos para quedarte, dentro de unos días te quiero lejos de aquí- Aro tomó otro trago- Se que tu familia está disgustada contigo así que no veo motivo para mantenerte a su lado.

Aquí tenéis el siguiente, debo avisaros, que durante algunos capítulos veréis a una Bella algo más sensible, va a descubrir cosas sobre el pasado de su madre que la harán reaccionar a ciertos sentimientos que nunca había tenido.

Pero no perderá su toque, os lo aseguro.

¿Qué os parece el regreso? ¿Y el reencuentro con Eleazar? ¿Tanya es como esperabais? ¿Qué creeis que sucederá ahora?

Nos leemos