17º Terrible asalto

Entraron en el comedor tomados de las manos, sonriendo ampliamente, haciendo que Carlisle y Esme sintieran sosiego ante el mal estar que tenía su hijo por la discusión que había tenido con Bella. Vladimir simplemente estaba a un lado, observándolos, contento de que se hubiera arreglado todo.

-¿Tenéis hambre?

-¿Hambre?- Rió Bella- Podría comerme toda la despensa- Se sentó- Las últimas semanas estoy famélica.

-Ya me he dado cuenta- Rió con ella Carlisle- Parece que el cocinero de Vladimir ha cautivado tus papilas gustativas.

-No creo que sea eso, la comida me sabe como siempre.

-Quizá estés experimentando cambios- Dijo Esme mirándola con una sonrisa extraña, ninguno de los presentes entendió a que se refería- Lo digo por lo que ha cambiado tu vida estos últimos meses, puede que esté haciendo mella en tu apetito- Sonrió con inocencia, pero Bella tuvo la sensación de que había algo tras aquellas palabras, sin embargo no dijo nada.

Disfrutaron de una cena muy agradable y sin contratiempos, y después, Edward y Carlisle fueron al camarote de Vladimir ha tomar unas copas. Bella y Esme caminaron por cubierta cogidas del brazo, dejando que el viento fresco hiciera bailar al viento sus vestidos y melenas.

-Esme, ¿a que ha venido la frase de antes?

-No se de que me hablas- Se hizo la que no entendía.

-Si lo sabes, ¿a que cambios te estabas refiriendo?

-Oh, eso- Sonrió, parando su caminar y girándose hacia ella- Bella, solo por curiosidad, ¿has tenido alguna falta en tu periodo?

-¿Una falta?- Bella la miró un poco extrañada- ¿Te refieres a que si este mes he sangrado igual que el resto de meses?- Esme asintió- No, hace un par de semanas que tenía que haber sangrado y no lo he hecho, ¿qué tiene eso de importante?

-¿Es que no sabes lo que eso significa?- Bella negó un poco asustada- Bella, cariño, estás embarazada.

-¿Qué? Eso no puede ser.

-Claro que puede ser, el que tu periodo no haya venido y tengas un retraso de dos semanas es la prueba de ello- Sonrió Esme, pero al ver la cara de pánico de Bella dejó de hacerlo- ¿Qué te ocurre?

-¿Por eso sangraba todos los meses? ¿Para poder quedarme embarazada?

-¿Es que nadie te ha explicado nunca lo que es el periodo?- Ella negó bajando la mirada avergonzada.

-Sue me dijo que cuando fuera una mujer sangraría todos los meses, pero que no debía preocuparme por ello, que nos sucedía a todas.

-¿Y no sabes de donde vienen los niños?- Esme quería ayudarla a entender lo que le estaba sucediendo, pero para ello debía saber hasta donde llegaba su ignorancia.

-Se que hay ocasiones en las que la mujer queda embarazada, pero pensaba que había que pagar en algún lugar, o que alguien venía y lo colocaba dentro de la mujer.

-Está bien, sentémonos y te lo contaré todo, ¿de acuerdo?- Bella asintió, tomó el brazo de Esme temblando y la acompañó hasta un lugar tranquilo donde poder hablar- Verás, cuando empezamos a sangrar es cierto que nos convertimos en mujeres, y como tales podemos albergar un hijo en nuestras entrañas, por eso sangras todos los meses- Bella la miraba interesada- Y cuando estamos íntimamente con un hombre, este deposita en nosotras su semilla, hay ocasiones en las que el cuerpo de la mujer está preparado para recibirle y entonces es cuando ocurre el maravilloso milagro que te está sucediendo a ti.

-¿Deposita una semilla?

-Si, a ver como podría explicártelo para que lo entendieras- Esme pensó unos segundos, y aunque la explicación que encontró no le parecía muy apropiada para unas damas, estaba convencida de que era la única forma en la que Bella lo entendería- Cuando Edward y tú estáis juntos, ¿verdad que él deja en tu interior un fluido blanco y viscoso?- Bella asintió un poco incómoda por tener que hablar de su intimidad con Edward ante su suegra- Pues ese fluido es la semilla que depositan los hombres en nosotras, y cuando estamos preparadas se une a la parte de nosotras que normalmente tiramos al sangrar- Esme tomó las manos de Bella- ¿Lo entiendes?- Ella asintió con la mirada fija en el suelo- ¿Como te sientes?

-Yo... No estoy preparada para esto.

Bella salió corriendo, dejando a Esme allí, pasó por delante de Edward y Carlisle, que la llamaron al verla de aquella manera, tenía el rostro contraído y los ojos llorosos. Pero Bella no paró, siguió corriendo hasta que pudo encontrar un sitio donde esconderse mientras pensaba y se desahogaba.

Los dos fueron hasta donde estaba Esme, preocupados porque hubiera sucedido algo entre ellas, Esme les contó la gran noticia, dejando a Edward helado.

-¿Y ella lloraba por eso?

-Entiéndelo Edward- Intentó justificarla Esme- Ella no sabía nada sobre como queda embarazada una mujer, no sabía ni tan siquiera cual era el motivo por el que tenemos el periodo las mujeres, ni como ha sucedido el embarazo- Edward la escuchaba atento- Le he tenido que explicar lo que sucede cuando estáis juntos, como tú has vertido tu semilla en ella y que por eso no ha tenido su periodo en varias semanas.

-¡Madre! ¡Esas cosas no deben hablarse!

-Alguien tenía que explicarle lo que le ha sucedido- Esme tomó la mano de su hijo- Estaba muy asustada, no te haces una idea de como estaba al descubrir su estado.

-Me lo puedo imaginar- Suspiró frustrado- ¿Crees que lo aceptará?

-No hay madre que sea capaz de rechazar a su hijo- Sonrió Carlisle sentándose en el lugar que antes había ocupado Esme- Necesitará tiempo, puede que tarde algunos meses en aceptarlo, pero estoy seguro de que Bella no te decepcionará, es una buena chica.

-Lo se.

-Ve a hablar con ella, habrá cosas que aun no entienda y que necesite que tú le aclares- Le pidió Esme.

-Está bien.

Edward caminó por cubierta buscando a Bella sin dar con ella, bajó a buscarla por los camarotes pero nada, así que bajó hasta la bodega, sabiendo que entre ese y la cocina, ese era el lugar que ella habría elegido.

Entró y escuchó sus sollozos nada más entrar, se le partió el alma al escucharla, ella, su Bella, tan dura y fuerte como era, estaba llorando igual que una niña pequeña, acurrucada en un rincón, asustada por lo que le ocurría a su cuerpo. Le recordó un poco al día en que su hermana Alice tuvo el periodo por primera vez, la pobre lloraba desesperada pensando que iba a morirse porque sangraba sin motivo.

Se enterneció al pensar que, en ese tipo de temas, Bella era como una niña pequeña, temerosa de cualquier cambio que no pudiera comprender sin más, ofuscada en lo que ella quería.

Se acercó a ella con lentitud, intentando no asustarla, ella lo vio acercarse, no se inmutó, simplemente siguió llorando. Edward se agachó frente a ella y le limpió las lágrimas con los dedos.

-Mi madre me ha contado lo que sucede, ¿te encuentras bien?

-¡No!- Negó enérgicamente- ¿Como voy a encontrarme bien?

-Cálmate, no debes alterarte.

-¿Tú lo sabías?- Preguntó antes de moverse y permitir que Edward hiciera cualquier cosa- ¿Tú sabías lo que sucede cuando estamos juntos?

-¿Te refieres a si sabía que podías quedar embarazada cuando yo llego al éxtasis dentro de ti?- Bella asintió mirándolo con decisión- Si, lo sabía- Bella giró el rostro enfadada- Cariño, con lo directa y poco recatada que eres para esos temas, no podía imaginar que no sabías como sucedía todo esto- Le tomó la barbilla y la obligó a mirarlo- No pienses que te he engañado, de verdad, no sabía que desconocías lo que simbolizaba tu periodo ni lo que podía ocurrir.

-Es que... Estuve tantas veces con Jacob y nunca ocurrió nada...

-Porqué tú no estabas preparada para recibir su semilla, mi amor- Le tomó la mano- Sin embargo, nosotros nos amamos, por eso ha sucedido este maravilloso milagro.

-Edward, yo no quiero esto.

-Lo se- Él no se alteró como la vez anterior, ni apartó su mano, ni hizo nada que pudiera decirle que estaba enfadado.

-Nunca tuve como opción tener hijos.

-Lo se- Le acarició la mejilla.

-Tengo miedo, no se que va a ocurrir.

-Lo se- Besó su mejilla- Se que tienes miedo, pero juntos podremos seguir adelante, yo estaré a tu lado pase lo que pase.

-¿Y el día que nazca el bebé y yo no quiera estar con él o quedármelo?

-Cuando llegue el momento veremos que sucede, ¿de acuerdo?- Le sonrió levemente.

-No lo se... Estoy tan asustada... Me asusta estar embarazada, y más sabiendo lo que significa para ti, no creo ser capaz de soportar esta presión- Empezó llorar de nuevo- Me desprecio por no querer a este bebé sabiendo que es tuyo y que es lo que deseas- Giró de nuevo la cara, llorando con intensidad- Y me odio porque se el daño que te están haciendo estas palabras.

-Mi amor, te quiero, eso es lo único que tienes que pensar, yo te ayudaré a soportar el embarazo lo mejor posible, y cuando nazca nuestro hijo ya veremos que sucede.

-Edward- Se lanzó a sus brazos y lo abrazó- No quiero perderte por esto.

-No me vas a perder, nunca te abandonaré, tomes las decisiones que tomes.

-¿Puedo pedirte algo?- Él asintió bajando la mirada hacia sus ojos chocolates- Bésame, como si no hubiera un mañana.

Edward no lo dudó, juntó sus labios con los de ella y la besó con intensidad, diciéndole cuanto la quería, mostrándole que realmente no le mentía al decirle que no le importaba nada de lo que pensaba, que solo estaba ella para él.

Un grito ensordecedor procedente de una mujer los separó de golpe, la única que podía haber gritado era Esme.

Rápidamente, Bella reaccionó, se acercó a una de las escotillas y miró al exterior, de inmediato reconoció el barco que tenían al lado, no era la primera vez que tenía un encontronazo con aquel barco. Era el Sanguinario, el barco de Cayo Vulturi, hermano desterrado del gobernador.

Bella le hizo una señal a Edward para que la siguiera escaleras arriba en silencio, él obedeció sin dudarlo, al llegar a cubierta y colocarse en un lugar oculto pero desde donde pudieran ver todo lo que sucedía, vieron como Cayo, el capitán del barco, golpeaba fuertemente el estómago de Carlisle.

Bella miró toda la cubierta con rapidez, evaluando la situación, la tripulación estaba viva pero presa por los piratas, Esme estaba arrodillada junto a Carlisle, y Vladimir tenía una pistola apuntándole la cabeza. Pero lo que realmente llamó la atención de Bella fue ver que tras Cayo se encontraba Eleazar, mirando a su cuñado nervioso.

-¿Donde está Swan?- No hubo respuesta- ¿¡He preguntado donde está Swan!?- Nadie abrió la boca- ¡Voy a atravesaros con mi espada si no me lo decís inmediatamente!

-Esme, hermana, ¿por qué no nos dices donde está la chica?- Preguntó Eleazar mirando a su hermana- No quisiera que os hicieran daño, a pesar de lo sucedido, os quiero, sois mi familia- Siguió hablando- Si la entregáis, no sufriréis ningún daño, y una vez ella sea entregada, estoy seguro de que el gobernador no tendrá problemas en mantener el acuerdo que había antes de que ella apareciera.

Esme se levantó, lo miró con furia, se acercó a él, lo abofeteó y le escupió en la cara.

-¡Jamás entregaría a Isabella! ¡Ella es parte de esta familia! ¡Y nunca la cambiaría solo para que recuperes tus malditos barcos! ¡Eres un canalla sin escrúpulos! ¡No puedo creerme que seas mi hermano! ¡Púdrete con tu estúpida flota y...!- Cayo golpeó la cara de Esme haciendo que cayera junto a Carlisle.

Edward estuvo apunto de saltar para defender a su madre, pero Bella lo retuvo donde estaba, tenía un plan.

-Ve hasta el otro lado del barco, están todos tan centrados en lo que ocurre en el centro que ni siquiera se darán cuenta de tu presencia, y cuando lo veas oportuno, libera a la tripulación.

-Está bien- Se levantó lentamente, pero los brazos de Bella volvieron a pararlo.

-Ten cuidado- Y lo besó.

Edward asintió y salió hacia el lugar que Bella le había dicho. Sin que nadie lo viera, llegó al otro lado del barco, tras los piratas que tenían presa a la tripulación, se asomó para que Bella lo viera y supiera donde estaba.

Fue entonces cuando Bella, armándose de todo el valor del que disponía, se puso en pie ante todos, dejando a Edward pálido.

-¡Aquí estoy Vulturi! ¡Cógeme si puedes!- Salió corriendo de allí.

Tanto Cayo como Eleazar salieron corriendo tras ella, Edward aprovechó ese momento para liberar a la tripulación. Desató sus ataduras y noqueó a algunos piratas. En cuanto estuvieron libres, la tripulación hizo frente a los piratas.

Edward se acercó a sus padres, comprobó que los dos estaban bien y salió corriendo hacia donde habían ido Bella, Cayo y Eleazar. Corrió hasta el comedor, y allí se encontró con el cuerpo de Cayo Vulturi tirado sobre una de las mesas inconsciente. Su tío Eleazar apuntaba al otro extremo de la sala a Bella con una pistola.

-¡Maldita cría! ¡Tú eres la culpable de que lo haya perdido todo!

-¡Tío Eleazar! ¡Déjala marchar!- Gritó Edward intentando llamar su atención- ¡Soy yo quien rompió el acuerdo! ¡Enfréntate a mi!

-Eso es lo que te gustaría, pero a ti te necesito- Eleazar no apartaba la vista de Bella, que no tenía salida- Sin embargo, ella no es más que un estorbo- Sin esperar respuesta de Edward apretó el gatillo, atravesando con el pecho de Bella con una bala.

Edward gritó con furia al mismo tiempo que corría hacia su tío, lo tiró al suelo de un solo golpe y comenzó una lluvia de puñetazos acompañados por insultos que él nunca había dicho hasta ese momento. Hubiera continuado así de no ser porque dos pares de brazos lo cogieron y lo apartaron de Eleazar.

-Yo me encargo de él- Comunicó Vladimir- No te preocupes- Lo tomó con brusquedad, ignorando sus quejidos ante el dolor que le habían provocado los golpes de Edward.

-Bella...

Carlisle, que había ayudado a Vladimir a separar a Edward de Eleazar, corrió junto a su hijo hasta el cuerpo de Bella que permanecía tendido en el suelo, rodeado de un gran charco de sangre.

-Edward...

-Calma cariño, te vas a poner bien- Le decía una y otra vez, intentando convencerse a si mismo- Todo saldrá bien, no te preocupes.

-Te quiero...- Bella fue perdiendo la visión, todo se fue quedando negro a su alrededor, y lo último que pudo ver fue el rostro de Edward llorando por ella.

Perdón por el retraso, pero no he pasado un buen fin de semana, este embarazo me está dejando hecha polvo, todo lo que como lo vomito, así que espero que entendáis que me retrase de vez en cuando, aunque solo han sido unos días.

¿Qué os ha parecido? ¿Os gusta el capítulo? ¿Qué pensáis de la ignorancia de Bella sobre los temas femeninos? ¿Y su actitud ante el embarazo? ¿Y del ataque?

Como siempre, al que deje un review en condiciones le pasaré el adelanto del siguiente, siempre que lo quiera. Y quiero aclarar una cosa, no exijo que nadie me deje reviews, y el que quiera puede dejarlo con una sola palabra incluso, pero creo que los que dejan un review dando su opinión a fondo se merecen ese obsequio de mi parte.

Dicho esto, nos leemos la semana que viene