22º Aceptación
Edward se acercó a ella nervioso, temía por ella, por su estado de ánimo, pero a la vez, ansiaba saber todo lo que le ocurría, detestaba no poder hacer nada. Al llegar a su lado, le tomó la mano que ella le daba, y la apretó, sin dejar de mirar sus ojos.
-Bella- Besó su mano con ternura y la abrazó sin darle tiempo a reaccionar- Se que no soy perfecto, se que tengo muchos defectos, pero te lo suplico, cuéntame que te sucede, cuéntame que es lo que te atormenta tanto.
-Esa era mi intención- Le dedicó una leve sonrisa- Sentémonos, ¿de acuerdo?- Él asintió y los dos se sentaron en el alfeizar de la ventana, bajo la luz de la luna- Ante todo te debo una disculpa.
-¿Una disculpa? ¿Tú? ¿Por qué?
-Por no haber sido sincera contigo- Suspiró- Después de lo sucedido en el barco me entró pánico y perdí toda mi autoestima y mi convicción, dejé de lado quien era y pasé a ser una persona sumisa y complaciente- Lo miró a los ojos con sufrimiento, él lo notaba- Te he hecho daño al no contarte como estaba y lo lamento.
-Bella, no debes disculparte por eso, todos tenemos miedo en algún momento.
-Yo nunca lo había tenido, nunca había sabido lo que era sentir miedo, al menos no como lo he sentido estos últimos días- Una lágrima se resbaló por su mejilla- Al pensar que había matado a nuestro hijo me sentí como un ser miserable que no tenía derecho a nada, sentí que merecía morir, y al saber que seguía creciendo dentro de mi, sentí miedo de hacer algo que pudiera dañarle por mi imprudencia y temeridad.
-Bella, quiero que me escuches- Le tomó el rostro entre sus manos y la obligó a mirarlo a los ojos- Dios no lo quiera, pero si algo debe sucederle al bebé no será por tu culpa sino porque debe pasar- Acarició su mejilla limpiando sus lágrimas con los dedos- No quiero que cambies, eres maravillosa como eres, siempre te has preocupado por el bienestar de todos siendo la tozuda y temeraria Bella Swan, y estoy seguro de que serás igual de protectora y encantadora con nuestro hijo, pero siempre siendo tu misma.
-¿De verdad piensas eso?
-De todo corazón- Bajó una de sus manos y la colocó sobre el vientre de su esposa- Además, no creo que te haga ningún bien estar todo el día deprimida.
-Eso me ha dicho tu madre- Suspiró un poco más calmada- Quiero ser la de antes, quiero ser yo misma, pero no se como quitarme el miedo que tengo en mi interior.
-Yo te ayudaré, no dejaré por nada del mundo que te vengas abajo- Besó sus labios, haciendo que ella sintiera paz a su alrededor, olvidando todos los problemas y aferrándose a su amor- Y voy a empezar esta misma noche- La tomó en volandas y la llevó hasta la cama- Ya que estás tan sumisa debo aprovechar y tomar las riendas por una vez.
-Que te lo has creído- Bella lo hizo rodar sobre la cama, tumbándolo boca arriba, y de un ágil movimiento se colocó sobre él, quedando sus rostros a escasos centímetros de distancia- Para eso tendrás que luchar.
-Prepárese señora Cullen- sonrió Edward al ver como volvía aquella Bella sensual y atrevida, aunque solo fuera unos minutos- No me rindo con facilidad- Besó con furia sus labios mientras le retiraba con rapidez el camisón.
-Y usted no olvide, señor Cullen, que yo estoy por encima de usted- Tiró de sus pantalones con urgencia, mientras Edward soltaba una pequeña carcajada- Esa risa te ha condenado- Y sin más, hizo que entrara en ella.
Se amaron durante toda la noche, Bella se dejó llevar por su corazón, y por primera vez en esa última semana, se sintió completa otra vez, sintió que no debía temer nada, que Edward y ella podrían lograr cualquier cosa, solo debían ser ellos mismos y apoyarse como si fueran uno.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
-¿Un hijo?- Jasper asintió sonriente- ¿No es aun un poco pronto? Hace tan poco tiempo que nos casamos.
-Rosalie y Emmet ni siquiera se han desposado y míralos- El rostro de Alice no permitía que Jasper supiera si estaba de acuerdo con la idea o no- Nosotros tenemos la suerte de pertenecernos el uno al otro, y tener un hijo es lo único que nos falta para ser completamente felices.
-Jasper, no quiero que pienses que no quiero tener hijos, claro que quiero, todos los que vengan, pero creo que aun es pronto- Jasper quedó en silencio, esperando que ella se explicara- Te amo con todo mi ser, pero nuestro inicio no ha sido nada convencional- Jasper asintió- Por supuesto que tendremos hijos, y vendrán cuando tengan que venir, pero hasta que eso ocurra me gustaría disfrutar de nosotros solos todo lo posible.
-¿Quieres decir que no lo forcemos?
-Eso es- Sonrió y besó sus labios- Somos jóvenes, no adelantemos las cosas, estoy segura de que pronto seremos bendecidos con un pequeño, pero dejemos que la naturaleza siga su curso.
-Está bien- Sonrió Jasper y volvió a apoyarla en su pecho- En realidad, creo que pienso como tú, pero ver la felicidad de Emmet y de mi hermana me ha puesto ansioso.
-No debes estarlo- Lo abrazó con fuerza- El día que descubras que estoy embarazada, estoy segura de que no tendrás nada que envidiarles.
Y allí se quedaron, mirando el mar, abrazados el uno al otro, disfrutando de su amor y su cariño, viajando hacia su nuevo hogar, hacia una tierra tranquila y humilde, el hogar de la niñez de Alice.
En el interior del camarote del capitán, Emmet acariciaba el vientre de Rosalie sonriente mientras miraba de una manera distinta a su amada, la veía más radiante, más hermosa, más maravillosa, todo lo que admiraba en ella lo veía multiplicado, la veía feliz y se sentía tremendamente dichoso al saber que él era el responsable.
Rosalie lo miraba de la misma manera, ver a Emmet tan atento a ella, sin haber puesto objeciones, y sin haber dudado que él era el padre de su hijo, había hecho que se sintiera la mujer más feliz de la tierra.
-¿En serio estás de acuerdo en que navegue contigo?- Emmet asintió- ¿Y nuestro hijo también?- Emmet miró a Rosalie a los ojos, ella entendió todo lo que quería decir al instante, como siempre, el entendimiento entre ellos con tan solo mirarse era una conexión increíble que los hacía estar más unidos- Tienes razón, cuando llegue el momento del nacimiento, sería aconsejable estar en tierra- Sonrió- Y a mi me gustaría que estuvieran Alice y Bella a mi lado- Emmet sonrió de nuevo y besó su frente- Le preguntaremos a ellos que opinan cuando lleguemos a Forks- Emmet se tumbó a su lado y la abrazó- Que ganas tengo de llegar y ver a Bella.
Los dos se quedaron recostados en la cama, pensando en el viaje hasta Forks, en las ganas que tenían de ver a la familia Cullen, y en la vida que tendrían una vez naciera el pequeño.
Me he retrasado unos días, pero aquí tenéis el siguiente, espero que os guste. Se que no tiene acción pero la cosa se va a poner interesante muy pronto, os lo aseguro :)
Espero vuestros reviews con impaciencia, si llegáis a 10 subiré el siguiente, prometido :)
Nos leemos.
