& sueños
*cambio de escenario
#realidad
CAPITULO VII
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EN EL PLANETA KINMOKU
-¿Están listos? –Seiya pregunto a sus hermanos, las tres Sailor Star estaban presentes, para la partida de los chicos.
-Si Seiya, espero que hayas pensado en lo que estamos a punto de hacer –Yaten no estaba convencido, podían encontrar muchas sorpresas en este regreso y no quería que su hermano sufriera más de lo que ya había sufrido.
-Créeme que no he podido dormir pensando en que regresare a la tierra –Seiya tenia melancolía en su mirada.
-Pero esta vez sabes cuál es tu misión verdad –Taiky hablo serio, sabía que su hermanos se enamoro de la soberana de la luna y que en este regreso podía perder la visión de nuevo.
-Sí, es solo cuestión de pisar la tierra para que ellas sepan que hemos regresado –Seiya temía en ser débil como la última vez, sabía que fue un error enamorarse perdidamente de una mujer que tenia dueño.
-Seiya ten mucho cuidado, no dejes que te hagan daño –quizá el comprendió que ella hablaba de las luchas, pero era obvio que ella pedía no dejarse envolver por aquellos hermosos ojos celestes.
-Ruby… gracias –Seiya beso a Ruby, le tomo de la cintura e inhalo su aroma por última vez, era una chica sumamente dulce.
-Bien, es hora de irnos –Taiky apresuro la despedí
-Papá, irnos, mamá –la pequeña extiendo los brazos para estar en el regazo de Seiya.
-No lo sé ity-ity, aun no sé quién eres en realidad –Seiya la vio con ojos de ternura, sabía que explicarle a la pequeña no serviría de mucho.
-Eres –la pequeña dijo una frase de la oración que Seiya había utilizado, sus ojos demostraban confusión.
-Bien llego la hora –los chicos se concentraron, cerraron sus ojos y tomaron sus manos, los chicos desaparecieron, las lagrimas de los dulces ojos de Ruby brotaron como hermosas perlas.
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EN LA TIERRA
Sentada frente a su ventana con sus ojos hacia el cielo pensativa esta la dulce princesa de la luna, en su corazón hay un dolor que no la deja descansar, los sueños no han dejado de aparecer y en su mente pasan muchas dudas.
-¿La luna ya no brilla igual verdad Serena? –luna estaba posada frente a la ventana, la luna poco a poco perdía su brillo.
-Eh… Luna, ¿qué haces aquí?, creí que estabas con Artemis –Serena yacía sentada en el suelo con sus brazos posados sobre su cama.
-Sí, estuve con él, pero luego después de la fiesta vine a ver como estabas, cuando Darién vino a dejar no parecías muy emocionada –luna giro su vista hacia su princesa, quien se encontraba con su mirada perdida en los dibujos de la sabana.
-No te preocupes luna, estoy bien es solo que hay un vacío en mi corazón –Serena no sabía nada de lo que en otro planeta sucedía, pero su corazón presentía desastre, su mirada estaba perdida admirando las estrellas, luna veía los ojos de preocupación de su princesa y no podía hacer nada, en ese momento cuatro estrellas fugaces cursaron el cielo, sus ojos se iluminaron recordando aquella lluvia de estrellas que cayeron junto a aquel chico que logro hacerla vivir.
-Mira luna, son estrella fugaces –Serena se incorporo y corrió hacia la ventana.
-Las veo Serena, espero hayas pedido un deseo –luna sabia que un deseo no era lo que emocionaba a Serena, al menos que esas estrellas vinieran acompañadas con aquel chico de dulce mirada.
-Creo que me olvide de eso, luna –la brisa de la noche acariciaba el rostro de Serena, Serena cerró sus ojos dejándose acariciar, siguió admirando las estrellas aunque aquellas cuatro había desaparecido sus pensamiento seguían volando.
-Cuantas cosas han cambiado, si jamás hubieras aparecido en mi vida creo que hubiera muerto sin la satisfacción de vivir, jamás he ido a una discoteca con Darién, únicamente bailes formales y eso me espera en el futuro, ese día en la feria, que día tan alegre pase contigo, gracias, gracias Seiya, espero que seas feliz porque creo que yo estoy unida a un futuro que no quiero, pero tengo que hacer –la mente de Serena seguía buscando una salida para aquella prisión de oro que le esperaba.
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-Las vistes hermana – la chica pelirroja corrió hacia la ventana -Si Selene, la vi, recuerdas que papá siempre decía, cuando veas una estrella fugaz…
-Guárdala en tu corazón, es el alma de alguien, que consiguió, dar a los suyos su amor-
FLAXBACK
-Papa mira un estrella fugaz –era de noche, quizá las diez, el rey y sus dos hijas, una de 10 y la otra de 8 estaban sentados a la afuera del palacio, su padre quería mostrarle las hermosuras del cielo y explicarles el porqué existían la estrella fugaces.
-Si Rini, las estrellas son las almas de las personas que han dado su vida por los demás –el hombre tenía puesta una túnica de color café, el emblema que la sostenía sobre el pecho era el signo del sol, no vestía su armadura dorada, pero se podía distinguir que era el rey del sol.
-Enserio papá, ¿cuando tú mueras serás una estrella? –la más pequeña preguntaba, una niña de cabello rojizo
-Otra cosa complicada sabes, la naturaleza de las personas es diferente a la nuestra, yo soy una estrella y al morir moriría el sol, pero claro ahora existe su hermano que heredara ese lugar –el joven rey sonrió hacia dos años el heredero del sol había nacido
-¿Tú morirás? –pregunto la misma chica, mientras la mayor seguía contemplando las estrellas
-No, viviremos siempre en sus corazones, el día que nuestra muerte llegue, será porque ustedes heredaran el sol, la luna y las estrellas –una dulce voz hablo tras los tres admiradores de las estrellas.
-¿En serio mamá? –una voz inconfundible, su dulce madre
-Ven bombón, ¿ya se durmió Seiya? –el esposo le tendió la mano para que se sentara junto a él y ella asintió con la cabeza
-Es por eso que las estrellas y la luna siempre están unidas, y la luna necesita del sol para brillar como lo hace –la joven pareja se tomo de la mano
-Mira papa otra estrella fugaz
-Si hijas, cuando la vean guárdenla en su corazón, porque ha sido un alma buena
-Pero son muchas
-Y así tendrán que ser siempre y aun deberían de ser muchas más…
FIN DEL FLAXBACK
-¡Seiya! –una angustiosa voz la saco de su recuerdo…
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¡Seiya! – frente a la joven pelirosa había pasado una imagen de su joven hermano
-¿Qué cosas dices?
-Algo le pasó a Seiya –exclamo alterada la pelirosa.
-Hermana no digas eso, busquemos a mamá, además si papá no está aquí por que vinimos a este lugar
-Selene haces demasiadas preguntas, somos de un futuro que hubiera pasado si él se queda, pero por eso es que el mal regreso y esta vez es más fuerte
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-Sepsuna –Haruka sintió la presencia de unas visitas ya conocidas.
-Haruka –Sepsuna se puso de pie, la luna había cambiado, parecía brillar más de lo que últimamente lo había hecho.
-Veo que también lo sintieron –Michiru salió de su habitación, la presencia era conocida.
-Han regresado –Sepsuna tomo con fuerza la llave que colgaba de su cuello.
-El futuro está a punto de cambiar –Hotaru se había despertado, también había sentido la presencia de aquellas personas.
-No lo permitiré y lo sabes –Haruka hablo con coraje
-Esta vez no será fácil papá Haruka –Hotaru hablo y cayó al suelo.
-¿Que dices pequeña… estas bien? –Haruka la tomo entre sus brazos.
-Si –Hotaru se levanto
-¿Por que dices que el futuro está por cambiar? –Haruka pregunto con entusiasmo
-Eh –Hotaru no entendía la pregunta
-¿Hotaru estas bien? –Sepsuna se preocupo por la reacción de la pequeña
-No lo sé –esta vez Hotaru no supo responder.
-Ya basta vamos a buscarlos –Haruka se puso de pie precipitadamente, pero Hotaru le sostuvo de la mano.
-No es necesario papá Haruka –Hotaru le vio dulcemente.
-Que dices Hotaru –Haruka no se asuntaba con facilidad, pero Hotaru causa que su cuerpo se descompusiera.
-Ellos se dirigen hacia este lugar –todas quedaron sorprendidas ante las palabras de la más pequeña de las Sailor.
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Inmediatamente una chica de cabello largo y negro abre su intercomunicador llamando así a sus 3 compañeras de vida.
-Chicas ¿han sentido eso? –pregunto Rei inmediatamente, el poder de las inners se incrementaba cada vez mas.
-Si Rei –Amy contesto de inmediato
-¿Sabes a donde llegaron? –Mina pregunto angustiada, hacía tiempo que deseaba ver aquellos ojos verdes.
-No están lejos del templo –Rei presintió la cercanía de aquellas estrellas fugaces
-¿Regresarían a su antiguo apartamento? –Lita pregunto esta vez
-¿Pero que quieren esta vez? –Rei temía el cambio del futuro
-Crees que ha pasado algo? –Amy temía por un nuevo enemigo
-No lo sé, creo que al hay algo por pasar
-¿Le decimos a Serena? –Mina quería que será supiera quien había regresado a la tierra.
-No, aun no, quizá debamos de averiguar primero –Rei hablo con madurez
-Está bien mañana nos reuniremos en el templo Rei –todas quedaron de acuerdo, se reunirían para hablar de cómo tomarían estas nuevas visitas.
-¡Bombón despierta!, ¡no duermas aun! –El joven de la armadura dorada llamaba a su amada desesperadamente – ¿cómo pudiste hacerle esto? –sus ojos llenos de lagrima veían a quien le había causado la muerte a su amada.
-Si ella no es para mí, no será jamás para nadie –esa voz descomponía hasta el cuerpo más fuerte, aquel hombre con capa negra y traje azul había quietado la vida de una joven
-¡Bombón te amo!… ¡Endimión todo termina aquí!
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-¡Seiya! –se despertó bañada en sudor y un frio interno le estremeció, Serena no sabía que es o que había sucedido, pero su cuerpo sentía el dolor de ese sueño era como si en verdad había pasado, pero además porque soñaba con Seiya y… los sueños anteriores ¿eran sobre ellos?, a caso eran ellos a los que veía amarse, no eso no podía ser.
-¿Serena te encuentras bien? –pregunto su amiga felina -¡Oh! Luna han pasado muchas cosas, desde el compromiso surgieron sueños que no me dejan dormir –Serena cubría su rostro con la funda.
-A que te refieres –luna temía que sus sueños revelaran cosa que pasarían en el futuro.
-Vivo soñando con una pareja de enamorado, aunque es el milenio de plata es muy diferente mucho más glorioso y resplandeciente – Luna esperaba escuchar cualquier cosa, menos lo que Serena estaba diciendo.
-¿Cómo?, ¿¡otro milenio!? –luna pregunto asustada -Si peor esta vez el sol era el soberano, el planeta que cuidaba de los demás y además era mucho más grande que el de ahora –Serena por fin contaba sus sueños a alguien.
-Pero no creo que eso sucediera Serena –luna no recordaba nada parecido, ella siempre había sido una gata y había servido a la madre de Serena, no creía que hubiera otro pasado más allá.
-No lo sé, parecen recuerdos más que sueños
-Pero si fueran recuerdos y si fueran tuyos, yo recordara algo Serena
-¿Luna porque eres una gata, porque no eres humana?
-Serena… eso no lo sé, quizá tu madre quiso que así lo fuera
-Claro, ¿pero porque no tener una figura humana?
-Te molesta que sea una mascota
-No, no luna solo es una duda que ha entrado en mí
-Hablare con Artemis el quizá conoce la respuesta
-Gracias luna, Tengo que hablar con Sepsuna
-¿Para que?, además ya son las 9 de la noche -Ella conoce el futuro y seguramente también el pasado, quiero salir de dudas
-Está bien Serena, yo te acompañare, pero no creo que Sepsuna quiera mostrarte nada
-Se lo ordenara su princesa, no se lo pedirá su amiga
-Serena por que hablas así
-Vamos luna
Frente a una majestuosa puerta estaba parada una silueta con una capa negra, sonreía dulcemente y con melancolía, dejo caer sus rodias sobre el suelo. -"pensé que estarías aquí, solo quería verte Sailor P" –dijo con lagrimas en sus ojos y se desvaneció.
-Se donde llegaras tarde o temprano –el joven de cabellera rubia que hace poco era blanca, se fijo en las bellas estrellas y sonrió, desapareciendo al instaste.
Continuara…
Gracias por sus comentarios, me hacen muy feliz, espero poder agradecer a cada uno de mis lectores, son muy especiales.
