CAPITULO VIII
-Llegamos –dijo Seiya con melancolía en su mirada –que bello planeta, no lo recordaba así –se dirigió a sus hermanos parado sobre una colina
-Seguro que no recordabas –colocando Yaten su mano en el hombro de Seiya –si no piensas en otra cosa –se burlo Yaten con sarcasmo y una sonrisa inocente.
-Cállate Yaten, además tu y Taiky se fueron de la misma manera –Seiya les vio pícaramente
-Pero lo disimulamos mejor que tú…-Yaten se quedo paralizado con su mirada arrepentida –que… no quiere decir eso, es solo que… -no pudo terminar la frase ya que Taiky lo interrumpió
-Callado te vez mejor Yaten –dijo Taiky parándose a la par de sus hermanos.
-Bien Seiya ya estamos aquí, que aremos ahora –pregunto seriamente Yaten
-Papi –la pequeña le vio con desesperación.
-Que pasa pequeña –Seiya le vio con ternura
-No casa –dijo ella moviendo la cabeza
-Que quieres decir, esta no es tu casa –Seiya vio a sus hermanos con misterio
-¡No, mamá! –dijo la pequeña a punto de llorar
-Qué difícil es hablar con una niña de tres años –pronuncio Yaten
-Es hora de partir, iremos a buscar a las Sailor exteriores –Seiya camino firme
-No quieres esperara hasta mañana Seiya –Taiky hablo tras de el
-No, quiero partir lo antes posible –Seiya no se detuvo y siguió camino
-Seiya –Yaten susurro, sabia que su hermano sufría
-Si la veo, dudo en que quiera irme esta vez –Seiya vio la hermosa luna y siguió camino, no quería detenerse, lo único que siempre soñó fue volver a ver los hermosos ojos de la dueña de su corazón
En el balcón de su apartamento un joven bien parecido, estaba observando la hermosa luna, el viento soplaba su hermoso cabello negro como la noche, en sus ojos azules se reflejaba la hermosa luna llena.
-¿Qué es eso? –se pregunto para sí mismo cuando vio entrar cuatro estrellas fugaces a la atmosfera de su planeta.
-¿Quienes son?…-pero al instante recordó esa presencia -ya veo han regresado –dijo así mismo entrando en su habitación, quizá preocupado pero más dispuesto a investigar quien interrumpía la paz en su planeta.
La puerta de una hermosa casa repiqueteó, sus dueñas sintieron su cuerpo estremecer, pero era hora de la verdad, aunque la menor de las Sailor salió a abrir la puerta se llevaron una gran sorpresa al ver que era su princesa.
-¿Princesa que hace aquí? –la pequeña se sorprendió al ver a su princesa -Hola chicas, sé que es tarde pero no podía dormir –Serena saludo desde la puerta
-Gatita pero que te sucede, en horas de la noche –Haruka le invito a pasar
-Perdonen no he querido espantarlas, es solo que tengo algunas dudas –Serena camino hacia dentro
-No es respecto a la boda verdad gatita –Haruka temía, sabía que su princesa tenia dudas.
-¿Que pasa Serena?, dinos sabes que puedes confiar en nosotras –Sepsuna dejo su taza de té y se acerco a su joven princesa
-Bien es solo que he tenido algunos sueños que no me dejan dormir –Serena se sentó en el sofá junto a Hotaru
-¿Sueños, sueños comunes o a que te refieres? –Michiru estaba sentada frente a ella, le vio con duda
-Sabes Michiru, creo no se la diferencia, pero si fueran reveladores creo que hay un pasado sin preguntas, a lo que me lleva que no creo que hayan respuestas –todas se quedaron viendo a su princesa, ella se tomo su mentón, meditando en sus sueños.
-Te escucho Serena –dijo Sepsuna ya sentada cómodamente frente a Serena, pero en ese momento la puerta volvió a repiquetear, esta vez las que se encontraban dentro del cuarto sintieron la presencia de alguien diferente y aunque no parecían desconocidos los ojos de las cuatro chicas y una pequeña gata no dejaba de observarse.
-¿Abrirás la puerta Haruka? –pregunto su princesa al notar el nerviosismo de sus guardianas.
-Eh, si gatita, ya voy –Haruka sabia quienes estaban tras la puerta.
-Haruka ten cuidado –Michiru vio tímidamente a la señora del viento, Serena entendió poco
-Eh, ¿a qué te refieres Michiru? –pregunto serena
-No es nada Serena –respondió Sepsuna –es solo que tengo un mal presentimiento –dijo Sepsuna al ver caminando a Haruka hacia la puerta, el picaporte giro hacia el lado contrario de las agujas del reloj y la puerta inicio a abrirse. La sorpresa más grande de todas fue ver a Seiya Kou ya convertido en todo un hombre y un hombre guapísimo.
-¿Tú, que haces aquí? –Haruka no abrió de a poco la puerta
-No fue la bienvenida que te di en mi planeta –la voz que se escucho hizo estremecer el corazón de la princesa de la luna, quizá había madurado en cuerpo y alma, pero su voz seguía siendo dulce y sexi
-¿A que te refieres, creo que estas confundido? –Haruka se dio cuenta que tenia frente a ella a Seiya, no a las Sailor. Seiya no había notado, dio un paso al frente.
-No, lo dudo, tú y tus dos amigas llegaron buscando… -pero antes de terminar vio a cuatro pares de ojos que se posaban con sorpresa sobre él, y esos ojos no pasaron desapercibidos esos dos orbes grandes y celestes que lo veían con sorpresa y admiración, sentía que su corazón pronto iba a salir de su pecho, el tiempo se detuvo, para los dos jóvenes, Serena le vio como su salvador, le admiro, en estos 4 años se había convertido en todo un hombre, él la observo como su ángel, había cambiada tanto, ahora era todo una mujer, ya no parecía aquella chiquilla de hace 4 años, pero los videntes que estaban presentes no permitirían que esto volviera a pasar, Taiky codeo a Seiya sacándolo del trance y Michiru tomo la mano de Serena quien regreso a la tierra. Esta vez ignoro al corazón, y su vista regreso a la culpable de la muerte de aquel pequeño.
-¿De que habla Haruka? –pregunto la princesa de la luna, había puesto mucha atención a lo que Seiya había preguntando
-Disculpe princesa por interrumpir así, no sabía que usted se encontraba aquí –Seiya se reverencio ante la princesa de la luna
-Seiya…, no te preocupes, es un placer tenerte aquí… –los ojos de Serena brillaron, el no era el mismo Seiya de hace 4 años, no le gustaba que la trataran con propiedad y menos él.
-¿Que quieres Kou?, la princesa pronto se casara y no podrás entrar cuando quieras a este planeta, debes anunciarte primero –todo lo demás había sonado como un zumbido luego que Haruka dijera "casarse", su bombón se casaría pronto, para Seiya fue un golpe directo al corazón.
-Hemos venido porque ustedes visitaron nuestro planeta –Taiky se asomo con la pequeña en sus brazos y hablo, sabía que su hermanos no podría articular después de escuchar esa información
-¿A que se refiere Haruka? –a Serena le dolía el corazón al ver los ojos de Seiya y su rostro de dolor, pero quería saber cuál era la razón de la visita, porque según se había dado cuenta, no había regresado a… secuestrarla.
-No lo sé gatita, es lo que trato que me explique –respondió Haruka volteando a ver a su princesa
-Hace algunos días llegaste ¡y no me trates como tonto por que se bien lo que hiciste! – esta vez Seiya estaba molesto a sí que la puerta termino abriéndose dejando ver por completo a los dos hermanos Kou.
-No se queden afuera pasen adelante, que pensaran de nosotros –Hotaru hablo y con una dulce sonrisa hizo pasar a los visitantes, había notado que la vos de los visitantes había cambiado
-¿Por que visitan nuestro planeta y visten de esa forma? –pregunto Michiru sentándose frente a Seiya y señalando su vestuario, pues no estaban como Sailor Star, si no como chicos normales.
-Es una larga historia, pero no he venido a contarles lo que me ha sucedido, vengo a pedir explicaciones de por qué llegan a nuestro planeta y nos atacan –Seiya recibió la taza de té que le ofreció Hotaru
-¿Es cierto eso Haruka, Sepsuna, Hotaru, Michiru? –Serena parecía desconcertada, pues no comprendía la plática -No Serena, eso no puede ser –Sepsuna quien se había mantenido en silencio hablo y se puso de pie
-No mientas, te abrimos las puertas del palacio, la princesa las trato como no se lo merecen y luego acecinaste a ese chiquillo – Seiya se puso de pie, estaba molesto, las Outher se había desentendido y no podía comprender el porque.
-¿Qué?..., tu estas mal que te pasa, te has vuelto loco –Haruka se exalto, se puso de pie y camino tras el sofá, no comprendía el porque Seiya las acusaba.
-¡No mientas más!, ¿qué buscabas? –Seiya pregunto directamente a Haruka, entre los gritos la pequeña niña que dormía en los brazos de Taiky despertó.
-¡Papi, miedo papi! –la pequeña estiro los brazos y se aferro al pecho fornido de su padre, las miradas se clavaron en el, pero había una desconcertada, Serena sintió desmayarse, pero los ojos de una gatita la hizo mantener la calma, lo había perdido y para siempre, la pequeña gata sintió el dolor de su princesa.
-Eh, calma Ity, todo está bien, es solo que…–Seiya intento explicarle a la pequeña tomándola de las manitas.
-¡Mujer miedo! –señalo la pequeña de cabello negro a lo cual todas se impactaron de nuevo.
-Lo sé, vez, ¿que le hiciste a?… -Seiya pensó en dos veces al pronunciar la palabra que nadie se esperaba
-¿A quien?, esa niña está mal, nunca la había visto, además no me preguntes a mí, te llamo "papi" –oh Serena jamás imagino que esa palabra doliera tanto, hija, hija de Seiya, quien era la mujer que había ganado tan bella estrella.
-Eh, lo sé, pero explícame porque te teme –dijo Seiya esta vez caminando hacia Haruka
- No sabía que eras padre, pero te aseguro que jamás hemos visitado tu planeta –Michiru hablo tranquilamente, interponiéndose entre Seiya y Haruka, su amada Haruka jamás había podido mantener la calma y además Seiya había regresado con un solo objetivo, Seiya vio los ojos de Michiru, no mentían, detuvo su andar.
-Esto, no se queda así, en cualquier momento te descubriré y pagaras lo que le hiciste –Seiya dio media vuelta, caminando hacia la puerta, sus hermanos se pusieron de pie y caminando tras de él.
-Cuando quieras Sailor –esa palabra paralizo el cuerpo de Seiya, habían tardado en darse cuenta que él había llegado como lo que era un hombre y no como lo habían establecido, como una Sailor
-Ya no soy Sailor y lo sabes –dijo Seiya y salieron del apartamento.
-Espera Seiya –dijo Serena eh intento seguirlos, pero en ese momento Haruka la detuvo del brazo -No Serena, no vayas –Haruka le sujeto fuerte, pero la mirada de Serena fu cercenadora
-¡Basta!, luego vendré a que me expliquen lo que Seiya y sus hermanos vinieron a buscar –dijo Serena por ultimo y salió detrás de los hermanos Kou.
-Pero…-pronuncio Haruka pero se dio cuenta que su princesa ya no era la misma. Serena salió tras los hermanos, aunque parecía que Seiya había encontrado el amor ella no quería dejar de verlo por esta noche. Quizá jamás lograra nada junto a él, pero esta vez aprovecharía el tenerlo tan enfrente de ella.
-Seiya espera –dijo Serena tras de el.
-Bombón –los labios de Seiya pronunciaron de nuevo aquella dulce y amarga palabra, la voz de Serena retumbaba en la cabeza del pelinegro.
-Sabes a lo que viniste –susurro Yaten en el oído de Seiya, antes de que Serena llegara al lugar donde se encontraban
-Nos vemos en el apartamento Seiya, ¿quieres que me lleve a Ity? –Taiky fue sabio, sabía que el corazón de Seiya no resistiría mucho, además no quería cometer el miso error de la ultima vez.
-No papi, yo papi –la pequeña se aferro al brazo fuerte de su padre.
-No, está bien, los alcanzo en un momento –Seiya la aferro a su pecho y giro hacia la dirección de donde se dirigía Serena. Serena se acerco al mismo tiempo que Yaten y Taiky se alejaron, Seiya vio como Serena se acercaba hacia él, recordó sus momentos vivido a sus 16 años, sonrió justo cuando ella sonrió también -Me alegra volver a verte Seiya –los enormes ojos de Serena brillaba, el no noto el cambio, pero seguro si las chicas la hubieran visto se darían cuenta que la Serena del pasado regreso.
-Hola bombón, hace mucho que no te veía –Seiya hablo serio, quizá el también había cambiado.
-Si, ya hace 4 años, pensé que algún día me escribirías –Serena bajo su mirada, apretó sus frágiles manos.
-Lo pensé bombón, pero sabes, se que eres muy feliz y eso me basta –Seiya se aproximo a Serena y la tomo de su mentón, haciendo que ella le viera a sus ojos y el sonrió.
-Seiya, me alegra que te casaras, tu hija es muy linda –Serena poso su manos derecha sobre el hombre de la pequeña.
-Casarme, no bombón, hay mucho que no comprenderías –Seiya sonrió esta vez, esa palabra lo ponía nervios, por un momento había olvidado su misión, solo quería abrasarla y darle el beso que jamás pudo darle.
-Entiendo, me alegra volver a verte –Serena sonrió dulcemente, la pequeña también le sonrió.
-¿Cuando te casas con Darién? –la pregunta de Seiya hizo que Serena se pusiera rígida, Seiya inicio a caminar para tomar asiento en una de las bancas que se encontraban en el parqué cerca de ellos.
-En menos de seis meses nos casaremos –no podía mentirle, Serena camino tras el, el cuerpo de Seiya quiso caer al suelo, escuchar que en seis meses el mundo cambiaria.
-Me alegro por ti –Seiya vio hacia las estrellas, pero luego regreso su mirada con una sonrisa –aunque para serte sincero, no me alegra que te cases bombón –Seiya se sincero al decir lo que sentía, Serena se sorprendió por las palabras de Seiya pero no quiso incomodar la bienvenida contándole más sobre la boda, la pequeña que tenía en brazos miraba Serena como si la conociera aunque dudaba al querer reconocerla.
-¿Que pasa pequeña? –Serena se dio cuenta de la mirada de la pequeña, la tomo de los brazos de Seiya y la sentó en su regazo.
-Mamá –dijo la pequeña con un suspiro y sus ojos tristes viendo la hermosa luna
-¿Qué pasa, donde está su madre? –Serena yacía con la pequeña sobre su pecho, la pequeña niña se recostó sobre ella, la calidez de la pequeña se parecía mucho a chibi-chibi, su peinado le recordaba a aquella hermosa niña, pero eran totalmente diferentes.
-Bombón, es una historia muy larga –Seiya sintió una calidez recorrer su cuerpo, eso sería lo más maravilloso que podría sucederle, que bombón sea la madre de sus hijos.
-Pero tengo tiempo –Serena volteo a verle, quería saber todo sobre él, quien ocupaba aquel lugar que ella jamás ocuparía.
-Es muy tarde, debo llevar a Ity a dormir –Seiya se puso de pie, sabía que el estar mucho tiempo junto a ella causaría más destrozos dentro de él. -Podemos vernos mañana, estaré esperándote en el parque numero 10, a las 9 de la mañana, lleva a tu hija –dijo Serena mientras se despedía moviendo su mano en el aire, algo dentro de ella había despertado nuevamente.
-Pero bombón… –intento decir algo Seiya, pero que diría, sus hermanos no estrían de acuerdo, además Serena estaba por casarse y su corazón estaba destrozado por ello, y ahora, era padre y no sabía con quien. A Serena le puso feliz que él no dejara de llamarle "bombón"
# *
-Ha regresado, ¿por qué regreso? –un hombre caminaba por todo el cuarto cubierto de oscuridad.
-Perdónenos amo, el despertó –unas mujeres se postraron frente a el
-Despertó, fue un instante…, son unas idiotas –grito el hombre
-Pero amo, si se enfurecía mas era capaz de matarnos –hablo una de las mujeres
-Y eso a mí que –el hombre lanzo un rayo negro sobre las mujeres, enviándolas lejos de el
-Amo –las mujeres se levantaron mal heridas
-Vayan mátenlos y tráiganme el cristal solar… ah y no hagan estupideces –grito el hombre por ultima vez
-si –gritaron y se fueron
#*
-Te estaba esperando Serena –luna había llegado sola su casa, su princesa había decidido tomar otro camino
-Luna, perdona, ¿por qué no me seguiste? –Serena se había olvidado de todo, ya nada le importo al ver de nuevo a su estrella fugaz
-Creí que lo querías ver a solas –luna bajo su mirada –¿todo está bien Serena? –pregunto dudosa, el corazón y la razón nunca toman el mismo camino
-Si luna –luna camino hasta la ventana y fijo su vista en la luna
-Mira serena, la luna ya tenía brillo –hasta la luna había cambiado, ahora brillaba como hace cuatro años
-¿Qué? –serena entendió poco, no se había percatado del cambio de la luna
-Duerme, mañana será otro día –quizá el día de decidir llegaría pronto
-Si luna –Serena se metió en su cama e inmediatamente se quedo dormido
Continuara…
Y bueno por un pequeño error, subí el capitulo nueve y diez antes que el ocho, así que verán unos comentarios pero al final publique tres capítulos, así que disfrútenlos y espero sus comentarios, y no volveré a confundirme jajajaja luego de publicar me di cuenta lo junto que estaban las letras, asi que por eso estuve editando cada publicación y al final solo subi 1 jajaja disfrutenlo
